CAPITULO IV. Sacrificios

 

"Dios que frío hace, debí de haber esperado a la abuela dentro de la casa"

 

El letrero en la puerta dice "Dojo Tendo" y aunque el sol acaba de salir, la figura que espera impaciente frente a el ha estado ahí desde hace ya una hora y es en el momento en que la silueta de una anciana y la de una chica se vislumbran por la calle cuando la paciencia de Ryouga se ve recompensada.

 

—Vaya Ryouga, veo que te levantaste temprano el día de hoy—

—Si, así es, ¿Tiene el espejo?—

—Yo lo traigo— Exclama la voz de Shampoo

—Así que tu también vas a acompañarnos Shampoo—

—Si. No dejare que tu y mi abuela tengan toda la diversión—

—¿Cómo le quitaron e espejo al maestro?—

—Digamos que... usamos nuestros encantos verdad abuela—

—Sí, nuestros encantos— Ambas mujeres ríen mientras que imaginan la figura de Happoussai amarrado de un árbol tal y cómo ellas lo dejaron

—He Ryouga, no te olvides de mi—

—¿Mousse?—

—No puedo dejar que mi Shampoo vaya sola, yo la cuidare—

Ryouga ríe divertido por el comentario de Mousse hasta que dos voces ya conocidas lo interrumpen

—Y nosotras te cuidaremos a ti Ryouga—

—¿Ukio? ¿Angela?—

—No dejaremos que vayas solo, después de todo, creo que ambas te debemos algo—

—Tengo la impresión de que hay demasiada gente en este grupo ¿no cree abuela?—

 

—Y aún faltan dos personas—

—¿Qué? Ranma y me imagino que Akane también vendrá con nosotros—

—Así es, no puedo dejar solo a ambos sin que se metan en problemas—

Por un segundo, el grupo queda en silenció, es curioso ver a tantas personas en medio de una calle sin hacer nada, y aún mas cuando todas ellas hacen un círculo alrededor de un espejo roto y se vuelve gracioso cuando obligan a alguien a derramar una lágrima sobre el, pero la luz que desprende el espejo, eso deja de ser graciosos y mas aún cuando al disiparse esta luz el grupo ha desaparecido....

 

En otro lugar...

 

—¿En donde... en donde estamos?—

—No... no lo se—

—Esto es Byodo-in Abuela?—

—No, no lo creó—

—Qué pasa?— Pregunta Ryouga mientras que voltea hacia todos lados —No siento nada, ni siquiera una presencia—

 

Otro lugar, donde ya no es de madrugada, el sol se mantiene en lo alto dejando ver una enorme extensión por la cual corre un camino.

Mousse y Shampoo miran extrañados a la abuela quién no acierta a decir que lugar es este, todos permanecen inmóviles tratando de ubicar el lugar sin excito y al final deciden seguir el camino frente a ellos...

Pasan varios minutos que se convierten en horas sin que el grupo de caminantes encuentre algo que no sea soledad, el camino parece ser eterno haciendo que las quejas no se hagan esperar...

—Vaya si hubiera querido caminar hubiera ido al parque— Refunfuña Mousse mientras que se acomoda sus sandalias.

—Vamos Mousse, no me digas que ya te cansaste— Pregunta Akane mientras que mira sonriente a su amigo —Tan solo hemos caminado unas... ¡Auch!— Gime Akane mientras que se deja caer al suelo

—¿Qué tienes Akane?— pregunta Ranma con un tono de preocupación

—Mi... mi tobillo—

—Magnifico, ahora tendré que llevarte cargando— Reprocha Ranma mientras que toma en sus brazos a Akane quien se sonroja apenada

—¡¡Pues si no quieres iré caminando—!!— Le contesta Akane con un gesto de enfado en su rostro

 

—Vamos, ya dejen de pelear— Interrumpe la tranquila voz de Ryouga mientras que se acerca a Akane —Yo te curare—

—¡¡Tu!!— Pregunta desconfiado Ranma

—Si, solo déjame verla—

—Ranma baja a Akane con un gesto de desconfianza ante Ryouga que se acerca lentamente a la chica y examina su tobillo

—No es nada serio, solo te va a doler un poco— Le dice Ryouga a Akane quien mira extrañada a el muchacho que comienza a frotar su pie

—¡¡Ay!— Se queja Akane al oír el crujir de su talón

—Ya esta, trata de caminar— Dice Ryouga mientras que ayuda a la chica a levantarse

—Cómo te sientes—

—Esta... esta muy bien, gracias Ryouga—

 

—Vaya , al menos ya resolvimos un problema— Musita Ranma con cierto desgano

—¿Cuál?— le pregunta Akane mientras que se acercaba él—

—Ya no necesitaras que te cargue—

Una patada de Akane manda a volar a Ranma quién deja de reír por su comentario.

 

—Con eso aprenderá— Musita Akane mientras que voltea a ver a sus amigos quiénes lucen sorprendidos por las acciones de la chica —Ahora, por que no seguimos?—Pregunta sonriente Akane

 

Casi con miedo de la chica, el grupo comienza a caminar otra vez, pasan unos minutos y algunos metros para que encuentre en cuerpo de Ranma enterrado hasta la cintura en la tierra

—¡Ranma, deja de jugar, quiero llegar a ese lugar cuanto antes!— Le dice Ryouga en un tono muy serio mientras que lo toma por el cinto que sostiene sus pantalones y lo pone de pie con un movimiento

—Déjame Ryouga!!— Grita Ranma mientras que aparta la mano de su amigo de un golpe —Por suerte logre ver una pequeña choza a las orillas de aquella montaña mientras que volaba—

 

Los ojos muertos de Ryouga se abren al oír las palabras de Ranma quien comienza a caminar en dirección hacia donde había señalado. Los demás lo siguen sin perder tiempo y pronto encuentran la choza que describiera el muchacho.

—Ahí alguien en casa!!— Grita Ukio sin recibir respuesta

—¡Vamos, venimos desde muy lejos!— Insiste la chica, pasan algunos segundos pero esta vez una sombra encorvada surge del interior de la choza

 

—¿Qué es lo que deseas niña?— Pregunta un anciano vestido a la usanza china

—Perdone, venimos de muy lejos, podría decirnos donde se encuentra un lugar llamado Byodo-in—

 

El anciano retrocede cómo si las palabras de la chica lo hubieran asustado, pero de inmediato se repone mientras que contesta...

—¿Byodo-in? Si, se donde está, pero será mejor que pasen a mi choza, ahí hablaremos con mas tranquilidad—

 

Adentro...

