CAPITULO 4- SOBRE LA COLINA Y BAJO LA COLINA.

Se internan en las Montañas Nubladas. Tras días de caminata el clima es frío y los caminos peligrosos.

Un día se encuentran en medio de una tormenta de truenos. Acampan al abrigo de una roca. Abajo en el valle los relámpagos dejan ver como los gigantes de piedra juegan arrojando grandes rocas. Comienza a llover y se levanta el viento . Fríos, mojados y con miedo deciden buscar un lugar más seguro. Kili y Fili van a ojear el terreno, encontrado cerca del lugar una cueva. Avisan a los demás y hacia ella se dirigen todos. Tras inspeccionarla deciden quedarse en ella. Rendidos caen en un profundo sueño, excepto Bilbo que no duerme bien.

Se despierta y descubre que en el fondo de la cueva se ha abierto una grietas, por la que desaparecen los poneys. Con un grito despierta a sus compañeros, pero ya es tarde: los trasgos están sobre ellos y atrapan a todos, menos a Gandalf, que consigue escapar con un conjuro. Se cierra la grieta. Son conducidos por los trasgos hacia las profundidades de la Montaña.

“¡Azota! ¡Volea! ¡La negra abertura!

¡Atrapa, arrebata! ¡Pellizca, apañusca!

¡Bajando, bajando, al pueblo de trasgos,

vas tú, muchacho!

¡Embiste, golpea! ¡Estruja, revienta!

¡Martillo y tenaza! ¡Batintín y maza!

¡Machaca, machaca, a los subterráneos!

 

¡Jo, jo, muchacho!

¡Lacera, apachurra! ¡Chasquea los látigos!

¡Aúlla y solloza! ¡Sacude, aporrea!

¡Trabaja, trabaja! ¡A huir no te atrevas,

mientras los trasgos beben y carcajean!

¡Rodando, rodando, por el subterráneo!

¡Abajo, muchacho!”

 

  (Canto de los trasgos en la caverna. "El Hobbit")

Llegan ante el gran trasgo que les pregunta quienes son. Ellos mienten, pero son descubiertos cuando ven la espada de Thorin, Hiende Trasgos, a la que odian. Deciden encerrarlos, pero en ese momento la caverna queda a oscuras y una columna de humo azul aparece de la nada, despidiendo grandes chispas que alcanzan a los trasgos, abriendo agujeros en sus cuerpos. Una espada luminosa atraviesa el cuerpo del gran trasgo.; es Glandrim la espada de Gandalf. Los demás trasgos huyen despavoridos. De esta forma puede escapar por los pasadizos Gandalf, los enanos y Bilbo.

Son perseguidos por los trasgos, con gran alboroto. Como Bilbo no puede seguir el paso de sus compañeros, estos se turnan para llevarlo a hombros. Gandalf y Thorin esperan a sus perseguidores con Orcrist (conocida por los trasgos como Mordedora) y Glandrim (Demoledora). Cuando los trasgos les alcanzan y ven las espadas salen huyendo de nuevo y deciden que les persigan silenciosamente los más veloces.

Uno de ellos agarra por detrás a Dori, que lleva en su hombros a Bilbo, con lo que éste se cae y comienza a rodar por el suelo, golpeándose con una piedra y quedando inconsciente.

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