Sentir
Siento dentro m�o, siento y no puedo dejar de sentir, el latido constante en mi sangre que corre, mi calor. Muevo mis pies siguiendo el ritmo de mis nervios. No puedo dejar de sentir, no puedo dejar de estar concentrado en mis sentidos escrutando las ventanas de mi percepci�n, cociendo descubriendo reconociendo reconociendo una y otra vez hasta que el estupefacto llano se vuelve ilusoriamente com�n.
Siento y no dejo de sentir que en el fondo, la comedia delirante me envuelve plagada de signos, veo los signos escritos en un papel, en la pared, en las calles, en los rostros signos desencajados y perplejos, signos atiborrados de sentidos, signos carentes de relaciones y explicaciones.
Todo lo que hice en mi vida fue tender, dejarme llevar, al azar los pasos y al azar la constituci�n, carente de origen, perdido el� rumbo. No queda mucho tiempo m�s para justificarse, el tren va salir, es necesario tomar decisiones, es necesario decidir, optar alterar el destino inercial de nuestra supervivencia y jugarle una historieta a la vida. Peor no podemos estar.
Pens� el personaje y se subi� la campera, respir� hondo sin poder dejar de sentir, corri� por el anden y alcanz� el tren que lo conducir�a, seg�n predigieran sus pasos de las anteriores jornadas, a una casita en tierras lejanas, llena de monta�as y nieve. Parec�a haber tomado al menos, un rumbo.
La vida no tiene mayor valor que el de vivirla, llegar�a a pensar a�os m�s tarde, pero nunca podr�a terminar de entender porque nunca podr�a dejar de ver a trav�s de si mismo. Y en eso radicaba principalmente la rareza de su constituci�n, aunque si bien nunca podr�a salir de si mismo para redescubrir la realidad, a la vez, la intu�a desesperadamente, al cerrar los ojos al respirar al caminar al ver las formas al correr por las avenidas repletas, siempre intu�a. Este fue el motivo por el cual decidimos estudiarlo y exponerlo en esta c�tedra ante todos ustedes, hubo un tiempo en que el hombre solo ve�a a trav�s de si mismo, hubo un tiempo en que no entend�a el verdadero valor de la verdad: comprender la naturaleza y sus relaciones, ese siempre fue el camino, recolectar los fragmentos de signos y con ellos construir una verdad mayor que nos permita al menos...
-Vamonos de ac� b�bb�- dijo el joven estudiante al o�do de su novia -dejemos al anciano dentro de la clase- y caminando por la metr�poli tuvimos Nuestra visi�n del futuro, estar juntos enlazando nuestros sentimientos elev�ndolos hasta el punto donde te consumen y terminamos con una nueva visi�n: el sida, el c�ncer, el ebola, el genoma, nanotecnolog�a, terrificaciones, muda de cuerpos y mentes, eternidades contenidas en formas biol�gicas qu�nticas sensum... A quien importa donde va la humanidad si aun no nos hemos tocado y tu mente atraviesa mis infinitas enramadas experiencias... �Esfor�z�ndonos un poco quiz�s ya no obser�vemos m�s. -Cuando la sangre sacie su caudal- le dije mordiendo su cuello y rasgando su remera en un desperado intento por sentirla -la luz psicod�lica dejar� de delirar, p�jaros amantes seremos volando hacia antiguas monta�as en nieve a establecer nuestra morada, hombres halados o enmascarados habr� desapare�cido para siempre tras los rascacielos de una triste ciudad. Diremos tu, diremos yo, diremos nosotros, y el bosque ser� nuestra presencia bebiendo su verde tal como fue, tal como es. Porqu� en nosotros est�, lo siento, lo expreso, lo escucho, lo huelo, solo en su escondite, debemos encontrarlo para salvar nuestras almas...
-Debemos salvar nuestras almas para encontrarlo- concluy� el anciano en la universidad, tomar�a sus cosas y saldr�a rumbo a su casa a encontrarse con su mujer y sus hijas que esa noche vendr�an a saludarlo despu�s de tanto tiempo sin verse, una vida en otro continente produce contactos digitales fr�os. Pero un colectivo 67 lo aplastar�a a cuadras de su casa. Cumplir�a 67 a�os. Pensar�a antes de ser atropellado, justo cuando las luces lo cegaban: Todo lo que hice en mi vida fue sentir, de un lado para el otro, sentir.
Ciega lo que siento. Mi sangre latido constante irreal manifestando: En el principio era el Verbo, y el Verbo era en Dios, y el Verbo era Dios. Dios se present� a los hombres sin nombre: YO SOY EL QUE SOY, y dir�s a los Israelitas: Yo Soy me ha enviado a ustedes. (�xodo 3:14)
En el principio era el Verbo, y el Verbo era en Yo Soy, y el Verbo era Yo Soy. Y Yo Soy con el Verbo nombr� todas las cosas cre�ndolas, bereshit ex nihilo dixit: Sean la luz y las tinieblas, el cielo y la tierra. Defini� la realidad y la No Realidad. Se cre� a si mismo nombr�ndose, como as� tambi�n a las cosas que le eran propias o ajenas.
Hoy, mi sangre seguir� corriendo y tambi�n ma�ana proporcion�ndome la energ�a suficiente para hacer vibrar mi Verbo, hasta el d�a final en que dejar� de operar el motor de bombeo y la sangre no circular�. Luego el cerebro sin oxigeno colapsar� todos los sistemas los cuales dejar�n de responder limitando la potencia de sus se�ales hasta extinguirse en la ausencia de se�ales, lo que me dar� una oscuridad absoluta. El hombre transita desde el 0 absoluto vibrando cada vez m�s proporcionalmente a su energ�a, hasta llegar a un punto y estabilizarse, luego �vibrar� hasta alcanzar a Dios? �O volver� al 0 absoluto al terminarse la energ�a que permite que vibre?, No se puedo hacer caso omiso a esta evidencia.
En ese �ltimo instante: �qu� sentir�?, �Sentir� entonces?, �Con que corriente, con que energ�a comprobar� que Dios es YoSoY? �O Nada m�s una inmensa oscuridad carente de sensaciones y significaciones, retorn�ndome al Principio donde no existe mi existir, donde dejo de ser Yo?.
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