El "Día de la vaquilla" en Colmenar Viejo

Artículo de Carlos Sánchez-Rico Palencia

 
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Cada año, el 2 de febrero, se celebra en la localidad madrileña de Colmenar Viejo el día de La Vaquilla, declarada Fiesta de Interés Turístico por la Comunidad de Madrid, fiesta similar a la de otros pueblos de tradición ganadera aunque en cada uno adquiere características propias. Se localiza principalmente en la zona occidental de la provincia (además de Colmenar Viejo, Canencia, Los Molinos y Fresnedilla de la Oliva). Es una costumbre muy antigua -sus orígenes se remontan al siglo XIII- que pretende escenificar la vida del ganado en el campo. Estuvo a punto de desaparecer pero cada año cobra nuevos impulsos en este municipio serrano.

La vaquilla consiste básicamente en un armazón de palos forrados donde se cuelgan pañuelos de seda. En el frente se colocan dos cuernos y algunos embolados con naranjas y rosquillas. En el lomo y en los laterales del armazón se colocan mantones de Manila y flores de papel. El frente de la vaquilla se engalana con broches, pendientes y colgantes. Las encargadas de "vestir" las vaquillas son las madres de los "taquilleros".

Las vaquillas salen de las viviendas y recorren el centro del pueblo llevadas por grupos de mozos de todas las edades, rodeadas de personajes simbólicos como el mayoral, los "taquilleros" y el "taleguero". El mayoral, ataviado con sombrero andaluz; los "taquilleros", vestidos con gorra visera a cuadros, camisa blanca y pañuelo rojo y el "taleguero", el más joven del grupo, personaje que lleva sobre su hombro izquierdo unas alforjas donde se depositaban en el pasado los frutos de la cuestación. El ruido de los cencerros, los látigos y los atuendos de las vaquillas llenan de colorido las calles de la localidad. El recorrido finaliza en la Plaza del Ayuntamiento donde se exhiben las vaquillas, se simula la muerte de las mismas con tres tiros de escopeta al aire, se "bebe" la sangre de la pieza muerta -que no es otra cosa que una limonada que degustan los asistentes- se ofrece un baile tradicional y se participa en un concurso.

Afortunadamente Colmenar Viejo es un pueblo que cuida y conserva sus tradiciones.

Madrid, febrero de 2006

 

 
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