MANIPULACIÓN
EN LAS APARICIONES Y "CONTACTOS"
Describe Atienza
Las llamadas apariciones
constituyen, seguramente, el nivel más inmediato de
manipulación dimensional que se ejerce sobre el
individuo humano a niveles culturales. Y no me refiero
únicamente a las que, con plácemes o rechazos de los
poderes religiosos establecidos, se manifiestan como
contactos divinales de raíz cristiana o de cualquier
otro credo, sino a aquellas otras que surgen como
presencia de entidades supuestamente extraterrestres que
vienen, lo mismo que las vírgenes y los arcángeles,
como aparentes portadoras de mensajes de salvación.
Etapas del contacto
Por parte de la entidad
contactante, hay diversos niveles de acercamiento, que
suelen darse de modo sucesivo y en un orden perfectamente
establecido de antemano. Surge, en primer lugar, una
presentación de credenciales: yo soy Tal. La tarjeta de
identidad está avalada por el mismo modo de presentarse
y por el grado de manipulación secundaria del receptor.
Al creyente se presentará como celestial, al no creyente
-racionalista ateo, a su modo- como entidad
extraterrestre. Y hasta el disfraz irá acorde con el show
representado.
El segundo paso vendrá dado por una
manifiesta preocupación ante el estado en que se
encuentra el planeta. Y, en general, esa preocupación
vendrá a responder a la preocupación presente en el
inconsciente colectivo de los individuos. Ahí entra de
lleno el mensaje antibolchevique de Fátima o la profunda
preocupación por el avance del peligro nuclear en los
extraterrestres.
Tercer paso: la entidad viene a
resolver este caos político, bélico, prebélico, o
simplemente tecnológico, que puede terminar con la vida
del hombre sobre la tierra (o con la fe ciega en los
valores religiosos reconocidos, que viene a ser lo mismo:
muerte del cuerpo, muerte del alma). Mas para que la
misión obtenga resultados satisfactorios, los seres
humanos tienen que colaborar intensamente. ¿Cómo?
Volviendo a las costumbres buenas, a las creencias
convenientes, a la oración positiva, al
sacrificio redentor, rechazando de plano al mismo tiempo
los malos sistemas políticos, las nefastas
teorías racionalistas y los negativos
pensamientos que apartan de las viejas y sanas creencias.
Es decir, que se trata de meter en los seres humanos la
idea del moralismo dualista a todos los niveles, hacerles
ver que existe algo muy malo que se contrapone a lo
esencialmente bueno, que es lo que se debe mantener a
toda costa. Hay que promover amor frente al odio,
hay que aprender a distinguir (o hay que mantener, cueste
lo que cueste) el valor de los contrarios; sostener,
fomentar, conservar y defender unos principios
esencialmente dualistas que son, no lo olvidemos, la base
misma de la realidad sensorial propia del grado evolutivo
que hemos recalcado al principio como propio e inherente
a la conciencia tridimensional del ser humano.
Sólo entonces se emprende el cuarto
paso: llevar a la práctica la supuesta redención
del género humano. Las órdenes son entonces tajantes.
Hay que sufrir por los demás, hay que sacrificarse,
hay que lanzar plegarias a coro (y mejor cuanto más
numeroso y heterogéneo sea ese coro), hay que convertir
el lugar preciso de la aparición en un auténtico
ombligo del mundo, en el que se concentren al máximo
las energías de toda una humanidad que clame al unísono
por la salvación redentora (espiritual y física). Unos
prodigios sabiamente dosificados y ciertos, como los que
ya comentábamos, bastarán para mantener, durante el
tiempo que haga falta, la concentración masiva de un
conjunto humano que se dará cita allí del mismo modo -y
no es metáfora gratuita- que las ovejas se concentran a
su hora y bajo las órdenes del pastor, en el redil o en
el aprisco.
Consecuencias de los contactos
He dado cuenta de un caso límite, en el
que lo trágico sustituyó a toda una serie de
características dramáticas que, rozando
alternativamente lo mágico y lo -aparentemente- lógico,
lo serio y el chiste, el sainete y el teatro del absurdo,
conforman todo un mundo de contactos en el que se dan
visitas a planetas desconocidos, aparición de cualidades
paranormales, invitaciones a tortitas de maíz,
curaciones inexplicables e ilógicas, redención de
alcohólicos y de drogadictos, profecías que nunca o muy
pocas veces se cumplen, nombramiento de representantes
galácticos en la tierra (que se convierten
automáticamente en mesías creadores de nuevas sectas),
rupturas de vínculos familiares, coitos
intergalácticos, traslaciones prodigiosas, actos de
vampirismo con bestias y personas, suicidios rituales y
un montón de variantes que harían la lista interminable
e inútil para cuantos siguen, más o menos de cerca, el
proceso o la investigación de estos fenómenos.
