Edad Antigua
Los Grandes Astrónomos
Mientras avanzaba el estudio del
interior de los átomos (se estaba perfeccionando la teoría de Leucipo y
Demócrito, que postularon que la materia está hecha de pequeñas partes que la
hacen incontinua, los átomos), lo mismo hacía el del espacio.
Comprobado que tanto el Sol y la Luna (considerados dioses) son importantes,
surgieron las grandes culturas, que pusieron inicio a una nueva rama de la
astronomía: la arqueoastronomía. Tal, es la construcción de monumentos altos
y grandes, que facilitaban la observación del cielo.
Las pirámides Mayas y Egipcias, Angkor Watt, distintos monasterios, etc.
Elementos tales como el astrolabio, para medir la posición de los astros,
apenas estaban surgiendo.
Distintos y sorprendentes sucesos se han descubierto. Por ejemplo, si se hace un
plano con los pasadizos de la pirámide de Keops, se verá a la diosa Isis
mirando a una estrella fijamente (la imagen siempre apunta a la misma); si
observan la posición de las torres de Angkor Watt, apreciarán que apuntan a
las estrellas de una gran constelación.
Recordemos que, al no tener telescopio, los planetas eran sólo observables a
simple vista, por lo que se los agrupó como estrellas, y no como planetas (ese
término no existía).
Si bien eran visibles las grandes cualidades de Venus (esa gigantesca estrella
que aparece en el oeste al atardecer y al este al amanecer) y el rojizo color de
Marte (durante los crepúsculos), se pensaba que eran "estrellas
especiales".
En roma, a través de las características de las misma, se les puso un nombre
especial a las estrellas. Y así, surgió el nombre de la mayoría de los
planetas.
Se destacaron los
astrónomos: Tales de Mileto (por la predicción de un eclipse), Aristarco
de Samos (que dijo que la Tierra gira sobre su propio eje y alrededor del Sol.
Midió la distancia entre el Sol y la Luna), Erastóstenes (por haber calculado
la circunferencia de la Tierra) y Ptolomeo (por el Almagesto y el Sistema
Tolemaico).