UN TIGRE SOLITARIO

(el epilogo)

 

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INTRODUCCIÓN

¿Qué hay al final del todo? Dolor y traición... no más...

 

 

CAPITULO I. La profecía del  vigilante

 

“Corre”

—¡¡Espera!!—

“Sigue corriendo, no te detengas”

—¡¡Por favor!!—

“Olvídala, olvida todo”

—¡¡Por favor Ry...!!—

“Maldita sea... ya basta.”

—Por favor...—

“Ya basta... por favor...”

“Por que me pasa esto, que hice, por que nunca puedo ser feliz...”

 

Le han pasado muchas cosas desde que un día visito un lugar en lo más profundo de China... Jusenkio

Después de caer en una de sus pozas encantadas, este hombre pensó que no podría pasarle algo peor en toda su vida

...se equivoco.

Un día, cuando recibió una invitación para participar en  el magno torneo de Rizard, se dio cuenta de que su vida nunca volvería a ser igual, pero no todo han sido desgracias en los últimos años de su vida... después de todo, encontró algo que nunca había conocido… encontró el amor. Amor por parte de alguien que jamás imagino... Ukio

Desde la primera pelea de ese torneo, después de quedar ciego a causa del mismo, este hombre solo tuvo una razón para seguir, una razón para soportar esa vida que lo pateaba a cada momento, esa razón... era Ukio.

Pero ahora ella esta en alguna parte, muy lejos, tal vez en otro tiempo, tal vez en otro mundo, de cualquier forma, este hombre ya esta cansado de buscar, la ama, como nunca pero esta débil, su esperanza esta destrozada, sus ojos están sanos pero se niegan a mirar al futuro, sus piernas que ahora se entierran hasta las rodillas en la nieve están cansadas de huir del destino que lo quiere mirar solo... y así, cansado, débil, triste y solo, este hombre se deja caer sobre la nieve helada y espera el final... y recuerda, lo han llamado de tantas formas desde aquel día...

Hibiki...

P-chan...

Traidor...

Asesino...

Ojos de noche...

 

Tantas formas... que ya ni siquiera esta seguro de cuál es su verdadero nombre... No hasta que una voz detrás de él se lo recuerda...

 

Ryouga

—¿Qué... quién me llama?—

Y alza la mirada, de entre la nieve, sus ojos se alzan enrojecidos por el llanto y miran detrás de él, “¿Un hombre?” así es...

Detrás de él, de la nada, una pequeña carpa se alza de entre la nieve, de color rojo, con una mesa redonda dentro de ella, una esfera de cristal encima y detrás de ella, un hombre, delgado, vestido de negro, con el rostro oculto por las sombras, sabe que lo a visto antes “¿Dónde?” que importa,  se levanta, camina hacia él, entra a la carpa, y auque el no esta afuera para mirar, desaparece...

 

Adentro...

—¿Quién eres? ¿Cómo sabes mi nombre?—

—Yo se muchas cosas Ryouga, pero lo que importa ahora, es lo que se de ti—

—Lo que sabes de... mí— Pregunta confundido el muchacho

—Si, tu eres Ryouga Hibiki, campeón del torneo de Rizard, uno de los que derrotaron a Asiensuke...—

—¿Cómo sabes eso?—

—No importa, ya te lo dije, se muchas cosas, pero ahora, eres tu el que debe de saber algunas...—

—¿Yo?—

—Así es Ryouga, tu tienes miedo... y además, el dolor te esta matando—

—Yo...—

—No me lo niegues, eso lo puedo ver aún sin sentir tu dolor... tu crees que nunca volverás a ver a Ukio ¿No es así?—

—Ukio...—

 

Lentamente, las manos del desconocido comienzan a moverse sobre la mesa en que se recargara, la esfera sobre esta comienza a nublarse y entre los brillos del cristal una imagen... Ukio.

 

—Mírala Ryouga... ella también esta llorando, ella también esta sufriendo, esta sola, esta en este mundo...—

—¿Dónde?—

—En Tokio, en Nerima, como debe de ser...—

—Pero...—

—Hay otra cosa que debes saber Ryouga... ¿Recuerdas cuando Cologne te dijo que Byodo-in estaba en el Japón antiguo?—

Ryouga no contesta, un sudor frío corre por su espalda al preguntarse como sabe todo eso, pero no le importa, después de un segundo contesta...

—Si—

—Pues bien, ella se equivoco—

—¿Qué quieres decir?—

—Byodo-in no se encontraba en otro tiempo, estaba en tu mundo, en tu época... ahora Ryouga, tu y la chica están en un lugar llamado Cherski—

—¿Cherski?—

—Tu y la chica están en la Madre Rusia... pero están en su propio tiempo, aún están lejos... pero puedes regresar a Tokio, debes de sobrevivir para llegar ahí, no te des por vencido Ryouga, debes de seguir, siempre... siempre...—

—Pero...—

—Tu ibas a dejar que la muerte viniera por ti en este lugar ¿No es cierto?—

—...—

—Debes de seguir Ryouga... debes de seguir, por ella, por todos... algún día, algún día tu esfuerzo se verá recompensado, algún día, esta vida te dará la felicidad que te ha negado, yo te lo digo, pero ahora... debes de llegar a Tokio...—

No dice más, la esfera de cristal se “apaga” al momento que la figura de Ukio se desvanece y las puertas de la carpa se abren, Ryouga comienza a caminar para sentir la nieve bajo sus pies, su mente trata de entender lo que acaba de pasar, su cabeza aún zumba por las palabras del tipo... “Ni siquiera me dijo su nombre”

Da la vuelta, y lanza una pregunta...

