CAPÍTULO 6: DE FËANOR Y EL DESENCADENAMIENTO DE MELKOR
Los Eldar han llegado a Valinor y Melkor permanece encadenado. Los elfos alcanzan la madurez de cuerpo y mente, progresando en habilidades y conocimientos. Entre ellos se encuentra Rúmil de Tirion, que concibe las letras que les permiten escribir sus pensamientos.
En Tirion nace el primer hijo de Finwë, Curufinwë, al que su madre llamó Fëanor, Espíritu de Fuego. Miriel, tras darle a luz, se va consumiendo, por lo que se traslada a Lórien. Allí su espíritu se separa del cuerpo y parte hacia las estancias de Mandos. La desesperación y pena de Finwë por esta muerte es mucha, por lo que se dedica por entero a su hijo.
Fëanor crece de prisa. Es sutil de mente y hábil de manos. Crea un nuevo alfabeto y hace gemas más grandes y brillantes que las que se extraen de la tierra. Todavía joven se desposa con Nerdanel. Con ella tiene siete hijos, aunque poco a poco dejan de sentirse unidos, hasta el punto que ella no le acompaña en el viaje a la Tierra Media.
Finwë encontró de nuevo la alegría casándose con Indis la Bella. Con ella tuvo dos hijos, Fingolfin y Finarfin. Pero esta unión no gusto a Fëanor, por lo que no tuvo gran estima hacia la mujer de su padre ni a sus hermanos. Se dedicó entonces a explorar Aman y se ocupó de adquirir conocimientos sobre las artes que le interesaban.
Mientras los hijos de Finwë crecen, el Mediodía de Valinor va concluyendo, pues el encadenamiento de Melkor está llegando a su fin tras tres edades en la prisión de Mandos. Es llevado ante los Valar. Toda la belleza que ve le llena nuevamente de envidia, pero, ocultando sus pensamientos, pide perdón. Promete ayudar a los Valar en sus tareas. Se le concede la libertad, pero está obligado a no salir de Valimar.
La apariencia de Melkor es hermosa ante todos los habitantes de Valinor. Su odio es grande hacia los Eldar, pero, mediante engaños, se une a ellos y les hace creer que les ama y les ayuda. A pesar de ello algunos Valar y Eldar siguen desconfiando de él, entre ellos Tulkas y Fëanor. No así Manwë. En cuyo corazón no cabe la mentira ni el engaño.
Más tarde melkor declararía que había ayudado a Fëanor en secreto. Pero esto es una mentira más, pues entre todos los Eldar es Fëanor el que más le odia, incluso fue el que le dio el nombre de Morgoth, y nunca buscó su ayuda ni consejo.