MaS ReYeS?
. �Cuales son los m�ritos de la Casa Real para contar con ese mayoritario y ciego apoyo?
En mi opini�n, los medios de comunicaci�n han sido los instrumentos a trav�s de los cuales se ha logrado insertar en una gran parte de la poblaci�n ese "chip" que responde tan positivamente sobre la regia familia.
Una muestra de manipulaci�n informativa acerca de este hecho: Julio Anguita hab�a realizado una referencia acerca de la conveniencia de un r�gimen republicano. Le llovieron criticas con etiquetas como Retrogrado, cavernario, "vivir anclado en el pasado", etc. incluso alg�n periodista m�s condescendiente se lamentaba de "tener que renunciar a entender al Califa".
Un m�nimo an�lisis hist�rico demuestra que la rep�blica siempre ha sido un estadio superior a la mo-narqu�a. Los pueblos, sobre todo en Europa, fueron evolucionando - avanzando- desmontando las monarqu�as mas o menos absolutistas, y sustituy�ndolas por rep�blicas.
No es que la rep�blica en s� sea garant�a de nada: Robespierre cometi� cr�menes en nombre de la pureza republicana, Cromwel, el primer republicano Ingl�s, pas� a cuchillo a un tercio de la poblaci�n de Irlanda por no "comulgar" con su religi�n. Y, la rep�blica alemana no fue capaz de cortar los desmanes y cr�menes nazis antes y despu�s de su llegada al poder.
Lo que cualifica el nivel de desarrollo humano de un pa�s no se mide, por la forma de jefatura del estado, sino y principalmente, por el nivel de participaci�n e incidencia de los ciudadanos en la causa p�blica. Sin embargo, es evidente que un r�gimen donde pueda elegirse peri�dicamente la Presidencia del Estado ser� mejor que donde esta venga determinada por el derecho de herencia de una familia o casta y, por lo tanto, independiente de su actitud, capacidad, etc...
En la actualidad, amen de lo fotog�nica que pueda aparecer la familia real y lo simp�tico que nos pueda resultar el Rey cada vez que le vemos escayolado o remolcado por haberse quedado "tirado" con su yate. �Cu�l es el m�rito de los borbones?.
�Cu�l fue el papel de Juan Carlos I el 23.F?. Los especialistas entienden que Armada no se hubiese embarcado en la aventura, si hubiera tenido plena certeza en la vocaci�n democr�tica del Rey. �Estuvo, Juan Carlos midiendo fuerzas hasta su aparici�n p�blica?. El "best seller" de Pilar Urbano entrevistando a la Reina evidencia el car�cter absolutista de esta.
Uno de los argumentos favoritos de los mon�rquicos es que la instituci�n representa o encarna la tradici�n o la historia de Espa�a. Si es as� desde luego lo es de su parte m�s negra. Para representar a la historia de Espa�a �no ser�a mejor alg�n descendiente de Daoiz, Velarde, Arg�elles, Mariana Pineda, Agustina Zaragoza, de Cajal o Mara��n?.
Repasemos alguno de los hitos hist�ricos de la real dinast�a. El primer Borb�n que alcanz� el poder fue Enrique IV de Francia. Se casa en 1.572 con Margarita de Valois. �l es protestante, ella hermana del Rey de Francia es cat�lica. Siguiendo a Enrique acuden a su boda en Par�s m�s de dos mil protestante. Tres d�as despu�s de la ceremonia se desencadena la "Noche de San Bartolom�" donde son pasados a cuchillo entre mil y dos mil hugonotes (protestantes). En el resto de Francia serian asesinados mas de diez mil. Ante estos cr�menes, Enrique no mueve un s�lo dedo por sus seguidores. Ellos mueren. �l se pasa al catolicismo. Seis a�os despu�s, el jefe de la casa Borb�n regresa a su reino y vuelve a abrazar la religi�n protestante.
Por diversas vicisitudes hist�ricas, en 1.593 Enrique tiene posibilidades de ser el Rey de Francia. El �nico impedimento es su religi�n. No importa, abjura del protestantismo: PAR�S BIEN VALE UNA MISA frase atribuida al mismo aunque parece que realmente es el consejo de su ministro Sully. El resultado: Un Borb�n ya es Rey gracias a su absoluto desprecio e infidelidad hacia su religi�n y la de sus s�bditos.