Humilde, fría, pero con un toque especial, así es la choza del anciano quién amablemente ofrece asiento a los visitantes mientras que enciende una pipa

—Asi que buscan Byodo-in- supongo que están aquí por el agua no es así?—

Pregunto el anciano

—¡Si, asi es!— Contesta exaltado Ryouga —Sabe donde esta ese lugar?—

—Si, bueno, no yo, pero mi hija lo sabe—

—Su hija, donde esta ella? Necesito que me lleve—

—El agua es para ti verdad muchacho— Pregunta el anciano mientras que aspira el humo de su pipa

—¡Si, es para mí!—

—¿Qué tienes, son tus ojos?—

—Si, no puedo ver, por eso quiero esa agua —

 

El anciano asiente lentamente mientras que sigue aspirando su pipa —Entiendo, pero deben saber algunas cosas sobre ese lugar—

—¿Cosas? ¿Qué cosas?— Pregunta Ukio mientras que toma la mano de Ryouga

 

—Para obtener el agua tienen que enfrentar las tres pruebas, son jóvenes, tal vez lo logren, pero lo dudo, lo mejor sería que regresaran por donde vinieron—

—¿Qué clase de pruebas?— Pregunta Shampoo

—Yo... no lo sé, solo se que una de ellas es un guerrero tan poderoso que podría destruir la montaña de Asunke—

—Realmente es tan fuerte? Pregunta Angela ante la sorpresa del anciano quien se la queda mirando por un rato

—Eso se los dirá mi hija cuando regrese de caza, a decir verdad yo no conozco el poder verdadero o en que consisten esas pruebas, ella es la que me lo contó. Mientras tanto no gustan un poco de Té—

Todos aceptan complacidos la invitación del anciano quién se inclina ante una pequeña alacena para sacar las aromáticas hojas...

—Hace tiempo que no venía nadie por aquí saben— Dice mientras que prepara la bebida para sus invitados —Casi siete años, a mi no me importa, pero a mi hija le alegrara ver a mas personas—

—¿Cómo es su hija?— Pregunta Mousse mientras que mira al anciano

—¿Akita? Es hermosa, pero no conoce nada fuera de este lugar, cuando llegamos aquí ella era un bebe..

—¿Qué están haciendo aquí?— Vuelve a preguntar Mousse

—Nosotros... nosotros también buscábamos el agua de Byodo-in, pero al paso de los años nos dimos por vencidos y decidimos establecernos aquí

—Dónde...— Mousse iba a preguntar algo mas cuando una voz tan dulce y melodiosa cómo un arrullo se escucho en el aire

—Abuelo...ya llegue— Se escucha decir la voz de una joven mientras que se acercaba a la choza

—¿Abuelo, Pense que era su hija?—

Dice Shampoo mientras que voltea hacia la puerta

—Solo le digo así de cariño— replica el anciano

 

La pequeña choza se inunda con la luz proveniente de fuera que se cuela cuando Akita entra al lugar, una chica hermosa, con las facciones mas perfectas que todos los chicos ahí presentes habían visto, su pelo negro caía hasta sus hombros haciendo contraste con unos profundos ojos de color rojizo que poseía la joven, su ropa hecha de seda bastante ligera dejaba ver la perfecta figura de la muchacha, haciendo que sobresaltara un detalle, el brazo izquierdo, Akita lleva una especie de túnica en el brazo izquierdo como si quisiera ocultar algo...

—Mira abuelo, conseguí... quiénes son ellos—

—Akita, hija, son viajeros, buscan el agua de Byodo-in— le explico el anciano a la chica

—Vaya, mucho gusto, soy Akita, estoy para servirles— Dijo amablemente la chica mientras estrechaba la mano de los muchacho que a excepción de Ryouga la miran embobados, un codazo despiertas a Ranma de su trance para ver el rostro molesto de Akane frente al suyo

Mousse en cambio no tiene ese problema ya que Shampoo trata de disimular la molestia que le causa el que Mousse vea de esa forma a esa chica

—Mucho gusto— contesta Mousse mientras que besa la mano de la chica quién sonríe divertida por el gesto galante del muchacho

—Mi nombre es Mousse— continua el muchacho sin dejar la mano de la chica a quién parece no molestarle la actitud de Mousse

—Yo soy Shampoo— Interrumpe la chica apartando la mano de Akita de la de Mousse quién no deja de verla

 

—Mucho gusto... entonces ustedes buscan el agua de Byodo-in?—

—¡¡Si, sabes donde está?— contesta Ryouga al momento que se levanta de su asiento.

—Si, Byodo-in esta en lo más alto de la montaña de Asiensuke, la montaña que esta detrás de nosotros— Contesta la chica mientras que señala una gran montaña que se vislumbra a través de la ventana

—Puedes llevarnos?— Pregunta Ryouga

—Yo... pero, es muy peligroso, yo creo que seria mejor si se olvidan de ello, podrían morir en el intento—

—No... no me importa, dime ¿Puedes llevarme al menos?—

Akita voltea a mira a Ryouga sin saber que contestar, sus hermosos ojos se quedan fijos en la mirada perdida del muchacho que la sonríe lleno de esperanza haciendo que no tenga otra opción mas que aceptar.

—¡Pero Akita, hija,! ¿Estas segura? Recuerda lo que paso la última vez!— Reclama el anciano a la chica que permanece callada

—Pero abuelo...—

—¡¡No, no te dejare ir, deja que estos chicos vayan solos, tu ya sufriste tu parte—

—No se preocupe señor— Interrumpe Mousse mientras que se acerca al anciano —Yo la cuidare, le prometo que estará bien—

—Tu muchacho?— Cuestionan el viejo mientras que mira a Mousse quien sonríe ante Akita que lo mira confundida

—¿Prometes que la cuidaras bien?—

—Con mi vida si es necesario señor, se lo juro—

El anciano vuelve a aspirar su pipa quedando inmóvil y en silencio, cierra los ojos cómo si estuviera meditando pero los abre para dar una respuesta

—Esta bien hijo, cuídala bien, la dejo a tu protección—

—No se preocupe señor, yo la cuidare—

 

—Entonces podemos irnos de una vez?— Pregunta Ukio

—Creo que seria mejor esperar, no tarde en caer la noche y es mejor que la luz del sol alumbre nuestro camino, si les pudiera ofrecer asilo... pero nuestra casa es muy pequeña como pueden ver, pero trataremos de colocarlos en alguna parte para que pasen la noche—

—No es necesario— replica Ryouga mientras que se dirige caminando hacía la puerta

—Yo dormiré afuera, tu ya has hecho bastante por nosotros—

—Yo estaré con él, no te preocupes por mi— Continua Ukio que camina detrás de Ryouga

—Si, nosotros también podemos pasar la noche afuera, no hay problema— Dice Akane mientras que se despide de todos al igual que Ranma

—Y nosotras no seremos la excepción verdad abuela—

—Así es Shampoo, nosotras también dormiremos afuera—

 

—¿Y tu muchacho?— Pregunta el anciano a Mousse quien permanece parado a mitad de la sala

—No se preocupe señor, yo se cuidarme solo, pasare la noche con mis amigos—

 

—Bueno, entonces les deseo una buena noche, necesitan descansar si han de viajar a Byodo-in—

-Si gracias señor— Agradece el muchacho mientras que su cuerpo sale por la puerta siguiendo a sus amigos dejando solos al anciano y a su nieta quienes miran cómo comienzan a instalar un pequeño campamento fuera de su casa

—¿Y tu que crees abuelo?— Pregunta Akita al asegurarse que están solos

—No o se hija, pero si tenemos suerte nuestro castigo terminara mañana, ellos tomaran nuestro lugar— Contesta enigmático el viejo mientras que sujeta a la chica por los hombros —Esto será divertido..— Susurra Akita mientras que el sol comienza a ocultarse tras las montañas.

