Capitulo 1.
Nuevos Integrantes
Las
mesas de inscripción acababan de cerrarse; estaban ahí, de nuevo dispuestos a
luchar por el gran trofeo de King of fighters.
Por alguna extraña razón, esta vez en las formas se había descartado la
inscripción como equipo; todos habían sido informados acerca del cambio de
organizador, así como del cambio de reglamento, pero no podían evitar sentirse
incómodos por no saber que pasaría con los equipos.
Kyo
se encontraba parado junto a
Benimaru, al igual que todos se encontraban
a la expectativa de ver quien era el nuevo organizador. La charla entre ellos
era tranquila, la típica charla de dos viejos amigos, solo que esta vez había
algo distinto en Kyo; en sus ojos color avellana, se reflejaba algo que parecía
cansancio.
-¿Crees
que aparezca? –le pregunto a Benimaru.
-Tiene
que aparecer, por desgracia – respondió
el joven rubio
-
No llores por mi Kusanagi –dijo una voz grave a la espalda de Kyo –aquí estoy.
Kyo
se volvió hacia la hermosa figura, ojos castaños contra ojos violeta; el
sentimiento parecía quemarlo desde adentro y escalofríos recorrieron su
espalda.
-Yagami...
-Me
dicen –una sonrisa burlona escapó de los labios del pelirrojo
-Decían
–respondió Kyo con una llama encendida en su mano
-¿Quieres
pelear? – dijo el otro con una llama púrpura en sus manos
De
pronto, el organizador del torneo hizo su aparición.
-Muy
bien, jóvenes – comenzó el hombre a dar
el discurso inicial - Este año las
cosas serán totalmente distintas, mi nombre es Sagano y soy el nuevo organizador
del KOF; en años anteriores se han
presentado ciertos incidentes que no tenían porque haber ocurrido, es por eso
que las reglas este año son más estrictas y por primera vez, el torneo contara
con un equipo de seguridad infalible.
>>
Acerca de los equipos, bueno eso es otra cosa que también va a cambiar; Un buen
peleador es aquel que puede vencer sin importar quien este en su equipo, así
que este año los equipos los decido yo, pero no se preocupen, tendrán la
oportunidad de entrenar seis meses alejados de todo, las villas de los
participantes se encuentran ubicadas en el centro de Osaka, ahí permanecerán
hasta que se efectué el torneo, podrán salir y entrar con completa libertad, ya
que el cuerpo de seguridad se encargara solamente de evitar que dos de nuestros
participantes se maten entre si antes de que el torneo empiece. Con respecto al
premio, al equipo ganador se le concederá lo que pida – y por ultimo concluyó-
Buena Suerte, El KOF ha comenzado, en
los monitores verán quienes serán de su equipo y el numero de su habitación.
Sagano
se retiró, no sin antes dirigir una mirada de advertencia al pelirrojo y a Kyo.
-
Vamos Kyo, quiero ver quienes están en mi equipo – dijo Benimaru al tiempo que
el pequeño grupo se acercaba a los monitores
Las
letras blancas brillaban sobre el fondo negro.
Nikaido
Benimaru, Kaphwan Kim, Boggard Terry.... 917
Kusanagi
Kyo, Yagami Iori... 918
-Me
lo sospechaba –dijo Benimaru en tono seco
-¡Ese
bastardo de Sagano me las va a pagar!!!!!!!!!
-dijo Iori visiblemente molesto
-Ni
que yo estuviera tan contento de pasarla contigo – respondió Kyo también
molesto
-Pues
no les va a caer nada mal –dijo una voz femenina- Creo que ya va siendo hora
que dejen su estúpida pelea.
Benimaru
se volvió hacia King
-Estoy
de acuerdo con ella, además, yo estoy en la habitación contigua así que si se
ponen pesados yo podré calmarlos –comento el rubio.
Al
día siguiente........
El
pequeño cuarto en la villa contaba con dos habitaciones, un baño, la cocina y
lo que parecía ser una pequeña salita, en la primera habitación había revistas, un televisor, unos cuantos libros
escolares y ropa desperdigada por toda la cama; Kyo se encontraba demasiado
ocupado preparándose para la cita que tendría esa tarde con Yuki, ahí mismo, en
la villa, en la habitación que ahora compartía con Yagami, ni siquiera pensaba
en su compañero, de hecho solo se limitaba a pensar en la ropa que usaría para ver a Yuki.
En
la segunda habitación, había un equipo de sonido y discos compactos acomodados
cuidadosamente en un rincón, y en el otro, reposando sobre su base y con su
amplificador al lado, yacía un bajo; el orgullo de Iori.
