Resumen: Por fin todo a terminado. Las dudas han sido aclaradas, totalmente resueltas... ¿o no? 
Guru Clef nos sorprende con un repentino ataque de inseguridad emocional que, en apariencia, tiene un desenlace trágico para Marina.
¿Será ésta la oportunidad de Ascot para entrar en acción?
¿Qué sucederá ahora con Gneiss y Caldina? ¿El mago las reprenderá?
Solo una pregunta queda flotando en el aire de Céfiro... y de su respuesta depende el rumbo que pueda tomar esta historia... 
¿Comerán perdices y vivirán felices para toda la eternidad?
 

 
 
¡¡FELIZ NAVIDAD!! 
 
"Cuando el alba de la noche saldrá
de rubí el cielo se teñirá, felicidad, vives allá (...)
Cuando un tiempo nuevo encontrarás y cuando un viento bueno respirarás.
Felicidad, estás allí, en los latidos del vivir cuanto daría por encontrarte (...)
Como una mariposa vendrá, sobre tus espaldas se posará
felicidad, serás así en los instantes del vivir
cuanto daría por encontrarte ahora, cuanto yo daría.
Corriendo libre hacia ti desde esta oscuridad tu fuerte luz a mi me guiará.
Felicidad. Sí estas aquí,
si, siento que tu me estas buscando, tiemblas en mi..."
 
                                                           
                                                                                                        "Felicidad" --- Laura Pausini
 

 
 
