Editoriales

 

 

"THALÍA TIENE UN VÍNCULO CON LAS MASAS INCREÍBLE".

 LAURA ZAPATA. HERMANA.

¿Quienes somos los thalyfans? Esta pregunta es un poco dificil de resolver pero eso es lo que intentaremos en las subsiguientes líneas.

El primer público: Los primeros "thalyfans" fueron aquellos que por los años 1982 y 1983 siguieron al grupo Din Din, del cual formaba parte Thaly. Eran su mayoría niños mexicanos que les encantaba la música infantil. Hoy por hoy, aquellos niños han de tener entre 30 a 35 años y seguramente seguiran escuchando música infantil... la que les gusta a sus hijos.

El segundo público: En realidad deberíamos decir que aquí surgieron los primeros thalyfans, es decir, los que se identifican con nuestra artista. En su mayoría eran niños y adolecentes mexicanos seguidores del grupo de pop-rock más exitoso de los años 80: TIMBIRICHE. Esta agrupación estaba integrada por adolescentes, entre ellos nuestra reina. Hoy, estos fans deben tener entre 25 y 35 años, y muchos aún sueñan con un verdadero reencuentro de todos los integrantes que pasaron por "Timbi". Es en esta época es donde nuestra artista cosecha los primeros reconocimientos, tanto del público como de la crítica.

Las primeras masas. Paralelamente a su carrera musical, Thalía incursiona en la actuación en las tiras televisivas "Pobre Señorita Limantour" y Quinceañera". Esto le valdrá un gran logro: ya no solamente serán los adolescentes los que disfruten de su talento y carisma, sino que a través de la pantalla chica invade miles de hogares mexicanos cada día. Así, las distinciones comienzan a borrarse: ni el género, ni la edad, ni las creencias impiden que Thaly comienze a conquistar a las masas con su imagen de niña tierna y simpática que se mete en los hogares sin pedir mucho permiso. Los niños, los jóvenes, los adultos y los abuelos conocen a este nuevo talento.

Thalía siembra.... El cambio. La nilña dulce se convierte en la chica rebelde. En el año 1990 la carrera de nuestra artista hará un enorme giro: se sale de Timbiriche y graba su primer disco solista. En esta etapa abandona a la niña y se convierte en una joven rebelde y provocativa. Esto causó una revolución entre algunos de sus seguidores. Los conservadores no entendieron la evolución. Ahora Thalía apuntaba a un público "nuevo": aquellos niños y preadolescentes que crecieron escuchando "Timbi" ya eran jóvenes que tenían nuevas necesidades y reclamaban cambios en la manera de contar sus historias. Así, Thalía no sólo supo interpretar su propio crecimiento sino también el de sus fans, chicos entre 15 y 22 años, aproximadamente. De esta primera camada de seguidores, se desprenden los históricos thalyfans (25 a 35 años). Este nuevo estilo también le permitió despegarse de su imagen de "Chica de timbiriche" y ser, pese a quien le pese, THALÍA.

La vuelta al origen... y el éxito rotundo. Las vueltas del destino hicieron que los conservadores tuvieran su revancha: en el año 1992 Thalía protagoniza María Mercedes, la primera de las telenovelas de la "Trilogía" MÁS VISTA DEL MUNDO. Su regreso a la televisión fue, inesperadamente, triunfal. Thalía mostró todo su potencial, su talento y su ángel y así logró la consagración en su país. "María Mercedes" la reconcilió con aquel público reticente a su cambio de imagen y  la llevó al éxito total, batiendo records de audiencia. El equilibrio se estaba consiguiendo: ingenuidad y sensualidad, y enamoró. Sus fans pudieron disfrutar de todas sus facetas en máxima plenitud. El aluvión de nuevos fans fue notorio: no solamente manifestarían su admiración los jóvenes sino también todo el pueblo mexicano a lo largo y a lo ancho de la república. Este cambio de imagen vino acompañado de un cambio en el estilo musical: de chica rebelde y provocativa del pop rock pasó a cantar canciones más salseras y tropicales, pasando a ser una "mujer latina", imagen que mantendrá casí a lo largo de toda la década, con innovaciones, claro.

La vuelta al mundo "en tres novelas". El suceso de María Mercedes y la segunda novela de la saga "Marimar" traspasaron los límites de la república mexicana. De este modo, pueblos enteros se rindieron a sus pies. Millones de personas alrededor del planeta seguían todos los días las desventuras de sus mágicos personajes. Dicho de una manera materialista, la industria de la telenovela había encontrado su fetiche. En esta etapa aflora un nuevo público, el que la convertiría en diva. Las masas, heterogéneas por naturaleza -aunque todos piensen lo contrario- se conmovieron con sus personajes sensibles y sufrientes de las tiras. Las diferencias de género, edad o creencias religiosas ya habían pasado la prueba: no fueron impedimento para que la audiencia se identificase con Thaly. No obstante, había que sortear nuevos obstáculos sociales, culturales y raciales. Y lo hizo: Su magia, su personificación, su transmisión de sentimientos rompieron las cadenas que nos atan a la localía y la vimos por que ella contaba grandes historias, nuestras historias, las de los seres humanos como especie. Ser ruso, argentino, mexicano, brasilero o filipino no impedía compadecernos de el dolor de la protagonista, sentir odio por quien le hacía daño, entender su tristeza. El corazón se nos estrujaba porque los sentimientos son UNIVERSALES. Así nuestra reina se ganó el reconocimiento y admiración de TODOS. Los nuevos thalyfans se identificarían con la chica abnegada, cálida y querible, y a la vez se sorprenderían con su imagen real que no había perdido la sensualidad y rebeldía adquirida a principios de los 90. Yo soy de esta camada, chicos de entre 20 y 25 años, amantes de las telenovelas y gustosos de la música latina.