—¿Cuál es...—

Pero calla, la carpa desapareció, y son los copos de nieve los que ocupan su lugar, el viento silba alrededor y Ryouga se da cuenta de que sigue tirado en el piso, su mirada esta nublada, y sus oídos alcanzan a escuchar la voz de una chica...

—Ryouga... Ryouga—

—...¿Que paso?...—

—Ryouga, estas bien...—

—...¿Ukio?...—

... Una bofetada en su rostro hace que vea su error, la chica frente a él es hermosa, pero no es Ukio, su nombre Angela, y al igual que Ryouga, ella quedo varada en este lugar, pero a diferencia de este, ella estaba perfectamente conciente de lo que hacia...

—Angi... ¿por qué me golpeas?—

—Ah... lo siento, ya habías despertado, pensé que seguías desmayado...—

—Pero...—

—Y ya te dije que no me llames Angi... llámame Angela, odio que me digas Angi... y otra cosa... si vas a ponerte así cada vez que veas una pareja besándose  puedes irte despidiendo de mi compañía, es una suerte que les halla preguntado donde estábamos, si me hubiera puesto a correr como tu nunca hubiéramos sabido que estamos en...—

—Cherski...—

—¿Cómo lo sabes?—

—Y estamos en nuestro tiempo—

—¿Ryouga como...—

—No importa, tenemos que irnos... tenemos que volver a Tokio—

—Pero...—

—Aún puedo encontrar a Ukio—

Ángela no replica nada, se limita a observar como Ryouga se aleja de ella para después  susurrar una pregunta  junto a una lágrima que se enfría con la nieve...

—Pero... por que no nos quedamos aquí Ryouga... los dos... juntos—

 

 

 

Mientras tanto, en otra parte que si es Japón, mas específicamente en Tokio, exactamente a las puertas del restauran “Uchanss”

 

Su nombre es Ukio, esta sola, no seria la primera vez ..no, si es, al menos antes tenia a Angela para que le hiciera compañía, pero ahora, esta sola y esta llorando, esperando a las puertas de su restauran el regreso del hombre que ama, ha estado así desde hace ya mucho tiempo, pero ya regreso una vez de donde se le creyó muerto, puede hacerlo una vez mas, si claro que puede, debe de hacerlo, piensa ella, de repente, en una esquina, varios pasos la distraen, y sus ojos castaños y lloroso se fijan en una persona... delgado, vestido de negro, y tambaleándose...

Pasa frente a Ukio, con pasos cortos y una respiración entrecortada, lo detiene, por que si algo tiene Ukio, es que su corazón puede estar destrozado, pero no por ello deja de ser tan amable y cálido con cualquier persona...

 

—Perdona, no quieres comer algo, te ves cansado...—

—Yo... no tengo con que pagarte—

—No importa, ya no importa, anda, pasa...—

 

Lo toma del hombro y lo ayuda a pasar, una sensación de frío surge de esta persona, de reojo, Ukio mira la espalda del hombre y se extraña al notar sobre esta una delgada capa de nieve... “¿Nieve? ¿En esta época del año?

No le da importancia, sienta a su nuevo cliente en una de las mesas y se pone a hacer lo que hace mejor... Okonomiyaki.

 

—¿Y... de donde eres?—

—¿Quién... yo?—

—Si, parecieras ser un forastero, debes de venir desde fuera, conozco a todas las personas del rumbo—

—Si, soy un forastero... mi nombre es Shou...—

—¿Cómo?—

—Sho... Shogen, si, mi nombre es Shogen...—

—¿Shogen? Mucho gusto, mi nombre es...—

—Ukio—

—¿Cómo lo sabes?— Pregunta Ukio al mismo tiempo que pone el plato de Okonomiyaki sobre la mesa

—Yo se muchas cosas, soy un adivino...—

—¿En verdad?—

—Así es, siéntate, te diré tu futuro—

—Yo no...—

—Vamos, así te pagare la comida— Replica el extraño después de terminar su Okonomiyaki

—Esta bien—

Ukio toma asiente frente a “Shogen” instantes antes de que este comience a mover las manos para aparecer de la nada una bola de cristal

—Tu... tu estas enamorada ¿No es así?—

Ukio no contesta, se limita a admirar la esfera que comienza a brillar

—Si, así es, pero el...—

—¿¡El que!?—

—Lo siento mujer... el esta muerto—

Los ojos de Ukio tiemblan con miedo y  se llenan de lágrimas al escuchar las palabras del extraño, el nombre de Ryouga se escapa de sus labios que intentan gritar pero se ahogan en un sollozo, sus manos toman las del hombre frente a ella mientras que le pregunta desesperada...