El primer Borb�n que ocupa el trono espa�ol lo hace de forma ilegal y por la fuerza. Una peque�a reflexi�n: Se quieren presentar las monarqu�as como leg�timas en s� mismas. Con sus estrictas reglas de sucesi�n. No es as�. Muchos monarcas lo son, en realidad, como instrumentos de poderes superiores a s� mismos. Juan Carlos I, sin ir mas lejos, es fruto del poder de Franco y no de una legitimidad din�stica. Es curioso como en ocasiones se manipula la historia para poder revestir de legalidad hist�rica lo que no la tiene. A este respecto, recuerdo como cuando cay� el Sha de Persia y para defender su imagen frente a los "revolucionarios de Jomeini", se proclam� la larga tradici�n de la monarqu�a. El Reza Pahlevi casi aparec�a como descendiente directo de Ciro II o Dar�o El Grande. En realidad su padre era un Jefe Militar que hab�a llegado al poder mediante un golpe de estado en 1.925.
El primer Borb�n que alcanza el trono en Espa�a no tiene ning�n derecho sobre el mismo. El posible derecho le viene de su abuela Ana, hija de Felipe III, pero que hab�a renunciado expresamente por escrito y en dos ocasiones "a cualquier derecho de sucesi�n del reino de Espa�a para s� o para sus descendientes". Condici�n puesta por su padre para permitir su boda con un Borb�n y, precisamente, para impedir el acceso de un Borb�n al trono de Espa�a.
Felipe V llega a Espa�a a pesar de los derechos del Archiduque Carlos de Austria, gracias al apoyo de su t�o, el Rey del Francia, la potencia m�s poderosa de entonces. La llegada al trono de Felipe cuesta a Espa�a una sangrienta guerra entre los padrinos de ambos bandos: Francia contra Inglaterra y Austria. Felipe se queda con el trono mediante el tratado de Utrecht pero Espa�a pierde, entre otros territorios, Mil�n, N�poles, Cerde�a, Pa�ses Bajos, Menorca (luego recuperada) y Gibraltar ("el Pe��n Espa�ol" es uno de los costes de asentar a los Borbones).
En la mayor�a de las monarqu�as han sido muy habitual las conspiraciones entre hermanos o hijos y padres. Todo vale para hacerse con el trono: Envenenamientos, accidentes provocados, calumnias, etc. Los hijos e hijas y los hermanos son moneda de cambio y prenda para obtener nuevas posesiones o derechos sucesorios. No hay l�mite de edad para las bodas de inter�s. Ni�os de diez o doce a�os contraen matrimonio a instancia de sus padres o hermanos. Un ejemplo de la rapi�a de estos comportamientos y, no es de los peores lo tenemos en los Borbones Carlos IV y su hijo Fernando VII.
Carlos IV contrae matrimonio con Mar�a Luisa de Parma. La dama en cuesti�n no dudar� en tener diversos amantes (pr�ctica por otra parte muy habitual entre todos los miembros de las cortes europeas, donde la rigidez de la religi�n sobre el pueblo no impide que los poderosos hagan p�blicas sus aventuras amorosas e, incluso, el reconocimiento de sus v�stagos). El m�s famoso de sus amantes es Godoy que debi� gustar tanto a Mar�a Luisa que en poco tiempo pas� de simple guardia de corps al hombre m�s influyente del reino, convirti�ndose en un primer ministro plenipotenciario.
Hay historiadores que consideran la rama borb�nica espa�ola extinguida en Carlos IV ya que se cree que sus herederos en realidad son hijos de Godoy. Goya lo ha retratado perfectamente en su cuadro "La familia de Carlos IV" conocido como el parecido maldito ya que pinta a los dos descendientes del rey con los mismos rasgos de Godoy.