Capítulo Octavo: "Cielo abierto"
Autora: Umi
 
Ráfaga gruño por tercera vez. Tenía todos los motivos para estar enojado, había pasado toda una noche en vela durmiendo con el asqueroso animal al que había sido convertido su novia en castigo por meter la nariz en lo que no debía.
A su lado, un horrible escuerzo hembra no dejaba de saltar y croar sobre el mantel que cubría la mesa lista para el desayuno.
Gneiss Uh Rivolusa, sentada frente a ellos, hizo un gesto de asco... Sin duda el actual aspecto de Caldina no era, en lo absoluto, halagador para vista.
- Deja de saltar... - la retó el Comandante del Ejército Imperial de Céfiro - Esto te pasa por tratar de solucionar problemas ajenos.
- Croack_croack_croack
- Te ves muy gracioso, Ráfaga! - rió la anciana sin contenerse - Uds. dos hacen una pareja muy singular.
- Pobre Caldina.. - murmuró Lucy mientras la tomaba cuidadosamente entre sus manos - Solo intentaba ayudar...
El escuerzo se acurrucó el pecho de la pelirroja.
Es que, a pesar de su forma animal, Caldina podía ver y oír normalmente. La incomprensión de Ráfaga sumada a la burla y el asco que inspiraba por su aspecto era un horrible castigo para una de las jóvenes más sexys y atractivas de Céfiro.
- ¿Y cómo pasaron la noche? - preguntó Gneiss maliciosamente.
El General Cefiriano la miró significativamente. A primera vista cualquiera se daba cuenta de que no solo no estaba de buen humor, sino que tampoco había dormido en toda la noche. ¡Y como para aumentar su tortura, el destino quiso que ese día tuviese que salir con su ejercito a hacer prácticas!
Rivolusa entonces miró a Lucy, lo que ocasionó que la chica se sonrojara y empezara a temblar nerviosamente.
A su lado, Látiz simplemente desvió la mirada sin mover un músculo de su impasible rostro, mientras sorbía su...café (hay que llamarlo de alguna manera, me olvidé de averiguar su nombre).
En eso la puerta se abrió dando paso a Guru Clef, quién venía seguido de cerca por Marina.
- Buenos días... - murmuraron ambos casi al unísono.
- ¡Muy buenos días! - sonrió Gneiss. Esta mujer estaba realmente en su salsa. Por lo que veía su obra estaba cumpliendo todas las consignas eficientemente.
En eso llegó Mokona, quién se sentó sobre sus rodillas.
- Pupupupu... pu... pupupu..pupupuuuuuuuu
La anciana le dirigió una mirada de desprecio a Guru Clef y éste se la respondió de igual forma...
Marina se sentó al lado de Gneiss, y el mago en la cabecera de la mesa.
Todos tenían puestos los ojos en éste último a causa de su nuevo aspecto... Reclamaban una explicación.
- Ejem.. el hecho de que me mantuviese con forma de niño fue producto de un hechizo de mi maestro... Nos quedábamos con éste cuerpo para no perder la inocencia y así el Pilar no se enamoraría de nosotros, ni nosotros de él... Pero ahora que todo eso ya es historia.. creí que sería estúpido conservar esa forma y decidí crecer un poco.
- ¿¿O sea que este es tu verdadero cuerpo?? ¡¡Te ves muy guapo, Guru Clef!! - sonrió Lucy
El aludido se sonrojó levemente y evitó cruzar su mirada con la de la anciana. 
- Es extraño que Anaís no haya llegado... ¿Y Paris...? - Marina se apresuró a cambiar de tema.
- Al príncipe hay que ir a llamarlo para que venga - explicó Ráfaga -, para que madrugue hay que sacarlo arrastrando de la cama...
- "Cuanto más se duerme, más sueño se tiene" - filosofó Gneiss.
- Croack_croack_croack!!!
Todos miraron a Guru Clef. Pero éste pareció no darse cuenta y le dio un sorbo a su... café
- Croack_croack_croack!!!!!
- No, Caldina - suspiró el Mago Supremo - No romperé el hechizo.
- ¿No terminaba en doce horas? - el rostro de Ráfaga se ensombreció.
- No.
El Comandante por poco y parte la mesa de un golpe.
- ¿¡QUIERES DECIRME QUE PASARÉ MI VIDA DURMIENDO CON UN... UN... CON ESTE ASQUEROSO BICHO!?
- ¡Ráfaga! ¡No hables así de Caldina! ¡Ella tiene sentimientos! - lo regañó Lucy mientras alzaba al escuerzo y lo recostaba sobre su falda, cariñosamente.
El gesto de asco fue unánime, salvo por Látiz, quien simplemente observó la escena fríamente.
- Lucy, seamos sensatos.. - habló Marina - ¿A quién no le daría asco dormir con esa criatura? Aunque sea la persona que amas, digamos que..arghh... ¡yo no lo soportaría!
- Yo si.
Todos cayeron de espaldas.
- Lucy, sin duda eres muy especial... - una gota de sudor le recorrió la mejilla izquierda
- Pero es que al amor no pasa por lo físico...
- No, ¡pero eso también cuenta!
- ¡De todos modos - gruñó Ráfaga - quiero que devuelvas a Caldina a su estado normal! ¡Es una locura todo lo que está pasando!
- ....
- ¡Por favor, Guru Clef! ¡No seas insensato! ¡Yo no he hecho nada y sin embargo soy el que más sufre las consecuencias!
- .....
- .....
- De acuerdo... - y (POF!) Caldina volvió a la normalidad... aplastando a Lucy.
- Ay, perdón, querida... - se disculpó la hermosa mujer. Luego caminó hacia Guru Clef dispuesta a decirle todo lo que se merecía.
Gneiss apoyó su cabeza en la palma de la mano derecha y los miró expectantes. Realmente se estaba divirtiendo.
- ¡¡GURU CLEF, ¿¿CÓMO PUDISTE??!! - le gritó la bailarina&nbbsp;sacudiendo los brazos frenéticamente - ¡¡NO PUEDO CREER QUE HAYAS SIDO CAPAS DE HUMILLARME ASÍ!! ¿¿Te das cuenta de la vergüenza que me has hecho pasar??. Ráfaga - lo señaló con dedo acusador - ya no volverá a mirarme de la misma manera, la noche de ayer iba a ser tan especial, una velada tan importante...¡¡ARGHH!! ¡¡Y LO ECHASTE TODO A PERDER!!
Guru Clef sorbió un poco más de su.. café... con mano temblorosa. Era difícil mantenerse calmo cuando una chica histérica le estaba gritando en el oído al tiempo que todas las pomposas parte del cuerpo le bailaban provocativamente.
- No tienes porqué reprocharle nada, - dijo Marina con el ceño fruncido y levantandosé de la silla - ¡No tenías ningún derecho a encadenarnos! ¡En todo caso, tu transformación no fue más que una consecuencia! ¡Eso te pasa por meterte en lo que no te importa!
- Eso es distinto. A mi me lo ordenó Gneiss...
- ¡¿Y por eso tienes que seguir sus órdenes siempre?! ¡Esto es inaudito! ¿Quién es Ud. exactamente anciana?
Marina le dirigió una mirada acusadora.
- ¿Yo? Yo soy Gneiss U---
- ¡YA SÉ CUÁL ES SU NOMBRE! ¡ME REFIERO AL HECHO DE QUE UD. PARECE TENER MUCHAS INFLUENCIAS SOBRE TODOS ELLOS! ¡EXIJO UNA EXPLICACIÓN!
La anciana lanzó una carcajada; Marina, un gruñido.
- Niña, yo no tengo influencias sobre ninguna de estas personas, aunque confieso que Caldina trabaja para mi. Es que las conozco, simplemente. Créeme que a la larga eres capas de predecir sus reacciones por anticipado...
- ¿A dónde quiere llegar?
- Marina, cálmate... - el mago la miró severamente - No le faltes el respeto.
- ¡¡Yo no le estoy faltando el respeto a nadie!! ¡¡Lo que pasa es que esta bruja solo qu(POF!)!!
La chica se sujetó la cabeza con ambas manos haciendo una mueca de dolor...Guru Clef le había dado en lleno con su báculo.
Al parecer él estaba convencido de que golpearla era un buen sedante...
- ¿¿Por qué la defiendes a ella??
- ¡¡Marina, tranquilízate!! - la que habló ahora fue Lucy - Por favor, señora, díganos que es lo que sucede...
- En realidad es muy simple. Es que yo soy la...
 
Dos pisos más arriba, en la habitación del príncipe Paris, una chica de cabello corto y rubio, descorre las blancas cortinas para dejar que la habitación se ilumine con la luz del sol de la mañana. Del otro lado, un chico duerme profundamente, todo despatarrado.
- Despierta... - murmuró Anaís inclinandosé sobre la cara del chico.
- Zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz....
- ...despierta, Paris...
- Zzzzzzzzzz... Zzzzzzzzzzzzzzzzzzz....
La joven vertió sobre el rostro del chico todo el contenido de la jarra que había para lavarse las manos.
Paris se despertó de un salto con la cara, el pecho, la almohada y la sábana completamente mojados.
- .......¿Q- qué pasa?....... - preguntó el chico entreabriendo los ojos.
- Buenos días, Paris - sonrió
-  ¿B- buenos días?
- Es hora de levantarse o llegaremos tarde a desayunar.
- ¿Desayunar? ¿¡De qué estás hablando!?
- No hace mucho que salió el sol y tocaron las campanas, todavía estamos a tiempo. Los demás nos deben estar esperando abajo.
Una gota de sudor resbaló por la mejilla del chico.
- Vamos, Anaís.. es demasiado temprano... - suplicó tirandolé de la muñeca como si fuera un niño pequeño - Ayer nos acostamos muy tarde, déjame dormir un ratito más...
Mientras hablaba se recostó del lado en el que había dormido la chica (estaba seco). Dio un bostezo, apoyó la cabeza en la almohada y cerró los ojos.
- Solo un ratzzzzzzzzzz.......
- ¡Paris! ¿Vas a dejar que vaya sola a desayunar?................... ¿Me oyes?.....................es inútil...¡eres igual que mi hermana Lulú!.... 
Anaís tomó una de las frazadas que descansaban a los pies de la cama y lo cobijó.
- Que duermas bien...
Lo miró con ternura... sin duda, dormido Paris era enternecedor.
Luego de estamparle un beso en la oreja, se retiró de la habitación.
 