—¿Estas mintiendo verdad?—

—Yo...—

—Por favor... dime que estas mintiendo...—

—Su nombre es Ryouga, no es así?—

 

Ukio deja que su cuerpo caiga para atrás al escuchar las palabras del tipo y quedamente le contesta...

—Si...—

—El estaba contigo en un lugar hecho de cristal, o de hielo, no podía verte, quería, pero no podía hacerlo...—

Ukio oculta su rostro hacia abajo al momento que sus labios comienzan temblar para pronunciar una palabra

-–Vete—

—Yo...—

—Por favor...—

—Yo no quería...—

—Vete—

 

Quedamente, sin hacer ruido, el extraño se levanta de la mesa y se aleja hasta llegar a la puerta, da un vistazo detrás de él para mirar el rostro desolado de Ukio que comienza a mojarse por las lágrimas...

—Ukio... escúchame bien, un día, algún día, la felicidad que se te sido negada se te será dada, no vivas en un recuerdo, mira al futuro, por que este te alcanzará aunque no desees que eso pase, espera a que el tiempo te alcance, no cometas una tontería, por que volverás a encontrar tu amor... el amor, no cierres los ojos, y espera... espera...—

 

No dice más, y sale,  una vez fuera, voltea hacia todos lados, no hay nadie, como si no lo supiera, el sabe todo, siempre lo ha sabido, y sabe que es lo que hubiera pasado si no hubiera dicho lo que dijo a Ukio, pero ya lo hizo, y no puede hacer nada, nada, excepto disculparse...

 

—Lo siento Ryouga... y también lo siento Ukio, pero así debe ser, un día los dos encontraran lo que buscan—

Y desaparece, un destello, y su imagen se pierde en el aire, justo a tiempo, por que otro hombre, un muchacho, aparece por la esquina, el también esta cansado, y tiene hambre, así que entra al restauran frente a él, y la ve, una chica, llorando como desesperada... no le importa.

—Señorita... podría darme el menú—

—Yo... no, no me siento bien, por favor, váyase—

—Pero... ¿Esto es un Restauran, no es así?—

—Si, pero no puedo cocinar, por favor...—

—¡¡Oye niña, no se que es lo que te pasa, pero tengo mucha hambre y estoy dispuesto a pagar por  comida, y esto es un restauran, así que... ¿Por qué no haces lo que te toca y me das algo de comer?—

 

Ukio no contesta, mira titubeante a su nuevo cliente... y sonríe, sin saber por que lo hace, pero sonríe... se acerca a la parrilla y comienza a cocinar una vez mas...

—¿Cuál es tu nombre?—

—No te importa... pero me llamo Ryuu... Ryuu Kumon—

—Ryuu, lindo nombre...— Contesta Ukio para después seguir cocinando ante la mirada de su cliente...

 

...

...

...

 

Pasa el tiempo... y junto con él pasan muchas cosas...

Y a las orillas de Nerima... dos figuras, una chica, un muchacho, una mujer, y un hombre... ya han pasado casi dos años desde que vieron este lugar, pero todo esta... igual.

 

—Por fin... por fin llegamos...—

—Ryouga...—

—¡¡Por fin regresamos!!— Grita Ryouga lleno de felicidad provocando que todas las personas a su alrededor volteen a verlo, no le importa, no así a Angela que se oculta apenada detrás de él...

—¿Ryouga, tienes que gritar de esa forma?—

—¿¡Que no ves Angi, por fin estamos en casa, por fin llegamos a Tokio!?—

Angela no contesta, se rasca la cabeza al darse cuenta de que nada de lo que diga cambiara la actitud de Ryouga

—Ahora, iremos a ver a Ukio, debe estar en su restauran...—

—¿Estas seguro de que no quieres ver a Ranma, o a cualquier otra persona antes de a Ukio?—

—¿De que hablas, claro que no, quiero verla, eso es todo, quiero verla...—

—Como quieras * Suspiro * vamos allá entonces—

y hecha a correr como un niño que fuera con su madre, salta lleno de alegría al reconocer la escuela Furinkan, Ranma y Akane ya deben de haber salido de ella, no se detiene a pensarlo, sigue corriendo y pasa por la casa de los Kuno, ¿Qué importa? después ira a saludarlos, sigue corriendo seguido por Angela, llega hasta el restauran de Shampoo y su abuela, después las... ¿Qué es eso? Se pregunta Ryouga al notar que en el edificio del restauran no hay la gente acostumbrada, se detiene por un instante para ver bien, no hay letreros en la puerta, nada de restauran Neko-Hanten o cualquier cosa parecida, extrañado, va a bajar de la azotea sobre la que esta parado cuando siente como algo se acerca detrás de él, de un salto, esquiva una cadena de acero, pero no puede evitar que otras dos se enreden en sus brazos sujetándolo desde abajo...

—¿Quién...?— Su rostro se ilumina por una sonrisa al darse cuenta de quién es su agresor, otro peinado, pelo corto, pero esas gafas, no hay duda, es él...

—¡¡Mousse!!—

—¡¡Ryouga...!! ¿Maldito cerdito, no puedo creerlo, eres tu?—

 

Ryouga rompe las cadenas de Mousse como si fueran de papel y corre a  abrazarle, Mousse ríe confundido pero no duda de que sea Ryouga y corresponde el abrazo de su amigo quién lo mira extrañado...

