CAPÍTULO 5: DE ELDAMAR Y LOS PRÍNCIPES DE LOS ELDALIE
En el gran viaje los vanyar y los noldor llegan a las Tierras de Aquende. En su extremo norte sólo un mar estrecho separa Aman y la Tierra Media. Pero el lugar es una barrera infranqueable de hielo, por lo que se dirigen a Beleriand, conducidos por Oromë. Aquí deben cruzar Belegaer, un profundo y oscuro mar. Entonces Ulmo acude en su ayuda. Arranca una isla y en ella son trasladados hasta Eldamar.
El tercer clan de eldar, los Teleri, permanecen en Beleriand, esperando el regreso de Elwë, su rey. Al enterarse de la partida de el resto de eldar muchos teleri toman por rey a Olwë, hermano de Elwë, y se instalan en las costas del Mar Occidental. Allí son instruidos sobre las ciencias marítimas por Ossë y Uinen.
Tras muchos años, Ulmo regresa para conducirlos a Aman, pero algunos deciden quedarse, son los Falathrim o Elfos de las Falas, liderados por Círdan.
Aquellos que se quedaron esperando el regreso de Elwë, los Eglath, vivieron en los bosques de Beleriand hasta que su rey regresó de Nan Elmoth, junto a su esposa, Melian la Maia. Juntos fundaron un reino en los bosques interiores.
Los que habían partido para Aman se instalaron en la Bahía de Eldamar, donde Ulmo arraigo la isla, que se llamó Tol Eressëa, la Isla Solitaria.
Sobre la colina de Túna se levantó la ciudad de los vanyar y noldor, Tirion. La torre más alta de la ciudad era Mindon Eldaliéva. En su patio se plantó un árbol a imagen de Telperion: Galathilion, del cual nacieron muchos otros árboles.
Los noldor aprendieron de Aulë los conocimientos y habilidades para trabajar las piedras. Así, excavando, descubrieron las primeras gemas y aprendieron a darles forma y tallarlas, repartiéndolas por todo Valinor.