Produzca la
tierra animales vivientes en cada género, animales domésticos, reptiles y
bestias silvestres de la tierra, según sus especies. Y fue hecho así.
Y dijo:
Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra; y domine los peces del mar, y
las aves del cielo, y a las bestias, y a toda la tierra, y a todo reptil que se
mueve sobre la tierra. (Génesis 1: 24-26)
La autoridad que nos dio
Dios para tener dominio sobre la tierra y sobre todo ser viviente es verdad,
pero el hombre no ha sabido mantener el equilibrio de las especies.
Tomó, pues,
el Señor Dios al hombre, y lo puso en el paraíso de delicias, para que lo
cultivara y guardara. (Génesis 2: 15)
Mas, sin embargo, este
precepto no se ha respetado, el hombre no ha sabido cuidar ese entorno que se
le dio, y la tierra ha sufrido las consecuencias hasta nuestro días, con la
destrucción de especies, tanto animales como plantas, y aun las aguas que son
la fuente de vida.
Enteramente
arruinada quedará la tierra, y totalmente devastada. Por cuanto el Señor así lo
ha pronunciado.
La tierra se
deshace en lágrimas, y se consume, y desfallece, consúmase el mundo, consúmanse
los magnates del pueblo de la tierra.
Infestada
está la tierra por sus habitadores, pues han quebrantado las leyes, han
alterado el derecho, rompieron la alianza sempiterna.
(Isaías 24:
3-5)
El resultado de la
corrupción de las leyes naturales y las de Dios, han sido obvias, la
contaminación de tierras y aguas por productos químicos y biológicos; el
desequilibrio de los ecosistemas por la devastación de especies animales y
vegetales.
La maldición
y la mentira, y el homicidio, y el robo, y el adulterio lo han inundado todo; y
una maldad alcanza la otra; por cuya causa se cubrirá de luto la tierra y
desfallecerán todos sus moradores; y las bestias del campo, y las aves del
cielo, y hasta los peces del mar padecerán. (Oseas 4: 2,3)
Cada día, incluso cada
hora y cada minuto desaparecen varias de las especies de animales y plantas de
la faz de la tierra. Los programas de conservación no ha sido suficiente para
asegurar un número óptimo de éstas.
La
restauración de las especies
Y se airaron
las naciones , y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de
dar galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu
nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la
tierra. (Apocalipsis 11: 18)
Y saldrá un
renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz se elevará una flor. Y reposará sobre
él el Espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de entendimiento, espíritu de
consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y piedad, y estará lleno del
espíritu del temor del Señor.
Él no juzgará
por lo que aparece exteriormente a la vista, ni condenará por sólo lo que se
oye decir; sino que juzgará a los pobres con justicia, y tomará con rectitud la
defensa de los humildes de la tierra, y a la tierra la herirá con la vara de su
boca y con el aliento de sus labios dará muerte al impío.
Habitará el
lobo juntamente con el cordero; y el tigre estará echado junto al cabrito; el
becerro, el león y la oveja andarán juntos, y un niño pequeño será su pastor.
El becerro y
el oso irán a los mismos pastos; y estarán echadas en un mismo sitio sus crías;
y el león comerá paja como el buey.
Y el niño de
pecho estará jugando en el agujero de un áspid , y el recién destetado meterá
la mano en la madriguera de la víbora. Ellos no matarán ni dañarán en todo mi
santo monte; porque el conocimiento del Señor llenará la tierra, como las aguas
llenan el mar. (Isaías 11: 1-9)
Jesé era el padre de
David, de quien descendió Jesucristo, él restaurará todas las cosas de la
tierra y habrá una transmutación de todo ser vivo, en el hombre será una
transformación en un ser espiritual, y en los animales un cambio de actitud,
como lo era en un principio.
Ved que os he
dado toda hierba de las cuales producen simiente sobre la tierra, y todos los
árboles los cuales tienen en sí mismos simiente de su especie, para que os
sirva de alimento a vosotros. (Génesis 1: 29)
En el principio, tanto
animales como el hombre, se les dio para su sustento toda la hierba verde que
producía la tierra, sin embargo; después que hubo pecado éste, cayó sobre él y
sobre la tierra toda serie de maldición, entre ellas la que se comiesen unos a
otros los animales.
Pero vemos que al fin de
los tiempos esto no será más y las distintas especies andarán juntas y no
se comerán ya más entre ellos, ni
dañarán a ningún ser viviente con sus venenos, porque este ya no estará más en
ellos. Habrá una restauración de todas las cosas como en un principio.
Hijo de
hombre, bien lo has visto; y me hizo salir y me volvió a la orilla del arroyo.
Y así que hube salido, he aquí en la orilla del arroyo un grandísimo número de
árboles a una y a otra parte.
Y me dijo:
esta agua que corren hacia los montes de arena al oriente, y descienden a la
llanura del desierto, entrarán en el mar y saldrán; y las aguas del mar
quedarán salutíferas.
Y todo animal
viviente de los que andan serpeando por donde pasa el arroyo tendrá vida; y
habrá allí gran cantidad de peces después que llegaren estas aguas; y todos
aquellos a quienes tocare el arroyo tendrán salud y vida.
Y a lo largo
del arroyo nacerá en sus riberas de una y otra parte toda especie de árboles
fructíferos; y no se les caerá la hoja, ni les faltará jamás frutos; cada mes
llevarán frutos nuevos, pues las aguas saldrán del Santuario; y sus frutos
servirán de comida, y sus hojas para medicina.
Esta tierra
prometida por mí con juramento a vuestros padres, la poseerán todos igualmente,
cada uno lo mismo que su hermano; y será esta tierra vuestra herencia.
(Ezequiel 47: 6-14)