ARCHIVO PÚBLICO DEL COMANDANTE
CLOMRO
Informe Clomro-3 LA MANIPULACION MUNDIAL
SEGÚN DIVERSAS FUENTES
Sección I CONSIDERACIONES
Parte I
LA DIFUSIÓN Y LA CENSURA DE LA VERDAD
EL DERECHO DE EXPRESARSE Y SUS IMPEDIMENTOS
Si bien la libertad de expresión permite
escribir libros sin censura previa, y el periodismo en las
democracias tiene el mismo derecho, tanto el sistema editorial
como el de los medios de comunicación, deben observar que esta
libertad no ofenda los valores religiosos de los ciudadanos. Así
lo establece encubiertamente la Organización de las Naciones
Unidas a través de su Declaración Universal de los Derechos
Humanos, y también esto se rige según establezca la Ley de cada
nación.
La declaración de la O.N.U. dice en el inciso
2 del artículo 26, sobre la educación, que "favorecerá la
comprensión, la tolerancia y la amistad, entre todas las
naciones y todos los grupos étnicos o religiosos". De
ahí que toda información o enseñanza que pueda generar
antinomias y conflictos por diferencias religiosas, deba ser
considerada violatoria a lo establecido en dicho artículo. De
nada sirve para el caso, entonces, lo enunciado en el artículo
18: "Toda persona tiene derecho a la libertad de
pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye
la libertad de cambiar de religión o creencia, así como la
libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la
enseñanza, la práctica, el culto y la observancia ".
Y la defensa de los intereses religiosos es observable por sobre
este artículo y también el 19, cuando pasan cosas tales como la
censura del filme de Scorsese, "La última tentación de
Cristo". El artículo 19 enuncia: "Todo individuo tiene
derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho
incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de
investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de
difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de
expresión". El artículo 26 inhibe el cumplimiento del 18 y
del 19 en el ámbito educativo, porque reduce la libertad de
expresión a aquello que no genere intolerancia religiosa. De
esta manera, los intolerantes religiosos que dominan el planeta,
no admiten que se digan ciertas cosas, y tienen respaldo
jurídico en la Magna Carta, que restringe con un artículo lo
que simula permitir en los otros dos. Porque si bien el artículo
26 se refiere a la instrucción, los parámetros educativos
corren también para otros ámbitos, entre ellos los medios de
comunicación, que tan determinantes son en la formación
cultural. Parecería que la prensa y la literatura no están
sujetas a las mismas restricciones que los sistemas educativos,
en los que es difícil esperar que se pueda introducir en las
aulas la polémica sobre la religión. Sin embargo, haciendo que
lo enunciado en el artículo 26 se extienda a cuestiones de
imprenta, medios sonoros y audiovisuales, la pequeña trampa de
la O.N.U. sobre la tolerancia religiosa, ha condenado a mucha
gente a callarse la boca.
De ahí que, si alguien se preguntara por qué
razón escasean libros como los que cita el INFORME CLOMRO-3,
enseñando como desenmascarar la gran farsa montada por Yahvé, y
por qué gente como la que escribe al respecto no aparece
diariamente en los medios revelando lo que sabe del asunto, o por
qué no se la deja llevar el debate a las aulas, hay una
respuesta muy sencilla. Es que hasta en los niveles
gubernamentales internacionales y legislativos de cada nación,
el poder de Yahvé ha conseguido -judíos y cristianos mediante-
privar de libertad de expresión a todo aquel que se atreva a
acusar de farsante al dios de Israel. Porque eso ofendería los
valores religiosos de los pueblos creyentes en el Antiguo
Testamento. Y no son muchos los editores, directivos de medios,
periodistas y conductores de programas, que van a pasar por alto
lo que dice la Ley, lo que dice la Carta de las Naciones Unidas,
y lo que cree la mayoría de la gente, para darle lugar a los que
atentan contra la santa imagen del "Dios" bíblico.
