PROHIBIDOS LOS RICKSHAWS EN JAKARTA
(Sacado
de un periódico de Pakistán de enero 1990)
Los Rickshaws, ciclos de tres ruedas (triciclos),
impulsados por la fuerza humana del chofer, que sirvieron como medios de
transporte desde la época colonial, han sido tirados al mar para servir como
casa de los peces, dejando a miles de pakistaníes gritando por falta de
trabajo.
El gobierno ha dicho que estos triciclos son inhumanos y por eso los ha
prohibido terminantemente, pero esta decisión que afecta el medio de vida de
los choferes ha sido atacada por varias partes y hasta ha provocado actos de
violencia.
Arrastrar pedaleando un viejo rickshaw cargado con una mujer
de mediana edad, sus tres hijos y una montaña de paquetes, en un fuerte calor
tropical, es un trabajo muy arduo, pero los choferes, que ganan 5.000 rupias
(más o menos $ 3,00) al día, prefieren pedalear antes que no tener trabajo.
El gobierno ofrece programas para que los choferes de rickshaws
de Jakarta se entrenen como barberos, vendedores o aprendan a manejar
motos. Los que no son residentes de la ciudad han pedido regresar a sus pueblos
para participar en programas de reubicación. Pero un chofer,
llamado Bedjo, afirma que para cambiar trabajo se necesita capital.
"¿Qué otra cosa puedo hacer si no manejar un rickshaw?",
dice, "¿Dónde puedo conseguir dinero para otra cosa?." El declara que
sus esperanzas de enviar sus dos hijos para la escuela este año han naufragado
cuando el gobierno envió los triciclos para su tumba acuática.
El rickshaw fue introducido en los años 40, cuando el
ejército japonés se quedó sin caballos. La propuesta de abolición fue hecha una
primera vez en 1972, reduciendo los 125.000 rickshaws de la ciudad
a 10.000 unidades, antes que la campaña perdiera empuje. En los años 80 el
número subió otra vez a 100.000. Las batallas entre los oficiales del ejército
que cumplen la orden gubernamental y los choferes de triciclos que no quieren
abandonarlos son muy violentas. Los ataques con piedras y palos y la violencia
en general de las dos partes han dejado ya dos muertos.