CAPÍTULO 1: UNA TERTULIA INESPERADA
Bilbo Bolsón es
un hobbit
feliz y tranquilo hasta que ante su puerta se presenta
Gandalf, un
mago amigo de sus antepasados. Éste le propone vivir una aventura, pero Bilbo
prefiere la calma de su agujero Hobbit (bolsón Cerrado) y no accede a ello. De
todas formas, invita al mago a tomar el té al día siguiente.
Gandalf se aleja
no sin antes marcar la puerta del agujero con una señal invisible.
A la hora del té, llaman a la puerta y ante la sorpresa del hobbit no es Gandalf: es un enano. Poco a poco van acudiendo a su casa varios enanos más, hasta trece (Dwalin, Balin, Kili, Fili, Dori, Nori, Ori, Oin, Gloin, Bifur, Bofur, Bombur y Thorin), y finalmente el mago.
Todos ellos pasan la tarde y noche en el agujero hobbit. Según va pasando el tiempo sus canciones e historias hacen que en Bilbo renazca el espíritu aventurero de sus antepasados.
Cuando cae la noche le cuentan el motivo de su visita.
La historia comienza tiempo atrás, cuando el abuelo y el padre de Thorin se instalan en La Montaña Solitaria, creando el reino de Erebor y acumulando un gran tesoro. Todo va bien hasta que atraído por las riquezas aparece Smaug, un dragón alado de fuego, asolando la zona y apoderándose del tesoro.
Algunos enanos
logran huir, entre ellos Thorin, su padre (Thain) y su abuelo (Thror); éste
elabora un mapa de la Montaña y, junto a la llave de una entrada secreta, se lo
entrega a Thain, el cual antes de desaparecer se lo da a Gandalf, para que
Thorin lo utilice y recupere el reino.
El motivo de la visita es que Bilbo les acompañe para recuperar el tesoro y la paz del lugar.
“Más allá de las frías y brumosas montañas,
a mazmorras profundas y cavernas antiguas
a reclamar el oro hace tiempo olvidado,
hemos de ir, antes que el día nazca.”
(Canto de Thorin en Bolson Cerrado.”El Hobbit”)