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Negociación: más allá de las posiciones |
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Autor: Intermanagers |
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"Las principales barreras para negociar están en nosotros, no en los otros. No hay posibilidad de influenciar a terceros, si no somos capaces de ejercer alguna influencia sobre nosotros mismos". |
Negociación: más allá de las posiciones
Extraído de “Intermanagers.com” a raíz del seminario "Nuevas estrategias de negociación" dictado por William Ury.
"Las principales barreras para negociar están en nosotros, no en los otros. No hay posibilidad de influenciar a terceros, si no somos capaces de ejercer alguna influencia sobre nosotros mismos".
elementales que llevan ese proceso a buen puerto".
negociación esté bien encaminada. Este primer paso implica ganar perspectiva, ubicar a las partes en el mapa. Además hay que recordar que siempre hay tres mesas simultáneas. Ury relata el caso de una huelga minera en Inglaterra en la que no se tuvo en cuenta este último factor. En la mesa de negociación entre los dirigentes sindicales y el management de la compañía minera se llegó a un acuerdo que podía ser beneficioso para los mineros y ayudaría a levantar la huelga. Sin embargo, no se tuvo en cuenta que siempre existen otras dos mesas: en este caso la de la unión y los mineros y la de los mineros solos. Estos últimos irónicamente rechazaron la propuesta porque era demasiado buena para ser real. No se tuvo en cuenta a todos los actores y factores que participaban realmente del proceso.
En este paso es vital dilucidar qué es lo que se quiere y detectar las posibles opciones para lograrlo. Hay que identificar intereses (deseos, necesidades), que van más allá de la posición. Ury utiliza un ejemplo simple para ilustrar esto. Dos señoras discutían en una biblioteca, ya que una quería cerrar la ventana y la otra necesitaba que permaneciera abierta. La bibliotecaria se aproximó e hizo una simple pregunta: "¿Por qué?". La primera aseguró que se le volaban los papeles con la ventana abierta, mientras que la segunda dijo que necesitaba que corriera un poco de aire. "Más allá de las posiciones, en este caso ventana abierta o cerrada, hay que buscar posibles soluciones que reúnan los intereses de las dos partes). La forma de solucionar este problema fue, por ejemplo, abrir una ventana alejada de la sala en la que leía la señora, que logro ventilar la habitación, sin volar ningún papel".
Antes de sentarse a negociar en la mesa, es imprescindible tener en claro cuál es la alternativa, si no se llega a un acuerdo (Best Alternative To a Negotiated Agreement). "Siempre se tiene una alternativa, tal vez no sea muy atractiva. Pero saber que se cuenta con alguna otra opción permite sentirse más confiado y lograr un buen acuerdo".
Para ilustrar la necesidad de ponerse en el lugar del otro, Ury utiliza el tradicional dibujo en el que puede verse tanto una mujer joven, como una señora mayor. También recalca la necesidad de escuchar más que hablar. Incluso se puede poner a una persona que sólo tenga este rol para aprovechar todas las oportunidades. Es asimismo vital reconocer el punto de vista señalado por la otra persona y explicarle el nuestro.
Tal vez la otra parte se concentre en las posiciones. Sin embargo,
usted puede redireccionar la discusión y centrarla en los intereses.
"Rechazar su posición los hace ponerse más firmes en ella. Es mejor
reformularla a través de preguntas", Pueden funcionar preguntas del
estilo: "¿Por qué? Ayúdeme a entender sus intereses" o "¿Qué
logro va a significar esto para usted?". Si la otra parte no quiere
proporcionar esa información, Ury propone otra fórmula que puede dar buen
resultado. "Se le puede preguntar qué tiene de malo esa idea. Suele
resultar, porque aquellos que no quieren dar información, suelen tener
facilidad para criticar y así se puede obtener información valiosa".
También se puede pedir su consejo y así hacer que se sienten reconocidos.
Frases como "¿Qué haría si usted estuviera en mis zapatos?" logra
efectos positivos.
En el último paso del proceso de negociación, Ury destaca la necesidad de atraer a la otra parte suavemente hacia nosotros. "Hay que empezar desde la mentalidad del otro y crear un puente hacia nosotros", destacó. Para aclarar este concepto, Ury recurre una vez más a los ejemplos. Cuenta que cuando era joven el director de cine Steven Spielberg, que ya hacía películas caseras, logró que un chico que se dedicaba a molestarlo y burlarlo se convirtiera en el actor de sus films. "Spielberg lo ayudó a concretar sus necesidades insatisfechas de poder y atención. No sólo dejó de molestarlo, sino que además se convirtió en su mejor amigo".
Un último consejo: "Nunca dejen la mesa de negociaciones, si no están seguros de tener un acuerdo. Antes de dejar el cuarto, lean cláusula por cláusula. Y si pueden, sean generosos al final. Una buena impresión ayuda a la implementación posterior". |