El Hotel
El origen natural de nuestro camino dio como resultado un precipitado final. Si bien la mara�a de sucesos acontecidos entre la llegada al hotel con sus contingentes sucesos, y nuestra esperada fuga, yo creo que todo encaja muy bien. Solo es cuesti�n de entender.
YO, entre valijas caminando por calles de bocas ro�das, y egos encumbrados hasta llegar al peque�o hotel. El conserje, hombre de fuerte vozarr�n, sin mirarme me alcanza la llave y anota mis datos. -Habitaci�n 8372. Derecho por el pasillo en el fondo, bien al fondo hay una luz, s�gala.
A m� me alcanzo la 25972, sin decir palabra. Me pareci� que algo no andaba del todo bien. Antes de dejar el mostrador, me toc� el hombro mirando mis pies, parec�a fijarse si estaban limpios, no sab�a a que se refer�a, hasta momentos despu�s.
Tormentas de arena, movimientos de placas tect�nicas, furia de volcanes, maremotos y YO ante la puerta observando un mundo de acontecimientos, tras ella. �C�mo poder dar el paso? -con la cabeza- dije
Ac� vamos a hacer la vida- pens�. Tir� las cosas en la cama renga y abr� la ventana. La luz estaba empa�ada por el humo de la calle. La vetusta visi�n me acongoj�.
Mir� como mi amigo desapareci� tras la luz y las puertas se cerraron, camin� unos pasos m�s y pensando no encontrar mi habitaci�n tropec� con ella cayendo con los pies hacia delante pate�ndola. Me levant� y sin entender como pod�a estar all� el n�mero, rezaba 25972, ingres� cerr�ndola.
Un poco atontado me sent� en la cama, no hab�a tantas habitaciones y el hotel no parec�a tan grande desde afuera, entonces los n�meros deb�an significar algo,
Cuando me ech� a la cama con �nimos de hacedor de respuestas, vi las paredes proyectar el tiempo, vi el techo volverse humo, vi, sin ver del todo, las espuelas de una gran m�quina infernal, corriendo bajo y sobre m�, entonces fue cuando pens� buscar la puerta para escapar, pero el territorio llano me dej� perplejo. No ten�a sentido correr,tales extensiones no estaban antes,todo se magnificaba en la distancia, cuando en verdad deber�an disminuir por la falta de zoom de nuestro sistema visual (defecto natural). Calcul� la distancia que me separaba de la puerta y la recorr� en pasos, al estirar mis manos no encontr� el picaporte, avanc� m�s, mucho m�s, pero el picaporte no estaba.
;Me despierto al d�a siguiente mientras tomo el desayuno recordando el sue�o donde me veo corriendo sobre una pelota que avanza tan r�pido como creo avanzar. �Es que siempre la taza de este tipo de negocios es tan barata?. �C�mo es posible? Y claro, a estos tipos no se les despierta la cabeza para atender bien a sus inquilinos. Y este t� tan fr�o. Y ni siquiera una m�sera medialuna. �Y como es posible que no haya una mujer de la limpieza que haga su tarea como si estuvi�ramos en el primer mundo?
-Que sue�o extra�o que tuvimos anoche. �No te parece?
-Me parece que la humedad me quem� la noche, no sab�s con el desconcierto con que me levant�, por un momento, que digo momento, un segundo, una mil�sima, me pareci� ver una m�quina infernal controlando todo a todo momento, y que encima conspiran d�ndonos lo que m�s anhelamos para estrellarnos precisamente en nuestros anhelos, quisimos amor, el sexo libre nos empez� a matar, necesitamos informaci�n, la informaci�n digital nos asfixia, quisimos libertad, nuestros derechos y obligaciones nos retienen y cohercionan en nuestros estado nacionales democr�ticos como �ltimo basti�n de los antiqu�simos mecanismos de control social, cuando las dictaduras complicaron el escenario vino la super democracia, y aunque el pueblo no acept� a los dirigentes, igual debe votarlos porque no hay opci�n del voto en blanco: �Quien eleg�s: Ali Baba o los 40 ladrones?... �qu� loco no?
������������ -S�, loco. NO te parece que todo esto est� mal hecho. La naturaleza no nos tuvo en cuenta cuando hizo los dise�os. Como quiere que escalemos monta�as si son tan altas. Nos cansamos. Y encima este conserje que no te da bola y deja las cosas como est�n. �Sab�as que no hay agua en el ba�o?
������������ -�La naturaleza quiere?. El ser humano es el �nico mam�fero que quiere, en realidad, el �nico organismo vivo que desea, todos los dem�s, son no m�s. El hombre se afana en su deseo como la sanguijuela a su hu�sped, que le deja los frutos de su crianza, y nos desarrolla dentro un nuevo universo, as� como el poseer, la crianza del deseo, somos el universo de nuestra� posesi�n.
Se acerc� una mesera vieja y renga con maloliente delantal y un plato de heladas y duras medialunas. Los dej� sobre la mesa lo m�s de amor y sonriendo exclam� -quiero mandar un saludo a todos los que me conocen y a mi madre que me esta mirando-
������������ -Dijo cualquiera-Y se fue sonri�ndonos lo m�s de amores.
-Che, me parecen que nos est�n filmando- Y entonces escuchamos sonrisas, o m�s bien escuch� risitas que dec�an -Vos tambi�n escuchaste esas sonrisas-dijo mi amigo y lo mir� perplejo, afirmando inafirmables.
-Me da miedo- le coment� a mi amigo y dudamos. �Pas� una nube y la llam� para detenerla, me sub� y le dije a mi amigo -yo me bajo en la pr�xima!, �Vos?-
No contest�, sub� a la nube y baj� en casa, 2 m�s all�.
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