El país de Irak en los postreros días

 

Por: Sendey Chávez Ramírez.

 

 

Y estando sentado en el monte de los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?

 

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aun no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y habrá pestes y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. (Mateo 24: 3-8)

 

Nunca en la historia se había rumorado tanto una guerra, y nunca se había visto tal protesta por los pueblos de la tierra como la que suscitó la intervención bélica en Irak por parte de los E.U e Inglaterra. Pero que dice el Dios de la Biblia al respecto:

Es necesario que todo esto acontezca, pero no es el fin porque se levantará nación contra nación, una tercera guerra de dimensiones mundiales.

 

Puede acaso un Dios de amor permitir estas cosas, es lo que se cuestionan las gentes de las naciones, no a la guerra se escucha pregonar a los cuatro vientos, pero “que cuando digan paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina” (Tesalonicenses I 5:32) y sin embargo es necesario que todo esto ocurra, dice Jehová de los ejércitos.

 

Porque de él son la sabiduría y la fortaleza, él muda los tiempos y las edades; traslada los reinos y los afirma; da la sabiduría a los sabios y la ciencia a los inteligentes. (Daniel 2: 20)

 

Se tiene que entender que es el Dios de la Biblia, quien coloca a los gobernantes de las naciones y los afirma, y los destituye, como lo hizo con Nabucodonosor, rey de Babilonia, actualmente Irak, quien fue el antecesor de Saddam Hussein.

 

Y comenzó a hablar de esta manera: ¿No es esta la gran Babilonia que yo he edificado para capital de mi reino con la fuerza de mi poderío y el esplendor de mi gloria?. No había acabado el rey de decir esto cuando vino súbito una voz del cielo: A ti, ¡oh rey Nabucodonosor! Se te dice: Tu reino te ha sido quitado. (Daniel 4:27,28)

 

Y así pasaron siete años antes que se le restituyese el reino y recobrara la razón, ya que en este tiempo habitó en el bosque como bestia. Después al sucederle su nieto Belzasar, la gran Babilonia cayó en manos de los Medos y los Persas en una noche, por mano de Jehová de los ejércitos.

 

Él hace uso de naciones, para corregir a pueblos y quitar a tiranos del poder, ya que hay guerras necesarias. Dice Jehová de los ejércitos:

 

Porque el Señor ha hecho oír el arribo de sus ejércitos: pues son innumerables sus batallones, los cuales son fuertes, y ejecutan sus órdenes.

Y rasgad vuestros corazones, y no vuestros vestidos; y convertios al Señor Dios vuestro, puesto que es benigno y misericordioso, tardo para la ira y que se duele del castigo. (Joel 2:11,13)

 

Si el mismo Dios no interviniera en los asuntos humanos, el mundo estaría sometido por hombres crueles y fuera de razón como Hitler.

Hitler, quien durante el régimen del Tercer Reich, permitía la venta de cadáveres humanos, a las víctimas de las cámaras de gas se les sacaban las calzas de oro para hacer lingotes, con la piel hacían pantallas y el cabello lo utilizaban para rellenar cojines y hacer telas, sin mencionar otras cosas abominables. El mundo no conocía de esto, ni los propios alemanes, los cuales lo tenían por “dios”, y no fue sino hasta que una nación (E.U) intervino para derrocar este régimen.

 

De igual modo, semejantes cosas acontecían en Irak, pues al ser intervenido, se da a conocer al mundo las atrocidades que se estaban cometiendo, gente asesinada por oponerse a su gobierno, otros torturados  con productos químicos de un modo inhumano, su propio pueblo en la miseria y él con palacios revestidos de “oro”, sin mencionar la invasión a Irán y Kuwait por poseer el control económico de petróleo, y así tener al mundo sometido dependiendo de él.

 

El juicio de Babilonia

 

Denunciad en las gentes, y haced saber; levantad también bandera: publicad, y no encubráis: decid: Tomada es Babilonia, Bel es confundido, deshecho es Merodac; confundidas son sus esculturas, quebrados son sus ídolos. (Jeremías 50:2)

 

Bel y Merodac eran antiguos ídolos adorados por los caldeos, en Babilonia se originó la ciencia del ocultismo, la cual heredó el resto del mundo.


Porque vendrá contra ella del norte una nación, la cual pondrá su tierra en asolamiento, y no habrá ni hombre ni animal que en ella more: se pusieron en movimiento y se marcharon. (Jeremías 50:3)

 

La primera parte de ésta profecía, tuvo cumplimiento cuando Babilonia fue tomada por la Persia, actualmente el país de Irán, pero éste no se ubica al norte, sino al este, pues nunca en la historia Irak ha sido atacado por ningún país del norte, como lo es Inglaterra y los E.U.