 

Afuera... tres casas de campaña cortesía de Ryouga están instaladas frente a la casa del anciano y su nieta, adentro de cada una yacen dos personas en espera de que el nuevo día de la señal para marchar en busca de un agua milagrosa que habrá de curar a uno de ellos, y aunque se podría pensar que es el mismo afectado es el que se encuentra mas nervioso en este momento, un aire de tensión se respira por igual en las tres casas haciendo imposible el conciliar el sueño para los que allí tratan de dormir, la primera casa es la de Ryouga y Ukio, ambos yacen acostados uno junto al otro produciendo una sensación realmente agradable para ambos quienes fingen estar dormidos hasta que un susurro de Ryouga deja ver al verdad...

—Ukio...Ukio estas despierta?—

—¿Qué pasa Ryouga?—

—Vaya, pense que estabas dormida... —

—No podré estarlo si no dejas de hablar, que es lo que quieres?—

—¿Tu crees?... Tu crees que podré volver a ver?—

—Ryouga, no pienses en eso ahora, es mejor que descanses—

—Pero... contéstame, crees que pueda volver a ver?—

Ukio no contesta, mira sonriente al hombre a su lado y lo abraza tomándolo por el cuello mientras que le susurra al oído...

—Claro... claro que podrás volver a ver, estoy segura de que todo saldrá bien—

—Y si no funciona, si esa agua no puede curarme, ¿Estaré ciego para siempre?—

—Vamos Ryouga, no seas pesimista, eres el hombre mas fuerte del mundo, encontraras una manera de volver a ser como antes, estoy segura de que todo volverá a ser igual que antes del torneo—

—¿Todo? No, entonces prefiero quedarme ciego a que tu ames a Ranma una ve z as—

Ukio se sonroja por las palabras de Ryouga pero de inmediato reacciona y abraza aun mas fuerte al muchacho...

—No Ryouga, te amo y eso será por siempre, estaré a tu lado, en mi corazón y en mi alma solo estará tu recuerdo, eso te lo prometo... nada cambiara mis sentimientos por ti, no me importa que puedas ver o no—

—Yo... yo también te amo Ukio, en verdad, eres la primera persona a la que quiero de verdad y que ella me corresponda, pero tengo... tengo miedo de que no quieras pasar el resto de tus días con un ciego que tiene la maldición de los estanques de Jusenkio—

—Vamos Ryouga... eso no cambia para nada mis sentimientos por ti, además... eres muy tierno cuando te conviertes en P-chan—

Ryouga no puede evitar una risilla apagada mientras que da la vuelta para besar a Ukio quién corresponde el gesto sin dejar de abrazarlo, pasan varios segundo para que los dos vuelvan a cerrar los ojos para disponerse a dormir una vez más...

—Ryouga...—

—¿Si?—

—Te amo, te prometo que nunca te dejare—

—Yo también Ukio, yo también...—

 

Segunda casa, Ranma y Akane permanecen dentro de ella, a diferencia de Ryouga y Ukio ellos permanecen a cada orilla de la casa sin atreverse a acercarse, de hecho no pensaron en lo que implicaría el dormir juntos cuando decidieron dormir fuera, pero ahora ya no tiene remedio y ambos tratan de acoplarse a su situación lo mejor posible...

—Ranma...—

—Si Akane—

—¿Estas cómodo?—

—Si... si muchas gracias y tu?—

—Si, gracias...—

 

—Ranma—

—Si Akane—

—Tengo frío—

—Yo... por que no tomas mi frazada, yo estoy bien—

—Gracias—

 

 

—Akane...—

—Si Ranma—

—Dime, te molesta el que este aquí adentro... es decir, si te sientes incomoda saldré de aquí—

—No, por supuesto que no—

 

—Ranma...—

—Si Akane—

—Puedo preguntarte algo—

—Que es—

—Estas bien?—

—Si, no tengo frío no te...—

—No. Me refiero a... es que te he notado muy extraño desde que llegamos, como si a momentos te estuvieras en otro lugar—

—¿Yo?—

—Si... es que desde que Ryouga regreso, se que tu también estas contento por eso pero... creo que hay una parte de ti que esta molesta por que el haya regresado—

—No digas tonterías, estoy bien, en serio, no hay pro... ¡¡Atchisss!—

—Salud—

—Gracias... creo que voy a resfriarme—

—Ven aquí—

—Que?...—

—Anda, debes tener frío, por que no vienes junto a mi, yo también tengo frío—

—Akane...—

—Vamos, como amigos—

Ranma se acerca temeroso a la chica quien extiende sus brazos para recibirlo mientras que este se sonroja por el gesto de la chica...

Pasan varios minutos sin que Ranma se recupere de la sorpresa pero cuando lo hace escucha la reparación de Akane junto a la de él y mira los ojos dormidos de la chica frente a los suyos

—Te quiero Ranma...—

Susurra Akane sin abrir los ojos mientras que el muchacho la mira in saber que contestar

—Yo... yo también te quiero Akane..— Susurra Ranma mientras que sus ojos se van cerrando y el sueño termina por vencerlo dejándolo al lado de Akane quien duerme confiada sobre el regazo de su prometido...

 

Tercera casa... Adentro la que trata de dormir no es una pareja, o al menos no una de hombre y mujer.. las que yacen adentro se llaman Shampoo y Cologne, ambas Amazonas guerreras que solo vienen a este lugar por mera curiosidad y por querer ayudar a un amigo...

—No puedes dormir Shampoo?—

—Yo... abuela que hace despierta?—

—Que pasa Shampoo, parece que algo te inquieta—

—No es nada abuela, es solo que...—

—Estas pensando en Mousse no es así?—

—¡¡Abuela!!—

—Vamos pequeña, no se engaña tan fácil a alguien que ha vivido los últimos quinientos y tantos años—

—Yo... bueno si, estoy pensando en Mousse, pero no es lo que usted piensa... es solo que... me extraño la forma con la que se comporto con esa chica, pense que solo se comportaba así conmigo,—

—¿Estas celosa?—

—Claro que no... es solo que me extraño—

—Sabes Shampoo, si no fuera por mi indecisión ahora estaría casada, pero mírame, soy una anciana que esta sola en este mundo... La juventud es hermosa Shampoo, no dejes de aprovecharla dejando que viejas rencillas se interpongan en tu camino... créeme yo... ¿Shampoo? ¡Magnifico, se quedo dormida! Bueno... espero que me haya escuchado—

La anciana cierra los ojos para quedarse dormida mientras que la chica a su lado espera paciente el que ella permanezca callada, se levanta de su lado y lentamente abre el cierre de la puerta y sale a la noche sin poder dejar de admirar el hermoso cielo estrellado que se alza sobre ella, lentamente camina enmedio de la obscuridad hasta encontrar la sombra de Mousse sentada por encima de un árbol, se llena de valor y avanza hacia él mientras que su corazón empieza a latir mas fuerte, de repente se da cuenta de un detalle... Mousse no esta solo, una silueta junto a él se apoya en su hombro "¿Quien es él?" Se pregunta Shampoo, La luna sale detrás de una nube para dejar ver el rostro del desconocido...

