CAPÍTULO
17- LAS NUBES ESTALLAN
Al día
siguiente llega una embajada ante los enanos. En ella van
Bardo, el Rey Elfo y
Gandalf. Proponen a
Thorin devolverle la gema a cambio de la parte del tesoro
que les corresponde. Bilbo desvela que ha sido él
quién les ha entregado la
Piedra. El jefe enano monta en cólera. Acepta el trato y echa de su lado al hobbit. Deciden que al día siguiente la parte del oro que les corresponde estará
fuera y ellos le entregaran la gema. A pesar de ello, piensa que cuando llegue
Dain no tendrá que cumplir con el trato. Y se quedara con la gema y todo el
tesoro.
Es
temprano, cuando llega el ejercito de Dain. Quieren unirse a los enanos de la
Montaña, pero se interpone el ejercito de elfos y hombres.
El rey
elfo propone esperar y no atacar a los enanos. Irán a ver si han cumplido su
parte del pacto. Pero los enanos no lo han hecho. El ejercito de Dain ataca. En
ese momento el cielo se empieza a oscurecer. Gran número de murciélagos llenan
el horizonte. Gandalf detiene la lucha e informa que los trasgos y
wargos
atacan. Un gran ejercito se ha preparado silenciosamente, dirigido por Balgo,
nuevo jefe de los trasgos. Intentan evitar la creación del nuevo reino de
enanos y la prosperidad del lugar.
Deciden
unir todos los ejércitos contra ellos. Por un lado luchan trasgos y wargos y
por otro enanos, hombres y elfos. La batalla es terrible, más tarde se conocería
como Batalla de los Cinco Ejércitos.
Bilbo
se puso el anillo, ante las dificultades de la batalla. Thorin, con sus hombres
se unió a la batalla, con gran fiereza. A pesar de ello, la situación se pone
muy difícil para nuestros amigos. Entonces el hobbit levanta la mirada y en el
cielo observa refuerzos. Son las Águilas. Grita con alegría y fuerza. En ese
instante una piedra le golpea el yelmo y cae al suelo sin sentido.