ARCHIVO PÚBLICO DEL COMANDANTE
CLOMRO
Informe Clomro-4 RED MUNDIAL DE LIBRES REBELDES
Sección II LA DESUNIÓN Y LA UNIÓN DE LOS
PUEBLOS
Capítulo I CONSPIRADORES CONTRA LOS
PUEBLOS
LA TRAMPA DE LA GLOBALIZACIÓN
Los Gobiernos de los países en desarrollo que procuran al reducido estado alto de su sociedad beneficios comerciales en el mercado mundial mediante el trabajo infantil, la inescrupulosa destrucción medioambiental y unos salarios de hambre que sólo se pueden imponer mediante la represión a los sindicatos, practican la rapiña de los recursos humanos y naturales de sus naciones. Si la Organización Mundial del Comercio, OMC, impusiera sanciones a tales países, cuyos gobernantes violan en forma demostrable -y confirmada por las autoridades de la ONU- derechos fundamentales democráticos y económicos, las élites del sur, en su mayoría antidemocráticas, se verían forzadas a impulsar una política de desarrollo que realmente hiciera avanzar a sus pueblos. Hans Peter Martin y Harald Schumann, La Trampa de la Globalización (Cap: Diez ideas contra la sociedad 20:80 Punto 6-Estándares sociales y económicos mínimos para el comercio mundial)
La tapa del citado libro muestra
una telaraña. Siendo como abejas buscando flores, al
encontrarnos con las telas tejidas para que caigamos en ellas,
por respeto a las arañas, no tenemos por qué lanzar un ataque
en masa sobre el arácnido que espera a la víctima; mejor dejar
que siga tejiendo su pegajosa red, y seguir nuestro vuelo libre.
Nuestro proyecto de Red Mundial de Libres Rebeldes no debe
consistir en destruirle sus estructuras al sistema: debemos saber
reconocerle su imperio sobre la mayoría de las mentes, y
conformarnos con no integrar esa mayoría. Si como resultante de
que muchos se adhieran a nuestra propuesta, el sistema perdiera
ingerencia sobre sectores que hoy maneja, eso deberemos tomarlo
como la resultante colateral de nuestro propósito, y no como un
propósito en sí mismo. Debemos pensar en sumar para nosotros,
no en restarle a ellos. Ahora, si conseguimos restarle gente,
restarle fuerza, pues bien; así sea.
El libro menciona a la sociedad 20:80; una
futura sociedad en la que el 20 % de la humanidad participará
del sistema produciendo y consumiendo, en tanto que el 80 %
restante quedará fuera, sin trabajo y sin ingresos que le
permitan consumir. Esto no será preocupante para quienes manejen
la economía del planeta, porque las corporaciones que tienen
estudiado el asunto, saben que con un 20 % es suficiente para sus
intereses: de allí se obtendrán las ganancias necesarias; el
resto de la población mundial, no importa a sus fines. Si todos
esos desocupados mueren de hambre, el sistema sigue funcionando.
Hay diversas maneras de ir quedándose cada
vez más afuera de ese 20 %. No pagar impuestos, trabajar
independientemente (debiendo competir contra empresas que
producirán lo mismo que uno, pero a menor costo y, por lo tanto,
lo ofrecerán a más bajo precio), no tener tarjeta de crédito,
no saber informática, y, como todo siga así, no tener
implantado un chip. Hay religiones en las que ya se habla de que
aquéllos que se lo implanten pasarán a integrarse a la
"Bestia":
el código de barras es asociado al 666, y el chip, a la marca de
la Bestia; muchos están dispuestos a negarse a ese implante. Un
artesano independiente será un marginado, lo mismo que uno de
estos religiosos, o que todo aquél que no negocie con el sistema
global, o que por analfabetismo, educación mínima recibida y
otras limitaciones, sea discriminado. Ésa será la realidad del
80 % de la humanidad, al cual los Libres Rebeldes tenemos altas
probabilidades de pertenecer. Habrá en nuestra red quienes
puedan, dadas sus aptitudes, ser integrados al 20 % privilegiado,
y habrá quienes no. Quedar afuera tiene sus ventajas, a pesar de
todo. Así como estar integrado al sistema global, tendrá sus
desventajas. Pues si "pertenecer tiene sus ventajas",
como dice el slogan de cierta tarjeta de crédito, se está
diciendo tácitamente que hay desventajas, o se diría:
"pertenecer es una ventaja". No lo es en ciertos
aspectos, en los cuales habrá que contraer compromisos y
responsabilidades que encadenan a los requerimientos del sistema.
Cumplir rutinas, pagar impuestos excesivos, moverse en ciudades
alienantes e insanas ambientalmente, llegar a casa con un
agotamiento que inutiliza las horas de ocio, y no tener tiempo
para ver más verde que el de la plaza más próxima, pues el
jardín hogareño entre el hormigón urbano se reduce a alguna
que otra maceta.
Entre las ventajas, se podrá contar con una
obra social, que habrá de asegurarle a uno contar con las
pastillas necesarias para tratar su stress, la úlcera producida
por las preocupaciones impositivas, pagarse el psiquiatra, o
hacerse los lentes por la vista dañada por las rutinarias horas
de PC en la oficina.
Podríamos desarrollar a fondo este tema de
por qué es tan tramposa esta "cultura planetaria" que
la globalización propone integrar. Pero vayamos a lo que
queremos hacer los que buscamos una vida más allá del
"nuevo orden" que imperará. Pero veamos qué podemos
hacer, dentro o fuera de la sociedad de consumo, para manejarnos
en cierto modo independientes del funcionamiento del sistema y de
sus reglas. Hasta aquí, desde lo más cósmico a lo más
concreto en el plano terrenal, hemos recorrido el Archivo
Público del Comandante Clomro. Todo el mensaje en sus contenidos
trascendentes a nivel universal, llega a su punto pragmático en
sentido social, en las acciones a emprender dentro de esta red
planetaria en la que los rebeldes liberados del sistema
manipulador, tendrán su web como uno de sus puntos de encuentro.