Por lo tanto, la declaración de principios
que la magna carta de la O.N.U. fija para defender las
creencias de los pueblos, no da derecho a libre expresión por
parte de quienes tienen mucho que decir sobre la falsedad de
fondo en dichas creencias. No está, entonces, entre los Derechos
Humanos de la Declaración Universal de la O.N.U., el de decir la
verdad sobre esa milenaria mentira religiosa. Hay, por el
contrario, una obligación al respecto: guardar silencio.
Yo propondría una modificación al artículo
26: "Todo ser humano tiene derecho a una instrucción que le
permita saber la Verdad de la existencia, la cual es discutible
ante la pluralidad de religiones y creencias; discusión ésta
que necesariamente generará intolerancias religiosas, las cuales
no serán responsabilidad de quien las produjese con sus
manifestaciones, sino de quien no tenga aptitud ni para convivir
en disenso, ni para admitir que sólo la confrontación de la
diversidad de argumentos puede permitir que, si en alguno de
ellos estuviere la Verdad, ésta se diga y se sepa".
Todo lo publicado en este informe, (que
recopila lo que han dicho numerosos pensadores de distintos
tiempos y lugares, que llegaron a puntos de coincidencia sin
estar vinculados entre sí, y que cita información histórica de
doctrinas también coincidentes, así como recientes mensajes
cósmicos) demuestra que el Comandante Clomro no ha dicho cosas
que otros no dijeran, en cuanto al contenido esencial de su
mensaje sobre la manipulación del mundo y lo que el verdadero
Creador del Universo es y no es.
Dicha manipulación implica que ni Clomro, ni
los pensadores por él citados y otros de ideas afines, tengan
las mismas posibilidades de llegar al público que Yahvé y
demás dioses o comandantes galácticos de línea acuariana,
cómplices de la gran farsa. Porque hasta el neocristianismo
versión Nueva Era, inculcado por los mensajeros de la
Confederación Galáctica, si bien es resistido por la Iglesia,
no cuestiona a Yahvé y, por lo tanto, no ofende a la fe
cristiana, ni al judaísmo, por lo que no es censurable. De ahí
que en los medios aparezcan bastante seguido los contactados con
extraterrestres de esta línea. Ellos sí tienen vía libre para
expresarse, pues no atentan contra el poder establecido. Hasta
ponen como abanderada a una Virgen María versión interestelar,
un Jesús cósmico con sus flotas de naves, en las que no faltan
los arcángeles bíblicos... así que, mal que mal, aunque a la
Iglesia no le guste, lo que al menos puede aceptar de los
pro-acuarianos es que, si bien revistiéndolos de atributos
cósmicos, veneran a los mismos seres sagrados que ella. Hay
polémica, sí, pero en el marco de las libertades que le son
permitidas a la New Age, porque ella no se mete con el fondo de
la cuestión, es decir, la zona roja de toda la historia de
Occidente y Medio Oriente, que es el propósito destructivo,
involutivo y manipulador, del dios bíblico.
Debe tenerse en cuenta que las sucesivas eras,
ahora Acuario, forman parte del plan de manipulación del mundo
por parte de quienes, antes dioses o ángeles, ahora denominamos
técnicamente con el recientemente creado vocablo
"extraterrestres", que en cuanto a los que representan
a los altos mandos galácticos, no tienen por qué venir a
confesar que no sólo la Tierra, sino la galaxia entera está en
poder del "imperialismo de la oscuridad".
Agentes de intervención como el Comandante
Clomro, son meras luciérnagas en la noche, que no dificultan,
mayormente, la continuidad del dominio que ejercen sobre la
humanidad los referidos ejecutores del plan galáctico de
esclavización de almas en los mundos densos. Pero cuando las
luciérnagas empiezan a sumarse, no es la oscuridad, sino las
luces lo que para el observador domina la noche. La recopilación
de autores hecha en este informe, es una danza nocturna de
luciérnagas, y el lector podrá quedar impactado por esta
inimaginada irrupción de voces al unísono. Porque dispersos por
el mundo y en distintos tiempos, los que dijeron y dicen lo aquí
recopilado, no podrían jamás ser oídos o leídos en todo el
mundo, tan aislados entre sí y, en consecuencia, imperceptibles.