—¿Mousse, que paso con tu pelo, por que lo cortaste?—

—Ya sabes, a mi esposa no le gustaba mi pelo tan largo, en cambio tu has dejado que crezca bastante—

—...Tu... Esposa... quieres decir que tu y Shampoo por fin...—

—No, Akita, mi esposa es Akita, la recuerdas, la chica de Byodo-in, me case con ella hace un año, ahora tenemos una pequeña hija...—

 

Ryouga no sabe que contestar al escuchar las palabras de Mousse, su rostro se llena de asombro sin poder creerlo...

—¡¡Viejo pato... en verdad tienes una hija...—

—Así es... su nombre es Saskia... pero entra a mi casa, tienes que conocerla...—

—Yo... yo no, es decir...—

—Vamos, es lo menos que puedes hacer después de faltar a mi boda y la de los demás—

—¿Qué quieres decir con los demás?—

—Ja ja Te lo diré cuando hayas entrado... y quién es la chica que te acompaña... ¿Angela?—

—Vaya... ya era hora de que alguien me pusiera atención...— Reclama la chica al mismo tiempo que Mousse la abraza y la besa en la mejilla ..— Estas hermosa, ¿Como es que vienes con Ryouga?—

—Te lo diré dentro de tu casa, yo si quiero descansar un momento.—

Mousse sonríe e invita ambos a pasar, dentro, tanto Ryouga como Angela se dan cuenta de que el lugar ha cambiado bastante no solo en la fachada, mas acogedor, ya sin las parrillas del restauran y con una sala tipo antigua en el centro...

—¿Mousse, como es que vives en este lugar?—

—La abuela me lo dio como regalo de Bodas...—

—¿Dónde esta ella?—

—Regreso a China junto con Shampoo, justo después de la boda...—

—Pensé que tu y Shampoo, ya sabes, después de que la habías vencido...—

—Yo también, pensé que seria un problema, pero incluso fue la dama de honor...—

—Ya veo, ¿Y los demás?—

—Bueno... espera un momento, iré a saludar a Akita y traeré a Saskia—

 

Mousse se aleja para perderse en el pasillo dejando a Ryouga y Angela sentados en un sofá...

—Shampoo termino amando a Mousse, lo quiso tanto que se sacrificó por su felicidad—

—¿Y que?—

—Angela, ¿No sientes un poco de lastima por ella?—

—La verdad... no, creo que fue demasiado tonta como para no pelear por el hombre que amaba—

 

Ryouga exhala un suspiro al escucha a la chica  y calla al percatarse de un grito de Mousse...

—¡¡Akita... ven un momento, traje una visita!!—

 

Ryouga sonríe al escuchar a Mousse quién se acerca cargando en sus brazos a un apequeña niña de ojos brillantes y cabello negro...

—Saskia... saluda a tío Ryouga—

La pequeña niña oculta su carita asustada ante la sonrisa de Ryouga quién toma su mano con delicadeza...—

—Hola niña—

Como si comprendiera, la pequeña voltea el rostro para ver a Ryouga quién sonríe al ver sus ojos

—Y no olvides a tía Angela— Continua Mousse y acerca a la niña a Angela que luce indiferente, pero a diferencia de Ryouga, Saskia le sonría a Angela y estira sus pequeños brazos tratando de alcanzarla...

—Parece que le agradas...—

Angela se sonroja confundida cuando Mousse pone en sus brazos a la pequeña que juega con las mejillas de la chica...

—Te ves muy tierna Angi—

—Ryouga... deja que me la quite de encima y...—

 

Pero antes de que Angela termina una voz conocida por ambos se escucha desde dentro de la casa...

 

—Mousse, espero que sea algo importante, no quiero que se queme el... Ryouga...—

Los ojos de Akita se llenan de lágrimas al reconocer al hombre en medio de su sala y sin esperar mas corre a abrazarlo...

—Ryouga... lo siento, yo no sabía lo que hacia, en verdad...—

—No importa Akita... ya no, en verdad...—

—Ryouga yo... gracias... por todo—

—¿Gracias? ¿Por qué?—

—Por que gracias a ti conocí a Mousse, gracias a ti soy tan feliz... en verdad te lo agradezco—

 

 

 

Ryouga no contesta, deja que Akita derrame sus lagrimas sobre el hasta que Mousse se acerca para secarlas...

—Vamos Akita... no te pongas así, por que no les ofrecemos algo a nuestros invitados...—

Akita asiente con la cabeza  y regresa a la cocina en busca de algo de beber dejando a Mousse y a Saskia en compañía de Ryouga y Angela...

 

—¿Y que ha pasado en todo este tiempo Mousse?—

—Casi nada... excepto por la boda de Ranma y Akane...—

—¿¡Ranma y Akane... por fin?!—

—Si, al igual que Kuno y Nabiki , El doctor Tofu y Kasumi...—

—¿Estas bromeando?—

—No, es verdad, y además Ukio y...—

—¿Ukio?—

—Si ella... oh...—

—¿Qué quieres decir con ho?—

—Ryouga tu...—

—¿Qué, que pasa?—

—Ryouga, tu debes saber que...—

—¿Qué, que es lo que quieres decir?—

—Ukio... bueno, Ukio—

—¿Le paso algo malo?—

—No, es decir ella...—

Sin esperar mas, Ryouga sale corriendo de la casa de Mousse en dirección al reasturan de Ukio no obstante Mousse que lo sigue mientras que le grita...