- ¿¿¡¡QUÉ UD. ES QUÉ COSA!!??
Lucy y Marina lanzaron un grito.
- Buenos días. - saludó Anaís haciendo una reverencia. Acababa de entrar al salón.
- ¿Eh?..a.. hola, Anaís!
- ¿Sucede algo?
- Nada importante, querida, siéntate. - La anciana señaló una silla frente a ella, al lado de Látiz - Solo es estaba contando de donde conozco a Guru Clef.
- Ah...
- ¡Anaís! - Lucy y Marina la miraron con desesperación mientras hacían gestos con la cara y las manos  - ¡Esta mujer fue la niñera de Guru Clef!
- Oh! - Anaís se tapó la mejilla derecha con mano y abrió levemente los ojos.
- ¿Pero por qué no te sorprendes? - preguntó Marina - ¡¡¿¿Sabes lo que significa esto??!! ¡¡es horrible!!
- Y no solo fui su niñera, también lo vi nacer.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!!
- Eras un bebé muy hermoso, querido - Gneiss puso su mano sobre la del mago, quién la miró con afecto- Tu madre y tu padre se sentían muy felices de tenerte.
Marina se llevó una mano a la frente.. todo esto sonaba tan ridículo... ¡¡ella se había imaginado que ésta mujer sería algo más impresionante!!
- ¿O sea que Ud. conoce a la familia de Clef?
- Exactamente. Ella fue la que ayudó a mi maestro en mi crianza cuando me trasladaron al castillo para educarme como gurú.
- Por cierto, ¿Y Paris no viene, Anaís? - Gneiss cambió de tema bruscamente. A Guru Clef nunca le gustó hablar sobre su pasado y no era necesario llevarlo a una situación tan incómoda...
- Lo dejé durmiendo, ayer nos acostamos muy tarde.
- EPA!!! ¿¿O sea que durmieron juntos?? - Marina la miró maliciosamente.<
Anaís se sonrojó.
- ¡¡Esta es mi niña!! - Caldina la envolvió en un abrazo - ¡¡Muchas felicidades!!
Lucy y Marina también se pusieron algo coloradas...
Las tres habían compartido dormido con sus amores la noche anterior...
 