Pero este informe colocándolos a todos reunidos, aumenta la
resonancia de lo dicho por cada uno. La tesis de cada uno es
fortalecida por la del otro, porque el lector encuentra más
seguridad en proporción a la coincidencia de pensamientos de
distintas personas. Y este coro de alta resonancia crece con el
pensamiento de cada lector que encuentra en este informe
fundamentación aceptable a su juicio. Luego, la voz del lector
comentando lo aquí descubierto, será escuchada por otros. El
boca a boca compensará en alguna medida, la imposibilidad que la
censura editorial y periodística impone a la difusión de estas
revelaciones.
No es de esperarse en la fase de la estrategia
transicional centralizada (durante mi papel activo en la
operación) una masiva adhesión de personas que se vayan
informando, porque estamos en campo enemigo como dispersos
comandos, frente a ejércitos de millones y millones de
ignorantes dogmáticos fanatizados, equipados con biblias y
micrófonos, y lo que es de más cuidado, muchos con armas de
fuego por si molestáramos demasiado. Sin embargo, nuestro avance
sostenido sobre posiciones estratégicas no ha podido ser
contrarrestado, y si bien operar en masa no nos parece factible
en cuanto a sumar millones de adherentes, es inevitable que
cientos y luego miles, accedan a las redes de comunicación
desafiando el bloqueo impuesto por el enemigo, y logren que, por
los medios a su alcance, se difunda lo aquí revelado, sin que el
enemigo pueda impedir que millones y millones se informen. Que si
bien informarse no supone adherirse, es el primer paso para
movilizar el cuestionamiento a lo hasta entonces no cuestionado.
La liberación mental de millones de así esclarecidos, será
inevitable para las fuerzas cósmicas que se vienen valiendo del
bloqueo informativo para evitar la rebelión que supone descubrir
la trama oculta.
Un movimiento mundial de libres rebeldes está
a las puertas del Tercer Milenio. Y no porque venga Acuario, sino
por los que hemos venido a enfrentar al poder manipulador del
mundo, y a decir lo que nos pretende impedir la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, hecha no por pueblos, sino por
gobernantes que no los representan a ellos, sino al poder mundial
que se reparte el planeta manteniéndolo dividido en naciones y
religiones. Lo aquí transmitido, recibido en este momento
por quien está accediendo a este informe, es una muestra de que,
pese a los referidos impedimentos, lo que siempre se ha querido
ocultar, sale a relucir de todos modos, y esta transmisión es
una posición más que le estamos ganando a la fuerza opresora
del mundo.
1997
Parte II
ALEJANDRÍA, GUTENBERG, PIRATERÍA Y LIBERTAD
AUNQUE NO LES GUSTE A LOS PRIVATIZADORES DE LOS BIENES CULTURALES
La destrucción de la
Biblioteca de Alejandría, el analfabetismo propiciado por la
Iglesia hasta que la imprenta puso a la Biblia al alcance del
pueblo, las editoriales prohibiendo la reproducción las
producciones del saber humano, para que sean un negocio y no un
bien cultural al alcance de todos, y la prohibición de la
"piratería" de cintas de audio y de video, de CD, y de
material informático, son realidades con algo en común, pese a
estar situadas de una punta, pasando por instancias intermedias,
a la otra punta de un segmento de tiempo de miles de años. Entre
las llamas de Alejandría y el negocio de la propiedad
intelectual al otro extremo de los siglos, el común denominador
es la privación del conocimiento, la información a la
comunidad.
