CAPÍTULO
8- MOSCAS Y ARAÑAS.
El
bosque es oscuro, está lleno de
extraños sonidos, susurros, y espesas telarañas,
de gruesos hilos. Pronto empiezan a odiarlo. Durante la noche, extraños ojos
brillan en la oscuridad. No pueden encender fuego y tienen que preservar comida
y agua.
Llegan
al arroyo, encuentran un bote y lo atraviesan. El último en hacerlo es Bombur,
que cerca de la orilla y por el tumulto producido por un venado, cae al agua.
Sus compañeros consiguen rescatarlo, pero comprueban que está profundamente
dormido. Tienen que continuar el camino cargando con él.
Tras
seis días de viaje Bilbo sube a un árbol, para otear el horizonte.
A pesar de
que están cerca de los lindes del bosque, la inexperiencia hace que el hobbit
piense que se encuentran todavía en medio de él.
Tienen
hambre y sed. En ese momento despierta Bombur y relata que ha tenido un
agradable sueño: un gran banquete en una hermosa fiesta.
Entre
los árboles se vislumbra luz de antorchas, por lo que deciden ir a investigar.
Descubren un grupo de elfos comiendo, bebiendo y riendo. Se precipitan hacia el
círculo de luz. Al entrar el primero de ellos en él, todo se apaga y
desaparece. Se reagrupan y deciden que ya que están perdidos pasaran ahí la
noche. Pero antes de caer dormidos se repite la escena anterior. De nuevo van
hacia allí, pero ocurre lo mismo. El hobbit aparece dormido, y relata el mismo
sueño que tuvo Bombur. Vuelve a ocurrir. De nuevo con el mismo resultado, pero
esta vez Bilbo se encuentra solo, tras quedar todo a oscuras.
Decide q buscara a los enanos cuando llegue la luz del día. De repente
se encuentra frente a una enorme araña, que intenta atraparle en su tela.
Gracias a su espada consigue escapar de la tela y matar al animal. Se pone el
anillo y descubre un grupo de arañas que han tomado como prisioneros a sus
compañeros. Se disponen a matarlos y comérselos. Escudado en su invisibilidad
y mediante estratagemas consigue alejarlas del lugar y mientras le buscan,
regresa a liberarles
¡Araña
gorda y vieja que hilas en un árbol!
Araña
gorda y vieja que no alcanzas a verme!
¡Venenosa!,
¡Venenosa!
¿No
pararás?
¿No
pararás tu hilado y vendrás a buscarme?
Vieja
Tontona, toda cuerpo grande,
¿Vieja
Tontona, no puedes espiarme!
¡Venenosa!,
¡Venenosa!
¡Déjate
caer!
¡Nunca
me atraparás en los árboles!
(canción
de Bilbo, ante las arañas gigantes. “El Hobbit”)
Una
vez liberados se enfrentan a ellas con fiereza, pero son demasiadas. Bilbo tiene
que usar de nuevo el anillo y finalmente son vencidas.
Se
ve obligado a contar a sus compañeros la aventura y los poderes del anillo. Los
enanos cada vez le admiran más. Se dan cuenta que Thorin no esta con ellos.
Nuestros
amigos ignoran que Thorin fue apresado por los elfos cuando entró en el círculo.
Le han conducido a su fortaleza, una gran cueva. Piensan que es un enemigo, por
lo que el rey elfo le interroga. Al negarse a decir quien es y contar que hace
en el lugar es llevado a una mazmorra.