—¡¡No, Ryouga, espera, tienes que sabe algo!!—

 

Trata de alcanzarlo sin éxito, y es después de algunas cuadras que Ryouga por fin se detiene... “El restauran, no parece que haya algo malo” pero Ryouga no se percata de un detalle, el letrero del frente tiene algo: Restaurante “Uchanss Ukio & ...”

 

Sin esperar más. Salta de la terraza seguido por Mousse quién lo sigue sin detenerse, de un tirón, abre la puerta y la ve...

Ukio...

Tan hermosa, como siempre, Ukio... pero no esta sola, “¿Quién es ese tipo?” se pregunta Ryouga al ver como un hombre detrás de ella la abraza...

—Ryouga ella...— Alcanza a decir Mousse antes de que Ukio y el otro hombre se besen...

Sin poder contenerse mas, Ryouga salta sobre las mesas y cae sobre el estante frente a Ukio y el extraño que se interpone entre los dos..

—¿Qué es lo que te pasa amigo?—

Por respuesta, Ryouga golpea el rostro del hombre frente a él y lo sume en la madera, sin embargo este se repone rápidamente y contesta con una patada que Ryouga evade con facilidad, una y otra vez las piernas del hombre rozan su rostro pero Ryouga las evade como si no fueran nada... “Es bueno, le reconozco eso, pero yo soy mejor”

Sin saber que pasa Ukio trata de acercarse a la pelea cuando el brazo de Mousse la detiene...

—¿Mousse, quién es él?—

—No lo reconoces Ukio...—

—No, claro que no, por que debería... no puede ser...—

—Si Ukio... es Ryouga—

El piso bajo los pies de la chica parece desaparecer mientras que sus rodillas se doblan, sus ojos se llenan de lágrimas al reconocer la cinta el cabello de Ryouga que ahora sujeta una coleta...

 

Mientras, tanto Ryouga como el otro hombre siguen peleando hasta que Ryouga lo alcanza a sujetar por el cuello...

—¿Quién eres? ¿Por qué besabas a Ukio?—

de un tirón, el extraño consigue soltarse y contestar ambas preguntas...

—¡¡Mi nombre es Ryuu Kumon... y si besaba a Ukio, es por que es mi esposa!!—

Ryouga queda inmóvil al escuchar esas palabras, sus ojos tiemblan por la impresión al igual que sus labios que no aciertan que contestar... —¿Esposa?—

 

Sin saber el por que de la reacción de Ryouga, Ryuu se abalanza sobre él con el puño cerrado cuando una voz detiene su golpe...

—¡¡Ryuu no!!— Grita desesperada Ukio antes de que Ryuu alcance a golpear a Ryouga

—Ukio... ¿Tu conoces a este loco?—

—El es Ryouga...—

—¿Ryouga? nunca me has hablado de un Ryouga—

Extrañado, Ryuu mira como Ukio corre al lado de Ryouga que sigue de rodillas...

 

—Ryouga... en verdad eres tu...—

Lentamente, Ryouga laza su mirada para ver los ojos de Ukio llenos de lágrimas

—Ukio...—

—Ryouga... ya puedes ver...—

—¿Es verdad? ¿Ese hombre es tu esposo?—

—Ryouga yo... pensé que habías muerto...—

—Ukio...—

Los ojos de Ryouga brillan por el llanto pero se contiene para cambia el dolor por odio...

—Suéltame—

—Pero Ryouga...—

—¡¡Déjame!!—

Grita Ryouga para después apartar la mano de Ukio de un golpe, Ryuu mira enfadado el acto de Ryouga pero se detiene cuando la mano de Mousse lo sujeta por el hombro...

 

—Basta Ukio... deja esta farsa, ya no tiene sentido...—

—Pero Ryouga... yo aún te...— No termina de hablar, voltea el rostro para mirar a Ryuu quién espera impaciente que Ukio se aleje de Ryouga, lo mira, mira su rostro, sus ojos llenos de furia deseosos de seguir con la pelea, y recuerda los ojos de Ryouga, siempre tan tranquilos... tan amables... y sin pensarlo mas, toma una decisión...

 

—¡¡Ryouga yo aún te...!!— Pero ya no esta, Ryouga ya se ha ido, sin siquiera saber que esta haciendo, Ukio va a comenzar a correr detrás de él pero la mano de Ryuu la detiene...

—¿Qué pasa? ¿Por qué te preocupa tanto ese hombre?—

Ukio no contesta, ve la puerta abierta por la que se cuela una ráfaga de aire, lentamente, la chica voltea a mirar a su esposo para contestarle...

—Es que yo...—

 

 

Afuera sobre el techo de alguna casa...