Cuando Gutenberg inició el final del
monopolio de la lectura de las Sagradas Escrituras por parte del
clero, no hizo algo que fuera sustancialmente distinto de lo que
hacemos los que vamos a la fotocopiadora a reproducir un texto
que preferimos no comprar. O que copiamos o conseguimos copias de
grabaciones, películas y programas de computación pirateados.
Copias de originales que la legislación protege como a objetos
sagrados "profanados por esos viles mercaderes
ilegales" que arruinan el negocio de los que entienden que
la cultura es eso: un negocio, para unos pocos. Como si las
producciones intelectuales sólo valieran la pena ser hechas en
tanto y en cuanto sólo puedan producirle beneficios económicos
al autor y a la empresa con la cual él se reparta las ganancias.
Como lo que habría sucedido si Gutenberg hubiera legalizado la
prohibición de la reproducción de la imprenta para que sólo
él ganara con el negocio de editar libros.
Un sistema de producción económica e
intelectual solidario, tendría a sus creativos en constante
intercambio desinteresado de sus respectivas producciones, con
las cuales nadie se haría millonario, pero tampoco nadie sería
privado de utilizar lo ajeno como le parezca, reproduciéndolo y
negociándolo sin restricción. Un sistema tal, lejos de parecer
una irrealidad utópica, es nada menos que una realidad del
futuro, que me permito vaticinar como condición sine qua non
para que pueda existir una sociedad acorde con los ideales de una
transición evolutiva hacia un mundo en el que rija el amor,
reemplazando la competencia por la cooperación.
Para que la transición hacia ese ideal de
sociedad futura se vaya cumpliendo, hacen falta muchos Gutenberg,
muchos piratas que llenen los mercados de material
"apócrifo", "profanado" a quienes siguen
creyendo que tienen derecho absoluto para su explotación
comercial, por el mero hecho de que tienen una mentalidad feudal
acorde con un sistema económico y legal que no ha podido
evolucionar en nada desde que el mundo empezó a ser de los
ricos, porque sigue siéndolo. Esos explotadores creen que tienen
tal derecho de monopolizar bienes culturales, porque el pueblo
les ha venido reconociendo ese supuesto derecho, por ser
ignorante del derecho de cada uno a reproducir lo que le parezca.
Pero la invasión de artículos "piratas" crece y no
habrá forma de contenerla. Habrá que legislar nuevas libertades
o mandar a la cárcel a medio mundo. La "ley seca" era
una arbitrariedad: hasta ella, el alcohol era permitido; durante
ella, prohibido; luego de ella, otra vez permitido; ¿qué es el
delito o la libertad de acción, en casos como éste, sino lo que
le parece a quien gobierna y a lo cual deben ajustarse los
ciudadanos porque lo dice el que manda? En un futuro a
planificar, para el que fijemos conceptos más justos y dignos,
del delito a la facultad de obrar correctamente, la diferencia no
debe ser de acciones, sino de conceptos sobre lo que es debido o
indebido, no según la ley establecida, sino según la ley por
establecerse.
Hay que cambiar de mentalidad para dejar de
sentirse culpable e infractor de lo "prohibido", cuando
la transformación de eso en PERMITIDO requiere una
reformulación de los principios por los cuales vivimos en
sociedad. Si queremos una sociedad del futuro donde el dinero
deje de existir, antes deberá desaparecer la ambición de querer
acapararlo todo sin dar nada. Deberá terminarse la condición de
trabajar y producir creativamente en tanto y en cuanto sea para
enriquecerse y tener derechos exclusivos de explotación de lo
que uno cree que es absolutamente propio, cuando en realidad no
es otra cosa que la materialización de un caudal de conocimiento
que una persona sólo llega a tener gracias a lo que la humanidad
le ha dado como formación cultural, en buena medida sin haber
tenido que pagar un centavo por ello. Querer cobrarle a la
humanidad por darle un producto que no debería ser más que una
retribución a todo lo que ella nos ha dado, es propio de un
sistema de pobre espiritualidad como el que rige el mundo. Si
pretendemos elevar el nivel espiritual, no podremos seguir con el
afán de lucro exclusivista de los "derechos
reservados", "reproducción prohibida" y "NO
a la fotocopia de libros y a la piratería de
videocassettes". El problema es que todavía no se ha
planteado a nivel político un modelo sobre cuyos principios se
vaya delineando el mundo espiritual del futuro, fijando en qué
año deberán desmantelarse las bases de misiles
intercontinentales, prohibirse la fabricación, uso y tenencia de
bombas nucleares, y fijando la década o el siglo en que deberá
suprimirse el sistema monetario y reemplazarlo por el solidario.
