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| G�nesis |
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I |
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| Solamente inmovilidad, silencio y absolutas tinieblas ardientes. �nicamente el Creador, Tepeu y Gucumatz, los Progenitores, se encontraban en el l�quido elemental de fuego, envueltos en luz. |
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Popol-Vuh. Las Antiguas historias del Quich�. |
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Cap�tulo Primero |
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| Produce v�rtigo el vac�o, carente de signos que le den sentido. |
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| La realidad de nuestra historia, se desarrollar� lejos de nuestros ojos y subliminalmente cerca. |
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| Quiz� exagere un poco, quiz�s no fuera m�s que el sutil insomnio de un ardiente y perdida Guatemala. |
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| Sucedi� de manera clara y continua, imparable, como la sensaci�n del tiempo. |
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| El h�roe de esta historia pudo correr tan r�pido como fue capaz, escapaba de los tiros que sonaban atr�s de si intentando que ninguna bala llevase su nombre. Se escondi� en los hornos subterr�neos, los disparos continuaban simplificando el denso conglomerado de vacas laburantes quej�ndose por el mal pasto. |
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| En su carrera digna de MaratonMan, escuch� como la gente ca�a a sus espaldas, las furiosas r�fagas de fuego buscaban lograr su objetivo. Salt� dentro de un subte justo cuando cerr� sus puertas. |
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| El insomnio no le deja detener el universo. No puede dormir, y quien no sue�a no detiene este universo versado en versi�n informe uniformemente multiforme. |
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| Uno crea lo que cree, pens� caminando por el infierno h�medo intentando llegar a casa de un amigo, quiz�s si pronunciaba el ?polo helado y blanco? invoc�ndolo podr�a salvaguardar sus crispados nervios, pero el pensamiento de la creaci�n parec�a una batalla epop�yica en tales condiciones clim�ticas, donde no estar�a Arjuna ni David ni los Dioses en quien confiaban, m�s bien ser�a como una criatura de alguna f�bula francesa, abandonado garabato en un carbonizante charco de los arrabales del oscuro averno gris ciudadano. Y sin dormir. |
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| Mientras caminaba, si la casualidad pon�a delante de su l�nea de vista a personas, golpeaban su silueta como si no existiese o fuere, en el mejor de los casos: un saco lleno de mierda hedionda. Pero algunos lo observaban con ojos que tambi�n buscaban, como �l: un reflejo de vida en pupilas ignotas. Lejos de la transitada avenida, descargas de fuego buscaban lograr su sentido, mientras todos reaccionaban con temor al percibir sus sonidos. |
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| Los criadores de historias sostenidos en verborr�gicas ilusiones, esos creadores de f�bulas, dibujaron este universo versado. Este universo que no se detiene porque el insomnio lo impulsa a caminar y buscar un amigo, alguien con quien interpretar el informe del mapa, |
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| -Camino desde el origen, yacer� al final- pens� sintiendo Guatemala arder en su piel, el fuego sub�a desde el cemento y los cos�a con el concreto y los gases, condimentaban: todo tipo de animales dom�sticos y toda la flora de la bendita y vapuleada ciudad. |
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| Mir� a todos lados por seguridad y s� tom� un taxi con aire acondicionado. |
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| -Si fueron los hombres los escritores de la historia, y si esos hombres tambi�n han sido machistas y/o mis�ginos sea por inseguridad sexual o por la amenaza de la superioridad venusina, entonces quiz�s sea coherente pensar que el fuego fue descubierto por la mujer, y quiz�s el hombre comi� la manzana. Homero y March dan la vuelta y Flander de un dedazo los hecha del para�so- dijo sonriendo a su amigo, sentados ya, escuchando jazz en el living a 20 grados. |
