Europa
Capitulo 2.
Lobo Hombre en Paris.
***
Y bien, este es el segundo capitulo en esta serie de songfics.
***
Cae la noche y amanece en ParisEnel dia en que todo ocurrio Abrió los ojos en el avión, había dormido durante todo el trayecto y por fin estaban aterrizando en Paris. No llevaba mucho en su equipaje, de hecho iba casi como cuando salió de Osaka, solo agregó unas cuantas fotografías y el calibre 22, que por ordenes del gobernador, los de aduana le habían permitido pasar sin ningún problema. lo que hagas con ella después, es bajo tu propio riezgo le dijeron; pero yashiro no era muy aficionado a las armas y si cargaba con esa era más bien por recuerdo. Esta vez, la escena al bajar del avion era muy distinta a la de Praga, para empezar, sabía hablar algo de frances y en segunda, no tenía prisa de encontrar un lugar. Había llegado a Paris a las dos de la madrugada y quería caminar, antes de decidirse por algo. Salió del aeropuerto y se fue hacia ningún lugar en particular. Todavía no alcanzaba a comprender como era que uno se encontraba a si mismo en Paris mejor que en cualquier otro lugar. El cielo estaba aún oscuro y sentía como si fuera a quedarse así por siempre. Sus ojos, escondidos tras los Ray ban, no alcanzaban a ver trasas de amanecer. Se sintió una criatura de la noche, un noctambulo empedernido. En ese momento tomó la desición de no volver a ver la luz del día en todo el tiempo que estuviera en Paris Como un sueño de locos sin finLa fortuna se ha reido de ti -¿Tienes fuego? –le preguntó una chica que estaba sentada en la banqueta. Se inclinó a encender el cigarro de la joven rubia y la miró a los ojos: escarlata como los suyos. También ella parecía una forastera. Sin pensarlo mucho se sentó a su lado. Ella lo miró extrañada y él le sonrió.-La calle es libre, ¿No? –le dijo tan cautivador como nunca desde hacía tiempo.-¿Quieres venir a mi hotel? –fue la respuesta de ella, dando una fumada a su cigarrillo, sin siquiera verlo a los ojos. Yashiro no tenía mucho que perder asi que simplemente se levantó y la ayudó a levantarse. Al tenerla de pie le pasó un brazo por la cintura; era alta, no tanto como él pero más alta que las chicas de Osaka. La joven tenía la mirada perdida, como si su mente estuviera en otro lugar. -¿Para dónde queda tu hotel? –le preguntó con el rostro a escasos centimetros del de ella; aspirando el extraño aroma de sus cabellos dorados; un aroma familiar, pero extraño después de tantos meses sin sentir deseos de nada. Con sus ojos escarlata perdidos en la noche, con su apariencia de forastera, con el aroma dulce de su pelo rubio la chica le recordaba mucho a si mismo. Yashiro la seguía mirando y ella perdía su vista en las estrellas. -¿Qué te tomaste? –le preguntó sin rodeos.-Nada –le respondió ella por primera vez mirandolo a los ojos.-Entonces ¿Por qué no me miras a los ojos? –apartó un mechon de cabello rubio del rostro de ella.-No lo sé –por momentos la chica parecía indefensa, casi desamparada. Los dos caminaron sin rumbo; Yashiro se dio cuenta de que la chica era de pocas palabras. Si a ella no le importa, a mi menos se dijo y la miró por enesima vez.-¿Cómo te llamas? –le preguntó con la vista todavía en las estrellas.-Yashiro –respondió él- ¿Y tu quien eres?-No lo sé –dijo con voz despreocupada- Pero él siempre me llamó T.-¿Quién era él? –Yashiro se sorprendio a si mismo mostrando una autentica curiosidad.-Es lo mismo que yo te pregunto –le dijo la rubia- ¿Quién era tu él?-¿Cómo sabes...?-Que fue él y no ella –interrumpió T. –Un hombre como tú no escaparía nunca de una mujer.-¿Y las mujeres si huyen? –Yashiro casi rio ante la inocencia de la rubia.