De la nebulosa original al Sistema Solar

Hace miles de millones de años, los fotones se enfriaron, y comenzaron a evolucionar.
Este proceso fue lento, y a medida que se enfrió más y más, su forma cambió. Fue así como se inició un proceso lento en el cual los fotones se fueron convirtiendo en átomos. Los distintos choques entre todos ellos dieron origen a distintos tipos de materia, especialmente hidrógeno y gas y polvo interestelar. Surgían así los átomos.
El universo seguía siendo denso, y estaba dominado por la nebulosa original. Tal, se fue separando en distintas bolas esféricas, que más luego serían las galaxias.
Sus partes comenzaron a cambiar la velocidad con la que giraban. Y así se separaron. En un punto, exactamente en el centro de los discos (esa fue la forma que adquirieron, así como también las galaxias lo hicieron), se comenzó a atraer la materia más liviana: el hidrógeno y el gas y polvo interestelar. Allí, cuanta más materia acumulaban, más podían atraer. Y cuando llegaron a un tamaño gigantesco, comenzaron a tener fusiones nucleares. El calor hizo que los átomos de hidrógeno (de a dos) se unan para formar helio, y estos últimos para formar los restantes tipos de átomos. Y durante esta fusión, se liberaba en forma de luz y calor. Surgía así el Sistema Solar, con un protosol en el centro y nubes de gas que giran alrededor del mismo...

Hosted by www.Geocities.ws

1