Los jinetes del Apocalipsis

 

 

EL CABALLO BLANCO:      el falso evangelio.

 

Vi cuando el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los seres vivientes decir como con voz de trueno: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer. (Apocalipsis 6: 1,2)

 

El caballo blanco ha venido galopando a lo largo de la historia, se han levantado falsos profetas que han engañado a muchos y aún éste, llegará al fin de los tiempos con el surgimiento del anticristo, un líder religioso que engañará al mundo.

 

Nadie os engañe en ninguna manera, porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

(2 Tesalonicenses 2: 3,4)

 

Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. (Mateo 24: 4,5).

 

Porque estos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.

Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.  (2 Corintios 11: 13,14)

 

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. (Apocalipsis 19: 12)

 

De su boca sale una espada aguda, para herir a las naciones... (Apocalipsis 19: 15)

 

El caballo blanco Fiel y Verdadero es Jesucristo, y es muy distinto al caballo blanco que monta el jinete, éste es un falso Cristo, o bien, un falso cristianismo; ya que este jinete lleva un arco,  con el cual dispara dardos, y Jesucristo una espada aguda de dos filos.

 

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (Hebreos 4: 12)

 

Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.... (Efesios 6: 16,17)

 

 

EL CABALLO ROJO:      las guerras.

 

Cuando abrió el segundo sello, oí al segundo ser viviente, que decía: Ven y mira. Y salió otro caballo, bermejo; y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros; y se le dio una gran espada. (Apocalipsis 6: 4)

 

Este caballo ha venido galopando desde la venida de Jesucristo. A lo largo de la historia se han suscitado innumerables guerras y conflictos entre grupos y naciones, pero este jinete galopará hasta el fin y acabará con la tercera guerra mundial, la gran tribulación profetizada.

 

Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aun no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. (Mateo 24: 6,7)

 

 

EL CABALLO NEGRO:      el hambre.

 

Cuando abrió el tercer sello, oí al tercer ser viviente, que decía: Ven y mira. Y miré, y he aquí un caballo negro; y el que lo montaba tenía una balanza en la mano.

 

Y oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: Dos libras de trigo por un denario, y seis libras de cebada por un denario; pero no dañes el aceite ni el vino. (Apocalipsis 6: 5,6)

 

Este jinete viene cabalgando a lo largo de la historia, paralelo al caballo rojo, las guerras, ya que el resultado de éstas es el hambre, a causa de la escasez de los alimentos por la devastación. Un denario era el salario de un día completo; el pan, el aceite y el vino eran considerados como alimentos básicos.

 

 Y habrá hambres....... (Mateo 24: 7)

 

 

EL CABALLO AMARILLO:      las pestes.

 

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.  Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra. (Apocalipsis 6: 7,8)

 

Grandes epidemias se han dado a lo largo de la historia, actualmente algunas de éstas están resurgiendo en el mundo, por ejemplo la tuberculosis. Enfermedades tan mortales como el virus del SIDA, azotan hoy a la humanidad de un modo espantoso y hay que recordar que muchas de estas enfermedades han surgido de las bestias de la tierra.

 

Es importante mencionar que en los últimos tiempos se están diseñando poderosas armas biológicas, y que éstas seguramente serán usadas en las futuras guerras, para someter de este modo a las naciones.

 

Y habrá pestes........ (Mateo 24:7)

 

 

 

 

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