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El reino de mil años de Dios
Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del
abismo, y una gran cadena en la mano. Y
prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató
por mil años; y lo arrojó al abismo, y
lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones,
hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un
poco de tiempo. (Apocalipsis 20: 1-3)
Después
hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el
dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles;
pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la
serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo
entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.
(Apocalipsis 12: 7-9)
Y
él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de
este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora
opera en los hijos de desobediencia. (Efesios 2: 1,2)
Por
lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.
Vestios de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las
asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino
contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas
de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
(Efesios 6:10-12)
Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron
facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio
de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a
su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y
vivieron y reinaron con Cristo mil años. (Apocalipsis 20: 4)
Pero
los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta
es la primera resurrección. Bienaventurado y santo el que tiene parte en la
primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que
serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. (Apocalipsis
20: 5,6)
Hasta
que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y
llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. (Daniel 7: 22)
Pero
se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado
hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo
de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es
reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. (Daniel 7: 26)
Aquí
está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la
fe de Jesús. (Apocalipsis 14: 12)
Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y
saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a
Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es
como la arena del mar. (Apocalipsis 20: 7)
Cuando
los mil años se hayan cumplido, Dios aun se valdrá de este ser espiritual, para
probar a unos cuantos hombres, que se les ha juzgado conforme a sus obras,
seguramente estos son los que tienen lugar en la segunda resurrección, y que se
les ha dado a elegir, entre obedecer a Dios o a sus obras, pues bien, estos al
no estar bajo la protección del Eterno, por no seguir los preceptos de la ley
del Dios del cielo, estarán a potestad de Satanás, quien los reunirá para
derrocar el gobierno divino, pero no prevalecerán e inmediatamente el Eterno
los consumirá, junto con Satanás, la bestia y el falso profeta, ésta es la
muerte segunda, la cual es por siempre. Entonces el Eterno reinará
infinitamente en la tierra junto con los elegidos y ya jamás habrá maldad en la
tierra.
Vino
a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo
de hombre, pon tu rostro contra Gog en tierra de Magog, príncipe soberano de
Mesec y Tubal, y profetiza contra él, y di: Así ha dicho Jehová el Señor: He
aquí, yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal.
Y
te quebrantaré, y pondré garfios en tus quijadas, y te sacaré a ti y a todo tu
ejército, caballos y jinetes, de todo en todo equipados, gran multitud con
paveses y escudos, teniendo todos ellos espadas; Persia, Cus y Fut con ellos; todos ellos con escudo y yelmo;
Gomer, y todas sus tropas; la casa de Togarma, de los confines del norte, y
todas sus tropas; muchos pueblos contigo. (Ezequiel 28: 1-6)
Subiré contra una tierra indefensa, iré contra gentes tranquilas que habitan
confiadamente; todas ellas habitan sin muros, y no tienen cerrojos ni puertas;
para arrebatar despojos y para tomar botín, para poner tus manos sobre las
tierras desiertas ya pobladas, y sobre el pueblo recogido de entre las
naciones, que se hace de ganado y posesiones, que mora en la parte central de
la tierra. (Ezequiel 28: 11,12)
Y en todos mis montes llamaré contra él la espada, dice Jehová el Señor; la
espada de cada cual será contra su hermano. Y yo litigaré contra él con
pestilencia y con sangre; y haré llover sobre él, sobre sus tropas y sobre los
muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo, fuego
y azufre. Y seré engrandecido y santificado, y seré conocido ante los ojos de
muchas naciones; y sabrán que yo soy Jehová. (Ezequiel 28: 21-23)
Y
subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos
y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el
diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban
la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos
de los siglos. (Apocalipsis 20: 9,10)
Sobre
la faz del campo caerás; porque yo he hablado, dice Jehová el Señor. Y enviaré
fuego sobre Magog, y sobre los que moran con seguridad en las costas; y sabrán
que yo soy Jehová.
Y haré notorio mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más dejaré
profanar mi santo nombre; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, el Santo en
Israel. (Ezequiel 39: 5-7)
Y
vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual
huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
Y
vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron
abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron
juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según
sus obras. (Apocalipsis 20: 11,12)
Los libros
fueron abiertos, La Biblia les fue mostrada, pues Biblia viene de la palabra
plural griega que quiere decir libros.
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte
y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada
uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego.
Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida
fue lanzado al lago de fuego. (Apocalipsis 20: 13)
Este
Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a
ser cabeza del ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre
bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. (Hechos 11,12)
Entonces
aquellas gentes que nunca conocieron a Jesucristo, ¿podrán ser lanzadas al lago
de fuego?