—¿Es... es Akita?— Se pregunta a si misma mientras que se lleva las manos a la boca.

Sus piernas retroceden ante la impresión pero se recuperan para seguir avanzando hasta que la luna se vuelve a ocultar detrás de una nube dejando ver solo la silueta de ambos chicos arriba del árbol, los rostros de Akita y Mousse se quedan mirando el uno al otro mientras que Shampoo los mira sin saber que esperar, de pronto, Akita toma el rostro de Mousse con las manos para darle un apasionado beso en la boca al mismo tiempo que la luna vuelve a brillan para dejar a la imagen de ambos muchachos frente a los ojos de Shampoo que se llenan de lágrimas y se cierran mientras que esta regresa corriendo a su casa...

Abre el cierre de al puerta y se mete bajo su frazada mientras que su abuela da vueltas dormida...

Shampoo permanece callada tratando de no despertar a su abuela mientras que su rostro se comienza a bañar con sus propias lagrimas sin que ella sepa bien por qué...

Sus sollozos se ahogan en la noche pasando inadvertidos para el resto de sus amigos, pero no para Cologne quien finge dormir a su lado, sabe que la chica por fin hallo sus verdaderos sentimientos pero que ahora ya es muy tarde para disfrutarlos...

 

Afuera...

—¿¡Akita, por que hiciste eso!?—

—Mousse yo... lo siento perdí la cabeza, es que... lo lamento—

—Yo... Akita...—

—Lo siento—

—No, no hay problema, yo, a decir verdad yo también lo deseaba, pero no espere que fuera tan rápido, hay... hubo una chica a la que corteje por años y ella nunca me correspondió, es que esto fue muy rápido—

—Entonces... no te molesta—

—No, claro, ¿pero no entiendo por que lo hiciste, es que soy el primer hombre que vez aparte de tu abuelo? ¿Fue curiosidad?—

—No, claro que no, es cierto que hace mucho tiempo que no veía a otra persona aparte de mi abuelo, pero tu... desde que te vi sentí tu alma cálida reflejada en tus ojos, eres una buena persona, eso lo puedo ver, yo... creo que me gustaste desde el primer momento en que te ví—

—Akita...—

—Mousse, podrías abrazarme?—

—¿Qué?—

—Por favor... hace mucho frío...—

Mousse obedece a la chica y deja que sus brazos rodean a Akita quién se acurruca junto a Mousse mientras que lo mira a os ojos, la Luna se vuelve a ocultar un sonido lejano parecido a un aullido resuena en el ambiente...

—¿Qué es eso?— Pregunta Mousse al escuchar el extraño sonido

—Son lobos de la montaña, salen a cazar de noche junto a su manadas, me imagino que encontraron un venado—

—Lobos? ¿En este lugar?—

—Si, la montaña es diferente, ahí siempre hace frío y solo sobreviven los mas fuertes, los lobos son parte de la montaña—

—Casi siento lastima por ese pobre venado—

—No deberías, es solo el ciclo que siguen todos los animales, no se puede vivir sin que alguien muera, en esta caso los lobos deben de alimentarse para poder criar a su cachorros—

—Suena tan... frío, pero tienes razón, de todas formas me da lastima ese pobre venado...—

Mousse y Akita dejan de hablar y se quedan abrazados sobre el árbol sin que los ruidos de aullidos y gruñidos cesen, lentamente la chica comienza a quedarse dormida en los brazos de Mousse que al igual que ella también cierra los ojos, pero ese sentimiento de lastima por ese pobre animal no lo deja dormir, así que se queda así, con los ojos cerrados pero escuchando... escuchando.

 

 

En la montaña...

El clima es extraño, en este lugar, aunque abajo es casi un desierto con el árbol frente a la casa de Akita y del anciano cómo único accidente del terreno, aquí arriba el aire es tan frío que congela las palabras antes de salir de la boca, y es aquí donde la ultima integrante del grupo de viajeros que llego la mañana de hoy hace lo que ella llama... pasarla bien. Lo que Akita dijo era cierto, los lobos si habían encontrado una presa, pero esa presa no era un venado...

Angela es una guerrera por naturaleza, hace casi una hora que esta caminado sin poder dormir, así llego hasta aquí, entonces una manada de lobos comenzó a rodearla, diez, quince, tal vez mas, los lobos mas grandes que la chica hubiera visto jamas, y además el frío que hace aquí le esta congelando las piernas... no le importa, los lobos gruñen a su alrededor mientras que ella permanece inmóvil, el más grande, un gran lobo negro se lanza sobre la chica "Debe ser el líder" Piensa Angela mientras que golpea el hocico de la bestia haciéndola caer a su pies...

Generalmente una manada de lobos normales huyen cuando a caído su líder... esta no, en vez de eso todos los animales se abalanzan sobre la chica como si quisieran vengar a su líder...

Un golpe en el pecho de uno de ellos hace que caiga pesadamente al suelo, dos tres, todos por detrás de la chica, no hay problema, una patada directo al hocico y los tres quedan tendidos en la nieve... "Esto es divertido, pero me duelen las piernas" Piensa Ángela mientras que esquiva los embates de los lobos, otros dos, delante de ella, dos patadas, dos abajo, de pronto la chica ahoga un grito en su garganta, un tercero, por atrás, no lo sintió acercarse, clava sus colmillos en su hombro haciendo que la sangre de la chica quede en el suelo, el resto de la manada aprovecha el momento y se lanzan sobre la chica que queda sepultada por mas de una docena de lobos hambrientos...

Por un segundo los aullidos callan y los gruñidos se cortan... de repente, una luz surge por debajo de los lobos, una explosión seguida por un gran estrépito deja a toda la manada tendida en el suelo mientras que Ángela se yergue victoriosa sobre los animales, se toma un momento para ver a los animales caídos mientras que sus manos humean por la técnica realizada, de repente el dolor en su hombro se vuelve mas intenso haciendo que la chica caiga de rodillas al suelo "Bueno... creo que no mate ninguno, pero el hombro me arde mucho, creo que ya ha sido suficiente entrenamiento por hoy, debo de regresar"

Angela da media vuelta y comienza a descender por la montaña. Echa una última mirada detrás de ella y quedamente se disculpa con los animales...