En el cual ya no tengan razón de ser ni los derechos reservados,
ni la reproducción prohibida de las obras literarias, musicales,
fílmicas, informáticas, y otras. Porque todo creativo
trabajará para la comunidad planetaria y no para fines
egoístas. Produciendo desinteresadamente para compartir todo con
todos. Nadie necesitará acumular riqueza, porque nadie conocerá
la pobreza; ni material ni interior.
Ése es el ideal de mundo del futuro que nos
conviene a los que queremos fotocopiar libros cuando están
caros, o comprar el video pirata por tres o cuatro dólares, para
no pagárselo al triple o más a quienes tienen recursos
técnicos e infraestructura para abaratar los costos y no bajan
los precios, para enriquecerse lo más que puedan a costa de
nosotros.
Pero el ideal de mundo del futuro de quienes
están en el negocio protegido por ley, es una continuación del
mundo del presente. Por lo tanto, si ellos son los que compran
las leyes con dinero, a los que no pertenecemos a la élite de
ellos no nos queda otro remedio que seguir
"pirateando". En el caso de textos sobre el tema del
Informe C-3 (la manipulación mundial según diversas fuentes),
para reproducirlos en este sitio web o en cualquier parte que
quieran los que de aquí los bajen a sus PC, no le vamos a pagar
a nadie por sus "derechos". Para publicar lo que la
humanidad debe saber, no vamos a negociar ni con editores ni con
autores. Si esos autores no toman conciencia de que sus obras son
de vital importancia para concientizar a la gente, y que no
pueden estar sujetas a negociaciones, pues deberán lamentarlo:
los "piratas" les confiscamos, para repartirlo gratis a
la humanidad, lo que ellos no son capaces de publicar y hacer
circular libremente por el bien común. Pero si son capaces de
tomar conciencia de que uno deja de ser dueño de sus ideas desde
que las publica, porque desde entonces son propiedad de todos,
entonces esos autores son de los nuestros.
Debo aclarar que quien escribe las presentes
reflexiones ha ofrecido a más de un centenar de editoriales la
publicación gratuita y sin honorarios personales del contenido
de este sitio web. Pero bajo la condición de que nadie pretenda
disponer de derechos reservados: que todas las editoriales que
quieran lo publiquen, porque esto es algo cuya importancia para
la humanidad necesita del concurso de muchos, para que haya la
mayor cantidad posible de ejemplares en venta, y no la limitada
cantidad que imprimiría una sola editora con derechos
exclusivos. Que todas las editoras que quieran hagan su negocio
con mi trabajo, si eso es lo que les importa, que yo me conformo
con que mi producción se difunda a tal punto que le sea útil a
cuantos más se pueda. Pero así como ésta no es manera de
hacerme millonario, esto tampoco es manera para que a costa de
mí se vaya a enriquecer un editor en exclusiva: los que quieran
hacer dinero con mi trabajo, van a tener que llevar un poco cada
uno, o nada, porque conmigo no se negocia. Vayan a comprarle la
exclusividad a otros, que dispuestos a eso abundan; a pesar de la
miseria que los editores les pagan sabiendo lo mucho que van a
ganar con las ventas, y lo mucho que lo terminará lamentando el
autor.