Más tarde, las tres jóvenes del Mundo Místico fueron para bañarse. Junto a ellas estaban Caldina y Mokona.
- Me alegra saber que pasaron una noche tan divertida - sonrió la bailarina chapoteando como una niña junto con el animalito.
- ¿Seguís enojada por lo que te hizo Clef?
- No, Marina. Mis enojos se pasan bastante rápido, no suelo ser rencorosa. ¿Cómo terminó todo entre Uds.?
- ¿Pudiste decirle lo que sientes? - Lucy la miró esperanzada.
- Pupupuuuuuuuuu..puuuu
- Si, se lo dije... Pero solo quedamos como amigos...
- Uy... ¿O sea que él ama a Presea...?
- PUPUPUUUU!!!!!
- No, no la quiere...(¡¡Cállate, Mokona!!) Al menos eso me dijo...
- ¡¡SUPER!! - Caldina abrazó el cuello de Marina hasta casi ahogarla - ¡¡O SEA QUE TODAVÍA TIENES OPORTUNIDAD!!
- ...argh.. ¡¡Caldina... suel-ta-me... me ahogggg---ooo...!!!
- Upps!! perdóname, niña!! Fue la emoción... ¿¿Y a Uds. como les fue?? Lucy no sabemos nada sobre ti y Látiz... ejem
- Bueno... - la aludida se sonrojó y fijó su ojos en el agua - es que.. no sé.. no se que pasó anoche...
- ¿¡CÓMO QUE NO SABES!?
- Ahhh.. ya entiendo... - Anaís la miró pensativa - De seguro te quedaste dormida del aburrimiento y por eso no te acuerdas de nada...
- ¿Aburrimiento??
- Látiz no es precisamente una persona muy expresiva...
- Concuerdo contigo, Anaís.
- ¡No, no, no!! ¡¡No es eso!! - Lucy las miró horrorizadas - ¡¡es que hay un hueco!!
- ¿¿Un hueco??
- Si.. ayer estábamos cenando lo más bien.. pero, desde que fuimos a mi habitación hasta hoy que me desperté, no recuerdo nada!!
- ¿¡Nada!?
- No...
Caldina hizo una mueca y la miró fijamente.
- Lucy... ¿¿tenías algo puesto cuando te despertaste?? ¿¿dónde estabas durmiendo??
- Estaba en mi habitación con Látiz... yo no tenía.. bueno...ni Látiz ni yo...ehhh....je, je, je
Marina abrió los ojos como platos; Anaís lanzó un "Oh!" MUY significativo y Caldina empezó a reír a carcajadas al tiempo que le daba palmadas suaves en la espalda a Lucy.
Esta última las miró desesperada, sin comprender.
- ¿Qué... ? ¿Uds. saben que.. fue lo que.. pasó..anoche...?
- Es que perdiste tu... - pero Caldina no pudo terminar de hablar: Marina le tapó la boca con ambas manos.
- SHHHHHHHHHH ¡Látiz nos prohibió hablar sobre eso!
- ¿Sobre qué? Marina, por favor, explícame!!
- Bah, ese Látiz, siempre opacando los momentos - gruñó la bailarina.
- ¿¡Que fue lo que perdí!? ¡Anaís, Caldina, por favor!
- Nada, Lucy, es solo que ya te hiciste mujer - sonrió Anaís
- ¿M- mujer? ¿Y qué fue lo que perdí?
- Perdiste tu... digamos que ya no eres una niña.
- Lucy, ¿De veras que no te acuerdas de NADA? - Caldina y Marina la miraron con desconfianza. La aludida se sonrojó aún más.
- No, en serio!! ¿¿Uds. tienen idea de lo que pasó anoche??
Las tres chicas negaron con la cabeza.
Era una mentira piadosa... La noticia impactaría demasiado a su amiga.
La pelirroja estaba empezando a traumarse... estaba sinceramente preocupada... y los gestos de sus amigas solo la inquietaban más...
- ¿Y tu Anaís? - preguntó Caldina - ¿También te hiciste... mujer??
- No!! Claro que no!!!
- ¿¡En serio!?
- Paris no es un pervertido, Marina (aunque confieso que lo parece). En realidad él es muy cortés y respetuoso - explicó la bailarina.
- Apenas nos acostamos se quedó dormido...
- Era de imaginar, es su hobbie.
Marina le dio golpesitos con el codo a Anaís.
- ¡O sea que en la Luna de Miel vas a estar muy aburrida!
- ¿Luna de Miel?
- Es la primera noche después de casados.. después de ese acto formal que nos une en parejas para siempre...
La bailarina se rió a carcajadas. Ya había entendido la broma.
- Es cierto, todas Uds. ya son parte de nuestro mundo
- No obstante, yo tengo a mi familia allá, tendremos que volver de vez en cuando... ¿Se imaginan la cara de mis hermanos cuando conozcan a Látiz?
- ¡Cameo y Maciel estallarán de celos!
- ¿De qué hablan, niñas?
- De mis hermanos - sonrió Lucy - Son mis guardianes. ¡¡Y muy desconfiados!!
- Le harán todo tipo de pruebas a Látiz para asegurarse que sea de confianza!! ja, ja, ja!!
La bailarina las miró con una mezcla de confusión y algo de pena.
- ¿Es que acaso nadie se los dijo? Uds. no pueden regresar a su mundo.
Las tres jovencitas palidecieron y se quedaron sin habla por unos segundos.
- ¿Por qué? ¿¡¡Por qué no podemos!!?
- La puerta que permite el paso de una dimensión a otra fue sellado tras la desaparición de los Genios... Lo lamento...
- Pupupuuuuu - se lamentó Mokona
- ¿Y no hay alguna solución? ¡¡Yo quiero volver a ver a mis padres!!
- ¡¡Yo también!! ¡¡Tengo muchas obligaciones en Tokio!!
- ¡¡No quiero vivir lejos de mis hermanos!!
- Lo lamento.. pero no hay nada que hacer...
- ¿¿¡¡NADA!!??
- No.. al menos por lo que me dijo Gneiss...
- ¡Entonces hay que preguntarle a Guru Clef!
- ¡SI!
 
- Lo lamento... yo no tengo control sobre ese tipo de fenómenos.
El mago cerró los ojos.
Se encontraba hablando a solas con las tres jovencitas en el Salón del Trono.
- O sea que no hay nada para hacer...
- La última vez solo salvando Céfiro podíamos regresar - razonó Anaís - Y todo eso fue gracias a los deseos de la Princesa Esmeralda...
- Nuestra misión había terminado... debimos pensar en este detalle antes, pero ni se me ocurrió! - suspiró Marina.
- ¿No hay algún hechizo? ¿Nuestra fuerza de voluntad no sirve?
- No, Lucy. El riesgo es muy grande: La fuerza del corazón solo rige en nuestro mundo y esas puertas conectan a todo su universo con el nuestro... El espacio de las almas, los espíritus, los demonios y todos nosotros podría verse en serio peligro...aunque.. hay un hechizo...
- ¿CUÁL? - Marina se le plantó adelante y lo miró fijamente.
- Cálmate!! Es uno que solo puede usare una vez... se utilizó dos veces en toda la historia de Céfiro para convocar a las Guerreras Mágicas cuando aún no se encontraba un Pilar para sustituir al anterior.
Anaís lo miró con los ojos muy abiertos...
- ¿O sea que tu nos convocaste la última vez? ¿Fue por eso que pudimos volver?
El mago la miró a los ojos.
- No exactamente.. yo nunca lo utilicé...
Desvió los ojos hacia una de las paredes. Era muy duro admitir que por ese motivo su maestro había muerto y esa vez, por poco y Céfiro fue absorbido por un agujero negro producto del encantamiento... No podía decirles esto... sería injusto limitar aún más sus esperanzas.. y si él podía hacer sentir feliz a... hacer felices a las niñas Místicas que tanto lo habían ayudado, entonces correría el riesgo...
- Cuando los Genios murieron y el poder del Pilar desapareció - continuó -, Céfiro y el Mundo Místico extinguieron los poderes mágicos de la puerta intertridimensional que permite el paso entre un mundo y otro. En realidad es un misterio como llegaron Uds. aquí...
Las chicas se miraron entre ellas.
Fue Lucy al que respondió.
- Fue el poder de Dios, Él hizo posible este milagro... Nuestra oraciones fueron tan vehementes que las escuchó y nos permitió volver...
- Explícanos como es ese hechizo, Clef.
- Es un conjuro secreto que solo podemos utilizar los gurús de turno.
- ¿Y no puedes usarlo?
- ¿¡Marina, no entiendes nada!? - el mago apretó el báculo que sostenía en su mano derecha y agachó la cabeza - ¡Aunque lo hiciera y Uds. regresaran ya no podrían volver! ¡La Puerta no existe, lo que Uds. provocaron fue una rajadura! ¡La magia hace que ese tipo de heridas se sellen de una vez y para siempre! ¡Si hacemos presión para que abra podríamos formar una grieta irreversible que desestabilizaría todo!
- ....
- En pocas palabras.. - Anaís se tapó la cara con las manos - ¡tenemos que elegir entre quedarnos o irnos! 
- ¿¡QUÉEE!? ¡¡NO!! ¡¡YO NO PUEDO!! ¡¡MIS PADRES ESTÁN ALLÁ! ¡MIS TÍOS, MIS ABUELOS! ¡MIS SUEÑOS ESTÁN EN TOKIO!
- Marina tiene razón.. No podemos dejar a nuestras familias.. y yo podría vivir sin ver a Hikari, a mis hermanos y a mi madre...
- Lo lamento... Les daré un plazo de tiempo para que lo piensen... en Uds. está la última palabra...Pero no les aseguro que el hechizo funcione. Necesitaré de sus corazones, Guerreras Mágicas. Uds. tendrán que estar convencidas de volver, si hay una gota de duda no podrán regresar...
Las chicas asintieron.
- Pero - les habló el mago por última vez antes de que se marcharan de la habitación - ... que sepan que, pese a todo, decidan lo que decidan, en una dimensión u otra, habrá personas y seres que llorarán su ausencia...
Marina se volteó a mirarlo profundamente conmovida. Guru Clef había hablado con su corazón y sus palabras habían sido tan hermosas...
Pero a pesar del dolor, las tres chicas optaron por volver a casa.
 
