De Sergio Aranda
Seamos francos, ¡Es cierto! Dios existe....... pero solo en las cabecitas de los que creen en él.
Tengo un historia, absolutamente verídica que me ha ayudado aún más a entender como funciona la cabecita de estos creyentes.
Resulta pues, que mi hijo a los tres o cuatro años inventó varios amigos imaginarios, de los cuales hablaba sin cesar, ellos (sus amigos imaginarios) tenían toda clase de virtudes y pasaban por muchas vicisitudes de las cuales siempre salían indemnes, puesto que por alguna razón y a pesar de que a veces les ocurrían tragedias ellos eran invulnerables. Igual que en los dibujos animados.
Cuando reparé en ello me di cuenta de que: Dios es el amigo imaginario de los adultos. Por supuesto su reino, sus poderes y su forma de utilizarlos, están estructurados de manera más "orgánica" de modo que pueda ser "creíble" sin embargo no por eso deja de ser lo que es: una ilusión.
Hay seres humanos que no
logran separar la verdad de la fantasía y muchos escogen vivir en ella. Por
supuesto es su decisión, sin embargo no deben, no pueden obligarnos al resto a
creer en ellas. Su actitud está más cerca de la esquizofrenia que de la
verdad.