Quedaron, pues, acabados, los cielos y la
tierra, y todo el ornato de ellos. Y completó Dios al séptimo día la obra que
había hecho; y el día séptimo descansó de todas las obras que había acabado. (Génesis 2: 1,2)
Mas, ¡oh amados!, no ignoréis esto: que para
con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. (II Pedro 3: 8)
Si tenemos en cuenta que un día es como mil
años, entonces el plan de Dios para la tierra es de 7,000 años.
Cuando Jesucristo vino al mundo llegó a la mitad
de esta semana, hace aproximadamente 4,000 años, faltando 2 días (2,000 años)
para el comienzo del reino de Dios en la tierra, el año sabático.
Y el Cristo afirmará su alianza en una semana
con muchos; y a la mitad de esta semana cesarán las hostias y los sacrificios;
y estará en el tiempo la abominación de la desolación; y durará la desolación
hasta la consumación y el fin. (Daniel 9: 27)
Ciertamente que estamos en las últimas horas
para el cumplimiento del retorno de Cristo.
El plan de Dios está basado en la semana de la
creación de la tierra, seis días de trabajo por uno de descanso.
El séptimo día, los restantes mil años de
historia humana será quitado de la tierra Satanás y reinará Jesucristo con los hombres
mil años.
Vi también descender del cielo a un ángel y
tenía la llave del abismo y una gran cadena en su mano.
Y agarró al dragón, esto es, a aquella serpiente antigua, que es el
diablo y Satanás y le encadenó por mil años.
Y le puso en el abismo y le encerró, y puso sello sobre él para que no
engañase más a las naciones, hasta que se cumplieran los mil años , después de
los cuales ha de ser soltado por poco tiempo.
Luego vi unos tronos y varios personajes que se sentaron en ellos y se
les dio la potestad de juzgar, vi las ánimas de los que habían sido degollados
por la confesión de Jesús y por la palabra de Dios y los que no adoraron la
bestia ni a su imagen, ni recibieron su marca en las frentes, ni en las manos,
que vivieron y reinaron con Cristo mil años.
Los otros muertos no revivirán hasta cumplirse los mil años. Esta es la
resurrección primera.
Bienaventurado y santo quien tiene parte en la primera resurrección;
sobre los tales la segunda muerte, que es la eterna de los réprobos, no tendrá poderío, antes serán sacerdotes de
Dios y de Jesucristo y reinarán con él mil años. (Apocalipsis 20:1-6)
Y en aquel tiempo, cuando te sea dado por Dios el respirar de tus
trabajos y de tu opresión y de la dura esclavitud a que estuviste sujeto, toda
la tierra está en silencio y en paz y se huelga y regocija. (Isaías 14:
3,7)
Puesto que se nos anunció también a nosotros del mismo modo que a ellos.
Pero a ellos no les aprovecho la palabra o promesa oída por no ir acompañada
con la fe de los que la oyeron.
Al contrario, nosotros
que hemos creído, entraremos en el descanso, según lo que dijo: Tal es el
juramento que hice en mi indignación: jamás entrarán en mi descanso y es el
descanso en que habita Dios, acabadas ya sus obras desde la creación del mundo.
Porque en cierto lugar hablo así del séptimo día: y descansó Dios al día
séptimo de todas sus obras. (Hebreos 4:1-11)
6,000 años de
historia humana desde la creación de Adán en la tierra.
Entre la creación de Adán y el
diluvio de los días de Noé transcurrieron 1.656 años.
En Génesis 5:3 leemos que Adán tenía
130 años cuando nació Set. Si sumamos
a esto la edad de cada patriarca al nacimiento de su hijo, más la edad de Noé
en el momento del diluvio, tendremos 1.656 años.
Génesis 5:3-29, 7:11
Cumplió Adán los ciento treinta años de
edad y engendró un hijo a imagen y semejanza suya a quien llamó Set. Los días
de Adán, después de que engendró a Set, fueron ochocientos años y engendró hijos
e hijas.
Y así todo el tiempo que vivió Adán
fue de novecientos y treinta años y murió. Y vivió Set ciento y cinco años y
engendró a Henos.
Set después que engendró a Henos vivió
ochocientos y siete años y engendró hijos e hijas. Con lo que todos los días de
Set vinieron a ser novecientos y doce años y murió.
Henos vivió noventa años y engendró
a Cainán, después de cuyo nacimiento vivió ochocientos y quince años, en los
cuales tuvo hijos e hijas. Y todos los días de Henos fueron novecientos y cinco
años y murió.
Vivió también Cainán setenta años y engendró
a Malaleel, ochocientos y cuarenta años y tuvo hijos e hijas. Vivió Malaleel sesenta y cinco años y
engendró a Jared. Y después de haber engendrado a Jared, vivió Malaleel
ochocientos y treinta años y engendró hijos e hijas.
Con que toda la vida de Malaleel fue
de ochocientos y noventa y cinco años y murió. Jered vivió ciento y setenta y dos años y engendró a Henoc. Y vivió Jered después del nacimiento de Henoc
ochocientos años y engendró hijos e hijas.
Y así toda la vida de Jared fue de
novecientos sesenta y dos años y murió. Y vivió Henoc sesenta y cinco años y
engendró a Matusalén. Y el proceder de Henoc fue según Dios, y vivió, después
de haber engendrado a Matusalén trescientos años y engendró hijos e hijas.
Y todos los días de Henoc fueron
trescientos y sesenta y cinco años. Y siguió caminando en pos de Dios y
desaparecióse, porque Dios le trasladó. Matusalén vivió ciento ochenta y siete años y engendró a Lamec.
Y vivió Matusalén, después que
engendró a Lamec, setecientos y ochenta y dos años y engendró hijos e hijas.