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| -Vi el cap�tulo, muy bueno- sonri� -hay mucha latencia en esos s�mbolos, por ejemplo ser�a una importante prueba el descubrimiento de una civilizaci�n de mujeres previa al hecho hist�rico registrado por el hombre del conocimiento del fuego, o la V�bora, que para la filosof�a Ind� es el conocimiento, de quien devine el signo de la charla Griega con Prometeo. De todas maneras, es probable que la mujer, por sus costumbres de estar en las cuevas cuidando los cr�os, haya descubierto el fuego buscando mantener el calor del hogar, mientras los hombres sal�an a cazar, y si bien pod�an llegar a descubrirlo, se me hace menos sutil que la mujer que tiene un cuerpo calloso cerebral m�s ancho que el del hombre, y por tanto, neuronas m�s activas y m�s conectadas entre si, lo que tambi�n explica su comportamiento de Implantadoras de la Civilizaci�n. Adem�s, en �ltima instancia, es solo una percepci�n personal- |
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| -Por ejemplo, la sensaci�n de March parada en la colina mirando el ed�n y Homero echado comiendo el chancho, March siente el para�so y no puede habitarlo: �esa sensaci�n es superior a la sensaci�n del universo informe que te coment� o el que acab�s de invocar vos?, Un mundo que deber�a ser reescrito, una especie de palimpsesto de nuestro informe del uni-verso, �qu� hacemos con estas sensaciones de desubicaci�n total? �De la percepci�n de divergencias alternativas y relaciones?- |
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| -�Y de las excusas que nos imponemos para no hacer nuestro propio palimpsesto? Sin apegarnos a esas percepciones- Dijo su amigo y su piel se puso como de gallina. Llev� el vaso de cerveza a sus labios y bebi�, estaba helada haciendo galas de elogios. El silencio los colm� de vac�o, el suficiente para intentar comprender. En alg�n lado, lejos de la aclimatada habitaci�n, sirenas y tiros colmaban de sonidos la medianoche Guatemalteca, |
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| la gente dorm�a, resonaban tras amplios cristales en una oscuridad caliente, los aires acondicionados. |
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| -Parece que algunos dichosos poseen la comodidad- dijo nuestro h�roe haciendo referencia al sonido de acondicionadores. Luego sirvi� m�s brebaje bavaro en los porrones con piso de hielo. |
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| -Objeto de lujo- reflexion� en voz alta su amigo -culto moderno al consumismo, culto hedonista arraigado en bases sociales movidas por una etica utilitarista. Adem�s, si vos y yo estamos aqu� tomando cerveza en estos c�modos sillones c�modos a 20 grados, somos parte y mismos art�fices de este intricado sistema consumista, desde sus rasgos econ�micos hasta psicol�gicos, porque nosotros estamos, est� el sistema- |
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| -Creo que si, pero ya no propongo ideas en esas tierras donde los hombres han hecho gala de exposici�n, ya no opino sobre esos temas- se excus� -la complejidad de sus relaciones me impiden esbozar un pensamiento coherente que no falte alguna faceta de la verdad- |
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| -Me record�s al viejo Cabalista Luria cuando respondi�: ?Todo est� interrelacionado, as� pues �c�mo expresar lo que ha recibido mi alma? �C�mo ponerlo por escrito??. Lo cierto es que tu situaci�n se traduce en carencia de necesidad, el signo no se expresa y el verbo tarda en articularse. Y como resultado no alcanz�s a verlo. Primero lo sent�s, luego lo articul�s con la palabra y en una tercera y �ltima instancia, lo hac�s materia- |
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| -Como la sombra del hombre que fui, antes, cuando no sab�a que la materia de nuestra inteligencia era el Signo de Ca�n, aunque Hesse intent� explic�rmelo hace muchisimo tiempo- |
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| -Es el hedonismo que te hace dar vuelta la cara ante la devastaci�n que provoca la ausencia de necesidades humanas, implant�ndote un nuevo sistema prefabricado de necesidades que las compr�s en cuotas en escaparates fr�volos y civilizados. Desde el origen temporal de la especie, es decir, desde que la conciencia abri� las puertas del tiempo y de su paso, fue entonces cuando fue necesario empezar a traspasar el conocimiento y la experiencia. L�stima que se halla desvirtuado a la ingenier�a biol�gica- |
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| -Y al hedonismo tambi�n- |