—Y bien Ryouga ¿Cómo estuvo?—

—Vamonos Angi—

—Pero...—

—Vamonos—

—Pero pensé que tu... entonces lo que me dijo Mousse sobre Ukio y...—

—¡¡Maldita sea, yo me voy de aquí Angi, si no quieres seguirme no lo hagas, puedes quedarte aquí, yo me voy!!—

 

Casi asustada, Angela mira como Ryouga da la media vuelta para caminar en dirección contraria dejándola sola con sus pensamientos... “Entonces era cierto... Ukio se caso con alguien que no es Ryouga” sin saber que pensar, Angela sigue a Ryouga con una sonrisa en el rostro... “Bueno Ukio... gracias por la oportunidad”

 

Y en el Restauran “Uchanss Ukio & Ryuu”...

 

—¿Tu amabas a ese hombre?...—

—Si... pero yo... yo creí que el...—

—¿Por qué nunca me habías hablado de él?—

—¡¡Ryuu... yo pensé que había muerto!!—

—¡¿Y qué?! ¡¡Pudiste haberme hablado de él!!—

—Ryuu...—

—Entonces cada que callabas... cada vez que decías “Sonríes como...” y no terminabas  hablabas de él—

—Ryuu...—

—Muchas veces despertaba por tus sollozos mientras que pronunciabas un nombre... pero nunca entendí loo que decías...—

—Ryuu...—

—Lo que decías era “Ryouga te amo” ¿No es así?—

—Por favor...—

—Ja ja... entonces lo único que buscabas en mí era un reemplazo...—

—¡No Ryuu yo te...—

—¿Por qué no lo dices...? ¿Por qué no puedes decir que me amas?—

—Por que yo...—

—Por que tu aún lo amas... ¿Te atreves a negármelo?—

—Yo no... no, no puedo... aún lo amo—

No reclama... no grita, no golpea a nadie, Ryuu queda inmóvil sintiendo como su corazón se cae a pedazos, una lágrima se escapa de sus ojos pero no mas, da la vuelta, y al igual que Ryouga hace unos instantes comienza a caminar rumbo a la salida...

—¡¿Ryuu, a donde vas?!—

No responde, sabe que de hablar lo que saldría de su garganta seria un sollozo, se limita a observarla por una última vez...

—Ryuu... pero, aún puedes...—

—¡¡Ya no me queda nada Ukio!!—

Responde de un grito Ryuu seguidos por las lágrimas que surge incontrolables bañando su rostro...

—¡¡Yo te amaba no lo entiendes... yo creí que todo en la vida era la pelea... tu me demostraste que no era así, que podía amar a alguien... que alguien podía quererme... y ahora me dices que todo este tiempo veías a Ryouga cuando me besabas... Sabía que esto pasaría tarde o temprano, pero no quería creerlo... pero tu aún puedes ser feliz Ukio... el hombre que amas aún esta vivo... alcánzalo, discúlpate, y dile que todo fue un engaño, una ilusión, que tu nunca me amaste... por que es verdad... yo me voy Ukio, me voy y nunca voy a volver... y ruego por que pueda olvidarte, por que tal vez tu no me amabas Ukio... pero yo te quería con toda mi alma...—

 

Y salé, y de nuevo una corriente helada parece congelar las lágrimas de Ukio, detrás de ella, Mousse trata de consolarla sabiendo como debe sentirse en este instante, siente el cuerpo de la chica temblar cuando pone se mano en el hombro de Ukio, escucha sus sollozos entrecortados tratando de disculparse, y sabe que lo que mas le duele a Ukio en este momento, por difícil que parezca creerlo, no es el que Ryuu se halla ido, sino el haber traicionado el amor de Ryouga...

 

—Ukio... alcánzalo...—

—¿A Ryuu?...—

—A Ryouga... lo amas... siempre lo has hecho, y el también... el sabrá perdonarte...—

—Pero Mousse...—

—Anda... nunca fuiste feliz con Ryuu, todos veíamos eso, pero nadie quiso decirte nada... pensábamos que Ryouga estaba muerto, pero sigue ahí, y aun te ama...—

 

Ukio asiente con la cabeza y trata de levantarse, pero el recuero de Ryuu se lo impide, pero no lo ama... nunca lo amo, pero se siente culpable... siempre lo hará...

 

Mientras tanto... en el Dojo Tendo...

 

—¿Qué pasa Ryouga? Pensé que ya nos íbamos...—

—Aún no Angi... tengo que hacer algo antes..—

De entre sus ropas, Ryouga saca un pequeño frasco de porcelana con algo grabado en el frente, esta en Ruso, extraño...

—Ryouga eso es...—

—Es agua de Byodo-in, también deje un frasco en casa de Mousse...—

—¿Se la darás a Ranma?—

—Será como un regalo de Bodas, espérame aquí, no tardare—

 

De un salto, Ryouga baja del techo de casa de los Tendo para caer en medio del jardín, como una ola, cientos de recuerdos inundan su mente haciendo que se tambalee, da un paso en falso y cae dentro del estanque que adorna la casa... recuerda esa escena... pero hay algo nuevo...