El príncipe Paris rogó, suplicó y se humilló para intentar convencer a Anaís de que se quedara a su lado... y en consecuencia ella evitó verlo por dos días.
Para ambos era un dolor insoportable...
Ni hablar de Lucy y Látiz. La pelirroja lloró, moqueó y lagrimeó en brazos de su novio... a él tampoco le gustó la idea pero no había solución.
Ella era muy jovencita, no podía separarse de esa familia que quería tanto, de esos hermanos de los que les había hablando con tanto cariño...
Y todo esto, los momentos de felicidad y de, ahora, angustia, había pasado en solo diez días...
Al cabo de ese tiempo, todos - Caldina, Látiz, Paris, la recién llegada Presea, Gneiss, Ascot y Guru Clef respectivamente -se reunieron en el Salón Real.
Todos participarían de la despedida a las Guerreras Mágicas. Las últimas.
- Por favor, Marina.. quédate... - suplicó Ascot tomandolá tímidamente de la mano.
- Lo siento... Tengo todo en Tokio, no puedo dejarlo...
- ¡Por favor!
Por primera vez en su vida, el cuidador de animales se olvidaba de su vergüenza y dejaba hablar a su corazón.
Marina levantó la cabeza y lo miró a los ojos con un dejo de tristeza...
- No puedo quedarme, compréndeme.
- ¿No hay nada que te ate a Céfiro? - apretó la mano que tenía entre las suyas con fuerza.
- No...
- Entonces.. - el chico la soltó y retrocedió dos pasos con el rostro enrojecido - que estés bien. Ojalá seas feliz con tu familia...
 
Lucy abrazó a Látiz por última vez.
Él tenía una mirada de tan onda tristeza que era imposible mirarlo sin seguir el ejemplo de su novia y empezar a lagrimear también.
- ¡¡¡Latís, te amo, te amo, te amo!!! ¡¡No te voy a olvidar nunca!! ¡¡Lo prometo!!
- Lo sé...
- ¡Si encuentras a alguna chica que te guste, no dudes en quedarte con ella!
- Ya hablamos de eso...
- ¡No quiero que te sientas solo! ¡Rezaré todos los días por ti, no te olvidaré nunca!
- ... yo tampoco te olvidaré - el chico tomó en sus manos el rostro de la pelirroja- ...sabes que siempre voy a esperarte...
- Guru Clef dijo que no íbamos a poder volver... yo había soñado con presentarte a mis hermanos.. Látiz...
El chico le estampó un beso en la frente y se arrodilló a su lado.
Lucy lo abrazó por el cuello con fuerza.
 
Más alejados de todo el grupo, pero más cerca de una bailarina que también lloriqueaba en brazos de su amante militar e intentaba ser consolada por una anciana vestida de marrón, la última pareja, silenciosa, intentaba darse el último adiós con una sonrisa...
- Y recuerda no acostarte muy tarde. Guru Clef me dijo que es por eso que te cuesta tanto levantarte...Sería un lindo regalo para él que madrugaras alguna vez...
- Anaís... quédate...
- ....
- ¡Eres lo único que me queda!
- Lo siento.. perdóname.. has sufrido tanto por mi culpa y ahora te hago esto...
- ¿Estás segura que quieres irte?
- ...si, Paris...
- No me mientas...
- .....
Paris la tomó de las manos y se las besó con una sonrisa.
- Si me juras que serás feliz y que no tengo nada de que preocuparme, te dejaré marchar.
- Tokio es muy seguro... y mi familia me quiere mucho... - respondió la chica. Tenía los ojos enrojecidos e hinchados, hacía un hora que no dejaba de llorar.
- Tienes que encontrar a un chico que esté a tu altura. No puedo imaginarte con otro hombre que no sea yo, querida Anaís, lo que te digo va contra los deseos de mi corazón... Me angustia pensar que en tu mundo encontrarás a alguien más a parte de mi...
- Deberías haberle dicho que "si" a Cigena...
- ¡No, eso nunca! Pasé muy buenos momentos a tu lado y no me arrepiento de haberte visto de nuevo...
- Yo tampoco.
- Es una pena que tengamos que separarnos ahora... al parecer el destino no quiere que estemos juntos... ¡Odio que pertenezcamos a mundos diferentes!
- Cuídate mucho, ¿si?
- Por supuesto. No quiero verte triste....
 