La explotación editorial del trabajo de los
autores es permanente objeto de denuncias por parte de sociedades
de escritores, a tres de las cuales he pertenecido, una de ellas,
de escritores "independientes". Ésta, en principio, se
llamó "del Autor Inédito", y en ella publicábamos
nuestros trabajos con nuestros escasos recursos, en hojas
mecanografiadas, fotocopias y hasta manuscritos. No imaginábamos
por entonces -era 1987- que dispondríamos de un medio de tanto
alcance como Internet, para editar en páginas web, gratis y con
posibilidad de millares de lectores, lo que con la máquina de
escribir y las fotocopias no tendríamos cómo hacer que llegara
a más que unas decenas o cientos de personas. Mientras que de
algún modo sigamos siendo "inéditos" por el mero
hecho de no figurar en las librerías bajo un sello editorial,
nuestras páginas web podrán ser leídas por no mucho menos de
los miles que leen ciertos libros editados, o por los mismos
miles o por miles más de los que leen esos libros. No olvidemos
que muchas páginas web son más exitosas que muchos libros y
escritores que el sistema editorial no ha logrado convertir en
negocio. Por lo tanto, ser o no ser "inédito", en el
mercado del papel, en estos momentos de la evolución
tecnológica de la humanidad, es un planteo menos importante que
el de publicar o no publicar en la Red informática.
Para la navegación en Internet, el concepto
de "computadora personal", dada la funcionalidad de la
herramienta para uso colectivo, irá adquiriendo ciertas
modificaciones. Por ejemplo, si hay información de interés para
un grupo, como puede ser el de los alumnos de un curso escolar,
un fan club de un artista, o una organización de ufólogos, no
es necesario que todos busquen los mismos sitios web cada uno en
su máquina hogareña o del trabajo. Basta una computadora por
grupo para que alguien se haga cargo de localizar la información
necesaria, guardarla en el disco duro, ser consultada allí por
los otros en el momento que puedan, copiársela en diskettes a
quienes tengan su PC o imprimirla y distribuir las copias a cada
uno. De esta manera, lo "personal" es reemplazado por
lo colectivo, grupal o comunitario, a un costo más económico y
un mayor aprovechamiento de los recursos técnicos: en lugar de
una persona usando su máquina dos o tres horas diarias, y
tenerla inactiva el resto del tiempo, varias pueden usarla en
mayor amplitud horaria de funcionamiento, usándolas en lugares
tales como escuelas, clubes u organizaciones diversas, donde
grupos con intereses afines y tareas en común a cumplir,
efectúen el referido trabajo coordinado de bajar uno solo
información para todos en lugar de que todos tengan que
obtenerla cada uno por sus propios medios.
En mi intercambio por e-mail con gente de
intereses en común, me envían o envío información bajada de
sitios web que, en ciertos casos, ya no hay necesidad de visitar
para saber qué dicen, porque vía e-mail ya la tenemos. También
ocurre que al informarnos mutuamente sobre direcciones de
páginas web que son de nuestro interés, podremos enterarnos de
ellas, cuando si cada uno dependiera sólo de sus propios
rastreos por los motores de búsqueda o siguiendo encadenamientos
de hipervínculos, podría no llegar nunca a muchísimos sitios
con información útil. También debe considerarse que el trabajo
de días, meses o años de una persona buscando información en
la red, tipiando textos de libros, y enviándosela a otros por
e-mail, dándosela en diskettes o impresa, hace que estos
destinatarios dispongan sin haber tenido que hacer nada, de lo
que otro les consiguió, así como ellos podrán darle al otro
sin que éste haga nada, el producto de un similar trabajo por
parte de ellos. Este es un ejemplo de trabajo conjunto por parte
de gente con intereses afines, interconectadas incluso a miles de
kilómetros de distancia. Y todo esto más barato y accesible que
el producto en papel, del oligopolio editorial.
