El papel de un abogado

Resolviendo conflictos en la empresa

Por Harold C. Lantan

Dentro de la empresa y en el trato de ésta con otras organizaciones, al igual que en cualquier otra relación humana, es natural que surjan conflictos. Lo importante es que las disputas permitan a los entes evolucionar y progresar, si la disputa es manejada productivamente.

La peor actitud que se puede asumir, es ignorar el conflicto, ya que las raíces de éste subsistirán. Evadirlo, en el mejor de los casos, podría producir un receso de la situación confrontativa, e incluso permitir en dicho lapso que la gente reflexione sobre la actitud que habrá de tomar, pero la tensión permanece y resurgirá con mayor intensidad en el futuro. Aunque si no surgiere de nuevo, las partes involucradas guardarán resentimiento que se manifestará constantemente, lo cual es sumamente perjudicial cuando las partes deben, dentro de un proceso productivo, trabajar de forma continua y conjunta, ya que ello afectará el proceso de producción.

En Estados Unidos y Canadá, para citar dos ejemplos, algunas empresas visionarias han implementado programas de resolución de conflictos a través de la capacitación sus empleados, con el objeto de que conozcan que existen vías pacíficas y participativas para resolver los conflictos que puedan surgir en el seno de la empresa. También se han creado centros pilotos de mediación, en algunas empresas, o unidades adscritas al Departamento de Administración de Recursos Humanos, para solucionar los conflictos internos. Planes como los referidos, que se han organizado de acuerdo con un estudio diagnóstico previo de la empresa, para conocer sus necesidades, han beneficiado a ambas partes; por un lado, el empresario, gracias al bajo costo y la agilidad de los mencionados sistemas, ahorra considerables sumas de dinero en gastos judiciales provocados por demandas de los trabajadores, además que le permite concentrar sus esfuerzos en los asuntos propios de la empresa; por su parte, el trabajador, gracias a este sistema de resolución de conflictos obtiene una respuesta rápida a sus problemas, lo cual repercute en un mejor ambiente de trabajo.

Además, los programas de capacitación con especialización a nivel ejecutivo permiten que los trabajadores conozcan las técnicas de negociación, que son fundamentales para la celebración de contratos con otras empresas. Aspecto que cobra mayor importancia con el proceso de globalización, que actualmente vivimos.

En cuanto a las estrategias básicas de toda negociación, y el desarrollo de la mejor alternativa para lograr un acuerdo negociado (llamado BATNA O MAPAN), dado el limitado espacio, podrían ser comentados en un artículo posterior. El objetivo del presente artículo es, principalmente, despertar la inquietud y visualizar la importancia y ventaja de los medios alternos de solución de controversias (en especial la negociación basada en intereses y la mediación), en las disputas que puedan surgir dentro de la empresa, o bien en las relaciones de ésta con otras organizaciones (clientes, proveedores, etc.)

Según Daniel Burstein, experto negociador norteamericano, en su país ha habido una especie de revolución silenciosa desde 1975, a medida que las escuelas de Derecho y Administración han reconocido los conceptos de negociación con base en los intereses, y han comenzado a incluir estos conceptos en sus programas de estudio. En El Salvador, al menos en las facultades de Derecho, a estos temas no se les da mayor relevancia (por no decir que son prácticamente desconocidos); el abogado, al igual que un buen gerente, debe ser un buen negociador, y no involucrar a su cliente en conflictos innecesarios. Honestamente, algunas veces, uno de los obstáculos para el logro de un acuerdo es la posición de algunos abogados, que bajo el paradigma que el mejor es el más confrontativo, que el litigio es la mejor vía para resolver una disputa, y que el logro de un arreglo podría implicar la disminución de honorarios, aconsejan iniciar o proseguir un proceso judicial que implica mayores costos y dura un considerable período. Pero ello se debe a la falta de formación y conocimiento en estas técnicas. Abraham Lincoln expresó una imperecedera regla de ética: "Si no puedes ser un abogado honesto, busca otra profesión. No hay nada peor que un hombre que crea conflictos, para ganar más dinero".

 

Hosted by www.Geocities.ws

1