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El dragón
contra la mujer
La gran tribulación sobre la verdadera
iglesia
Apareció
en el cielo una gran señal: una mujer vestida de sol, con la luna debajo de sus
pies, y sobre su cabeza una corona de doce estrellas. (Apocalipsis 12: 1)
La mujer es símbolo de la iglesia de Dios, el
Israel espiritual. Las doce estrellas hacen referencia a las doce tribus del
pueblo de Israel, como se comprueba cuando José, hijo de Jacob (Israel), tiene
un sueño profético:
Vio
también otro sueño, que refirió a sus hermanos, diciendo: He visto entre
sueños, como que el sol y la luna, y once estrellas me adoraban.
Y
habiéndolo contado a su padre y a sus hermanos, su padre le respondió,
diciendo: ¿Qué quiere decir ese sueño que has visto?; ¿Por ventura yo y tu
madre y tus hermanos postrados por tierra te habremos de adorar? (Génesis 37:
9,10).
Y
estando encinta clamaba con dolores de parto, en la angustia del alumbramiento.
También
apareció otra señal en el cielo: he aquí un gran dragón escarlata, que tenía
siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas; y su cola
arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arrojó sobre la
tierra. (Apocalipsis 12: 2-4).
Y
el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar
a su hijo tan pronto naciese.
Y
ella dio a luz un hijo varón, que regirá con vara de hierro a todas las
naciones; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. (Apocalipsis 12:
4,5)
El hijo varón es claramente Jesucristo, el cual
nació de la mujer con la corona de doce estrellas, a su nacimiento trató de ser
muerto. Pues bien, Jesucristo descendió
de una de las tribus de Israel, Judá; y fue muerto y arrebatado al cielo a su
resurrección.
Y
la mujer huyó al desierto donde tiene lugar preparado por Dios, para que allí
la sustentasen por mil doscientos sesenta días. (Apocalipsis 12: 6)
La verdadera Iglesia de Dios fue protegida
lejos, “en el desierto”, por 1260 días. Los 1260 días representan años, en los
cuales el verdadero cristianismo se perdió de vista, a partir de la predicación
del evangelio por los apóstoles.
A
proporción del número de los cuarenta días gastados en reconocer la tierra,
contando año por día. (Números 14: 34)
Después
hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el
dragón; y luchaba el dragón y sus ángeles.
Y
fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y
Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus
ángeles fueron arrojados con él. (Apocalipsis 12: 7-9)
Antes de la creación del hombre esta batalla se
llevo a cabo, pero volverá a suceder en un futuro, ya que todavía Satanás tiene
acceso al cielo como lo confirma el libro de Job.
Pero cierto
día concurriendo los hijos de Dios a presentarse delante de Jehová, compareció
también entre ellos Satanás. Al cual dijo Dios: ¿De dónde vendrás tú? Él
respondió: Vengo de dar la vuelta por la tierra, y de recorrerla toda. (Job 1:
6)
¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!
porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que le queda
poco tiempo. (Apocalipsis 12: 12). Y este tiempo son los tres años y medio.
Entonces
oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder,
y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado
fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro
Dios día y noche.
Y
ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del
testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
Por
lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la
tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con grande ira,
sabiendo que tiene poco tiempo.
Y
cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer
que había dado a luz al hijo varón.
Y
se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila, para que volase de
delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un
tiempo, y dos tiempos y la mitad de un tiempo. (Apocalipsis 12: 10-14)
Cada tiempo es equivalente a un año, entonces
son tres años y medio que corresponden que es lo equivalente a 42 meses. Este
tiempo corresponde al tiempo de la gran tribulación, donde habrá gran
persecución a los seguidores de Dios.
Y
la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese
arrastrada por el río.
Pero
la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y tragó el río que el
dragón había echado de su boca. (Apocalipsis 12: 15,16).
Es muy probable que este acontecimiento sea muy
similar a lo que ocurrió en el éxodo, cuando Dios intervino de manera
sobrenatural para sacar al pueblo de Israel de Egipto. Esto recuerda al
ejercito que venía detrás de los israelitas cuando pasaron el mar Rojo que
dividió Moisés, y el ejército egipcio fue devorado por las aguas, en esta
ocasión serán la tierra quien lleve a cabo esta labor.
Vosotros
mismos habéis visto lo que he hecho con los egipcios; de que manera os he
traído cual águila sobre mis alas, y os he tomado por mi cuenta. (Éxodo 19: 4)
Aunque ya antes la tierra se ha abierto por orden de Jehová para
devorar a los hombres.
Y aconteció
que, tan pronto como él hubo acabado de hablar todas estas palabras, el suelo
que estaba debajo de ellos empezó a partirse. Y la tierra procedió a abrir su
boca y a tragárselos a ellos y a sus casas y a todo el género humano que
pertenece a Coré, y todos los bienes. (Números 16: 1,32)
Entonces
el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el
resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y
tienen el testimonio de Jesucristo.
(Apocalipsis
12: 17).