¿Qué hay de común en todos estos
contactos? Aparentemente, nada. En realidad, el absurdo
esencial del hecho en sí mismo, la dependencia
aparentemente voluntaria del contactado para el resto de
sus días, como propagandista directo o indirecto de unas
entidades que han surgido precisamente para que él las
proclame y sirva de testigo de su existencia y de emisor
de energías, que, como en las concentraciones masivas de
fieles creyentes, pueden resultar útiles. Porque,
sea cual sea la variante del contacto, existe
fundamentalmente una emisión de emociones por parte del
contactado, aunque sean mínimas y, en muchos casos,
inconscientes. Pero hay, sobre todo, una creación o un
intento de creación de cierto ambiente general,
que tiende a implantar en las conciencias que lo captan
el convencimiento -o eventualmente la prueba- de que hay
algo o alguien muy por encima de ellos, algo que deben
tener en cuenta para siempre, como entidad superior que
domina irremisiblemente al ser humano, física y
psíquicamente, más allá de su voluntad. Algo o alguien
que puede hacer de ese ser humano en cuestión lo que le
venga en gana en cuanto quiera o en cuanto ese ser humano
se desmande e intente ejercer libremente su propia
voluntad. Algo o alguien que, además de todo eso,
resulta inaprehensible, incomprensible e imprevisible,
tres factores fundamentales de dependencia que dan al
hombre la misma inseguridad en sus propias posibilidades
evolutivas que la que procede de un dios arbitrario
premiador de sus buenos y castigador de sus
malos, en épocas de predominio de fe y de poder
religiosos. Aquí se trata también de fe, tan fuerte y
tan fanática como la otra, pero la diferencia estriba,
aparte las presuntas pruebas, en que el objeto de
la fe no es ningún espíritu intangible, sino unas
entidades que se patentizan como poseedoras de un grado
sumo de conocimiento y de poder emanado de un aparente y
colosal e incomprensible avance en el campo de una
tecnología científica imposible de asimilar.
En estos casos, aparte dramatismos
absurdos y crueldades en apariencia gratuitas, cabe
destacar que los contactados son, por regla general,
gentes de inteligencia media, de estudios medios y, bien
por su personalidad o por la circunstancia personal
anterior al contacto (el ejemplo de alcohólicos o
drogadictos redimidos), seres con una cierta merma en su
capacidad de discernimiento personal. En estos casos, el
choque del contacto directo y dramático, eminentemente
emocional, tiene efectos prolongados y, aunque no tenga
como consecuencia una concentración de seguidores
histéricos o dolientes (los mesías contactados suelen
reunir en torno suyo grupos relativamente reducidos, pero
profundamente fieles y convencidos), el efecto
consecuente del contacto marca, lo sepan ellos o no,
todos los actos de la existencia.
Utilidad "vampírica"
de los contactos
Hay, pues, en este
asunto de las apariciones, una doble vertiente que no
debemos pasar por alto. Por un lado, se condiciona
a los fieles -y doy a la palabra su sentido más amplio-
para el mantenimiento a ultranza de los principios del
dualismo propios de la conciencia dimensional del género
humano, es decir, para el mantenimiento a ultranza del
status de dependencia frente a cualquier deseo o
cualquier intención de evolución. Por otro lado, se provoca
una fortísima corriente de energía colectiva -enfermos,
penitentes, disciplinantes y corifeos- en un centro
presuntamente divinizado que parece apto, a juzgar por su
secular implantación mágica, para canalizar esa
energía hacia un destino que no podemos en modo alguno
adivinar, pero que, sin duda alguna, resulta útil
para alguien o para algo.
Juan G. Atienza, La gran manipulación
cósmica
***
Según Freixedo
"En algunos
casos de "Contactados o Contactos", hablan muy
bien de su contacto o que tienen un buen recuerdo de él.