La fórmula se repite. Después de realizar "María, la del barrio", tercera novela de la saga, Thalía se aleja un tiempo prudencial de la pantalla chica y se dedica a la música. Así, refuerza su vínculo con el público al viajar por los países donde se emitían su novelas. Ya aquella chica bastante rockera le había dado paso a una mujer sensual, arrasadora que tan buenos resultados le había dado. En el año 1999 regresa a la TV encarnando a Rosalinda. Dicha telenovela fue vendida a más de 100 países antes de emitirse en México. Y se utilizó la misma fórmula... pero Rosalinda no obtuvo el éxito de rating que se esperaba en su país natal y la diva recibió un duro golpe (aunque en la realidad la estaba pasando de maravillas con su actual esposo Tommy). Sin embargo, la novela sí dio buenos resultados en muchos países. A las generaciones recién llegadas (entre 0 y 10 años) les gusta la fórmula repetida, por lo tanto Rosalinda conquista en gran parte al público infantil y preadolescente. El problema radicó en aquellos fans ya más añejos que esperaban innovación, porque Thaly nos había acostumbrado a eso. En definitiva, una telenovela considerada como un "fracaso" no lo fue para tanto, pues la vieja formula conquista nuevos públicos (aunque aleje un poco a los ya conquistados).

Nueva vida, nueva música, nuevos fans. Sin duda alguna, la llegada del 2000 trajo muchos cambios en la carrera de Thaly. Las repeticiones de sus novelas en el mundo mantenían la llama del éxito encendida. Además concretó uno de sus sueños: estabilizar su vida afectiva. Después de incursionar en el género de música norteña con su disco "En banda, grandes éxitos" Thaly volvió a la música pop con Thalía 2002. Temas como "Tu y Yo", "No me enseñaste" y "A quien le importa" la llevaron nuevamente al tope de los charts, volviendo a cautivar al público juvenil (10 a 15 años) y recuperando su idilio con los thalyfans de siempre. Por otra parte el disco dejaba entrever lo que venía en su carrera: desembarcar en el mercado anglo con un CD en inglés. Hasta aquí, nuestra reina tenía reconocimiento en muchos países, pero Estados Unidos aún era una tierra "Vírgen de Thalía".

2 secuestros y un dolor. Aquel que no tenía idea de quien era Thalía, un hecho desafortunado (y espantoso) llevó su nombre a las páginas de policiales. El secuestro de sus hermanas Laura y Ernestina la devolvió a la escena pública una vez más, aunque ahora de manera indeseable.

Los últimos serán los primeros. El año 2003 marca el regreso de Thalía al mundo de la música con nuevo disco, y nueva imagen. Tras un segundo semestre de 2002 para olvidar, Thalía recibió el nuevo año con una placa grabada en inglés y un nuevo desafío: conquistar al público norteamericano. Su nuevo estilo musical se diferencia bastante de lo que venía haciendo: su paso al hip hop es notorio. Un nuevo ritmo, un nuevo idioma. Así, el nuevo público estará formado por estadounidenses jóvenes a los que les agrada el rap. Pero este nuevo material también le proporciona un invalorable contacto con aquellos thalyfans que no hablan español, pero que siempre han seguido sus telenovelas. Este nuevo disco, sin embargo, aleja un poco a los fans de la camada latina. No obstante, debemos reconocer que los estilos musicales cambian y los artistas deben tratar de ajustarse a las nuevas tendencias. De esta forma, el nuevo público disfrutó de Thalía en vivo y en directo gracias a su gira por USA. Conocerán el material de siempre, ese que nos conquistó y nos sigue atando a ella. Los nuevos deberán comprender el pasado, así como nosotros comprendemos el presente.

La vuelta a casa. A mediados del 2005 Thalía lanza su cd El sexto sentido, un material con mayoría de canciones en español. Después de habernos abandonado por un tiempo, nuestra reina volvió a los pagos que la vieron crecer y hacerse grande: giras por México, España y Argentina marcaron el regreso tan esperado que reafirmó su vínculo con los fans latinoamericanos.

De acuerdo a sus cambios y sus etapas, Thalía es una de esas artistas que REALMENTE tienen un público muy heterogéneo: pop rockeros de los 80' de más de 30 años, fans latinos de mediados de los 90' de entre 20 y 30 años, y los hip hoperos del 2000 de menos de 20 años. Méxicanos, argentinos, yanquis, filipinos, brasileros, españoles, boricuas, japonenes, etc. De distintas edades. De distintos sexos. De distintos géneros musicales. De distintos países. De distintas culturas. Pero tan distintos y tan iguales.... Y no hay que olvidarse... hay gente que sigue naciendo y creciendo y que no conoce quien es Thaly. Tal vez conozcan una nueva versión, pero les aseguro que la amarán y adorarán cuando conozcan TODAS sus versiones. Porque la esencia es una. Porque Thalía es única.

 

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