Por eso, si bien la Biblioteca de Alejandría
está siendo reconstruida, la "Alejandría II", como la
he bautizado, tendrá mayor razón de ser en el ciberespacio al
alcance de todos, que en estanterías al alcance de algunos en
las costas mediterráneas de Egipto. Mientras el "Proyecto
Gutenberg" viene publicando en Internet libros de autores
desaparecidos, sin copyright, el proyecto ALEJANDRÍA lo diseñé para la
publicación en Internet y la edición en CD, de lo que sea,
estén a nombre de quien estén los derechos.
Definida como "la biblioteca mundial del
saber que no conviene a los que quieren pueblos ignorantes",
refiere en la portada de sus sitios web: "Mentes oscurantistas perpetuadoras de la
ignorancia consumieron en el fuego las sabidurías de la antigua
biblioteca. Las sabidurías de esta nueva biblioteca son un fuego
que consume la ignorancia, iluminando mentes".
La siguiente es la
descripción que publica de su esencia y fines:
"Ésta es una
iniciativa que la Red Mundial de Libres Rebeldes propone para que
cierta clase de información disponga de un
espacio público de consulta".
"Ese espacio no
requiere tener una localización geográfica: estamos hablando
del ciberespacio. En él, ALEJANDRÍA ha sido concebida como una red mundial de archivos
públicos disponibles en distintas páginas web, intervinculadas
entre sí a través de enlaces, todas con todas. Esto
evita convergencia hacia una central, cuya desactivación pudiera
impedir el acceso a las diversas webs".
"Hay un criterio de
selección de esa cierta clase de información que
debe integrar estos archivos públicos. Está basado en reunir
publicaciones que el tipo de estructura de poder que destruyó la
Biblioteca de Alejandría consideraría como
"heréticas", porque desenmascaran las grandes mentiras
con que se manipula a la humanidad".
"Sabiendo
perfectamente cuáles son los poderes e intereses que siempre
conspiraron y que siguen conspirando contra la existencia y
publicación de lo que libere mentes de la ignorancia, del
dogmatismo y la manipulación, la selección de autores y textos
que en cada archivo público se pretenda agregar, deberá tener
ese punto de referencia".
"A medida que vaya
aumentando el número de páginas web integrantes de ALEJANDRÍA ,
lo publicado en cada una podrá ser reunido en CD´s. De esta
manera, cada administrador de cada uno de los diversos archivos
públicos de esta biblioteca en red, podrá disponer de una
"copia en miniatura" de ella: cada uno tendrá una
reproducción en CD de lo que esté publicado en la red.
Considerando que cada uno de esos discos puede contener un
promedio de 300 a 500 libros de un tamaño mediano (unas 300
páginas), miles de libros pueden caber en un rinconcito de un
estante o en un cajón de escritorio, y ser llevados en un
maletín, en una cartera o hasta en un bolsillo. Ésa será la
versión offline de la biblioteca electrónica, que en parte
podrá también estar guardada en discos rígidos, y de donde
también podrá efectuarse impresión de lo que a cada uno le
interese tener en papel. Todo lo cual está relacionado con el Proyecto
Freebook de la RMLR, consistente en la libre
publicación de libros en Internet, pues más allá de las
restricciones impuestas por los "derechos de autor",
prima aquí la consideración del libro como patrimonio cultural
de la humanidad, cuyo acceso no debe ser restringido a quienes lo
adquieran comercialmente, sino que con el mismo propósito de las
tradicionales bibliotecas, Internet merece funcionar como vía de
consulta gratuita de bibliografía".
2001-marzo 31
Sobre el Proyecto
Freebook y Escritores Libres Rebeldes contra el oligopolio
editorial, ver:
www.geocities.com/libertylove.geo/Freerebelswriters.htm
Para más información
sobre ALEJANDRÍA ,
ver: www.geocities.com/clomro/AlejandriaII.htm
Las fuentes publicadas
en la Sección II del Informe C-3, son uno de los pilares de esta
biblioteca.