También son estas entidades las que suelen dictar libros
y mensajes muy elaborados a los humanos con los que
contactan. En estos mensajes se habla mucho de amor, de
confraternidad universal, de espiritualidad, de
evolución de la mente y del espíritu, y de principios
morales para la humanidad.
En ocasiones, estos mensajes degeneran
en una jerga abstracta y pesada, que resulta francamente
insoportable salvo para aquéllos que la reciben y para
sus fanatizados discípulos. Estas entidades se presentan
como ajenas al fenómeno religioso, aunque finalmente
acaban dando mensajes con parecido a los sermones
religiosos; se alejan del fenómeno ovni, aunque a veces
tengan algo que ver con él, les gusta aparecer como
"entidades cósmicas" o como "hermanos del
espacio", sin revelar cómo llegan hasta nosotros, y
no se vinculan con aparatos o vehículos para su
transportación, como para comunicarse con el hombre,
necesitan tomar alguna forma visible, cuando lo hacen
suelen adoptar formas humanas muy bellas,
resplandecientes o aureoladas de luz, angélicas, e
inspiradoras de una gran paz en aquéllos que las
contemplan, naturalmente, la belleza de la aparición
crea en el contacto una gran confianza y entrega, así el
mensaje es recibido sin oponer resistencia alguna, por
más que atente contra los principios del contactado, lo
malo es que cada uno de ellos cree ver toda la realidad o
la única realidad que hay, además de la nuestra, y por
lo general no dan crédito a las realidades que los
demás ven, esta ceguera para reconocer la realidades del
los demás es una especie de enfermedad que aqueja a las
personas que están envueltas en esta tremenda aventura
psíquica trascendente que es el fenómeno de la
"Contactación".
En la actualidad proliferan en todas
los estratos sociales, individuos que se llaman
"guías" o "maestros", y que lo
único que pretenden es solucionar sus problema
económicos a costa de los ingenuos que se les entregan,
algunos buscan ingenuos para parasitar en ellos, para
venderles enseñanzas que están deseos de recibir, otros
venden amuletos cargados de energía, elixires,
"cursos motivacionales ", y toda clase de
filosofía esotérica y cósmica, ¡AH!, los ingenuos lo
que buscan es "contactar", sentir la gran
emoción de ser uno más de esa casta privilegiada y muy
selecta llamada "Contacto".
La "Contactación" es para
muchos una especie de droga que los esclaviza, aunque
sublimen la experiencia y crean estar envueltos en una
aventura de tipo superior o esotérica, en ocasiones hay
un enorme engaño del que son víctimas tanto los
"guías" como los "guiados".
Debemos estar conscientes de que
nuestros ojos también pueden servir para engañarnos ,
sobre todo si son manipulados por estos maestros del
engaño que se nos presentan como "buenos hermanos
del espacio", aunque vengan a nosotros vestidos de
pieles de cordero, en realidad son lobos que quieren
quedarse con lo mejor que tenemos: nuestra voluntad y
nuestra inteligencia."
Salvador Freixedo
***Contactada
"Al poco tiempo
me fueron revelando que existían ''Seres'' capaces de
Manifestarse utilizando sectas, ritos, dogmas y creencias
que Ellos mismos habían inculcado desde los orígenes de
la humanidad, y que también hacían uso de los conocidos
médiums, como instrumentos inconscientes de sus nefastas
manipulaciones. Tampoco se trataba de Espíritus como
todos creían, sino de Extraterrestres negativos,
dirigidos a confundir aun más a los ya confusos y
desorientados habitantes de este planeta." Valentina
de Andrade, La verdad sobre Dios
***
Mensaje pleyadiano
"Cuando estos seres vuelvan a la Tierra, habrá
muchos que digan: "Son maravillosos, miren lo que
pueden hacer". Algunos de estos dioses parecerán poder arreglar y
salvar al mundo. Aquí es donde ustedes podrían
dejar de ver el panorama mas amplio. Parecerá que vienen
a arreglar las cosas, cuando en verdad, sólo montarán otra forma de
autoridad y control. Venderán su idea a través de la
propaganda bien montada, y ya está en marcha ese
programa.
Como los reptoides saben que el antiguo plan
tambalea, están por presentar uno nuevo, ADORAR A UN
NUEVO DIOS. Así que ustedes, más allá
que cualquier cosa, empiecen a ESCUCHARSE POR DENTRO, a ustedes les toca
descubrir la realidad desde adentro. Recuerden que es la
zona del libre albedrío, todos pueden probar aunque sean
las tiranías, se les ha inculcado buscar las soluciones
fuera de ustedes y como están acostumbrados a que otros manejen
las cosas, es muy fácil hacerles venerar a un nuevo
dios.