Caldina se sonó la nariz nuevamente. Ella tampoco dejaba de llorar...
- Mis niñas.... mis pobresitas niñas tienen que marcharse...
- Es una pena, para todos es un dolor muy grande. - suspiró Ráfaga.
- ¡¡Ni siquiera pudimos hacer la fiesta que yo había planeado!! ¡¡En el pueblo las querían conocer, hacer una ceremonia en agradecimiento por todo lo que hicieron por nosotros!!
- Cálmate. No me gusta verte así...
- Es que.. es tan doloroso.. mira a Anaís y al príncipe... tanto que les costó estar juntos y ahora...
- Y Látiz tiene que dejar marchar a Lucy después de haberla esperado tanto tiempo...
- Snif, snif
- Ese hombre vivirá solo toda su vida.. esperándola...
- Y ese gruñón de Guru Clef que no quiso decirle nada a Marina..
- ¡¿Cómo?! ¿Entonces es verdad que él...?
- No lo sé con seguridad... pero Gneiss estuvo malhumorada todos estos días y persiguió al mago sin cansancio regañandoló...
- Ya veo... pobre Marina... pobres niñas...
 
La anciana enjugó una lágrima y miró con preocupación a Guru Clef, sentado al lado suyo. Había ido a hacerle compañía.
- ¿Estás seguro que quieres hacer esto?
- Si.
- Sabes que no tengo poderes sobre ti, yo no puedo obligarte a nada. Solo puedo aconsejarte, pero al final la decisión es tuya..
- Gracias por entenderme, Gneiss...
- No. No te entiendo nada. Yo hubiese preferido que tuvieses un poco más de sentido común, pero saliste igual a tu maestro Sartrav!!
- Lo querías mucho, ¿verdad?
- Más que a nadie... como te quiero a ti...
Él procuró sonreír y apoyó mano en la de ella.
- Gracias por todo. Te debo mucho.
- ¿Quieres que les diga algo después de que... de que...?
- No.
- Irás al infierno, ¿sabías? No dejas ningún sucesor, tu heredero aún no nace y Paris aún no termina su educación.
- ...
- Además de perderlas a ellas, también te perdemos a ti...
- ....
- ¿Estás seguro que no la amas, porque aún estás a tiempo para recapacitar y...?
- No. Ya estoy decidido. Aún no puedo leer bien qué siente mi corazón... es mejor que esto termine así antes de que desperdicie su vida esperandomé.
- ......
- No me mires así. Ya llegará otro a quién podrás malcriar..
La anciana se arrodilló a su lado y se puso a llorar.
Solo ellos dos tenían verdadera conciencia de lo que estaba por suceder...
- Ya es hora - entre las manos del mago se abrió una esfera de luz que mostró una imagen del negro e infinito Espacio - Fobos, Deimos, la Luna y Amalteea se encuentran mirando hacia aquí...
 
Después de insistir algunos minutos, Gneiss llevó a las tres jovencitas al centro del salón donde se pararon en línea horizontal a Guru Clef, que estaba frente a ellas.
Lucy, que estaba en el medio, fijó sus ojos en Látiz.
Anaís, en el costado izquierdo, miró a Paris.
Y Marina, en el costado derecho, agachó la cabeza...
Guru Clef puso en báculo en alto y lo hizo brillar.
Las ex guerreras Mágicas fueron encerradas en una fuerte ola de viento que rodeó el cuerpo de cada una...
El mago empezó al oración...
"Espíritus del Bien que vagan por las orillas del cielo y cuidan el paso de las dimensiones a través de las puertas mágicas. Almas de los Genios muertos, Windom, Rayearth, Seres, invoco su presencia para que lleven de regreso a su mundo a estas tres elegidas que unas vez cuidaron en vida. No las desamparen en la muerte. Mi llamado será el último:  permitan que regresen de donde han venido, en su infinita bondad y sed de justicia, escuchen la súplica que mi corazón que, unido al de ellas, les pide cumplir..." 
 
Pasaron unos segundos...
Y una amplia luz iluminó el salón dejando a todos ciegos por un instante...
Un leve temblor hizo tambalear la isla flotante en señal de que el hechizo se estaba cumpliendo...
Las sombras de los tres Genios muertos envolvieron a nuestras protagonistas...
Era hora de volver a casa.
 