El
hermoso pelirrojo se encontraba descansando, faltaban solo dos meses para el
gran duelo de bandas: King Of Bands (duhhh), su banda era considerada una de
las favoritas, pero existía una gran competencia por parte de un grupillo
norteamericano y si quería ganar, debía ensayar diariamente.
Los
músicos se reunirían en la villa esa misma tarde, tal vez ensayarían toda la
noche “a ver si puedes dormir Kusanagi” pensó Iori con cierta malicia.
A
las cinco en punto, Yuki y Kyo se encontraban sentados en la pequeña salita,
tomaban té y conversaban; todo era paz y tranquilidad, ya que Iori se
encontraba profundamente dormido. Yuki lucía encantadora, llevaba un suéter
rosa y unos jeans, su rostro sin maquillaje y su cabello impecablemente
cepillado; Kyo se aproximó lentamente hacia ella, quería besarla, Yuki inclino
su cabeza, deseosa de sentir los labios
de Kyo
-Kyo...
–susurro tiernamente.
De
pronto, el timbre de la puerta sonó interrumpiendo tan tierna escena. Kyo y
Yuki se levantaron de golpe y se dirigieron a la puerta.
-¿Quién
es? – pregunto Kyo
-Tu
abre, que no venimos a robar – respondió una voz aguardentosa
Kyo
se encogió de hombros y abrió la puerta; unos tipos cargando instrumentos
musicales entraron y se adueñaron de la
salita.
-Movemos
ese sillón, a lo mejor y ahí entra la batería- dijo uno a otro al tiempo que
hacían a un lado el sillón
-¿Dónde
puedo conectar el teclado? – le pregunto a Kyo un ser lleno de aretes por todas
partes.
-ahí...
– respondió Kyo, demasiado confundido como para discutir
-Vientos,
creo que ya esta todo –dijo el baterista
-¿Dónde
diablos esta Iori? – dijo una voz masculina, muy melódica
Kyo
y Yuki se volvieron hacia el extraño joven recargado en la puerta, era alto,
mas alto que Iori, delgado pero con una
bien formada musculatura, su piel era muy pálida y su largo cabello negro
enmarcaba un rostro perfectamente simétrico y unos delicados ojos verdes.
-KIANU
–exclamaron los músicos muy sorprendidos
-Kianu...
–susurro Yuki para si misma
El
joven de cabellos negros entró y le dirigió una mirada de complicidad a Yuki,
que hizo que la chica se sonrojara.
-Repito
¿Donde demonios esta Iori?
-Primera
puerta a la izquierda –respondió Kyo fastidiado- Y se puede saber ¿Quienes son
ustedes?
-Somos
los Violett Flames –respondió Kianu, sin dejar de ver a Yuki- El mejor grupo de
rock que jamás haya pisado este mundo, mi nombre es Kianu y soy el guitarrista
del grupo, ahora si me permiten...
Kianu
entro a la recamara de Iori y lo encontró profundamente dormido, cerro tras de
si la puerta y se acerco lentamente
-Despierta
–le dijo al oído
Iori
se limito a moverse un poco, hasta quedar
de frente a Kianu. El moreno se acerco suavemente y beso a Iori en los
labios, el roce familiar hizo reaccionar al pelirrojo, que comenzó a
corresponderle con pasión.
-Te
extrañe amor mío – murmuro Iori
-Vamos,
tenemos que ensayar –dijo Kianu al tiempo que salía de la habitación
El
ensayo transcurrió tranquilo, Kyo y Yuki lo observaron todo, debido a los
ruegos de la joven. El chico de ojos de avellana, no pudo evitar fijarse que
Kianu llevaba un anillo idéntico al de Iori y que la coordinación entre ambos
músicos era estupenda; Kianu cantaba algunas canciones y Iori otras, hacían un
dueto magnifico, pero también reparó en que Iori le dirigía miradas muy
intensas a Kianu, mientras que este ultimo se limitaba a responderle con una
sonrisa de compromiso. Kyo estaba tan absorto en la relación Kianu-Iori que no
se fijó en las miradas que el primero y Yuki cruzaban, tampoco en las sonrisas
de la joven, ni en las ya bastante obvias insinuaciones que se hacían entre
cada canción.
El
ensayo terminó por ahí de la madrugada, demasiado oscuro como para dejar que
Yuki se marchase sola, Kyo se disponía a pedirle que se quedara y supuso que lo
mismo harían Iori y Kianu, se acerco a su novia que se encontraba charlando
animadamente con este ultimo.
