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La conquista de España por Roma y el proceso de romanización (asimilación de la lengua y costumbres romanas) son los hechos más importantes de la España Antigua.
La colonización es un fenómeno superficial. Se inicia un proceso histórico de mayor trascendencia. Roma es una cultura con organización administrativa, económica y social que asimila la península, incorporándose a la cultura occidental mediterránea. Hispania será una parte del imperio romano con una unidad histórica. Dividida en provincias.
El proceso de romanización es muy heterogéneo. Influye el relieve, las vías de comunicación y el medio natural. El factor que marca diferencias son las poblaciones anteriores a la llegada de los romanos.
Los iberos aceptaron rápidamente la romanización (por el contacto que había existido entre ellos) En el interior la romanización resulto más superficial, y mucho menos profunda resultó aún en el norte.
La conquista militar de España es un proceso que dura casi dos siglos, desde el 218 a.C al 19 a.n.e. Desde la segunda guerra púnica en el 218 hasta que el emperador augusto consiguió pacificar totalmente la península (19.a.e.C)
La presencia de los romanos en España es consecuencia de la política de Roma. Se trataba de evitar la expansión del imperio cartaginés, también es un reflejo de la expansión del propio imperio romano.
Roma y Cartago querían llevar la guerra al terreno adversario.
Aníbal utilizó la península ibérica como base de operaciones para realizar una expedición a Italia, en la que consigue varias victorias.
Roma trataba de evitar que la península sirviese de base de aprovisionamiento para las tropas cartaginesas (existencia de hombres, oro, etc.)
El imperio romano se toma, por lo general, con calma sus conquistas. Busca una política de alianzas con pueblos indígenas para facilitar su incorporación al mundo romano y favoreciendo el enfrentamiento entre pueblos prerromanos.
Se inicia con la segunda guerra púnica y acaba con la conquista de Numancia por los romanos.
Supone la incorporación de casi toda la península coincidiendo con un momento de expansión de Roma por el mediterráneo.
En los primeros años se conquistan las costas mediterráneas y andaluzas y el valle del Guadalquivir sin dificultad. Se completa hacia el 197 a.e.c.
El momento de mayor actividad militar romana corresponde a la conquista del interior entre los años 155-133, durante los cuales el ejército romano se enfrentó con los pueblos celtiberos y lusitanos.
La finalidad es sobre todo acabar con las incursiones de estos pueblos contra el valle del Guadalquivir y evitar el bandolerismo.
En estas luchas, Roma ejerce políticas realmente crueles que fortalece la resistencia. Las luchas se centran en torno a la figura de Viriato, al frente de los lusitanos y de la ciudad de Numancia. Esta lucha finaliza en el 139 a.c
Viriato llegó a pactar la paz con Roma, pero uno de los cónsules romanos contrato unos traidores para que lo mataran. De este suceso conservamos el dicho de "Roma no paga a traidores", ya que los mismos, al ir a reclamar su pago, recibieron esta frase y la muerte como recompensa.
En el 133 a. C cae Numancia y con ello se consigue dominar a los celtíberos y las tierras de cultivo de cereales, convirtiéndose a partir de entonces la península en el "granero de Roma". Con esta conquista Roma consigue dominar toda la península a excepción de la cordillera cantábrica.
No hay apenas expansión geográfica. La única conquista del imperio son las Baleares. El proceso de romanización se intensifica durante este periodo. En el siglo I son muy frecuentes las guerras civiles en Roma, provocando la huida de grupos romanos hacia la península y otros puntos alejados.
Es importante el establecimiento de comerciantes y de soldados licenciados que recibían tierras a cambio de sus servicios.
Un suceso importante es el reflejo directo de las luchas civiles en Roma, entre los años 82-71, llega a la península Sertorio (Sila, Pompeyo) miembro del partido democrático desplazado por el partido oligárquico de Sila, representante destacado de Pompeyo.
Se establece en Huesca, atrae a los indígenas utilizando los lazos de clientela familiar y sus creencias religiosas. Sertorio consigue asimilar culturalmente una parte importante de la meseta. Es asesinado en el 71. Durante este periodo se respira cierta paz en la península hasta que se produce el enfrentamiento entre Pompeyo y Cesar. Pompeyo y Cesar siguieron la política de Sartorio, y Cesar consigue importantes apoyos en el sur de la península, mientras que Pompeyo colecta estos apoyos en la meseta y en el valle del Ebro.
En el año 59 a.C se establece el triunviratum (gobierno de Roma por tres personas) y las conquistas de Roma se reparten entre Cesar (Galias), Pompeyo (Hispania) y Craso (Siria). Con el tiempo falla la fórmula del triunviratum desembocando en el enfrentamiento entre Pompeyo y Cesar que luego se centra en la posesión de Hispania. Pompeyo muere en el año 48, encomendando la lucha a sus hijos, hasta la victoria de Cesar en el 45. En el año 44 muere Cesar.