Pero un grito desgarrador de Lucy hizo que todo volviese a la normalidad.
Los síntomas del hechizo desaparecieron...
La pelirroja corrió hasta Látiz abrazandoló con fuerza.
- ¡No quiero irme! ¡No quiero! ¡te amo, Látiz! ¡No quiero dejarte!
Marina y Anaís se miraron confundidas... Por un instante habían logrado ver la Torre de Tokio... ¡pero ahora estaban nuevamente en Céfiro!
Paris se acercó a la jovencita rubia...
- ¿Quieres quedarte conmigo? - le preguntó con una sonrisa y los brazos abiertos.
Anaís corrió hasta él y se estrecharon en un fuerte abrazo. Ninguno dudó del simbolismo de ese gesto.
Todo había terminado tan rápido... ahora se quedarían es Céfiro.. para siempre...
Marina agachó la cabeza y se quedó pensativa un instante... ella era la única que se había quedado parada en el medio, completamente sola...
Caldina corrió hacia Anaís y Lucy arrastrando a Ascot consigo. Estaba feliz, ¡¡Las niñas, sus niñas, se quedarían!!
A un costado del salón, Guru Clef cayó sentado sobre el suelo. Tenía el rostro perlado de sudor y respiraba con dificultad.
Ráfaga corrió en su auxilio... Sin querer, la últimas Guerreras Mágicas habían salvado a Céfiro y a Guru Clef nuevamente...
Por supuesto, esto nunca lo sabrían.
- Ey! Niña!... - la vos de Gneiss Uh Rivolusa hizo volver de su ensueño a Marina - El hechizo está inutilizable... La invocación no sirvió de nada...
La chica la miró sin comprender.
La anciana no pudo ocultar su felicidad al ver como habían finalizado los acontecimientos.
- ... dime la verdad...¿realmente querían volver a casa?
- Yo tengo a mis padres allá... Siempre sentí que mi deber era cuidarlos. No quiero dejarlos solos.
- ¿No te arrepentiste en el último segundo? ¿Cuando sentiste que estabas por irte?
- ...no...
- Mentirosa! De no haber sentido remordimientos ahora estarías en Tokio!!
La chica se sonrojó y abrió los ojos como platos.
- En el último segundo -  la anciana la señaló con dedo acusador - deseaste quedarte!! Éste hechizo es personal, porque una se resigne no quiere decir que las otras no puedan ser transportadas!!
- De todos modos eso no cambia nada... No tengo a nadie aquí... Nadie que me quiera tanto como a ellas..
- Bueno.. durante años mi deber a sido cuidar de ese terco, gruñón y aguafiestas de Guru Clef - suspiró la anciana con una sonrisa - Yo ya me estoy poniendo vieja y no me queda mucho tiempo en este mundo... ¿No te gustaría ocupar mi lugar?
- ¿Su QUÉ? ¡¡para eso está Presea!!
- Bah.. Presea tiene un millón de cosas que hacer a diario (fíjate que aún no llega de su viaje a Chizeta), no olvides que la armera, Ráfaga es muy exigente con ella.. además no le da el carácter, es muy suave... Tiene que ser alguien con temperamento, que sea capas de dominarlo...
- ¿¿D- dominarlo??
- Marina, si te quedaste aquí es porque no has perdido las esperanzas... No quiero que ese chico esté solo toda su vida... Además.. ¿me dejas contarte un secreto?
La chica de pelo azul se agachó acercando su oreja a la boca de la anciana.
- ¿Sabes por qué creció?
- Si, porque le hechizo de su maestr---
- ¡Patrañas!
- ¿Cómo que patrañas? ¡Él dijo eso!
- Ese hechizo solo se rompe cuando la persona madura espiritualmente...
- ....no entiendo..... ¿¿a qué se refiere con madurez espiritual??
- Pero es un muy necio, nunca lo confesará...arghh.. tenía que salir a Sartrav...
- ¡¿Pero de qué me habla?!
- Con esto quiero decirte que todavía tienes una oportunidad de....
- Ejem... - El general de Ejército cefiriano interrumpió la conversación - no es mi intensión molestarlas, pero necesitaría hablar un instante con Marina...
- Por supuesto, querido.
- Guru Clef te espera en la biblioteca dentro de una hora...
- ¿Cómo está? - preguntó la anciana
- Solo algo cansado.. el hechizo parece haberle absorbido parte de sus energías.
Y Ráfaga se alejó después de saludar militarmente... dejando a Marina quién no se decidía si reír, llorar, saltar, mantenerse seria... ¡¡Guru Clef la había llamado para verla a solas!! AAAAAAAAAAHHH!!!...
Miró por todos lados buscando a Mokona: descargaría sus nervios con el peluche.
 
En el pasillo se encontró a Ascot quién se había escapado de la compañía de Caldina.
- Me da mucho gusto que te quedes...
- Gracias - ahora fue Marina la que lo tomó de la mano -. ¿Me acompañas hasta la Biblioteca?
- Por supuesto...
Caminaron algunos minutos en silencio.
- Bueno.. en realidad.. Marina.. es que...
Pobre Ascot, la vergüenza empezaba a dominarlo de nuevo.
- ¿Dime?
- Mis animales... te quieren mucho... bueno, yo también, pero.. ellos.. particularmente.. te extrañan y...bueno... me dijeron..
- ¿Si?
- Me dijeron.. que.. si llegabas a cambiar de opinión.. ellos.. quieren.. bueno.. me dijeron que te dijera que debía decirte que querían que te dijera si, de favor, no te gustaría irlos a visitar de vez en cuando! - el chico dio un suspiró al terminar de hablar. Lo había dicho todo muy rápido producto de los nervios..
Marina ahogó una carcajada y opto por sonreírle dulcemente.
- De acuerdo, iré todos los días. Tienes razón, hace mucho que no los veo.
- ¡Fantástico!
- ¡Además, todavía no le he dado las gracias a ese que nos trajo hasta el castillo cuando volvimos a Céfiro!
- ¿De cuál animal hablas?
- Tenia una apariencia muy rara... y unos bonitos ojos verdes...
- ¿Ojos verdes?... - el chico agachó la cabeza - entonces no es mío..
- ¿CÓMO QUE NO?
- ... los monstruos se diferencias de dueño por el color de ojos.. los míos los tienen azules - el chico se sonrojó al recordar el por qué de ese color -. Los de Guru Clef son verdes...
Tres minutos más silencio... ninguno sabía que decir... Ascot esperaba que Marina hablara primero, pero ella se había enfrascado en sus pensamientos...
Por fin llegaron a la puerta de entrada de la Biblioteca.
- ¿Sabes, Ascot? - la chica tomó las dos manos del muchacho y lo miro con afecto - Sos mi mejor amigo.
- ¿En serio?
- Gracias por estar conmigo. Iré a verte siempre que pueda. Lo prometo.
- M- Marina...
- ¿Si?
- ...........n-no... n-nada... es que.. t-tengo algo para c-confe-confezarte...
- Dime lo que quieras.
- N-no... mejor... más adelante... pero... ¡solo prométeme que siempre estarás conmigo!
Marina se ruborizó.
- ¡Por supuesto, Ascot!
La chica lo miró con ternura... Sin duda él aún la quería.. ese amor tan puro y dulce no tenía ni punto de comparación con los de sus admiradores en Tokio o con Francisco, ese mentiroso materialista comprador de mujeres. De seguro Ascot no sería un mal compañero, era sincero, atento y afectuoso...¿Por qué siempre tenía que verlo como a un amigo? ¿Por qué no darle una oportunidad?
 