—Lo siento... se que no fue correcto desquitarme con ustedes, pero era todo lo que tenia... hasta que pueda retar a Ukio una vez mas..— Termina por decir quedamente y hecha a correr cuesta abajo dejando tras de si los cuerpos de los lobos hundidos en la nieve.

 

Amanece...

Ranma despierta dando vueltas tratando de abrazar la noche que ya se ha ido, la luz en su rostro le indica que eso no es posible...

Sin mas opción se levanta y mira a su lado, Akane ya se ha ido y las voces de sus amigos afuera de la casa le señalan que el es el único que aún seguía acostado...

—¡¡Ranma, despierta de una vez, quiero llegar antes del año nuevo!!— Se oye gritar a Ryouga al momento que abre de un tirón la puerta de la casa de Ranma

—¡¡Si, ya voy!!—

—Vamos viejo... mientras mas pronto lléguenos a ese lugar más rápido tendremos el agua—

—Si, ya te dije que estaré listo en un momento, no tienes que gritar— Refunfuña Ranma al momento que se levanta de la casa y se estira fuera de esta...

—Vaya, por fin despertaste—

—¿Qué... Akane?—

—Vamos Ranma, si no te apresuras te dejaremos en este lugar— Dice Ukio que espera fuera de la casa de Ranma con una gran mochila sobre los hombros

—Esta bien... esta bien, no tienen que repetírmelo—

Contesta Ranma mientras que comienza a guardar sus casi a4n una mochila...

 

—Buenos día muchachos, ¿durmieron bien?—

—SI, gracias señor... podría su hija llevarnos de una buena vez—

—Tranquilo muchacho, no comas ansias, eso no es bueno, te lo aseguro, además, Akita aún sigue dormida, pero la despertare de inmediato, aunque me da lastima despertala, hace tiempo que no se veía tan feliz—

—¿Aún sigue dormida?... ¿Donde esta?—

—Esta arriba de aquel árbol, junto a su otro amigo—

—¿Amigo?—

—Si, el chico que se llama Mousse— Contesta el anciano mientras que conduce a sus invitados hasta el pie del árbol dejando ver la silueta de Akita y la de Mousse recargadas una junto a otro y durmiendo plácidamente...

—Vaya... al menos parece que Mousse esta disfrutando el viaje— Bromea Ukio mientras que mira dormir a su amigo

—¡¡Mousse!! ¡¡Despierta de una vez!!— Grita Ryouga a Mousse quién abre lentamente los ojos para darse cuenta de la cuenta de que se quedo dormido arriba del árbol

—¿Qué... Ryouga, que pasa, por que gritas?—

—Vamos... despierta a tu amiga, quiero irme de una vez—

Es hasta ese momento que Mousse se da cuenta de que Akita aún duermen su hombro y no puede evitar el besarla en la mejilla ante tal escena...

—¡¡Mousse, que haces!!— Grita Shampoo a Mousse al momento que le arroja una piedra que el muchacho detiene frente a su rostro.

—¿Qué tiene de malo, solo me pareció una bonita forma de despertarla— Contesta Mousse mientras que Shampoo se encoge de hombros y se aleja del árbol con el rostro deformado por el disgusto...

—¿Mousse... que pasa?—

—Ya amaneció Akita... es hora de que nos lleves a Byodo-in—

—¿Byodo-in... ha, es cierto, lo había olvidado—

Contesta Akita al momento que salta desde la cima del árbol y cae frente a Ryouga seguida de Mousse.

—Entonces... ya esta listos?—

—Si, ya estamos listos... ahora podrías llevarnos—

—Esta bien, esta bien, no tienes por que enfadarte—

—Lo siento, es que estoy muy nervioso—

—Bueno, te entiendo, pero tengo que advertirte que conseguir el agua no será tan fácil—

—Si, ya lo se—

—esta bien, entonces vamonos de una vez—

 

Akita se despide de su abuelo y junto con el pequeño grupo de viajeros comienza a caminar en dirección a la enrome montaña frente a ellos dejando tras de si la silueta del anciano quién mira alejarse a su nieta hasta que se pierde en el brillo del sol.

—Se ha ido, lo lamento por esos muchachos, pero mi nieta ya ha sufrido demasiado, esto debe terminar hoy— Musita el viejo al mismo tiempo que da la vuelta y entra a su humilde casa para esperar el regreso de su nieta .

Mientras tanto , Ryouga y su grupo siguen a Akita quién se mueve confiada en los innumerables caminos que se extienden dentro de la montaña, tal cómo lo dijo la chica, el clima comienza a cambiar mientras que ellos ascienden tornándose más frío que en la superficie de la misma forma que los árboles comienzan a hacerse mas comunes a la vista al igual que pequeñas ardillas que se mueven sigilosas entre las sombras.

Pasan dos horas, y lo que se veía como un bosque normal se torna cada vez más frío hasta el punto en que los árboles parecieran ser de cristal por el hielo que los cubren, sin embargo, el pequeño grupo continua su camino entre bromas y risas esperando que Byodo-in no se encuentre tan lejos, es hasta que Akita conduce a sus visitantes hasta una enorme cascada congelada donde el agua ha dejado de surgir desde hace mucho tiempo cuando los muchachos hacen su primera pausa.

—¿Qué pasa? ¿Por qué nos detenemos en este lugar?—

—Ya llegamos— Contesta tranquilamente Akita mientras que saca una manzana de la mochila que lleva al hombro

—¿Aquí?- pregunta extrañado Ryouga

—Si, ahora hay que cruzar la cascada—

—Quieres decir que tenemos que cruzar esta pared—

—¡¡No, claro que no!! Nadie es tan fuerte cómo para romper la cascada congelada de Asiensuke, lo que haremos será vadear hasta...—

Pero antes de que la chica pueda seguir hablando Ryouga comienza a caminar en dirección de la cascada hasta quedar frente de ella

—¡¿Iremos más rápido si cruzamos la cascada?!—

—Si... pero no creo que...—

—Las palabras de Akita se apagan al escuchar el tremendo golpe que Ryouga propina a la pared de hielo frente a él, y acto seguido esta empieza a desmoronarse cómo si fuera un espejo roto ante la mirada asombrada de los demás muchachos.

—Ahora cruzaremos más rápido...—

Akita no contesta, mira impresionada y con miedo las manos de Ryouga, quien parece no haberse inmutado a pesar de lo que hizo, al igual que ella, Ranma y los demás callan asombrados ante las acciones de Ryouga, un silencio que se corta con el viento de la montaña se alza alrededor del muchacho quién continua con los ojos cerrados imaginándose las miradas de sus amigos...

