La AsOcIaCiOn RoJa
Escrito: En 1870.
Datos de publicaci�n: Bakunin's Writings. Modern Publishers, Indore Kraus Reprint Co., New York, 1947.
La Libertad pol�tica sin la igualdad econ�mica es una pretensi�n, un fraude, una mentira; y los trabajadores no desean mentiras.
Los trabajadores se esfuerzan luego, necesariamente, en una transformaci�n fundamental de la sociedad, el resultado de la cual debe ser la abolici�n de las clases, igualmente en lo econ�mico como en sus aspectos pol�ticos: un sistema social en el cual todos los hombres entrar�n en el mundo bajo condiciones especiales, podran desplegarse y desarrollarse, trabajar y gozar de las cosas buenas de la vida. �stas son las demandas de la justicia.
�Pero c�mo podr�a, desde ese abismo de ignorancia, de miseria y esclavitud, en que los trabajadores sobre la tierra y en las ciudades son hundidos, llegar a aquel para�so, los logros de justicia y humanidad? Para ello los trabajadores tienen un medio: la Asociaci�n de Consejos.
A trav�s de la Asociaci�n ellos se refuerzan, mutuamente se mejoran el uno al otro y, a trav�s de sus propios esfuerzos, hacen a un lado esa ignorancia peligrosa que es el sustento principal de su esclavitud. Por medio de la Asociaci�n ellos aprenden a ayudar y apoyarse entre si. Por eso ellos convocar�n, finalmente, un potencia que se demostrar� m�s poderosa que todo el capital burgu�s confederado y poderes pol�ticos reunidos.
El Consejo debe convertirse en la Asociaci�n en la mente de cada trabajador. Debe convertirse en la contrase�a de cada organizaci�n pol�tica y de agitaci�n de los trabajadores, la contrase�a de cada grupo, en cada industria en todas partes de la tierra. Indudablemente el consejo, es la muestra m�s grandiosa y esperanzada de la lucha proletaria, un presagio infalible de la pr�xima emancipaci�n completa de los trabajadores.
La experiencia ha demostrado que las asociaciones aisladas no son m�s poderosas de lo que son los trabajadores aislados. Hasta la Asociaci�n de todas las Asociaciones de Trabajadores de un pa�s solo no ser�a suficientemente poderosa para levantarse en conflicto contra la combinaci�n Internacional de toda ganancia que hace el capital mundial. La ciencia econ�mica establece el hecho de que la emancipaci�n del trabajador no es s�lo una pregunta nacional. Ning�n pa�s, no importa cuan rico, poderoso, y bien servido sea, puede emprender -sin arruinarse y rendir a sus habitantes a la miseria- una alteraci�n fundamental en las relaciones entre el capital y el trabajo, si esta alteraci�n no es lograda, al mismo tiempo, al menos, en la mayor parte de los pa�ses industriales del mundo. Por consiguiente, la pregunta de la emancipaci�n del trabajador del yugo del capital y sus representantes, los capitalistas burgueses es, ante todo, una pregunta Internacional. Su soluci�n, por tanto, s�lo es posible a trav�s de un Movimiento Internacional.
�Este Movimiento Internacional es una idea secreta, una conspiraci�n? En absoluto. El Movimiento Internacional, el Consejo de Asociaci�n, no dicta desde arriba o prescribe en el secreto. El federa desde abajo y va a mil cuartos. Habla en cada grupo de trabajadores y abraza la decisi�n combinada de todas las facciones. El Consejo vive la democracia: y siempre que la Asociaci�n formula proyectos, esto lo hace abiertamente, y habla a todos quienes quieran escuchar. Su palabra es la voz del trabajo que recluta energ�as para el derrocamiento de la opresi�n capitalista.
�Qu� dice el Consejo? �Cu�l es la demanda que hace a trav�s de cada asociaci�n de aquellos que trabajan y piensan, en cada f�brica, en cada pa�s? �Qu� pide? �Justicia! La justicia m�s estricta y los derechos de la humanidad: el derecho de hombres, mujeres y ni�os, independiente de toda distincion de nacimiento, de raza, o de credo. El derecho de vivir y la obligaci�n de trabajar para mantener ese derecho. El servicio de cada uno a todos y de todos a cada uno. Si esta idea aparece espantosa y prodigiosa a la sociedad burguesa existente, tanto peor para esta sociedad. �Es el Consejo Acci�n una empresa revolucionaria? S� y no.
El Consejo de Acci�n es revolucionario en el sentido que substituir� a la sociedad basada sobre la injusticia, la explotaci�n, el privilegio, la pereza, y la autoridad, por una que se funde sobre la justicia y la libertad para toda la humanidad. En una palabra, quiere una organizaci�n econ�mica, pol�tica, y social, en la cual cada persona, sin prejuicio alguno respecto de sus idiosincrasias naturales y personales, encontrar� igualmente posible desarrollarse, aprender, pensar, trabajar, ser activa, y gozar de una vida honorable. S�, esto desea; y repetimos una vez m�s, si ello es incompatible con la organizaci�n social existente, tanto peor para esta sociedad.
�Es revolucionario el Consejo de Acci�n en el sentido de barricadas y de la sublevaci�n o manifestaci�n violenta? No; el Consejo manifiesta poco inter�s en esta clase de pol�ticas; o, m�s bien, hay que decir que el Consejo no toma en absoluto parte en ellas. Los revolucionarios burgueses, ansiosos por alg�n cambio de poder, y los agentes policiacos, que encuentran ocupaci�n en las explosiones pasajeras de ruido y furia, se fastidian enormemente con el Consejo de Acci�n debido a la indiferencia de este hacia sus actividades y esquemas de provocaci�n.
El Consejo de Accion, la Asociacion Roja de aquellos que quieren y trabajan, comprendi�, hace mucho, que el pol�tico burgu�s -no importa cuan rojo y revolucionario haya podido parecer- nada ha servido para la emancipaci�n de los trabajadores,sino, mas bien, ha endurecido su esclavitud. Y a�n cuando el Consejo no hubiese comprendido este hecho, el juego miserable, que ocasionalmente juegan, el burgues republicano e incluso el burgu�s socialista, habrian abierto los ojos de los trabajadores.
El Consejo de Acci�n, siempre desarroll�ndose m�s completamente en el Movimiento de los Trabajadores Internacionales, se sostiene con severidad a distancia de las tristes intrigas pol�ticas, y conoce hoy s�lo una pol�tica para cada grupo y para cada trabajador: su propaganda, su desarrollo y organizaci�n en la lucha y la acci�n. El d�a cuando la mayor�a de los trabajadores del mundo se haya asociado atrav�s del Consejo de Acci�, se haya firmemente organizado atrav�s del Consejo de Accion, y asi, firmemente organizadas sus divisiones en una solidaridad com�n de movimiento, ninguna revoluci�n, en el sentido de insurrecci�n violenta, ser� necesaria. As� se ver� que los anarquistas no apoyan la violencia abortiva que sus enemigos les atribuyen. Sin violencia, la justicia triunfar�. La opresi�n ser� liquidada por el poder directo de los trabajadores por medio de la asociaci�n. Y si aquel d�a hay impaciente suplica, y alg�n sufrimiento, esto ser� culpa de la burgues�a que rechaza reconocer lo ocurrido con su maquinaci�n. Para el triunfo de la revoluci�n social en s� misma, la violencia ser� innecesaria.
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