Minutos después, la chica de pelo azul entró en la biblioteca, donde ya la esperaba Guru Clef.
El chico estaba sentado al lado de su escritorio - limpio de papeles, ahora. Estaba muyy cansado y sus piernas estaban algo acalambradas como para mantenerse en pie.
- ¿Puedo servirte en algo?
Marina lo miró con desconfianza. Él estaba demasiado pálido.
- Hace unos días hablé con Gneiss... - empezó a decir el mago
- ...¿y...?...
- Entre los dos pensamos que si Uds. decidían quedarse en nuestro mundo entonces deberíamos darles algún oficio, alguna ocupación...
- ¿¿De qué hablas??
- Lucy podría enseñar artes marciales o tal vez decida irse con Látiz y ayudarlo en sus ocupaciones... Anaís será preparada para cumplir su rol como princesa de Céfiro lo que le demandará mucho trabajo.
- ¿Cómo? ¿Entonces ya fue elegida? ¿Por qué no nos avisaron?
- No. Aún no lo hemos anunciado oficialmente. Pero todos sabemos que no hay otra elección posible... Ni Paris ni Anaís podrían aceptarlo. Yo sería hombre muerto..
- Es verdad... ¿Y qué pasará conmigo? Yo soy muy buena repostera, podría ayudar en la cocina. O tal vez pueda darle una mano a Ráfaga enseñando esgrima!! Soy la capitana de mi equipo en Tokio y ya ganamos tres torneos consecutivos!!
- Todo eso me parece muy bien. Creo que serías capas de cumplir con todos esos roles si te lo propones y te da el tiempo.
- ...¿¿Qué quieres decir...??
- Marina... con Gneiss hemos decidido darte un puesto muy importante... Cuando Paris y Anaís sean nombrados rey y reina de Céfiro yo volveré a mi cargo de Gurú. Para ese entonces ya habrá llegado mi sucesor. Por culpa de las travesuras de Rivolusa y Caldina, aprendiste y conociste mi cargo como Gobernador. Por este motivo y porque tienes experiencia con tu padre, ambos creemos que serías una buena ayudante para mi.
- Muchas gracias. Acepto el puesto.
- No quiero que pienses que esto es porque sienta algo por ti, en realidad este trabajo es muy difícil y se necesita personalidad...
- ¡¡No te preocupes!! - Marina sonrió con malicia -  ¡¡Si se te presenta algún aprovechado yo me encargaré de quitarle las ganas de volver a molestarte!!
- Ejem...
- ¡¡Ya me imagino la escena!! ¡¡Será maravilloso!! ¡¡Lo patearé hasta quitarle las ganas de volver!!
- ¡Marina!
Guru Clef la invitó a sentarse en una silla a parte, justo frente a él.
- En realidad quería hablarte sobre algo más. No te pedí venir solo para ofrecerte un puesto de secretaria...
El corazón de Marina empezó a latir con fuerza... y las palabras de Gneiss Uh Rivolusa empezaron a revolotear en su cerebro como mariposas inquietas.
- Quería asegurarme de que no te quedaste por mi, en Céfiro.
- ...No entiendo...
- Me sentiría muy egoísta si supiera que yo soy el causante de que todos tus sueños se rompan, querida niña.
Marina negó con la cabeza. De a poco sus ojos se fueron llenando de lágrimas.
- No... no eres egoísta. La decisión fue únicamente mía... Sé que mis padres estarían felices de que yo me quedara con Uds...
- ....
- Uno de mis sueños era cuidarlos cuando fueran ancianos... Pero aunque sienta remordimientos porque ya no podré cumplir con mi deber de hija, sé que ellos se hubiesen sentido mejor sabiendo que soy feliz, aunque sea lejos de sus brazos...
Se tapó la cara con las manos y empezó a llorar.
El mago la miró con pena un instante...
Hubiese querido apoyar su mano en el hombro de ella, pero sus piernas no le respondían. Tardarían aún algún tiempo más en sanar
También se había quedado sin palabras... Él nunca había sido bueno para consolar...
Marina, entonces, inexplicablemente, se levantó, le rodeó el cuello con ambos brazos y siguió llorando en su hombro....
 
Afuera, el sol empezaba a salir iluminando la ciudad...
 
 
 
 
 
"A partir de este momento, nuestras protagonistas llevarán una vida totalmente distinta.
Renunciaron dolorosamente a sus familias para quedarse en Céfiro, para amarlo y protejerlo, para cuidar de sus seres queridos...
Madurarán, crecerán y aprenderán a vivir en una cultura que les guarda muchos secretos y su vida estará llena de nuevas vivencias y aventuras, algunas felices, otras no tanto.
....    
Pero esa, es otra historia...
 
 
 
Fin
 
 
 
 
 
 

 
Con atentos saludos, me despido.
Gracias por haberme seguido hasta aquí.
 
Umi
 
P.D: La continuación - por si te interesa seguir leyendo mis delirios literarios - aún no se a confirmado. Pero ten la seguridad de que si se llegase a continuar, lo verás publicado en esta página tarde o temprano... o nunca, ¿quién sabe? =P
 
 
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