—Siempre has tenido un buen instinto de lo dramático Ryouga— Dice Angela mientras que se acerca a mirar los restos de la cascada —Pero creo que te excediste un poco, pudiste haber roto solo una parte—

—¿Quieres decir que tu pudiste haberlo hecho mejor?—

—Claro... pero aún así me impresiona el que conserves un poder tan grande, ya llegara el día en que volvamos a pelear...—

—SI... algún día—

 

Tanto Ryouga cómo Angela dejan de hablar para caminar por el hueco que se formo detrás de la cascada, al igual que ellos, Akane y los demás comienzan a adentrarse en la extraña cueva dejando tras de sí a Mousse y Akita quién no acaba de e salir de su sorpresa

—Akita... No vas a acompañarnos?—

—¿Qué? Mousse... no puedo creerlo, es... impresionante, todos ustedes tienen un poder cómo el de Ryouga?—

—Bueno... no cómo el de Ryouga, pero creo que si es bastante grande—

—Entonces... ustedes podría liberarnos de...—

—¿Liberarlos? ¿De que hablas?—

—No... no de nada, es solo que aún estoy impresionada por... será mejor que los sigamos—

Mousse sonríe ante la sorpresa de la chica, y junto con ella echa a correr detrás de sus amigos, en el pasillo, la obscuridad se vuelve casi total al igual que el frió que se torna insoportable a cada paso, ni siquiera la clásica imagen de los murciélagos en el techo se percibe en el lugar provocando que todos a excepción de Ryouga se recarguen de la pared al caminar buscando un punto de apoyo.

De repente, Akita acelera el paso para quedar enfrente de sus amigos y les indica que esperen un momento, de entre sus ropas, la chica saca una pequeña daga de color dorado y con su mano derecha comienza a tantear una pared cómo si buscar algo, sus dedos chocan con la cabeza de un dragón labrada en la pared de hielo de la cueva y es dentro de su boca que Akita embona la daga mientras que los ojos de la pequeña estatua parecen brillar.

Acto seguido, la pared frente a ellos se abre para dar paso a una enorme ráfaga de luz que ciega al grupo de viajeros sin que Ryouga se inmute en lo mas mínimo

—Abuela... eso es...—

—Es hermoso...—

—Es...—

Pero la voz de Mousse se acalla ante la de Akita quién mira feliz el lugar frente a ellos y con la voz rebosante de alegría les dice...

—¡¡Esto amigos... esto, es Byodo-in!!—

Termina por decir la chica mientras que, con su mano derecha señala la enorme ciudad labrada en el hielo que se alza frente a ella, susurros y el continuo golpeteo de las gotas al caer inundan el lugar cómo si se sorprendiera al recibir tales visitantes que comienzan a avanzar detrás de Akita ...

 

Ranma, Akane y Shampoo comienzan a adentrarse en la ciudad mientras que miran curiosos el lugar , Angela y Cologne, en cambio, se dedican a mirar los enormes cubos de hielo labrados en las mismas paredes mientras que Ryouga permanece al lado de Ukio sin saber en que lugar se encuentra...

—¿Ukio... donde estamos?—

—Es Byodo-in Ryouga, por fin llegamos—

—Es extraño... no siento nada, cómo si todo estuviera muerto—

—No es extraño... todo aquí esta hecho de hielo—

—debe ser hermoso..—

—Lo es Ryouga, ahora buscaremos el agua y podrás verlo tu mismo—

—Es cierto... donde esta el agua?—

—No lo se, le preguntare a Akita—

Acto seguido, Ukio se acerca a la chica para preguntar por el agua que los trajo hasta aquí —Esta en el centro de la ciudad— Contesta Akita mientras que señala una enorme torre que parece tocar el techo de la cueva —Aún tenemos que caminar un poco— Termina por decir la chica mientras que comienza a caminar seguida de Ukio y los demás, sin dejar de mirar el extraño lugar, Ranma y los demás muchacho siguen a la chica hasta un estrecho sendero debajo del cual se abre majestuoso un enorme precipicio

—Tengan cuidado... el agua esta en el otro extremo—

Advierte Akita mientras que toma la mano de Mousse y comienza a avanzar en el delgado bloque de hielo.

—Ten cuidado Ryouga... esta muy estrecho—

—No te preocupes Akane, puedo sentir el aire subiendo en los extremos, es todo lo que necesito- Dice Ryouga y comienza a avanzar detrás de Ukio quién toma su mano para guiarlo.

Uno a uno, el grupo de muchacho y Cologne cruzan el pasillo siguiendo a Akita que se mueve confiada cómo si estuviera jugando, los pies de la chica son los primeros en tocar el otro extremo seguida de Mousse quién voltea a mirar a sus amigos

—Vamos... solo falta un poco!!—

Grita alegremente el muchacho sin darse cuenta de que los pies de Akita patean un pequeño bloque suelto de hielo...

—¿Qué pasa?—

Pregunta Ryouga al mismo tiempo que se detiene a mitad del camino

—¿Qué sucede Ryouga?—

—Es... donde esta Akita?!—

—Esta en el otro extremo, junto con Mousse...—

—¡¡Corran!!— Grita Ryouga y toma a Ukio en sus brazos para comenzar a correr en el delgado camino. Sin saber que es lo que pasa, Ranma, Akane, Shampoo y Cologne corren tras el chico al mismo tiempo que el camino detrás de ellos comienza a desmoronarse

—¡¡Dios mío!!— Grita Mousse al ver correr a sus amigos e instintivamente trata de alcanzarlos, pero las manos de Akita lo detienen mientras que esta lo mira para negarle con la cabeza.

Por fin el estrecho camino se derrumba sin dejar que los demás lleguen hasta lo otra orilla y son tragados por la obscuridad debajo de la ciudad, en la orilla, Mousse mira incrédulo la escena pero de inmediato voltea a ver a Akita y le reclama...

—¡¿Por qué no me dejaste ayudarlos?!—

—No te preocupes Mousse—

—¡¿Qué no me preocupe ello pueden estar...—

—Tranquilo, ello están bien, mi abuelo dijo que necesitan pasar tres pruebas recuerdas... Si son dignos de probar el agua ellos sobrevivirán—

—¿Pruebas... por que no yo?—

—Tu no tienes nada que ver con esto... tu venias siguiendo a la chica llamada Shampoo, esta no es tu pelea—

Por un momento, las palabras de Akita hacen callar a Ryouga quien recuerda el verdadero motivo que lo trajo hasta aquí, pero de inmediato retoma la conciencia sobre lo que pasa y pregunta...

--¿Y si no son digno de probar el agua. ¿Entonces que pasara?—

—Eso... no lo sé—

—Que haré mientras tanto?—

—Esperaremos Mousse, los dos juntos, ello son fuertes, regresaran—

 

Mousse deja de hablar para mirar al fondo del precipicio, un aire frío se alza desde la obscuridad haciendo pensar a Mousse en la suerte de sus amigos, la mano de la chica a su lado hace que los olvide por un momento, sin embargo... no puede evitar el sentirse culpable por lo que paso... ello están allá abajo... solos.

 

Abajo...

Al caer... van quedando separados, en grupos, solos.