“Brrrrrrr... que fría esta el agua...” Piensa al mismo tiempo que se yergue sobre sus dos pies, y se da cuenta que es lo diferente... sigue siendo una persona

 

Va a entrar a la casa cuando escucha el abrir de la puerta del frente.. y allí están, Akane, tan hermosa, tan divina.. tan feliz y Ranma... Ranma, ambos voltean a mirarlo, Ranma es el primero y se pone a la defensiva cubriendo a Akane, “No me reconoce”

—Ranma...—

—¡¡Quién eres tu!!—

—No me reconoces... espera— Ryouga se sujeta el cabello con las manos y lo hecha para atrás ante la mirada de la pareja

–¿Y ahora?—

 

Tanto los ojos de Ranma como los de Akane brillan al reconocer al muchacho... por un segundo, el sol que comienza a ocultarse sirve de fondo creando un marco perfecto, un susurro se ahoga con la luz para ser seguido por la felicidad de Akane quién se arroja a los brazos de Ryouga...

 

Un crujir de huesos se escucha en la espalda de Ryouga al ser abrazado por Akane quién lo sujeta con fuerza, Ranma la sigue y junto a ella sujeta a Ryouga quién trata de sonreír sin lograrlo...

* Por qué me parece conocida esta escena *

 

—¡Ryouga... no puedo creerlo..!— Repite alcanza a susurrar Ranma antes de que se una a Akane en el abrazo

—Pues así es Ranma... te traigo un regalo...—

—¿Un regalo?—

Ryouga enseña el frasquito a Ranma al momento que le dice...

—Es agua de Byodo-in... es mi regalo de Bodas para ambos...—

—Agua de... Byodo-in?—

—¿Para que sirve Ryouga?—

 

Ryouga se separa de Ranma y Akane y se acerca al estanque donde cayera momentos antes para introducir su mano dentro de él...

 

—No puede ser...—

 

Ranma mira asombrado como Ryouga mete todo el brazo sin sufrir cambio alguno al igual que Akane que no comprende la sorpresa de Ranma...

 

—Fue un extra del agua... no solo puedo ver, ya no hay transformación, y ya no me pierdo... El agua te sana de todo... absolutamente todo...—

—Ryouga...—

—Si sobra algo daselo a tu padre Ranma, traigo otra frasco para Shampoo, si regresa, denselo de mi parte—

 

—¿Por qué dices eso Ryouga, pareciera que piensas irte otra vez...— Pregunta Akane aún confundida sin comprender de que transformación habla Ryouga quién no contesta, en lugar de ello agacha la cabeza y asiente...

—¡¡Pero no puedes, es decir, acabas de regresar, al menos tienes que ver a...—

—¿Ukio? Ya lo hice Ranma, se todo, es justamente por eso que me iré...—

—Pero Ryouga, ella nunca...—

—Ella esta casada Akane, ella es feliz, y la quiero demasiado como para arruinar su felicidad, es por ella que me voy, y nunca voy a regresar...—

—Pero Ryouga—

—Adiós Ranma, Akane, saluden a Kuno, Nabiki, el doctor y a todos los demás de mi parte...—

—¡¡Ryouga!!—

 

Ya no hay mas que decir, Ryouga se aleja de un salto y cae sobre el techo de la casa, la niebla que surge con la noche envuelve su huida haciendo imposible el seguirlo, sale de casa de los Tendo y comienza a caminar por la calle, a cada paso que da siente como su corazón late mas lento, se calma... mira a la Luna y quedamente pronuncia un Nombre... Ukio.

 

—Aquí estoy Ryouga...—

Ryouga da la vuelta sorprendido al escuchar la voz de Ukio quién se acerca por en medio de la calle...

—¿Qué quieres?— Pregunta Ryouga

—Quiero... quiero que te quedes conmigo...—

Por un momento, el rostro bañado en lágrimas de Ukio hace dudar a Ryouga, en un segundo, por los ojos de Ryouga cruzan imágenes de lo que algún día fue una vida, la suya, pero despierta, siente como su corazón termina por romperse al recordar a Ukio besándose con otro hombre, y la mira, ya esta a su lado, arrodillada, y lo menos que puede hacer es tomarla de las manos y levantarla, ambo se quedan mirando, sus miradas se cruzan en un sensación hermosa, sus corazones se abren, uno lleno de amor, el otro de desconfianza... y el encanto termina.

Ryouga suelte las manos de Ukio y trata de voltear cuando Ukio vuelve a tomar sus manos y le ruega...

—...Ryouga no te vayas, por favor, no me dejes sola, no me abandones otra vez— Suplica la chica al momento que sus pequeñas manecitas sujetan las de Ryouga quién da la vuelta y sin dirigirle la mirada le contesta...

—¿Otra vez? ¿Por qué dices otra vez? En mis pensamientos, en mis sentimientos, en mi corazón tu imagen y tu recuerdo siempre estuvo acompañándome, fuiste tu la que me abandono cuando me cambiaste por otro hombre... no me extraña, personas como nosotros no se pueden enamorar... no son de fiar, hubiera sido mucho esperar de esta vida, pero créeme Ukio, en verdad te amaba, hubiera muerto con tal de encontrarte, te hubiera esperado hasta el fin, pensé que tu arias lo mismo, por un momento... en verdad fui feliz...—

—Pero yo... yo me sentía sola, pensé que te había perdido, me sentí tan sola... no quiero volver a estar sola, no me dejes... por favor ¡¡Ryouga!! ¡¡Yo...yo aún te amo , en verdad, nunca deje de amarte!!—

—Yo también Ukio... yo también te amo y no sabes... como quisiera confiar en tus palabras—

Ukio sigue llorando mientras que sus gritos se pierden en la niebla, la silueta de Ryouga comienza a desvanecerse en la lejanía dejando tras de si una vida,

un amor...

una traición y la esperanza...

la esperanza que da el amor tirada en el suelo...