Esta situaci�n reforzada sin duda por los evidentes fracasos pol�ticos y militares de Godoy hace que un grupo de nobles conspire con el hijo del Rey, el pr�ncipe Fernando. Enterados los reyes de la conspiraci�n encarcelan a Fernando. La propia reina, pide su muerte. No obstante Fernando solicita el perd�n prometiendo que jam�s volver� a hacerlo y delatando a sus amigos. Y como era de esperar incumple su palabra. Conspira esta vez mejor de tal forma que, en Marzo de 1.808, el Mot�n de Aranjuez tiene �xito. Carlos abdica y huye a Francia acompa�ado de Godoy.
Una vez en Bayona, Carlos IV escribe a Napole�n pidi�ndole ayuda. Le expresa que ha abdicado presionado por el miedo (lo cual sin duda es cierto) y le pide su ayuda para recuperar su trono. Napole�n se frota las manos ya que ve la posibilidad de "sacar tajada". Sus tropas ya est�n por Espa�a (desde 1.807) camino de Portugal.
Llama a Bayona a Fernando para solucionar la situaci�n. Padre e hijo no logran ponerse de acuerdo. Se producen violentas discusiones. Al final Fernando renuncia y Carlos pone la corona a disposici�n de Napole�n. Este convoca Cortes y se redacta el famoso Estatuto de Bayona por el cual se hace una constituci�n muy avanzada para la �poca que pone a la cabeza del Estado al hermano de Napole�n, Jos� I. Tanto Carlos como Fernando no dudan en escribir proclamas llamando al pueblo a reconocer al nuevo monarca. Sin embargo, el pueblo espa�ol se hab�a ya levantado contra las tropas francesas. En C�diz otras Cortes redactan otra Constituci�n que recoge los avances de la "francesa" pero que proclama a Fernando como rey.
Fernando y su padre contin�an escribiendo felicitaciones a Napoleon cada vez que sus tropas obtienen victorias sobre las espa�olas.
A pesar de que ni Carlos ni Fernando han hecho nada por su pueblo (todo lo contrario), este lucha por devolver la autoridad a un Rey "espa�ol". Fernando VII se convierte en "El Deseado". Durar�a poco. Nada mas pisar suelo espa�ol deroga la Constituci�n que le ha devuelto a Espa�a y realiza una tremenda represi�n contra todos sus redactores o defensores (7.000 ejecuciones y m�s de veinte mil deportaciones). Ser� sin duda uno de los reyes m�s odiados.
En 1.820 ante una ofensiva constitucionalista no duda en jurar (otra vez) la Constituci�n y prometerle fidelidad: "Marchemos francamente y yo el primero, por la senda constitucional". Nueva traici�n. Dos a�os despu�s pide ayuda a Francia que env�a un ej�rcito de 130.000 soldados (los Cien Mil hijos de San Luis) que invaden Espa�a y derogan la Constituci�n.
Operaciones similares se dan hasta el �ltimo Borb�n natural, Alfonso XIII que huye de Espa�a (aunque su vida nunca peligr�) tras el triunfo electoral de la izquierda en 1.931.
Sin ser heredero natural de la corona, Juan Carlos I pasa por encima del derecho de su padre Don Juan, jura lealtad a "Los Principios Fundamentales del Movimiento".y el resto ya es de sobra conocido.
Tanto en Espa�a como en Suecia, Holanda, Inglaterra, etc. las figuras de las monarqu�as son vestigios de una especie de pacto entre lo nuevo y lo viejo, entre las burguesias conservadoras y las liberales y m�s progresistas. Una especie de eslab�n entre el pasado y las nuevas formas de Gobierno. En ocasiones los mo-narcas fueron repuestos tras periodos republicanos, ante la propia incompetencia de los gobiernos para atender los problemas de las clases populares. Tras diversos desordenes p�blicos los monarcas aparec�an como los posibles "salvadores" de la situaci�n, como si su sola presencia fuese generadora de bienestar, empleo o salud.
Pero la historia raramente va marcha atr�s. La flecha del tiempo tiene un sentido y la rep�blica no est� s�lo en el pasado. Est� directamente en el centro del futuro. Es el 9 de la diana. Con pr�ctica los pueblos lo consiguen. �El 10? El 10 es el socialismo.... pero esa es otra historia.
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