Como
el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en
sí mismo; y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del
hombre. No os maravilléis de esto;
porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a
resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de
condenación. (Juan 26-29)
Los que
duermen en los sepulcros oirán su voz, mas no dice: los que están en el
infierno, esta palabra es una traducción al latín que significa, debajo de la
tierra, o sea en el sepulcro, esperando el juicio del Eterno, estos son los de
la segunda resurrección, que tendrá lugar después de los mil años del reino de
Dios. Los que hicieron lo bueno a resurrección de vida, es decir los que
estuvieron en la primera resurrección y conocieron de Jesucristo; y los que
hicieron lo malo a resurrección de condenación, ésto, traducido correctamente
es: a resurrección de juicio, pues se les va a mostrar la Biblia y en base a
sus obras serán juzgados posteriormente, tendrán la libertad de elegir entre
seguir a Dios o a sí mismos.
Por
tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro
y para Sidón, que para vosotras. Y tú,
Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque
si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría
permanecido hasta el día de hoy. Por
tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la
tierra de Sodoma, que para ti. (Mateo 11: 22,23)
Será más
tolerable el castigo para Sodoma, pues ella no conocía la verdad de Dios, por
lo tanto él no la condena por lo que no conoció, sin embargo Capernaum oyó
hablar de Jesucristo y no se arrepintió.
Los
hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la
condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás, y he aquí
más que Jonás en este lugar. La reina
del Sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque
ella vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón, y he aquí
más que Salomón en este lugar. (Mateo 12: 41)
La
resurrección física de los que nunca conocieron a Jehová
Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte
y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada
uno según sus obras. (Apocalipsis 20: 13)
La
virtud del Eterno se hizo sentir sobre mí, y me sacó fuera en espíritu, y me
puso en medio de un campo que estaba lleno de huesos, he hízome dar la vuelta
alrededor de ellos: estaban en grandísimo número tendidos sobre la superficie
del campo, y secos en extremo.
Díjome
pues: Hijo de hombre, ¿crees tú acaso que estos huesos vuelvan a tener vida?
¡Oh Señor Dios!, respondí yo, tú lo sabes. Entonces me dijo él: Profetiza
acerca de estos huesos, y les dirás: Huesos áridos, oíd las palabras del
Eterno: Esto dice el Señor Dios a esos huesos: He aquí que yo infundiré en
vosotros el espíritu, y viviréis; y pondré sobre vosotros nervios, y haré que
crezcan carnes sobre vosotros, y las cubriré de piel y os daré espíritu, y
viviréis y sabréis que yo soy el Señor.
Y
profeticé como me lo había mandado; y mientras yo profetizaba se oyó un ruido,
y he aquí una conmoción; y uniéronse huesos a huesos, cada uno por su propia
coyuntura. Y miré y observé que iban saliendo sobre ellos nervios y carnes, y
que por encima se cubrían de piel; mas no tenían espíritu.
Y
díjome: Profetiza al espíritu, profetiza, oh hijo de hombre, y dirás al
espíritu: Esto dice el Señor Dios: Ven tú, ¡oh espíritu!, de las cuatro partes
del mundo, y sopla sobre estos muertos, y resuciten.
Profeticé,
pues, como me lo había mandado; y entró el espíritu en los muertos, y
resucitaron; y se puso en pie una muchedumbre grandísima de hombres.
Y
díjome: Hijo de hombre, todos esos huesos representan la familia de Israel,
ellos dicen: Secáronse nuestros huesos y pereció nuestra esperanza, y nosotros
somos ya ramas cortadas.
Por
tanto, profetiza tú, y les dirás: Esto dice el Señor Dios: Mirad, yo abriré
vuestras sepulturas, y os sacaré fuera de ellas, ¡oh pueblo mío!, y os
conduciré a la tierra de Israel. Y conoceréis que yo soy el Señor cuando yo
habré abierto vuestras sepulturas, ¡oh pueblo mío!, y os habré sacado de ellas,
y habré infundido en vosotros mi espíritu, y tendréis vida, y os dé el que
reposéis en vuestra tierra; y conoceréis que yo el Eterno hable, y lo puse por
obra, dice el Señor Dios.
(Ezequiel
37: 1-14).
Aunque se menciona solo al pueblo de Israel,
también esto incluye a todos los pueblos de las naciones, los cuales habrán de
resucitar físicamente para ser juzgados de acuerdo a sus actos en el tiempo en
que se les permita vivir, una vez que hayan conocido la palabra del Eterno, la
Biblia.