 Pero aún no termina, detrás de Ukio, mirando como Ryouga se pierde en la calle, otra chica mira con los ojos llenos de llanto como el corazón del hombre que ama termina por romperse... y se acerca a Ukio sin que ella se de cuenta, y al igual que Ryouga, recuerda, una época en que la quiso como una hermana, en que sintió su dolor como propio, en que lloro a su lado... pero lo olvida, como si nunca hubiera pasado, la vuelve a mirar... y la odia.

—¿Y que solucionaras si sigues llorando Ukio?—

—¿Qué? ¿Angela...?—

—Si Ukio, soy yo...—

—¿Tu... tu venias a acompañando a Ryouga?—

Angela no contesta, casi con lastima mira a Ukio

—Angela... dile que lo amo, dile que siempre lo ame... por favor, el te escuchara...—

—No—

—Pero...—

—Ya no mereces a Ryouga... el es un hombre que se forjo con el dolor... con el sufrimiento... y tu... nunca has sufrido lo que él, pero aún así te atreviste a traicionarlo, a traicionar su amor...—

—Yo nunca...—

—¡¡Eso fue lo que hiciste... dejaste de amarlo, sin siquiera saber si en verdad estaba muerto, el nunca dejo de quererte, regreso desde el fin del mundo solo para buscarte, no sabes lo que pasamos con tal de regresar a Tokio... no lo sabes—

 

—Pero Angela... tu no sabes como me siento...—

—¿Crees que no lo se Ukio? Te diré algo... y después me iré junto a Ryouga... Yo lo amo...—

Ukio deja de llorar al oír las palabras de Angela quién la mira desafiante

—Lo amo, siempre lo he hecho, desde el torneo, pero el te amaba, aún te ama, nunca me dará una oportunidad, por que te quiere demasiado, y yo solo su amiga... pero acabas de traicionar su confianza, su amor...  y yo estaré junto a él para moldear su corazón a mi manera...—

—Angela...—

—¿Quieres a Ryouga Ukio? Pues pelea por él, pero no conmigo, contigo misma, recupera el honor, vuelve a ser digna de ese hombre... vuelve a merecerlo... deja que tu alma vuelva a quererlo como el te quiso, como aún te quiere... y cuando lo hagas, cuando seas digna de su amor... búscalo, y pelea por el, por que yo estaré a su lado a partir de hoy, y haré todo lo posible por que aprenda a quererme...—

 

Tal como lo había dicho, Angela termina de hablar y comienza a caminar alejándose de Ukio quién la mira sin saber que creer, pasa un minuto y tanto Angela como Ryouga ya se han ido, y ella esta sola, como nunca antes lo había estado, sabe que es su culpa, pero ya no hay nada que pueda hacer... sin embargo, las últimas palabras de Ángela aún hacen eco en sus oídos... “Vuelve a merecerlo, pelea por el” y con esas palabras, Ukio se levanta, se seca las lágrimas y mira la noche majestuosa frente a ella, y para si misma, se hace una promesa, una promesa que deberá de cumplir...

 

—Voy a hacerlo...

 

voy a aprender a amarlo...

 

y cuando sea diga de su amor...

 

peleare por él...—

 

 

 

 

 

FIN

 

 

 

NOTAS DEL AUTOR

 

Bueno, pues aquí estamos, en lo que podría ser la última parte del fic que comenzó en “Solo son recuerdos”, se que el estilo de este fic asemeja mas que cualquier otra cosa una telenovela, pero quería dejar bien en claro que la felicidad es algo que no se le da a Ryouga, como habrán visto, el tercer implicado que he llamado Shogen, vuelve a tomar parte importante del desarrollo de esta historia, en especial por que de no ser por el Ukio no se hubiera casado (¿O si?) esa es decisión suya.

Bueno, espero que les haya gustado y esperen el verdadero final de este fic, y no dejen de leer “Las Guerreras de la Luna Mágica” ya que esta muy ligado a esta serie de fics por la participación de Shouten, y al finalizar viene un fic donde va a quedar bien claro quién es Shogen o Shouten y por que tiene la llave de la destrucción de toda la humanidad.

Un agradecimiento especial para I. Altamirano (El Sith) por dejarme usar su idea de Ukio & Ryuu

Y otro agradecimiento a todo aquel que sea capaz de llegar hasta estas últimas líneas, y a manera de publicidad, no olviden visitar mi página, la página de Ryouga y Ukio en:

 

http://members.xoom.com/deaddark/

 

Donde podrán encontrar algunas imágenes hechas por mi en relación a los Fanfics, además de todos mis fics y algunos de otras personas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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