-Si –fue toda la respuesta de T. Dos fugitivos solos en la noche de Paris, Yashiro y T. Llegaron a uno de los puentes que cruzan el Sena. Una risa escapó de los labios de la chica rubia mientras contemplaban su reflejo en el agua; los dos estaban bastante desaliñados y la imagen de él, con lentes obscuros a las cuatro de la mañana, le parecía muy graciosa.-Yashiro, vamos a mi hotel –le dijo con suavidad.-Llevamos ya algun tiempo tratando de ir para alla, ¿no? –le respondió él y los dos se alejaron del puente. El hotel donde se hospedaba T. era un lugar bastante caro, tal vez demasiado para una fugitiva; y aunque no era una suite en lo que se hospedaba, la habitación también era bastante lujosa. -Voy a bañarme ¿No gustas unirte? –le pregutó la rubia.-No gracias -respondio Yashiro- lo mejor será que aquí te espere.-Como quieras –sonrió ella y se metio al baño. Sorprendido espiando,el lobo escapa aullandoy es mordido por el mago del SiamYashiro estaba sentado en la cama, peleando contra las ganas de espiarla; no se lo explicaba, creyo que después de Iori no volvería a desear de nuevo a nadie; pero T. era tan igual a si mismo... Se acercó a la puerta del baño y abrió con cuidado la puerta, no se sorprendió al ver que no tenía seguro; T. estaba en la regadera, el cancel difuminando levemente sus formas. Tenía la piel blanca aunque no era tan pálida como Iori, ni tampoco tan delgada proporcionalmente hablando, pero tenía la suficiente carne en sus huesos. Yashiro casi soltó una risa al ver que no era rubia natural. T. se sintió observada y volvió la vista lentamente hacia el hombre que la miraba desde la puerta. Salio de la regadera y sin siquiera secarse se acercó a Yashiro y lo abrazó. Lentamente paso su lengua por los labios de él, que respondieron sin pensarlo mucho, una vez profundisado el beso, la rubia aprovecho la fuerza de su compañero para rodearlo con sus piernas.-Enseñame de que son capaces los árabes –le dijo ella mirando lo a los ojos.-No soy árabe, soy de Japón –le respondió Yashiro-Es lo mismo... –le dijo y lo volvió a besar. Despertó cuando las últimas luces del atardecer iluminaban Paris; a su lado T. aún dormía. Para no despertarla, se levantó con calma y se vistió rápidamente. Ya iba de salida cuando su voz lo detuvo.-¿Te vas tan pronto? –le preguntó la rubia mientras encendía un cigarrillo.-¿Quieres que me quede? –preguntó él, extrañado. Nunca se imaginó que T. quisiera entablar una relación con él.-Acabas de llegar a Paris –le dijo la joven- necesitas un lugar donde dormir y un trabajo, pensaba ayudarte, pero si te quieres ir...-Está bien, me quedo –respondió Yashiro y ella le sonrió.-Pero no esperes que todas las noches sean como la que pasamos, querido, tendrás que acostumbrarte a dormir en el sofa –de alguna manera a T. le alegraba tener compañía. La joven se vistió con sus habituales jeans, y su gabardina de piel. Por primera vez Yashiro notó el broche plateado en forma de corazón que llevaba prendido.-Linda joya –le dijo sin darle mucha importancia al asunto.T. se quitó el broche y lo abrió, dentro de él había una piedra de color morado.-Es una tanzanita –le dijo- Me la regaló él y siempre la llevo conmigo porque me trae suerte. El aire de incomodidad que producía el hablar de sus antiguos amores hizo que Yashiro buscara otro tema de conversación.-¿Y de que crees que pueda trabajar a quí en Paris? –le preguntó-Eso depende de lo que sepas hacer –respondió T.-Yo soy músico –comentó Yashiro- Pero también he trabajado de guardaespaldas.-¿Te gustaría ser D.J.? –dijo la rubia mirandolo fijamente- El bar en el que trabajo, el Siam, necesita uno ya que el que teniamos renunció antier.