Con que todos los días de Matusalén
fueron novecientos setenta y nueve años y murió. Lamec a los ciento ochenta y
dos años de su vida engendró un hijo, al cual
llamó Noé, diciendo: Éste ha de ser nuestro consuelo en medio de los trabajos y
fatigas de nuestras manos, en esta tierra que maldijo el Señor.
A los seiscientos
años de vida de Noé, en el mes segundo, a
diecisiete días del mismo mes, se rompieron todas las fuentes o depósitos del
grande abismo de los mares y se abrieron las cataratas del cielo.
Entre el diluvio y la muerte de Taré, cuando Abram salió
de Harán, transcurrieron 427 años (Génesis 11:10-32.)
Esta es la descendencia de Sem: Sem era ya de cien
años cuando engendró a Arfaxad, dos años después del
diluvio. Y vivió Sem después que engendró a Arfaxad
quinientos años y engendró hijos e hijas.
Y Arfaxad a los treinta
y cinco años de su vida engendró a Sale. Después de lo
cual vivió Arfaxad trescientos y tres años y tuvo hijos e hijas.Y Sale a los treinta años de su vida engendró a Heber. Y vivió Sale,
después de engendrar a Heber, cuatrocientos y tres años y tuvo hijos e hijas.
Mas Heber a los treinta
y cuatro años de su vida engendró a Faleg.
Después de lo cual vivió Heber cuatrocientos y
treinta años y tuvo hijos e hijas.
Faleg así mismo a los treinta
años de su edad engendró a Reu. Y vivió Faleg después
de que engendró a Reu, doscientos y nueve años y tuvo hijos e hijas.
Reu vivió treinta
y dos años y engendró a Sarug. Después de lo cual vivió Reu
doscientos y siete años y tuvo hijos e hijas.
También Sarug a los treinta
años de su vida engendró a Nacor. Después de lo cual
vivió doscientos años y tuvo hijos e hijas.
Nacor vivió veinte y nueve años y engendró a Tare. Y vivió Nacor, después de engendrado Tare, ciento y
diez y nueve años y tuvo hijos e hijas.
Tare, cumplidos setenta años de su vida engendró a
Abraham y a Nacor y a Arán. Y esta es la descendencia de Tare: Tare engendró a
Abram, a Nacor y a Arán. Y Arán engendró a Lot.
Y murió Arán antes que su padre Tare, en la tierra
de su nacimiento en Ur de los Caldeos.
Abram y Nacor tomaron a su tiempo mujeres: el
nombre de la mujer de Abram era Sarai; y el de la mujer de Nacor, Melca, hija
que fue de Arán, padre de Melca y padre también de Jesca. Sarai empero era
estéril y no tenía hijos.
Tare, pues, tomó consigo a Abram su hijo, y a su
nieto Lot, hijo de Arán; y a Sarai su nuera, esposa de su hijo Abram y sacóles
de Ur de los caldeos, con ánimo de pasar a tierra de Canaán; y llegaron hasta
la ciudad de Harán y se establecieron allí.
Murió Tare en Harán siendo de doscientos y cinco años de edad.
Tenía Abram 75 años cuando se fue de
Harán Génesis 12:4. (2 años después del diluvio + la edad
de cada patriarca al nacimiento de su hijo desde Arpaksad hasta Nacor + los
días que vivió Taré + 75 = 427días)
Salió, pues Abram, como se lo había
ordenado el Señor, y partió con él Lot; de setenta
y cinco años era Abram cuando salió de la
ciudad de Harán.
La edad que tenía Abraham cuando Dios
hizo el pacto de la circuncisión con él era 99 años, y 75 años tenía cuando salió de Harán. Desde la salida de Harán hasta el establecimiento
del pacto transcurrieron 24 años. Génesis 17:1-10.
Mas después de que hubo entrado en los
noventa y nueve años, aparecióle el Señor y le dijo: Yo soy el Dios
todopoderoso, camina como siervo fiel delante de mí y sé perfecto.
Y yo confirmaré mi alianza entre mí y
entre ti y te multiplicaré más y más en gran manera. Postróse Abram sobre su rostro. Y díjole Dios: Yo soy, y mi pacto
será contigo y vendrás a ser padre de muchas naciones.
Los años que transcurrieron desde el
establecimiento del pacto con Abraham y el pacto del Sinaí fueron 430 años.
Esto, pues digo: El pacto previamente
ratificado con Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años
después, no lo abroga, para invalidar la promesa (Gálatas 3:16,17)
Los años que transcurrieron entre el
éxodo y el cuarto año del Rey Salomón, durante el cual se inició la
construcción del templo fueron 480.
(Utilizando registros seculares, la mayoría de los eruditos sitúan el
cuarto año del reinado de Salomón aproximadamente en el 966 ac.)
Comenzóse a edificar la Casa del Señor
en el año cuatrocientos y ochenta, después de la salida de los hijos de Israel
de la tierra de Egipto, el año cuarto del reinado de Salomón sobre Israel, en
el mes de Cío, esto es, el mes segundo. (1 Reyes 6:1)
Si sumamos los números 1.656 + 427 + 24 + 430 + 480 + 966, el
año ac aproximado en que fue
creado Adán es de 3983.
3983 años trascurridos (4,000 años A.C + 2, 000 años a la actualidad = 6,000 años)
Con lo que restan 1,000 años del reino de Jesucristo en la
tierra, para que se cumplan los 7,000
años del plan de Dios.
Podríamos afirmar que el error de tiempo es de 17 años
adelantados. Y según la Biblia el fin del siglo será aproximadamente en el año
2017.
Además, es de tener en cuenta que, en determinada época, se
cambió el calendario lunar que era de 360 días, por el solar que tiene 365 días.