
Propuesta de Cambio Estructural de la Industria Eléctrica en México
Argumentos para efectuar la privatización dados por el Gobierno Federal
Es necesario instalar en los próximos seis años una capacidad de generación adicional de aproximadamente 13 mil megawatts, equivalente a más de la tercera parte de la capacidad disponible. Los sistemas de transmisión y distribución requieren también de fuertes inversiones para garantizar el abasto continuo, suficiente y de calidad de energía eléctrica.
El total de estas inversiones son del orden de 250 mil millones de pesos en dicho periodo. Argumenta el Gobierno que si se financiaran como se ha hecho hasta ahora, surgiría una presión insostenible sobre el presupuesto federal, en momentos en los que se enfrenta un importante rezago en la satisfacción de otras necesidades básicas y fuertes restricciones de disponibilidad de recursos
La generación eléctrica se lleva a cabo con centrales de menor tamaño y con tiempos menores para su construcción y montaje. Esta circunstancia permite que pequeñas empresas financien y construyan nuevas instalaciones de generación, las ubiquen en los lugares más convenientes y compitan libremente por la oportunidad de vender su energía.
En materia de transmisión, el reto será modernizar la red y elevar su confiabilidad, su seguridad, así como la calidad de servicio, ya que en años recientes los niveles de inversión han estado limitados por la escasez de recursos públicos. Esto ha provocado restricciones en enlaces del sistema interconectado nacional, que no permiten aprovechar a plenitud la capacidad de generación, lo cual incrementa el costo de producción de la energía eléctrica y reduce la eficiencia y confiabilidad del sistema.
En distribución la inversión ha sido insuficiente, sobre todo en momentos de estrechez económica. Hoy día, la falta de recursos y de inversión se manifiesta en pérdidas relativamente elevadas de electricidad. Además, la calidad y confiabilidad del servicio, sobre todo en la zona centro del país, tiene indicadores por debajo de los requeridos para el desarrollo de México.
Algunos países que han instrumentado este tipo de cambios son Argentina, Australia (Victoria), Bolivia, Canadá (Alberta), Colombia, El Salvador, España, Estados Unidos de América (California), Guatemala, Inglaterra, Noruega, Nueva Zelanda y Perú, entre otros. El cambio estructural en la industria eléctrica de estos países, ha permitido que los costos de la electricidad para otras ramas industriales hayan bajado sustancialmente. De no avanzar en esta área, la industria mexicana se rezagará en materia de competitividad con relación a sus principales socios comerciales.
La transformación de la nueva industria eléctrica requerirá de cambios significativos en el marco jurídico vigente. Será necesario reformar los Artículos 27 y 28 de la Constitución General de la República y la legislación secundaria, así como expedir una nueva Ley de la Industria Eléctrica y nuevas disposiciones reglamentarias y de regulación. El nuevo marco jurídico establecerá las responsabilidades de los participantes en el sector eléctrico y definirá las atribuciones de la Secretaría de Energía y la Comisión Reguladora de Energía.
Para garantizar una transición ordenada hacia la nueva industria eléctrica, el gobierno tiene prevista la instrumentación del proceso de reforma en tres etapas. Las primeras dos etapas quedarán concluidas al finalizar la presente administración (diciembre del año 2000).
1.- Etapas de transición a la nueva estructuraEn la primera etapa, CFE y LFC se transformarán en diversas empresas de participación estatal especializadas: varias empresas de generación y distribución y una empresa de transmisión. En esta etapa, también se establecerá el marco de regulación básico, el diseño del mercado eléctrico, se creará el organismo público encargado de la operación de la red nacional de transmisión y del mercado (despacho eléctrico), y el organismo descentralizado responsable de la generación nucleoeléctrica.
La segunda etapa estará marcada por el inicio de operaciones del mercado eléctrico mayorista, por lo que la generación y la comercialización se abrirán a la inversión privada, nacional y extranjera. Las empresas de generación públicas y privadas, competirán unas con otras en el mercado eléctrico. Los generadores podrán establecer contratos bilaterales con las nuevas empresas de distribución y con los usuarios calificados, con o sin la intervención de comercializadores.
Asimismo, se otorgarán concesiones a empresas de transmisión interesadas en desarrollar redes no interconectadas al sistema nacional de transmisión.
Por último, las empresas públicas de generación y distribución y la empresa de transmisión serán desincorporadas progresivamente. Este proceso será crucial para que la transformación del sector eléctrico sea completa y exitosa, y permitirá obtener recursos para el desarrollo de la infraestructura del agua potable, alcantarillado y tratamiento de aguas residuales, y para constituir los fondos que sustenten los pasivos laborales con los trabajadores y los jubilados del sector. El gobierno estará en condiciones de llevar a cabo la desincorporación de empresas públicas a partir del año 2000; en ella podrá preverse la participación de capital de los gobiernos locales atendiendo a objetivos de federalización, así como participación social con recursos de los trabajadores y sus fondos de pensiones.
2.- Esquema de participación pública y privada
Cambio estructural del Sector Eléctrico
Los principales elementos que constituyen la nueva estructura propuesta del sector eléctrico se enumeran a continuación (gráfica 3):
La transformación de los actuales organismos públicos del sector eléctrico en distintas empresas especializadas de generación y de distribución, y una empresa encargada del sistema nacional de transmisión, denominada Red Eléctrica Nacional (REN).
La creación de un organismo público descentralizado (Centro de Operación del Sistema Eléctrico Nacional, COSEN), encargado de la operación de la red nacional de transmisión y del mercado eléctrico mayorista (despacho eléctrico) y la creación de otro organismo que tenga por objeto la generación de energía nucleoeléctrica.
La apertura de las actividades de la industria eléctrica a la inversión privada nacional y extranjera.
3.- Estructura de la Industria Eléctrica propuesta por el Gobierno FederalEl establecimiento de un mercado eléctrico mayorista de corto plazo a través del cual los generadores vendan su energía en condiciones de competencia y el precio sea determinado libremente.
El libre acceso a la red nacional de transmisión y la posibilidad de que los usuarios calificados participen, directamente o a través de comercializadores, en el mercado eléctrico mayorista.
El desarrollo de contratos bilaterales de largo plazo, cuyos términos serán pactados libremente por los compradores y vendedores de energía eléctrica.
El establecimiento de disposiciones que permitan a los sistemas eléctricos del país que no estén interconectados a la red nacional de transmisión operar bajo condiciones especiales.
La aplicación de una política de subsidios transparente y eficaz, con objetivos explícitos de beneficio social.
La planeación, a cargo de la Secretaría de Energía, de las inversiones de la red nacional de transmisión y, en su caso, el establecimiento de incentivos para el desarrollo eficiente y competitivo del sector eléctrico.
El desarrollo de un marco jurídico claro, transparente y predecible que brinde seguridad jurídica a la inversión privada y permita a la Comisión Reguladora de Energía, como autoridad independiente, regular los monopolios naturales de transmisión y de distribución en cuanto a precio, inversiones y calidad del servicio, así como las demás actividades que formen parte de la industria eléctrica.
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