El Emperador Augusto completa la conquista con el dominio de la cordillera cantábrica. Justificada por el deseo de tener una frontera natural y por evitar las correrías contra las zonas romanizadas y dominar esta situación geográfica rica en minerales (minas de oro en la cordillera cantábrica del lado de León). La campaña será dirigida por el mismo Augusto y se consigue en el año 25 hasta dominar a estos pueblos. Muchos de los indígenas serán vendidos como esclavos, sobre todo varones.
En el año diecinueve se produce en las Galias una sublevación de estos esclavos, que son ejecutados. Se completa el dominio de Roma, al tiempo que se realiza la conquista se termina la romanización.
Incorporación de Hispania al mundo Romano en todos los aspectos. Incorporación política, Incorporación a la civilización, lengua, costumbres, organización político-administrativa, social y económica. Se completa cuando los habitantes de la península se convierten en ciudadanos romanos (privilegio solo para Hispania)
Proceso complejo. Intervienen muchos factores, se continúa incluso después de la caída del Imperio Romano.
La romanización es muy rápida en el sur, más lenta en el interior y muy lenta en el norte.
Hispania es una de las zonas más romanizadas, en la cuál destacan por su grado de romanización Cataluña y Andalucía. El ejército de Roma no impone por la fuerza sus costumbres e instituciones, respetan la existente si se someten a Roma. Tampoco Roma está interesada en la romanización completa de las zonas conquistadas, ya que de esta manera se reservan núcleos para reclutar soldados y mineros.
Las costumbres de vida romanas y la lengua, se completan con la concesión de ciudadanía romana.
1.- Creación de ciudades donde viven personas procedentes de Roma, así como la fundación de colonias. Supone la expansión de la vida humana que es un factor fundamental en la localización. Agrupa a la población dispersa. Tienen que organizarse política y económicamente siguiendo el modelo de Roma. Supone también reparto de tierras y asentamiento definitivo de la población indígena.
Tienen que organizarse política y económicamente siguiendo el modelo de Roma. Supone también reparto de tierras y asentamiento definitivo de la población indígena. Ciudades (diversos tipos) diferencia fundamental está en la población (indígena o romana)
1.1 Colonias habitadas exclusivamente por ciudadanos romanos y son ciudades de nueva creación
1.2 Indígenas las hay de cuatro tipos:
1.3 Estipendiarias ciudades autónomas en el gobierno interior, pero sometidas totalmente al gobernador romano de la provincia. Están obligadas a dar tropas y pagar tributos.
1.4 Libres no dependen del gobierno romano pero pagan tributo
1.5 Inmunes No pagan tributos
1.6 Federadas conciertan un acuerdo con roma y gracias a el tienen absoluta independencia, no tienen que admitir tropas romanas y no pagan tributos.
El primer establecimiento es Tarraco (Tarragona) que no consigue ser reconocida como colonia hasta Cesar. La primera colonia es Carteia en el 171. Cesar consiguió un gran avance creando varias colonias y concediendo la categoría de colonia a ciudades indígenas ya existentes (por lo que todos sus habitantes pasan a ser ciudadanos romanos). Esta política de "romanización legal" es continuada por Augusto, que llegó a fundar quince colonias.
2. La presencia del ejército romano en la península
Los soldados se mezclan con el pueblo indígena. Los matrimonios mixtos son frecuentes desde fechas muy tempranas.
El reclutamiento de tropas indígenas también es muy frecuente, los soldados una vez licenciados se convierten también en ciudadanos romanos o latinos.
3. Concesión del derecho de ciudadanía romana
Contribuye a la unión jurídica entre indígenas y romanos. Se concede desde muy pronto, en forma de pago a la fidelidad. Época de Sertorio y Cesar.
A mediados del siglo I d.C., Vespasiano concedió el derecho latino a todas las ciudades de Hispania (desaparece así el trato indígena).
El proceso de asimilación se completa con Caracalla que en el siglo III d.C. (principios) concede a todos los habitantes del imperio la ciudadanía romana, con lo cuál consiguió la fusión plena entre la población indígena y los romanos.
4. El latín como lengua oficial
Vehículo de propagación de ideologías. Se extiende con gran facilidad, sobre todo en Andalucía y Levante. En el interior de la península permanecen por más tiempo las lenguas indígenas (uso de topónimos de origen indoeuropeo)
5. Construcción de vías de comunicación
Se construyen muchos kilómetros de vías. Su estado se cuida mucho. Carácter militar y comercial. Rehuyen los pasos fáciles (valles) para evitar emboscadas.
Destaca la figura de Augusto, que ordeno construir más de 2000 Km. en Hispania.
Existen tres o cuatro vías que destacan por su importancia estratégica y por su interés para Roma.