En un rincón enmedio de la obscuridad la figura de un muchacho se mueve, pelo negro amarrado en una trenza surge de entre los bloques de hielo para dar paso a la silueta de Rama que se mueve tambaleante

—Ranma...—

Una voz, tan dulce cómo un arrullo, tan hermosa...

—Ranma...—

Otra vez

—¿Qué, quién me esta llamando?—

—Por aquí Ranma—

Voltea... detrás de él, un estanque... reconoce ese estanque... es ¡¡Jusenkio!! Pero no puede ser...

—Eso es Ranma, ven aquí...—

"¡Y esa voz, la de una chica, ese rostro... no puede ser, soy yo!" Se dice a si mismo el muchacho cuando distingue la propietaria de esa voz, una chica pelirroja, su reflejo, su otra imagen.

—Ranma... ven aquí, conmigo...—

—Que... no, no puede ser, yo estoy aquí, tu no—

—Ranma, ven aquí, por favor—

—Pero...—

Pero el muchacho termina por ceder ante aquella voz y lentamente se acerca a la chica frente a él

—¿Qué... que es lo que quieres?—

—Yo no quiero nada... pero tu, tu quieres el agua ¿No es así?—

—¡¡Si, con ella Ryouga podrá...—

—¡No! Tu quieres el agua del hombre ahogado—

—¡¿El agua del hombre ahogado?!—

—Si, aquí esta, es solo para ti, olvida a Ryouga y ven por ella—

—Pero yo...—

—¿Qué pasa? ¿No confías en mí?—

—No es que yo...—

—¿Quieres vencer a Ryouga?—

—¿Qué... vencer a , Ryouga?—

—Si... eso es, quieres vencer a Ryouga... lo deseas, ¿Quieres poder? Yo os puedo dar poder, solo bebe el agua—

—El agua... ¡¡No, yo ayudare a Ryouga, el es mi amigo!!—

—¿Amigo... el mismo que te humillo frente a la mujer que amas?—

—¿Cómo sabes eso?—

—Somos uno lo olvidas, siento tu dolor... conozco tus deseos más ocultos... ven aquí, junto a mí—

Cómo embrujado, Ranma se acerca a la chica pelirroja hasta que esta lo rodea con sus brazos para susurrarle algo al oído...

—Ranma... ves las tres vasijas a mi lado—

—Si... las veo—

—En una de ellas se encuentra el agua que sanara a Ryouga... en la otra la del hombre ahogado, y en la tercera la que te hará mas poderoso que Ryouga... tu decides cuál tomar, yo no te obligare—

Por un momento , la mirada del muchacho se clava en las tres vasijas señaladas por la chica hasta que su mano se mueva lentamente para tomar una...

—Bien... fue una buena elección, y fue solo tuya...—

Dice la chica pelirroja antes de desaparecer en la obscuridad junto con la imagen de Jusenkio dejando tras de si la silueta de Ranma con una vasija en la mano...

 

En otro lugar...

—¡¡Diablos... pense que nunca terminaría de caer!!—

—Hmmm...—

—¿Qué, quién esta ahí?—

—An... Angela...—

—¿Akane?—

Angela corre a auxiliara a su amiga quién trata de salir de las rocas congeladas que la aprisionan...

—Vamos Akane... tienes que ayudarme un poco— Dice Ángela mientras que toma la mano de Akane y la ayuda a salir...

Ambas chicas quedan una al lado de la otra buscando algún tipo de salida o algún lugar con luz en medio de la obscuridad que las envuelve

—¿Y ahora?—

—No se, supongo que buscaremos a los demás— Dice Ángela al mismo tiempo que comienza a caminar tanteando a su alrededor

—Eres una tonta, ¡¡Nunca los encontraras!!— Se escucha hablar una voz detrás de Angela quién voltea molesta para contestar...

—¡¡Oye, crees que a mi me agrada el estar sola contigo!!—

—¿Qué... de que hablas? Yo no dije nada— Contesta Akane si saber el por que de la reclamación

—Vamos, crees que no te oí—

—Yo no dije nada, estas loca!!—

—Me estas diciendo loca?!—

—¡Sólo digo que no te dije nada!—

—¡¡Akane!!—

—¿Qué te pasa?—

 

—¡¡Ya dejen de pelear las dos!!—

 

Ambas chicas guardan silencio al escuchar una tercera voz a sus espaldas, lentamente dan la vuelta para encontrarse una silueta de la cual proviene la voz...

—El que hablo fui yo—

—¿Quién eres?—

—No me reconoces Angela... no me extraña, siempre fuiste demasiado tonta—

Poco a poco una extraña luz alcanza la silueta para dejar ver su rostro cubierto con una mascara blanca con una sonrisa burlona dibujada en ella...

—¡¡No puede ser... esa mascara... papá—

--No me llames padre traidora...—

—Pero... papá—

—!!Basta!! no eres digna de llevar mi nombre... llámame Tikal, esa es nuestra casta, a la que has deshonrado y traicionado...

—Pero... papá—

—¡¡Deja de llamar así!! Eres una deshonra para mi nombre, eres una deshonra para tu clan—

Si poder resistir más, Ángela cae de rodillas ante la imagen frente a ella mientras que una lágrima brilla en sus ojos

—¡¡Lloras!! ¡Ahora lloras, crees que eso te ayudara! ¡Has fracasado... como guerrero, cómo vengador!—

—Por favor... detente...—

—Le has fallado a nuestro linaje, tus manos aún no han probado la sangre, Hibiki sigue vivo... ni siquiera te enfrentaste a Rizard, eres una vergüenza, una impostora ¡¡Tu no ere mi hija!!—

—Basta... basta—

 

—Angela... el no es tu padre— Interrumpe Akane al ver llorar a la chica

—¡¡Mira eso... te has rodeado por personas tan débil cómo tu, no eres nada, has traicionado todo lo que te enseñe, no eres nada—

Angela no contesta... esconde el rostro detrás de sus manos y quedamente comienza a llorar

—¡¡Ya déjala en paz!!— Grita Akane al mismo tiempo que trata de golpear la imagen frente a ella, pero antes de que siquiera pueda tocarla, una mano fuerte y larga sujeta su puño mientras que acerca su rostro a la mascara blanca y burlona...

—Tonta... ¡¡Y es por personas tan débiles cómo tu que has abandonado tu camino!!... escúchame hija...—

—Me llamaste hija—

—Ven aquí, ven y mata esta chica... y después mata a los demás, a Hibiki y a sus amigos... mátalos a todos y tu deuda conmigo quedara saldada—

 

—No... no lo escuches Ángela—

Gimotea Akane mientras que su mano comienza a sangrar bajo la mano de Tikal quién la presiona con más fuerza, lentamente, Angela deja de llorar y camina hacía su padre con una mirada se clavada fríamente en el rostro de Akane

—Eso es hija... mátala, y ven conmigo, juntos comenzaremos una vez más—

Angela no responde, sigue mirando a Akane hasta que sus puños se cierran y comienzan a brillar...