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| -Cuando alguien detiene el tiempo en su nombre es llamado Inmortal y sus letras se escribir�n siempre con may�sculas, porque ese alguien detuvo el �ltimo instante de su conciencia en una ?poderosa palabra?, y luego se ech� a dormir a so�ar otro hombre, parafraseando a Borges. El hedonismo sublimal y patol�gico desfigura la �ltima mueca de sarcasmo, y en ese instante se alcanza la gota justa para buscar el Vac�o en nuestras propias Ruinas Circulares y echarse a so�ar otro hombre hasta ser el otro hombre, y comprender que fuimos el sue�o de otro hombre que nos antecede y nosotros, pese a esto, volveremos a so�ar otro hombre. Pero esta vez sin humillaci�n, sin deseo- |
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| -El Comandante fue a crear una leyenda a Sierra Chica, y en su nombre banderas rojas de gloria y ausencias negras se elevaron. Pero no consigui� nada m�s all� de su rostro en todos los fr�os p�lpitos del consumismo, eso si, con letras de molde. Y hasta quiza si hubiese conseguido el cambio, no podr�amos estar hablando del sistema, como en Cuba- volvi� a excusarse cediendo aun m�s terreno. |
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| -El insomnio se manifiesta entonces como una necesidad de cambio- replic� el amigo, sereno y conciso mientras serv�a m�s cerveza -y tu presencia ante m� explica el sentido de tu necesidad, explica el origen, es claro, daras un paso atr�s y volver�s a comenzar, esta vez, con un camino seguro que nunca volver�s a tomar, esta vez, libre del deseo, vac�o- |
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| Nuestro personaje bostez� y sonri�, era hora de dormir y detener el universo, y so�arlo. |
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| Pero entonces volver�a a suceder, volver�a a llegar la Palabra como en otros tiempos y en otras tierras porque Tepeu y Gucumatz hab�an dialogado bebiendo una cerveza, hab�an examinando y especulado hasta llegar a una simbiosis con sus palabras y sus pensamientos: crear�an al hombre y su mundo desde el vac�o carente de signos que le den sentido. |
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| Fue un d�a ardiente en Guatemala. |
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| II |
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| Un d�a el sol se apagar� para siempre. Y sus postreros latidos prestos a saltar al vac�o, se consumir�n para siempre en ese mismo vac�o. �La vida es una carrera hacia el vac�o?. Advertir esta cuesti�n deber�a doler. Llegar es dejar de moverse, esta regla se cumple para todo, incluso en nuestra historia. |
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| En este momento secreto comprendo que yo trataba de sentir un sentido en lo que hac�a. Pasi�n le llaman algunos, y quiz�s sea esa pasi�n la que nos mueve, porque la pasi�n es energ�a, y es esta la responsable de que nuestro cuerpo funcione. |
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| El hombre necesita sentir Sentido, a veces pienso que es la �nica necesidad natural del ser humano social. Sin emitir juicio alguno sobre lo que ese Sentido significa en su ambiente social, en su territorio particular, en su era. Que puede oscilar desde de la cima y la sima de la meditaci�n, hasta la fren�tica movilidad hedonista de nuestra civilizaci�n; estas oscilaciones presentes en el campo f�sico se dan tambi�n en el intelectual. |
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| Aquel que medita no se preocupa por la comida, adem�s el sitio de meditaci�n es cercano al lugar donde obtiene alimento, elemento indispensable para continuar ese Sentido: la meditaci�n. |
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| Como existe la movilidad de los gases tendiendo a ocupar el vac�o, en el otro extremo tenemos la movilidad fren�tica hacia el vac�o hedonista de la civilizaci�n. De esta manera en su agitaci�n encuentra motivo, sentido, entonces el ser humano se agita para conseguir alimento y en el medio cede, su capacidad de meditaci�n a costa de su supervivencia, sosteniendo de esta manera, por el contrario al caso anterior, la posibilidad de procreaci�n. El otro, pasivo y est�tico, no consigue procrearse, quiz�s movido por el cenit o nadir en su reflexi�n. |
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| Intuitivamente llegamos a la expresi�n siguiente: Si se agita poco no alcanzar� el objetivo, si se agita demasiado tampoco[1]. |