Huid de en medio de Babilonia, y salid del país de los caldeos; y sed como los moruecos delante del rebaño. Porque he aquí que yo pondré en movimiento y traerá reunidos contra Babilonia naciones grandes de la tierra del norte, las cuales se dispondrán para asaltarla, y enseguida será tomada; sus saetas, como de fuertes y mortíferos guerreros, no serán disparadas en vano.  (Jeremías 50:8,9)

 

Grandes naciones del norte, Inglaterra y E.U. Sus saetas o flechas son la descripción que hace Jeremías de los misiles lanzados con precisión, pues no serían disparados en vano, ya que estos ahora son dirigidos a través de computadora.

 

Y  la Caldea será entregada al saqueo; todos los que la saquearen, saldrán hartos de riquezas, dice Jehová. (Jeremías 50:10)

 

Y bien, esto tuvo cumplimiento, pues los palacios se vieron robados y los museos saqueados por sus propios habitantes a vista de todas las naciones.

 

¡Cómo ha sido hecho pedazos y desmenuzado el que era martillo de toda la tierra! ¡cómo se tornó Babilonia en desierto entre las gentes!

 

Púsete lazos, y aun fuiste tomada, oh Babilonia, y tú no lo supiste: fuiste hollada, y aun presa, porque provocaste a Jehová.

 

Abrió Jehová tu tesoro, y sacó los vasos de su furor: porque esta es obra de Jehová, Dios de los ejércitos, en la tierra de los caldeos. (Jeremías 50:23-25)


Venid contra ella desde el extremo de la tierra: abrid sus almacenes: hacedla montones, y destruidla: no le queden reliquias. (Jeremías 50:26)

 

El país que queda al extremo de la tierra es E.U, a su llegada se ha quedado sin reliquias el país, pues en el se hallaba el testimonio de los inicios de la civilización de la antigua Mesopotamia y Babilonia, pues ella es la cuna de la civilización, aquí se construyó la torre de Babel, desde la cual fueron dispersadas las gentes y tuvieron surgimiento los idiomas en todo el mundo. De Ur de los caldeos salió Abraham, padre de multitud de naciones (Génesis).


Haced juntar sobre Babilonia flecheros, á todos los que entesan arco; asentad campo sobre ella alrededor; no escape de ella ninguno: pagadle según su obra; conforme á todo lo que ella hizo, haced con ella: porque contra Jehová se ensoberbeció, contra el Santo de Israel. (Jeremías 50:29)


Por tanto sus jóvenes caerán es sus plazas, y todos su hombres de guerra serán talados en aquel día, dice Jehová.

 

He aquí yo contra ti, oh soberbio, dice el Señor Jehová de los ejércitos: porque tu día es venido, el tiempo en que te visitaré.

 

Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante: y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores. (Jeremías 50:29-32)

 

Espada sobre los Caldeos, dice Jehová, y sobre los moradores de Babilonia, y sobre sus príncipes, y sobre sus sabios.

 

Espada sobre los adivinos, y se atontarán; cuchillo sobre sus valientes, y serán quebrantados.


Espada sobre sus caballos, y sobre sus carros, y sobre todo el vulgo que está en medio de ella, y serán como mujeres: cuchillo sobre sus tesoros, y serán saqueados. (Jeremías 50:35-37)


He aquí viene un pueblo del norte; y una nación grande, y muchos reyes se levantarán de los extremos de la tierra.

 

Arco y lanza manejarán; serán crueles, y no tendrán compasión; su voz sonará como la mar, y montarán sobre caballos: apercibirse han como hombre a la pelea, contra ti, oh hija de Babilonia. (Jeremías 50:41,42)


Del grito de la toma de Babilonia la tierra tembló, y el clamor se oyó entre las naciones. (Jeremías 50: 46)

 

A la toma de Irak, la tierra tembló de solo pensar en el inicio de una guerra con dimensiones mundiales y el clamor de paz se dejó oír ente las naciones.

 

Así ha dicho Jehová: He aquí que yo levanto sobre Babilonia, y sobre sus moradores que se levantan contra mí, un viento destruidor.

 

Y enviaré a Babilonia aventadores que la avienten, y vaciarán su tierra; porque vendrán contra ella de todas partes en el día de su tribulación. (Jeremías 51:1-2)

 

En un momento cayó Babilonia, y despedazóse: prorrumpid en alaridos sobre ella; tomad bálsamo para su dolor, quizá sanará. Curamos a Babilonia, y no ha sanado: dejadla, y vámonos cada uno a su tierra; porque llegado ha hasta el cielo su juicio, y alzádose hasta las nubes. (Jeremías 51:8,9)


La que moras entre muchas aguas, rica en tesoros, venido ha tu fin, la medida de tu codicia. Jehová de los ejércitos juró por su vida, diciendo: Yo te llenaré de hombres como de langostas, y levantarán contra ti gritería. (Jeremías 51:13,14)

 

Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, apercibid gentes a una guerra santa contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Minni, y de Aschênaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas. (Jeremías 51: 27)

 

Ararat es un monte situado en Turquía, al norte de Irak, lo cual señala la culminación de la profecía, cuando Irak será por tercera vez devastado.