-Yuki,
yo... – dijo Kyo
-Ah,
si, Kyo, este... Kianu me ofreció llevarme a... mi casa, espero no te moleste
–dijo Yuki con voz temblorosa.
-Pues...
hubiera querido llevarte yo, pero... como tu quieras –respondió Kyo
-Entonces
me voy con Kianu –
-Pues
como sea – dijo Iori que acababa de despedir a los músicos –pero me temo que
será hasta mañana, porque ya es muy
tarde y no creo que Kianu sea buena compañía.
-Vamos
Iori, ¿No estarás desconfiando de mí? –repuso Kianu.
Yuki y Kianu salieron del departamento, y
algo dentro de Kyo le dijo que no volvería a ver a su novia. Lentamente volteo
a ver a Iori.
-¿Ves
lo que ocasionas? Mi novia se fugo con tu guitarrista – dijo demasiado molesto
como para gritar.
-No,
fue mi guitarrista el que se fugo con tu novia – las lagrimas brotaban de los
ojos violeta de Iori.
-Tu
y Kianu... –murmuro Kyo
Iori
se fue corriendo a su habitación, dejando a Kyo solo con su despecho.
Los
días pasaban, el tiempo se agotaba y Todavía no lograba encontrar alguien que
sustituyese a Kianu, una pequeña carta había confirmado las sospechas de ambos;
en efecto Kianu y Yuki habían huido juntos.
Kyo
también se sentía deprimido, había decidido que lo mejor sería dejar que
Benimaru lo animara un poco. Los dos amigos se encontraban tomando unas
cervezas en la habitación que el rubio compartía con Kim y Terry; por lo que,
los otros dos se habían unido a la conversación
-Pues
si me lo preguntan –comento Terry- a ti te fue mejor que a Yagami, tú todavía
puedes conseguirte otra novia, pero ¿Cómo le va a hacer él para encontrar tan
pronto otro guitarrista?
-Si,
el concurso está demasiado cerca... –dijo Benimaru pensativo.
-Pues
yo sé tocar dos que tres canciones –comento Kyo- Pero por nada del mundo voy a
ayudarlo.
-En
fin, ya le caerá algo –dijo Kim para
terminar.
Los
cuatro siguieron conversando un buen rato; los temas fueron cambiando y las
horas pasaban tranquilamente. De pronto, alguien tropezó afuera y un fuerte
golpe, acompañado de una voz extrañamente familiar se escucharon en la
habitación.
Curiosos
por naturaleza, Benimaru y Kyo se asomaron a ver que pasaba.
-¿Yahsiro?
–pregunto Benimaru- ¿Qué haces aquí? Si tú no te inscribiste este año
-Es
una larga historia –comento el rubio platinado
-Pasa,
tenemos tiempo –Invitó Kyo
-Es
que... yo tengo que ir... que diablos,
si me quiere que me espere, ¿Cómo a él si lo esperaba?
Yashiro
llevaba una guitarra al hombro y en su mano un amplificador, entro,
despreocupado, como siempre; saludó a los ahí presentes y se acomodo en el
sillón.
-Ahora
si, cuéntanos ¿Qué te trae por aquí? –pregunto Benimaru
-Pues...
Shermie me dijo... no, Chris me contó... bueno la verdad es que lo escuche por
ahí, así que vine a ver si podía ayudar
en algo.
-¿Qué
escuchaste? –preguntó Kim
-Pues
que Kianu, el guitarrista de Violett Flames y amante de... ¡Oooops! –Yashiro se
ruborizo un poco –Bueno, digamos que el guitarrista de la banda de Iori se fue,
así que vine a sustituirlo, por cierto, siento mucho lo de Yuki, Kyo
-No
te preocupes, ¿Es acaso el Kianu que yo conozco? –Pregunto Kyo con cierta
malicia
-No
sé
-Si,
el chico alto de cabello largo -continuó
Kyo
-Ese
mismo –dijo Yashiro haciéndole señas para que no diera mas detalles
-El
amante de Yagami –prosiguió Kyo haciéndose el loco
-Si,
pero ya no sigas –respondió Yashiro con la cara rojísima
-Y
dime... ¿En qué sentido lo vas a sustituir? –rió Benimaru
-Musicalmente...
para empezar –Yashiro no podía ya levantar la mirada
-¡Yashiro!
–gritaron Kim y Terry al unísono
-No
te culpo –dijo Benimaru lascivamente- Si tan solo fuera bueno con la
guitarra...