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| Estos fen�menos descritos tambi�n pueden ser equiparados con el comportamiento de los espermatozoides, entes vivos de naturaleza muy din�mica, estando en esa funci�n, Su Sentido, la supervivencia. No todos llegan, no todos son concientes que no llegaron, quiz�s nadie sabe donde va, y claro est�, nadie sabe de donde viene. Nuestros genes como individualidad de un programa especifico, atados a la cadena de nacimientos y muertes de su azar, envejecen hasta el final, evitando la extincion. El vac�o. |
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| �Es el vac�o el signo del vac�o?. �Vac�o relleno de vac�o? |
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| La vida es un instante repleto de posibilidades, antes de ese vac�o: tal es su sentido. |
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| �no es liberador saberlo? |
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| III |
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| Hac�a 3 horas que el sol se hab�a apagado en p�stumos lastimeros esfuerzos lum�nicos, sus rasgos confirmaban la especulaci�n: se transform� en Enana Blanca. Tepeu y Gucumatz estaban dentro del Coraz�n del Cielo prestos a abandonar el ex sistema solar condenado. La vida part�a buscando luz, energ�a que no abundaba. |
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| Deambularon por el Universo millones de a�os, jam�s volvieron a encontrar otro planeta para habitar. |
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| Mientras, el Universo se extingu�a, sin remedio. |
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| Ambos amigos replanteaban a diario el vac�o que se aproximaba, buscaban el signo de ese vac�o, pero el signo que subyace en el interior del sujeto que referencia al signo, y la pregunta se planteaba �Es el vac�o el signo del vac�o?. Entonces, sin siquiera notarlo, una pareja contemplaba con brillante deseo la densa oscuridad del espacio, m�s all� de los l�mites del Coraz�n del Cielo, m�s all� del continente donde subyac�an sus almas. El hombre dijo ?Sab�a que el tiempo se acababa y por eso quiero que te estrelles conmigo ahora y morir, si tan solo pudiese soportar el trago amargo de este �ltimo hundimiento, cuando mis labios se expresen en el medio de esta noche repleta de una oscuridad plateada puedo ver tu sonrisa perderse. Est�s atenuada y confusa. Puedo sentirlo, pero siente, siente como puede todo caer y ser detenido, arriba y abajo el espacio asfixia en un tenue recuerdo de nuestra tierra, podr�s ver caer los velos de la hipocres�a racional ante tus ojos, sentir�s el universo estallar y despu�s nada dir�s, estallaremos con �l. |
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| Esta noche amor, esta noche.?[2] |
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| En el estadio Aleph en el cual se encontraban dentro del planeta nave Coraz�n del Cielo, justo cuando Beth deber�a dar inicio con las jornadas laborales, el universo se extinguir�a para siempre. |
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| Y Tepeu aun, no pod�a dormir. |
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| Gucumatz observ� sofocado de espanto, a trav�s del ap�tico tiempo, como la materia se desintegraba, polvo y luego gas, para dejar lugar a la nada: la gravedad agonizaba. |
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| El Coraz�n del Cielo se encontraba suspendido en el seno del vac�o. No hab�a nada junto, ni materia alguna que vibrara excepto las part�culas virtuales[3] del vac�o. |
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| De repente, sin saber cuanto tiempo hab�an permanecido en ese estado, los sistemas anunciaron el final: el neutrino desaparec�a, su temperatura descend�a dr�sticamente, entonces lo verificaron: el vac�o es fr�o. |
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| Tepeu dijo a Gucamatz -M�s all� de todos nuestros signos, m�s all� del sentido trascendente del vac�o, no hay nada, solo vac�o. Quiz� no posea signo, quiz�s sea lo �nico que no lo tenga. Quiz� decir que es fr�o y oscuro, sea una forma de explicarlo y significarlo, nada m�s, pero nada nos dir� de simisma- |
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| -Que se llene el vac�o entonces y que se muevan los quarks, que jueguen a ser dios y hagan surgir las galaxias y los sistemas solares y planetas con su agitaci�n- |
