ENGAÑANDO A LOS ENGAÑADORES
O el increíble descubrimiento (fraudulento) del Arca de Noé.
Atheists United.
Yo soy la persona que puso al descubierto una serie de documentales falsos de televisión como la propaganda fundamentalista que en realidad eran, y como resultado, forzó a las emisoras de televisión a examinar, en adelante, mucho más de cerca las afirmaciones de las compañías productoras.
Mi parte en el asunto del Arca de Noé comenzó como una broma. Yo siempre he sabido que los creyentes pueden ser increíblemente crédulos – que creen cualquier cosa que provenga de su "Libro Sagrado" o parezca validarlo, sin importar qué tan ridículo o descabellado pueda ser. Siempre me molestaba cuando leía acerca de las enormes sumas de dinero que obtenían sus cómplices predicadores. Y soñaba con desenmascarar algún día a esos bandidos fanáticos de la Biblia.
En febrero de 1993 una compañía productora de filmes llamada "Sun International Pictures" produjo un programa en la CBS llamado "El Increíble Descubrimiento del Arca de Noé". Esta película decía presentar evidencia científica que validaba la historia del diluvio en la Biblia; y gran parte de sus "pruebas" descansaba en los supuestos relatos oculares de personas que afirmaban haber visto el arca. Yo no sólo era uno de ellos; yo era, de hecho, la pieza central de la película. El programa me mostraba sosteniendo un pedazo de madera que yo decía que provenía del Arca y explicando cómo lo había encontrado.
Todo comenzó cuando vi un largometraje llamado "En Busca del Arca de Noé", por los mismos autores, algunos años atrás. Recuerdo haberme molestado porque ellos habían presentado ese cuento de hadas como un hecho. Luego, en 1985, escuché un debate entre el Dr. Duane Gish del Instituto para la Investigación de la Creación (ICR por sus iniciales en inglés) y el librepensador Fred Edwords. Yo estaba muy disgustado por los absurdos argumentos que presentaba Gish; así que decidí escribirle una carta, en broma, en la que le contaba de mis esfuerzos en Turquía para tratar de encontrar el Arca. La carta contenía unas referencias absurdas a personajes imaginarios como "el señor Asholian" y su yerno "Alis Buls Hitian". ¡Pensé que incluso los más ingenuos creacionistas serían capaces de darse cuenta de un juego tan evidente! Pero me equivocaba. Para mi gran sorpresa, el Instituto se mantuvo en contacto conmigo durante años para que le proporcionara información adicional. Finalmente, acordé reunirme con John Morris Jr., quien pidió ver las fotografías que yo había tomado. Discurrí un cuento acerca de otro compañero de viaje, "Vladimir Sobitchsky", que desgraciadamente había caído en la grieta de un glaciar mientras llevaba consigo todas mis fotografías, y el pobre hombre había sido enterrado vivo. John Morris ofreció, por lo menos dos veces, financiar un viaje al monte Ararat en Turquía. Me negué en todas las ocasiones, aunque él continuó pidiéndomelo durante unos siete años.
Después de decidir hacer una versión aumentada de "En Busca del Arca de Noé", los de Sun International se enteraron de que serían incapaces de encontrar a ningún académico legítimo que otorgara validez a sus conclusiones, así que fueron al ICR para encontrar sus propios "expertos" – y allí fue donde supieron de mí. Cuando la compañía productora me pidió aparecer en su programa, yo dudé porque sabía del problema en que me podía meter.
Entonces contacté al Dr. Gerald Larue, un experto en crítica bíblica que es Profesor Emérito de Historia Bíblica y Arqueología en USC. Yo lo había escuchado hablar muchas veces y lo admiraba mucho. Él se rió cuando le conté mi plan y dijo que él y otros estudiosos, en una presentación anterior, habían sido mal representados por Sun International. Lo habían llamado para sacar al aire su opinión como experto, y también para leer una declaración preparada. Pero cuando el programa salió al aire, la parte de las opiniones había sido totalmente eliminada, dejando sólo la declaración preparada. Así, el Dr. Larue y yo nos dimos cuenta de que ésta sería una oportunidad perfecta para exhibir las tonterías que Sun International había vendido al público americano, con la acrítica ayuda de CBS. El Dr. Larue me dio entonces algunos consejos invalorables para detener esto.