—No... —

De repente, el rostro de Ángela se levanta y mira al hombre frente a ella para golpearlo en la mascara con un brillo que surge de sus manos...

—¡¡Akane tiene razón, tuno eres mi padre... mi padre era frío, un guerrero, pero tenía un buen corazón, tenía honor... Tu no eres mi padre!!— grita la chica antes de que se abalanza sobre el hombre enmascarado y comienze a golpearlo sin descaso...

No sabe quien es él, pero se da cuenta de que sea quién sea no es ni la mitad de hombre que fue Tikal, muy lento, muy tonto, muy débil.

Un golpe que la chica le propina en la espalda basta para dejar al tipo sumido en el hielo dejando a un lado la mascara de Tikal rota y la capa maltrecha. Sin mirar atrás, Angela comienza a caminar una vez más sin detenerse a mirar Akane quién aún se duele de la mano...

—Angela... ¿Estas bien?—

—No...

—Angela yo...—

—Ya basta Akane, no lo hice por ti, agradezco tu ayuda si eso es lo que quieres—

—Angela detente...—

—¡¡Basta Akane!! No se quién hizo eso, pero el que lo haya hecho cometió el error mas grande de su vida, y si lo encuentro, va a desear jamas haberme conocido—

Angela da la espalda a su amiga y comienza a caminar guiándose de una tenue luz que surge en la lejanía, tras de ella, Akane camina casi con miendo al ver la mirada de la chica, y si le preguntaran en este momento que es lo que mas desea, lo único que se le ocurre es no ser el enemigo de la chica frente a ella.

 

Mas adelante...

Grupo numeroso, Cologne, Shampoo, Ryouga y Ukio, hace varios minutos que han estado caminando buscando algún tipo de salida, Cologne avanza tranquila a diferencia de su nieta quién no se molesta en ocultar su enfado al pensar que Mousse y Akita están solos en algún lugar, a diferencia de ella, Ryouga y Ukio no se preocupan por eso, ni siquiera por el hecho de que Akita los haya dejado a su suerte, por el momento ello están felices por que permanecen juntos, los dos...

 

—Abuela... cuanto más habremos de caminar para salir de aquí?—

—No lo se Shampoo, no pense que esto fuera a ser así—

—Tranquilas, siento una poderosa presencia haya adelante, me imagino que debe haber alguna salida—

—¿Estas seguro Ryouga?—

—No, pero eso es lo que creo, si sabes algo que nos sepa te cedo la delantera—

 

Shampoo no le contesta, a regañadientes continua siguiendo al muchacho esperando salir de ahí lo antes posible.

—¿Qué es eso?—

—¿Qué pasa Ryouga?— Pregunta Cologne al ver que Ryouga se detiene frente a ella

 

—Demasiado poder... enfrente, detrás de nosotros, odio, y furia juntas en una persona—

—Vamos Ryouga, me estas asustando— Dice Ukio mientras que se acerca nerviosa al muchacho

—Shampoo, Ukio, detrás de mí, sea lo que sea esta enfrente de nosotros—

Y así es, un aura enorme y de color rojizo comienza iluminar la estrecha gruta mientras que una voz ya conocida por Ryouga y las chicas las saluda...

—Vamos Ryouga... es que temes a un viejo amigo—

La cara de Ranma surge de entre la luz para acercare amigablemente a Ryouga mientras que extiende su mano hacia el muchacho quien luce desconfiado ante el aura frente a él..

.

—¡¡Ranma, sabía que vendrías a buscarme!!— Grita Shampoo al mismo tiempo que corre hacia el muchacho y se arroja sobre sus brazos. Ranma la mira con indiferencia hasta que su cuerpo comienza a brillar y de él surge una rafaga de aire rojo que arroja a Shampoo contra su abuela

—Te salude a ti Ryouga— Dice el muchacho mientras que voltea el rostro y extiende su mano una vez más...

—No, tu no eres Ranma, eres un impostor—

—Oh, en verdad piensas eso, me hieres, P-chan—

—¿P-chan?—

—Soy yo Ryouga, pero no soy el de antes, me acabo de dar cuenta de algo...—

—¿Qué hiciste?—

Pregunta temeroso Ryouga al sentir una extraña presencia detrás de su amigo

—Me dieron el poder... a cambio ofrecí tu vida—

—No...—

—Pelea Ryouga...—

—no lo haré—

—entonces morirás sin pelear—

Los ojos de Ranma se abren mientras que un grito acompaña el poder que surge cómo un volcán del cuerpo del muchacho, las paredes tiembla, y los dientes de Ryouga se aprietan al notar el increíble poder que posee Ranma, sin darle tiempo a pensar en nada más, Ranma se arroja sobre su compañero y sin que este pueda evitarlo golpea su rostro arrojándolo hacía una pared.

El cuerpo de Ryouga se desliza lentamente sobre el hielo dejando un rastro de sangre tras de si mientras que Ranma sonríe divertido al mirar la sangre de su amigo

—¡¡Basta Ranma!!— Grita Ukio mientras que corre al lado de Ryouga que permanece tirado en el suelo

—¡¡Prometido, que es lo que pasa!!— Continua Cologne al mismo tiempo que trata de atacara Ranma que se mueve rápidamente evadiendo los golpes de la anciana

—¡¡No pasa nada abuela, alguien me abrió los ojos, no es así Ryouga!!— Pregunta burlón Ranma a Ryouga quien se levanta lentamente ante las suplicas de Ukio

—¿Quieres pelear Ranma... pelearemos entonces—

Sin decir nada más, el aire comienza a moverse formando un torbellino que se detiene en las mano de Ryouga al instante que este echa a correr en dirección de Ranma que junta las manos invocando el Dragón de fuego.

Las manos de Ryouga se abren para dar paso a una enorme corriente de viento que es abatida por a técnica de Ranma quien abre sus manos un instante después, ambos cuerpo salen volando por la fuerza del impacto golpeándose con la pared pero regresando casi al instante lanzado golpes y esquivando los del oponente. Ryouga y Ranma se enfrasca en Su pelea ante las miradas de sus amigas quiénes no se atreven a detenerlos viendo el enorme poder que surge de ambos...

 

Lejos de allí, la casa de Akita esta sola, hace ya seis horas que la chica se fue acompañada de sus nuevos amigos, y hace tres horas que su abuelo salió tras de ella, a diferencia de su nieta son solo esas tres horas las que le toma el anciano a llegar a las puertas de Byodo-in y sentir el enorme poder que se comienza a desatar...

Una mirada rápida a la ciudad basta para que el anciano sepa cómo están las cosas...

 

La noche ya ha comenzado...

Golpes callados...

Noche obscura...

Golpes brutales...

Noche fría...

Gritos de odio...

Noche cruel...

Un lugar sin piedad...

Byodo-in...

 

 

 

 

Continua...

 

Comentarios o criticas [email protected]

Hosted by www.Geocities.ws

1