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| -Dios no juega dados- concluy� Tepeu y un campo gravitatorio lo suficientemente intenso para generar part�culas elementales se dispuso a ser generado en el Coraz�n del Cielo, Gucumatz dijo mirando tras los cristales -Que este vac�o se retire y desocupe el espacio y al hacerlo, lo cree- una terrible explosi�n[4] se produjo, pero los campos del Coraz�n del Cielo solo funcionaban para protegerlos del infernal berrido de radiaciones de todos colores formas y potencias. Este primer estallido, dada su debilidad, expuls� el material c�smico hacia la dispersi�n pero inici� su contracci�n tras un breve lapso, dejando de existir nuevamente. Nuestros h�roes entend�an que el suceso estaba ocurriendo por motus propio, y as� el Universo, al fallar un intento de lograr su estado de m�nima energ�a, generaba otras explosiones m�s all� de la sensaci�n de un tiempo inapreciable. |
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| Cuando las mediciones de potencia denotaban estallidos de enormes fuerzas, los fragmentos creados por ella se dispersaban a velocidades extremas quedando aislados y sin posibilidad de agruparse en galaxias. Entonces todo tend�a a la inm�vil hasta otro estallido de condiciones opuestas a la anterior, oscilando sus par�metros de descarga, un p�ndulo infinito, un sistema sin inicio ni fin, el �nico sistema sin inicio ni fin. |
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| Hasta que sucedi� un estallido con la magnitud de energ�a exacta y necesaria para que todo vuelva a comenzar[5], pero no como dijeron los Griegos o Nietzche, nunca podr�a ser igual, ellos estaban presenci�ndolo. |
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| Gucumatz explic� al ver el inicio de las primeras espirales que devendr�an en Galaxias -El signo del vac�o es el g�nesis, todo nace del vac�o de nuestro pensamiento, hasta este hermoso cosmos, al cual no nos velveremos a apegar Tepeu, y otra vez, porque nosotros estamos, est� el sistema, nosotros somos quienes podemos crear el Sentido de este sistema[6]- |
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| Cuando lograron ubicar coordenadas precias de planetas disponibles, se dirigieron al 3 planeta azul de un sistema solar compuesto por 9 planetas, aterrizaron enamorados de las similitudes y encontraron la imagen de su semejanza. No de su igualdad porque pudieron verificarlo: Los esquemas biol�gicos tendian a repetirce. Y adem�s, las constantes f�sicas, en realidad, no eran tan constantes, se podri�n dar infinitos estados de m�nima energ�a posibles. |
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| Convivieron unos a�os ense��ndole lenguaje y ciencia, luego, cuando el hartazgo de la inmortalidad los impuls� a vagar, partieron dej�ndoles la historia de un G�nesis en una ardiente Guatemala donde Tepeu y Gucumatz dialogaron creando al hombre y su mundo. |
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| Tendr�an al menos, unos 10360 millones de a�os hasta el pr�ximo signo del vac�o. |
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| lector, su significado me escapa, los hechos que fueron y ser�n, no me permite negarlo, impenetrables |
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| , como la sensaci�n del tiempo. |
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| [1] Buda nos dice en el El Serm�n de Benar�s: ?�Cu�l es el camino que abre los ojos al esp�ritu, que conduce al reposo, a la ciencia, a la iluminaci�n, al nirvana? Sabed primero que se encuentra justamente entre el ascetismo y la vida mundana. Sabed despu�s que es un camino de ocho sendas... ? Vio una gran verdad acerca de los t�rminos medios. |
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| [2] El Fin de los Tiempos, Prototipo de Conciencia. |
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| [3] Part�culas Virtuales: Part�culas de existencia temporal y carga infinitesimal. Descubiertas experimentando el vac�o. |
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| [4] Paul Davis hace hincapi� en el apartado ?Din�mica C�smica? de su Libro El Universo Accidental: ?El suceso de la creaci�n equivale a la aparici�n instant�nea del espacio, as� como de la materia. No es la explosi�n de un trozo de materia en el seno de un vac�o preexistente? |
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| [5] El F�sico Carter observa que si los par�metros fundamentales tuvieran un valor diferente, no estar�amos aqu� para comentarlo. |
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| [6] Este Universo es percibido por Nosotros y en palabras de John Wheeler: Aqu� esta el hombre, �c�mo ha de ser, pues, el Universo?. Para Barrow y Nanopoulos nuestra existencia condiciona la estructura del Universo. |
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