Todo lo que sé sobre el monte Ararat es lo que he leído en la enciclopedia. La madera que yo decía que provenía del Arca era en realidad un simple pedazo de pino de California que encontré cerca de las vías del ferrocarril. De hecho, hice un video de mí mismo preparando la madera en mi cocina. Primero, la herví en agua y le agregué toda clase de especias. Le puse todo lo que pude encontrar: salsa de tomate, teriyaki, sal, nuez moscada, perfume... ¡de todo! Luego la horneé en la estufa para endurecerla y hacer que pareciera vieja.
Incluso le di a la compañía productora un pedazo de la madera para que lo examinaran, pero obviamente no estaban interesados en la verdad; todo lo que querían era una buena actuación. Si realmente les hubiera preocupado la verdad, ¡me habrían preguntado por qué el Arca de Noé olía a salsa de teriyaki!
Lo único que hicieron para verificar mi historia fue darle una grabación de mi entrevista a un psiquiatra evangélico. E incluso aunque ellos sabían que yo era un actor profesional, ¡el doctor dijo que yo sonaba muy convincente!
Mi intención al hacer todo esto era lograr que algún tele evangelista célebre se pusiera en contacto conmigo para aparecer en su programa y contar mi historia. Yo quería ganarme su confianza y luego, en televisión en vivo, darles una dosis de realidad al descubrir toda la cosa. Por desgracia, antes de que esto ocurriera, se acumularon presiones y no me fue posible continuar con mi plan. El Dr. Larue apareció primero; y luego Sun International hizo todo lo que pudo para mantenerme quieto. Amenazaron con demandarme; me dijeron que la policía y el FBI estarían a mi puerta a cualquier hora, diciendo que yo había cometido un delito federal; perderíamos nuestra casa, etc. Mi esposa estaba tan preocupada por ésta y otras amenazas que temía por los niños y quería divorciarse de mí. Por eso me mantuve callado por varios meses.
Cuando leí, no obstante, que CBS planeaba colaborar con Sun International en dos más de los falsos documentales, supe que tenía que hablar sin importar las consecuencias. Estos intentos de la derecha religiosa radical de lavarle el cerebro al público con su propaganda habían llegado demasiado lejos. Así que aparecí en un programa de entrevistas producido por Atheists United, y luego di un discurso en la Freedom From Religion Foundation.
Los medios rápidamente recogieron la historia. Algunos reporteros, como Howard Rosenberg de Los Angeles Times, sabían quiénes eran los verdaderos villanos; pero otros torcieron las cosas. Inside Edition realmente me hizo trizas. En ese programa, el reportero Tony Cox le preguntó al ejecutivo de Sun David Balsiger si quería vengarse de mí por haber puesto al descubierto sus tonterías – ignorando el hecho de que Sun había estado perpetrando fraudes contra el público americano durante años. Por supuesto, Balsiger se lo tragó, desempeñando hábilmente el papel del ejecutivo agraviado, diciendo que "él tiene que vivir con el hecho de que engañó a 40 millones de televidentes".
Luego el programa cerró diciendo que hay creyentes y no creyentes, y que yo era un no creyente que "mintió" (sus palabras) para probar mi punto. ¡Para que hablen de hipocresía! En la revista Skeptic (primavera de 1994) Jim Lippard escribió un reportaje de investigación, en el que revelaba varias docenas de mentiras y trucos de propaganda desorientadora que Balsiger había escrito para el programa del Arca de Noé, y que la compañía productora, a sabiendas y maliciosamente, había presentado como si fueran hechos. ¡Él demostró, por ejemplo, que la compañía tenía información adecuada de que todos los pretendidos "testigos oculares" eran falsos!
Ahora, algunas personas han dicho que yo hice esto por dinero o por fama. Pero si eso es lo que yo hubiera querido, podría haberme seguido con el ciclo de conferencias y haber hecho una fortuna. O también podría haber cocinado más piezas del Arca y haberlas vendido como "reliquias sagradas". No; igual que los policías encubiertos pueden comprar drogas para atrapar a los dirigentes de una mafia, lo que yo hice era simplemente una nueva clase de operación "pinchazo": ¡engañé a los engañadores!
Lo bueno de todo esto es que, gracias a mis esfuerzos y a los del Dr. Larue, CBS canceló su proyectada colaboración con Sun International. Sólo espero que mis esfuerzos puedan de alguna manera hacer que la gente se percate de cuán deshonestos y sucios pueden ser los fundamentalistas cristianos cuando quieren imponer su clase particular de religiosidad como "la verdad".
Atheists United
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