Pasarán momentos de
gran frustración, pues verán lo que otros no pueden
ver, verán a una multitud seguir a un falso dios, y no
podrán vivir con eso."
Barbara Marciniak, Mensajeros del
Alba
***
Mensajes casiopeos
"Muchas fuentes
canalizadas hablan acerca de esta idea de ser en última
instancia "uno con el Universo" y de la
creación de la Ilusión por medio de la Mente, ¡y todo
eso es CIERTO! El embuste se presenta cuando sugieren que
todo lo que debemos hacer es sentarnos debajo de un
árbol a contemplarnos el ombligo hasta convertirnos en
seres iluminados como Buda. Si bien en algunos raros
casos esto es posible y, en otras instancias, la
adquisición de "poderes" también lo es, no es
sino hasta que examinamos la literatura con vistas a
desenmascarar la oculta "agenda de las motivaciones
veladas" que comenzamos a encontrar ciertas
pequeñas inconsistencias dentro de tales
enseñanzas."
Publicado en Casiopea
*
"Hay una GRAN cantidad de
desinformación, propaganda, mentiras y confusión
diseminada en estos tiempos por medio de varios canales y
otras fuentes así como por los comúnmente llamados
alienígenas, y muchas personas están siendo engatusadas
principalmente por dos razones: la primera es la falta de
conocimiento, sencillamente no manejan una base de datos
lo suficientemente completa como para poder comparar la
información que se les suministra; y la segunda es más
de carácter fundamental: servicio a sí mismo. Nos hace
SENTIR BIEN creer que los alienígenas están aquí con
el solo afán de salvarnos, o que todos los males del
planeta pueden ser fácilmente remediados si tan solo
tenemos fe y tenemos pensamientos positivos y proyectamos
sentimientos de amor y de luz hacia todas las personas,
etc., etc. ¡Servicio a Sí Mismo! Sí. ¡Hace SENTIR
BIEN a cualquiera! Y, por sobre todas las cosas, a la
gente le gusta sentirse bien. En algunas ocasiones es muy
conveniente creer en un paquete de mentiras porque la
salida más sencilla es la de relajarse y confiar en que
hay alguien "allí fuera" llámese Jesus, Buda,
Mahoma, o el Comandante Ashtar y sus camaradas que va a
arreglar todas las cosas para nosotros si solamente lo
pedimos con cierta devoción y somos capaces de enviar la
suficiente carga energética por medio de pensamientos de
"amor y de luz".
Aquellos individuos
sometidos a abducciones ya no se describen a sí mismos
como "víctimas" sino como
"interactores", y llevan una insignia especial
que muestran a todos mientras proclaman orgullosos su
"conexión" con los abductores alienígenas. No
hay duda de que aun son mortificados por los
"procedimientos intrusivos", las sondas
vaginales y anales, y por las claras acciones criminales
de los alienígenas, pero todo ello es disculpado y
olvidado en virtud del "proceso contemplativo"
que les hace experimentar sensaciones de tibieza y
cariño. Sí, ahora sienten que AYUDAN a los pobres
alienígenas a transformarse en seres más
"humanos" cuando se someten a sus
"experimentos" e "interacciones", ya
que se les ha convencido de que es esa la finalidad de
todas sus acciones; el creer esto resulta más sencillo y
les provoca una sensación MÁS AGRADABLE que el
enfrentar la cruda realidad de que no hay un Dios
omnipotente supervisando todos y cada uno de los actos
del Hombre, su Divina Creación, y que además está
siempre comprometido y deseoso de intervenir en favor de
éste. Así pues, no pudiendo los abducidos sacudirse de
encima este paradigma del Dios Fiscalizador, explican el
hecho de que casi todas las oraciones están mal
enfocadas y no surten los efectos deseados mediante el
razonamiento de que, "puesto que Dios no está
interviniendo para impedir este tipo de actividad, está
claro que todo es parte de Sus designios, ¡parte de un
plan DISEÑADO por Él para favorecernos de alguna manera
misteriosa!" Y descansan convencidos de que las
cosas son así."
Publicado en Casiopea
***
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