-Pues si –contestó él- creo que es un buen trabajo. La luna llena sobre Parisha transformado en hombre a Denis El Siam, era tal como le había contado T. una estación de paso para los viajeros. Llegaron temprano, antes de que lo abrieran al público y T. tocó la puerta. La chica que les abrió no debí de tener ni 20 años, era de baja estatura, con cabello rosa y ojos violeta. Por un momento esos ojos le dieron a Yashiro una puñalada en el corazón violetas, como los de él pensó. La chica del cabello rosa se llamaba Cherry Flame y trabajba de mesera en el Siam para costearse sus estudios; ella al igual que Yashiro era de Osaka y su sueño era ser una idol singer. La otra mesera era una joven francesa, la mejor amiga de T., llamada Shermie; a Yashiro le llamó mucho la atención que la joven se cubriera los ojos con su largo fleco. -Chicas –comenzó T.- Les presento a Yashiro, nuestro nuevo D.J.-No se supone que debería hablar primero con el dueño –preguntó Yashiro.-No –comentó Cherry Flame- veras, nosotras fuimos la causa por la cual el DJ anterior se fue, y el dueño nos dijo que teniamos tres días para encontrar otro y que más valía que fuera bueno.-Pero ya que tu estás aquí –continuó Shermie- tendremos que hacer que funciones.-Yo funciono donde sea, señoritas –Yashiro se sintió algo ofuscado al ver que ninguna de las chicas le hacía el menor caso. -Pero, necesita algo –comentó T.-Estilo, queridas –respondió Cherry- Este chico es un diamante en bruto y sólo nosotras podemos darle un estilo digno del Siam.-Eso va a ser casi imposible, mira su cabello –Shermie parecía no estar de acuerdo- De alguna manera sus puntas estan blancas, pero el resto es de color...-Shermie, me diste una idea –los ojos violeta de Cherry se iluminaron- Trae peroxido y unas tijeras, vamos a arreglarle el cabello. Yashiro casi soltó un grito de dolor cuando el peroxido comenzó a arderle en la cabeza; ya se había decolorado antes el cabello, pero nunca en un bar ni con tanta urgencia. -Ya le quedo blanco –comentó Cherry con mucho entusiasmo; en algun momento, Yashiro se percató de que esa chica era como una llamarada.-Eh... Chicas –la voz de Yashiro tembló al ver el entusiasmo tan siniestro de las tres y al sentir el ardor mientras le enjuagaban el peroxido- ¿Seguras de que saben lo que hacen?Ninguna de las tres respondió. En efecto su cabello había quedado por completo blanco, y por error también sus cejas. Increible que estas chicas no me dejaran ciego pensó mientras se miraba en el espejo del baño de mujeres. A ellas les disgustaba el olor del de hombres. En esos momentos, las tres discutían sobre como cortarle su cabello, que en Praga había crecido hasta media melena.-Yashiro –escuchó la melodiosa voz de Cherry- Ven para que podamos seguir arreglandote.¿a dónde vine a parar? Se dijo Yashiro y fue a donde estaban las tres chicas.
-Ok, sientate –le ordenó T.-¿Dónde? –preguntó el ahora platinado.-Ahí –respondió la rubia señalando uno de los escusados –no vamos a llenar de pelos el piso del bar, tendremos que cortarte aquí. Asi que SIENTATE. Yashiro se sentó a regañadientes, mientras Shermie tomaba las tijeras y comenzaba a trabajar en su cabello. Cerró fuertemente sus ojos, ya que nada más escuchaba el ruido de los cortes y las risas de las otras dos.-Terminé –dijo al fin Shermie- ¿Qué les parece, chicas?-Pues así hasta se ve guapo –comentó Cherry. Yashiro se paró y corriendo fue a mirarse al espejo. Su cabello era ahora platinado, demasiado corto y con las patillas degrafiladas enmarcando los angulos de su rostro. Pues me veo... bien admitió Yashiro para si mismo y volteó a ver a sus estilistas con una sonrisa. -Ok –dijo Cherry- el atuendo será más simple. Yashiro llevaba puesta la misma ropa con la que salió de Praga: unos jeans rectos y una camisa negra. Sencillo y cómodo. -Abrete la camisa –dijo Cherry- Tendras que mostrarle al público algo de tus encantos. Unos minutos más tarde, los guardias de seguridad ya estaban en la puerta, las personas haciendo fila para entrar, T. en la barra preparando bebidas, y Cherry y Shermie siviendolas. Yashiro estaba haciendo lo mejor que podía con el torna mesa, pero nunca antes había manejado uno de esos y sólo tenía su sentido del ritmo para guiarlo. Ya a la media noche, Yashiro ya dominaba lo básico del aparato y las personas bailaban en la pista, en ese momento, Cherry tomó el microfono y anunció:-ESTA NOCHE, EL SIAM SE COMPLACE EN PRESENTAR A SU NUEVO D.J. ... –comenzó la chica, pero hizo una pausa y miró a T. que estaba en la barra.