-¿Te
gusta Yagami? –la sorpresa se reflejaba en los ojos dorados de Kyo
-Yo
diría que amo a Iori Yagami, ¿Acaso tú no? –Kyo se ruborizo al oír aquel
comentario- Vamos, niégalo, te reto.
Yashiro
salió de ahí sin decir nada mas, dejando tras de si a cuatro peleadores
desconcertados.
El
timbre de la habitación sonó, despertándolo de su sueño; volvía a soñar con él,
con su mano recorriendo el hermoso cuerpo, con sus cabellos obscuros, con sus
labios...
Abrió
la puerta; Yashiro, lo esperaba: Le había llamado para ofrecerse como reemplazo
de Kianu. Iori sonrió, si no estuviera tan desesperado por encontrar un
guitarrista, habría mandado a Yashiro derechito a freír espárragos.
-Iori,
tanto tiempo sin verte... –musitó Yashiro
-Pasa,
tenemos que comenzar de una vez si es que queremos ganar
-Siento
mucho lo de Kianu
-No
importa eso ahora, vamos a ensayar –ninguna emoción, Yashiro se preguntaba
porque amaba tanto a ese desventurado.
No
tardaron mucho en coordinar los instrumentos; sonaban bien, muy bien, aunque
faltaba la magia de Kianu: el toque de oro.
Kyo apareció justamente cuando se encontraban
tomando un pequeño break. Había estado pensando en lo que dijo Yashiro; era
cierto, amaba a Yagami, igual o más que a su propia vida. El corazón del joven
Kusanagi palpitaba con fuerza cuando llego a la habitación y los escalofríos
recorrieron su espalda cuando se encontró frente al pelirrojo.
-Espero
no interrumpir –dijo y la voz le temblaba.
-Ya
pensaste en lo que te dije – Yashiro en cambio estaba seguro
-Lo
he pensado –Kyo bajo la vista hacia el suelo –Y... tienes razón, no puedo
negarlo
-¿Vas
a decírselo? –otro reto para Kusanagi
-Tal
vez
-¿Por
qué no ahora?
-Por
que...
-¿Tienes
miedo? –la mano de Yashiro sostenía el rostro de Kyo, forzándolo a verlo a los
ojos.
-¿Se
puede saber de qué hablan? –pregunto Iori con fastidio.
-Nada,
solo que Kyo quería decirte algo... creo que ya es tarde, mejor me voy –Yashiro
se despidió de ambos y salió del departamento “Solo espero que esto funcione”
pensó.
-Y
bien... –Los ojos violeta se habían clavado directamente en los ojos de Kyo
-Yagami,
yo... no puedo hacerlo –Las lágrimas rodaron humedeciendo su rostro
-¿No
puedes?, si te refieres a la pelea entre nuestras familias, yo también creo que
es absurda
-Aparte
de eso... yo quería decirte que...
-Acércate
–Iori se acercó a Kyo y le pasó el brazo alrededor de la cintura- Ya no quiero
hacerte daño.
-Te
amo... Yagami, con toda el alma –las lagrimas se hicieron más fuertes, mojando
el cuello de Iori.
-Kyo...
–el pelirrojo bajo la vista al suelo- No sé que decirte...
Los labios del Kusanagi se posaron en los
suyos; dulces, pero no inocentes. Correspondió al beso, sintiendo que las
marcas que había dejado Kianu en su piel le quemaban como hierros candentes; el
recuerdo de aquellos labios. La lengua de Kyo bajó hasta su cuello,
milagrosamente aplacando el dolor: convirtiéndolo en simple placer. Sin objetar
nada, dejó que Kyo lo desvistiera; lentamente, besando con suavidad cada pedazo
de piel que quedaba al descubierto.
Los
ojos de avellana se posaron sobre el cuerpo desnudo del joven Yagami: el rostro de andróginas facciones
contrastando con los hombros del peleador; el torso delgado, pero marcado de
fuertes músculos, con un camino de
vello rojizo que descendía desde el ombligo hasta el miembro; las piernas
largas y firmes que, al igual que los brazos lucían los contornos de unos bien
desarrollados músculos. Una escultura yaciendo sobre la alfombra.