Los valientes de Babilonia dejaron de pelear, estuviéronse en sus fuertes: faltóles su fortaleza, tornáronse como mujeres: encendiéronse sus casas, quebráronse sus cerrojos.


Correo se encontrará con correo, mensajero se encontrará con mensajero, para noticiar al rey de Babilonia que su ciudad es tomada por todas partes, y que están tomados los vados, y que han incendiado sus lagunas, y que están llenos de turbación sus guerreros. (Jeremías 51:30-32)


Por tanto, he aquí vienen días que yo visitaré las esculturas de Babilonia, y toda su tierra será avergonzada, y todos sus muertos caerán en medio de ella.


Y los cielos y la tierra, y todo lo que está en ellos, darán alabanzas sobre Babilonia: porque del norte vendrán sobre ella destruidores, dice Jehová. (Jeremías 51: 47,48)


Aun cuando Babilonia se levantara hasta el cielo, y si fortaleciere en lo alto su fuerza, de mí vendrán a ella destruidores, dice Jehová. (Jeremías 51:53)

 

Aun cuando Irak sea reconstruido, Dios ha dicho, sea destruido. Saddam Hussein, él mismo se proclamó sucesor de Nabucodonosor, mandó reconstruir el palacio de éste y su sueño era reedificar la antigua Babilonia, con todo y sus jardines colgantes.

 

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El muro ancho de Babilonia será derribado enteramente, y sus altas puertas serán quemadas a fuego; y en vano trabajarán pueblos y gentes en el fuego, y se cansarán. (Jeremías 51: 58)

 

Otra versión dice: “Aquel anchísimo muro de Babilonia, será arruinado de arriba abajo, y serán abrasadas sus altísimas puertas, y reducido a nada el trabajo de los pueblos, y a ser pasto de las llamas la faena de las naciones. “

 

En vano será el trabajo de las naciones por reconstruir a Irak, pues aunque se levante de su ruina, será destruido.



Irak, clave en la tercera guerra mundial

 

 

 

El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. (Apocalipsis 16:12)

 

El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios , diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Éufrates.  Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres. Y el número de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.(Apocalipsis 9:13-16)

 

Juan ve en visión a éste número de ejércitos reunidos para la batalla en el río Éufrates, en Irak.

 

Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras e inundará, y pasará adelante. Pero noticias del oriente y norte le conturbarán, y partirá con un numeroso ejército para asolar y hacer una horrorosa carnicería. (Daniel 11: 40,44)

 

Al oriente y al norte, es decir al noreste se encuentra el río Éufrates, donde estarán reunidos los ejércitos del rey del sur para guerrear contra el rey del norte, Europa, la cual asaltará al país de Egipto, quien seguramente estará al mando de la unificación islámica, después seguirá con Libia y Etiopía, (Daniel 11:42).

Pero le llegarán noticias de que un ejército de doscientos millones está reunido junto al Éufrates, y saldrá con gran ira.

 

Alzad bandera en la tierra, tocad trompeta en las naciones, apercibid gentes a una guerra santa contra ella; juntad contra ella los reinos de Ararat, de Minni, y de Aschênaz; señalad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas. (Jeremías 51: 27)

 

Porque en los cielos se embriagará mi espada: he aquí que descenderá sobre Edom en juicio, y sobre el pueblo en cuya mortandad señalaré yo mi justicia. (Isaías 34:5)

 

Llena está de sangre la espada de Jehová, engrasada está de grosura, de sangre de corderos y de cabritos, de grosura de riñones de carneros: porque Jehová tiene sacrificios en Bosra, y grande matanza en tierra de Edom. (Isaías 34:6)

 

Bosra está situada al sur de Irak, en la frontera con Kuwait, su nombre aun se conserva con pocos cambios: Basora o bien Basra.

 

Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sión.
Y sus arroyos se tornarán en brea encendida, y su polvo en azufre, y su tierra en brea ardiente. No se apagará de noche ni de día, perpetuamente subirá su humo: de generación en generación será asolada, nunca jamás pasará nadie por ella. (Isaías 34: 8-10)

 

Basta recordar el incendio de día y de noche en Kuwait al incendiarse los pozos petroleros, así arderán en Bosra, por sus calles el petróleo encendido y jamás volverá a ser habitada.

 

 

 

 

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