CAPÍTULO
18- EL VIAJE DE VUELTA
Cuando
Bilbo despierta se encuentra solo. Ve el campamento a lo lejos. Los elfos se
mueven por él con calma, y no hay rastro de ningún trasgo vivo. Han vencido,
piensa. 
Se
acercan unos elfos y los llama. Ellos no le ven. Recuerda entonces que lleva
puesto el anillo y se lo quita. Los elfos le cuentan que le han estado buscando
pero no le encontraban.
Le
llevan al campamento y allí es recibido por Gandalf, que tiene el brazo en
cabestrillo. Dentro de la tienda hay alguien que le reclama: es Thorin, que yace
en el lecho con múltiples heridas. Pide perdón al hobbit y se despide de él,
antes de morir. Bilbo sale de la tienda con gran dolor.
Le
cuentan cómo las Águilas se unieron a la batalla. También
Beorn lo hizo. Él
mató a Bolgo y llevó a Thorin malherido hasta el campamento. La batalla fue
dura y causó muchas muertes, pero finalmente la victoria fue para los tres ejércitos.
Thorin es enterrado con la piedra del Arca sobre su pecho. Fili y Kili tambien
murieron, defendiendo a su jefe. Dain ha sido proclamado Rey bajo la Montaña.
El
tesoro es repartido justamente. Bilbo recibe una pequeña parte, pues le costaría
acarrear más a su casa. Volver a ella es ya su único deseo. Bardo recibe también
su parte, de la cual manda bastante al gobernador.
El
hobbit decide regresar cuanto antes a su hogar y se despide de sus amigos. Parte
junto al rey elfo y sus huestes, Gandalf y Beorn. Los elfos los acompañan hasta
los lindes del Bosque Negro. Siguen los tres el camino hasta la casa de Beorn,
donde pasaran el resto del invierno. Llegada la primavera Gandalf y Bilbo parten
hacia la Colina.