Iori
miraba fijamente a su compañero, lentamente lo atrajo hacia él hasta que lo
recostó a su lado. Fue removiendo las ropas de Kyo, así como él había quitado
las suyas hacía unos momentos. En ese momento, ya no eran mas Kusanagi contra
Yagami. Kyo se acomodo encima de Iori, entrelazando sus piernas con las de su
acompañante; La mano del trigueño se deslizó suavemente hasta la entrepierna
del Yagami, acariciándole con movimientos firmes y constantes. De repente, un
movimiento inesperado: la mano de Iori
sujetó con fuerza el miembro de Kyo y comenzó a jalar suavemente. El
joven Kusanagi sentía hervir su cuerpo; lanzaba unos leves
jadeos al aire, apenas audibles para Yagami.
Clavó
sus ojos violeta en el rostro de Kyo; se veía realmente hermoso en ese estado:
con sus ojos entrecerrados y su frente bañada en sudor. Totalmente vulnerable.
Pasó su mano por los cabellos castaños e hizo descender la cabeza de Kyo hasta
dejarla entre sus piernas.
-Abre
la boca –dijo suavemente
Kyo
entendió rápidamente y comenzó a acariciar con su lengua, soltando unas leves
mordidas de vez en cuando, lentamente y disfrutando, ni siquiera se detuvo
cuando su lengua espesó a absorber el
líquido que brotaba de Iori.
Estuvieron
haciendo el amor hasta la mañana del día siguiente, cuando exhaustos se
quedaron dormidos en el piso.
El
primero que despertó fue Kyo, eran como las tres de la tarde. Los golpes en la
puerta habían interrumpido su sueño.
-¡abran,
maldita sea! –gritó la voz de Yashiro.
-¿Qué...
ocurre? –se pregunto Kyo
-Somos
nosotros-dijo la voz aguardentosa, atribuida a “Pinhead”(tecladista de Violett
Flames y el tipo de las perforaciones)-supuestamente teníamos que ensayar con
el nuevo guitarrista.
-Esperen
un minuto...
Los músicos se encogieron de hombros, ya llevaban demasiado tiempo en la puerta como para preocuparse por un minuto más. La sorpresa llegó, cuando, desde el interior del departamento, empezaron a escuchar gritos como “Ya vístete... Cállate que nos van a oír... Maldita sea, ya viste como quedó la alfombra”.
Kyo abrió la puerta, esta vez, además de Yashiro y los demás músicos, estaban dos chicas; una era alta, de cabello negro y ojos obscuros y la otra, era un poco más pequeña que Iori, con el mismo cabello rojo y los ojos igualmente violeta. Las dos eran significativamente bellas.
La pelirroja fue la primera que entró a la habitación; abriéndose paso como si fuera su propia casa
-¡Iori! –dijo con una sonrisa al tiempo que lo abrazaba –Te extrañe mucho.
El pelirrojo correspondió al abrazo de la chica con igual emoción, depositando un beso sobre su frente.
-Sahori –dijo –Yo también te he extrañado.
Kyo sintió que diez mil cuchillos atravesaban su corazón “¿Quién se cree que es? ¿Porqué abraza a mi Iori? ¿Por qué la esta abrazando él?” Si las miradas mataran, ambos pelirrojos hubieran caído fulminados al instante.
-Apestas –dijo Sahori a Yagami- Apestas a Kusanagi
-Yo... –murmuró Iori
-Cállate, te tengo una excelente noticia, tenemos concierto el sábado –dijo la pelirroja- 14 de Febrero, es un concierto de San Valentín, tenemos que ir vestidos de blanco y rojo, ¿Aceptas? Los demás ya dijeron que sí.
Yagami se limitó a asentir con un movimiento de cabeza.
-Veo que tienen mucho que ensayar, así que mejor me voy – masculló Kusanagi disfrazando sus celos.
-No te vayas, Kyo –La mano de Iori lo sujetó por la muñeca- Quédate, MI HERMANA sólo estaba jugando.
-¿Hermana? –pregunto el trigueño
-Si, su hermana, Sahori Yagami –dijo la pelirroja extendiéndole una mano.
Kyo tomo la mano de la pelirroja, no había peligro, al menos no con Iori cerca.
-Muy bien, tenemos que estar listos para el sábado así que será mejor empezar- grito Iori a sus músicos y comenzó el ensayo...
Notas de la autora: No sé como se llama realmente la banda de Iori, ni sé quienes son sus verdaderos integrantes, espero que no le moleste a nadie la idea de inventar algo al respecto.
Este fue mi primer fanfic basado en el KOF, no es muy bueno, pero espero les guste. Si tienen algún comentario e-mail me at: [email protected]
Todos los personajes pertenecen a SNK, los estoy usando sin permiso y espero que no me demanden ya que no estoy lucrando de esto.