-¿Qué nombre le damos? –le preguntó en voz baja- Yashiro no es un nombre muy interesante que digamos.-¿Qué te parece El Hombre Lobo? –comentó la rubia con una sonrisa.-No, no es tan peludo –dijo Cherry.-Pero cuando hace... tu ya sabes que, no gime, auya –rio T.Cherry se sonrió y volvió a tomar el microfono.-¡NUESTRO NUEVO D.J. “STEREOPHONIC ORGASM”!!!! –gritó la chica a todo volumen. Yashiro se ruborizó al escuchar su nombre artistico.-Dale duro, “Orgasmo estereofónico” –le dijo Shermie, que pasaba por ahí en esos momentos, con cierto sarcasmo. Rueda por los bares del BoulevardSe ha alojado en un sucio hosta Habían pasado ya más de dos meses desde su llegada a Paris; estaban a dos días de que comenzara el año de 1995 y ya se llevaba bien con las chicas. Aunque Shermie habitualmente lo irritaba un poco; esa chica era casi tan sarcastica como T., pero con el defecto de que sabía como hacer bromas a sus costillas. Estaban cenando en un café, a las cuatro de la mañana, después de que terminara el trabajo en el Siam.-Pues yo hice trescientos dolares esta noche y sólo de propinas –se jactó Shermie.-¿Qué? Yo hice quinientos, y mira que sólo soy bartender –rio T.- Oh, lo olvidaba, el puesto es algo más alto que el de mesera.-Principiantes –comentó Cherry Flame, quien pese a su corta edad tenía cierta superioridad ante las otras- Yo hice novecientos. Y tu Yashiro-chan, ¿cuanto hiciste?-Cincuenta –comentó el platinado sin mucha gracia.-¿y que esperabas? –comentó Shermie- Solo eres D.J. y además no tienes ningun encanto.-Es que TU no me has visto todavía –respondió él-Aquí la única que no llena de verte es T. –dijo a su vez Shermie- Porque lo que es a las demás, ya no nos haces ninguna gracia.-De no ser porque nunca digo cosas malas de una mujer... –respondió Yashiro algo molesto. Mientras esta cenando,junto a el se ha sentadouna joven con la que ira a contemplarLa luna llena sobre ParisAlgunos francos cobra Denis La noche del 31 de Diciembre, el Siam estaba a reventar. Yashiro ni siquiera había reparado en que era su cumpleaños hasta que Cherry Flame se acercó con una sonrisa.-Hey, Yashiro-chan, ¿me podrías poner una canción? –le dijo la chica- es para un amigo.-¿Qué canción? –preguntó Yashiro.-Lobo Hombre en Paris, de La Unión-¿Y para quien es? –preguntó el mientras ponía la canción.-Para ti, ¡Feliz Cumpleaños! –la chica lo abrazó con fuerza.- Dice T. que vamos a ir a celebrar saliendo de aquí, tu cumpleaños y el Año Nuevo, ¿Vienes o prefieres que lo celebremos sin ti?-Yo voto por la segunda opción –comentó Shermie, quien pasaba por ahí en esos momentos- Por cierto, felicidades, Estereofónico.-Hey Sher, ¿Cuánto cobras la noche contigo? –le respondió el platinado- porque creo que con lo que gano de D.J. me sobra para hacerte el mes completo.-Tonto –remilgó la chica y se fue. La fiesta en el hotel comenzó a las cuatro de la mañana. Yashiro notó que T. había bebido demasiado en el bar, pero que al parecer el alcohol no le hacía ningun efecto; unas cuantas copas, al baño y seguía atendiendo la barra como si nada. Pero ya en la fiesta, su expresión estaba tan perdida como la primera vez que la vio. Presiento que esta chica está en problemas pensó. Lobo-Hombre en ParisSu nombre es Denis
El hombre lobo esta en Paris...
***
Este es el final del segundo capítulo de mi fic Europa.
Quiero dedicarselo a Emby Quinn por prestarme a Cherry Flame para que apareciera en este fic.
Thank you Lady Emby