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Boletin Ejercicios 20 |

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Editorial:
Los Ejercicios del que da Ejercicios (17) |
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“Después de acabado el ejercicio..., miraré cómo me ha ido” [77] |
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+ No me puedo negar a mí mismo esta preciosa “adición”, la quinta, que he recomendado y “exigido” al ejercitante, desde el primer ejercicio, y en todos, como una pieza esencial de los mismos. En realidad debería ser mi cierre de cada día. Pero, al menos, que lo sea al final de todo el proceso. Una historia (y más la historia de Dios en otro, en la que, por gracia, he participado) no releida atentamente, es una historia no registrada, no interiorizada o, lo que es lo mismo, una historia que resbala, que no deja huella, una historia vivida sólo por fuera, desaprovechada en lo mejor de sí misma.
+Porque tambien la historia de los ejercicios, que acabo de acompañar, es más que historia para mí. Es comunicación de Dios. “Miraré cómo me ha ido...” ¿Mal ¿Bien? ¿Qué me ha comunicado Dios con ese “irme mal” o “irme bien” ¿Con respecto a qué este “mal” y este “bien”? ¿Qué significa “irme mal” o “irme bien”? Objetivamente, se entiende. Porque no es cuestión de que mi sensibilidad haya quedado insatisfecha o satisfecha, o de que humanamente haya “fracasado” o tenido un “éxitazo”. Mi función ha sido la de ser “instrumento”, pura herramienta. Herramienta que, porque quiere serlo de Dios, libremente se deja usar. Pero que se puede resistir a ser utilizada o puede funcionar por su propia cuenta.
+ Por lo dicho, ”irme mal” o “irme bien” podrían traducirse en mi caso: “haber estorbado” a Dios o “haber colaborado” con El. Los “signos” visibles de lo uno o de lo otro son diversísimos y muchos de ellos fáciles de descifrar. Bastará, por ejemplo, aplicar a mis estados de ánimo las “claves” de Pablo en Gal. 5, 16-26. Por los “efectos” en mí puedo concluir por quién he sido movido y, consiguientemente, si he estorbado o no, en qué y cómo. Cosa de la que San Ignacio mantenía en vigilancia profunda constantemente sobre sí mismo: “...yo para mí me persuado que antes y después soy todo impedimento; y de esto siento mayor contentamiento y gozo espiritual en el Señor nuestro, por no poder atribuir a mí cosa alguna que buena parezca; sintiendo una cosa (si os que más entienden, otra cosa mejor no sienten), que hay pocos en esta vida, y más echo, que ninguno, que en todo pueda determinar, o juzgar, cuánto impide de su parte y cuánto desayuda a lo que el Señor nuestro quiere en su ánima obrar” (Carta a Fco. De Borja 15 marzo 1545)
+”y si mal, miraré la causa donde procede”. “Mirar” es más que ver, es observar con voluntad de descubrir algo: la “causa”. Que necesariamente tiene que estar en mí. O en mi entorno. En ella tengo algo que ver. Por inconsciencia, tal vez, o por ignorancia. “Mirar la causa” es disponerme a ser liberado por el Señor con su liberación, que empieza por “abrirme los ojos”. Si advierto signos negativos, la causa de los mismos no puede provenir de El. Pero, si me paro a descifrar causas, -como en la desolación [322 -, con toda seguridad resultaré enseñado. Entonces, y si llego a descubrir raices mías de esos signos, “arrepentirme, para me enmendar adelante”.
+ “si bien, dando gracias a Dios nuestro Señor”. Ignacio se confiesa de “cómo dos años había sido trabajado de este vicio” (Autob. Prólogo, 1), de apropiarse como mérito propio lo que era regalo, de colgarse medallas que no había ganado. Si he estado durante días ayudando al ejercitante en su inmersión profunda en la gratuidad de Dios, ¿cómo puedo yo autoengañarme saliéndome de ella en este capítulo de mi historia de salvación, que es “haber dado Ejercicios? Puede valerme, tambien a mí, lo de Luis Gonçalvez da Cámara:”El Padre me dio por remedio que muchas veces refiriese a Dios todas mis cosas, trabajando de ofrecerle todo lo bueno que en mí hallase, reconciéndolo por suyo y dándole gracias dello; y en esto me habló de manera que me consoló mucho, de manera que no pude detener las lágrimas” (Autobiografía, Prólogo del P. Luis Gonçalves da Cámara, 1*)
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Recomendamos... |
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Alemania
GERTLER Thomas, S.I. “Exercitien und Evangelisierung”: Canisius. Mitteilungen der Jesuiten, Weihnachten 1999, 25-27
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Argentina
“Aversión entre hermanos y aversión al Superior”, -Del cap. X de las Industriae ad curandos animae morbos, del P. Claudio Acquaviva (1600), Boletin de Espiritualidad, 179, septiembre-octubre 1999, p. 23
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Brasil
CABARRÚS, C.R., “O exame, via de acesso ao discernimento”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 29-36
COTA, T. “A Missão do(a) acompanhante no discernimento espiritual”.Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 5-25
DA SILVA, E. “Atualidade dos Exercícios Espirituais diante da religiosidade pós-moderna”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 38 (Dezembro 1999), 5-16
FILHO, S. “Uma questão de identidade: O acompanhante espiritual”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 43-56
GONZÁLEZ-QUEVEDO, L. “Sacramento da reconciliação e Exercícios”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 38 (Dezembro 1999), 53-61
IGLESIAS, M. “O encontro com Deus e os exercícios inacianos”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 80-86
LISBÔA, P. “Inácio de Loyola e a liturgia nos Exercícios”, Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 38 (Dezembro 1999), 27-31
MERCIECA, E. “O acompanhamento espiritual como ministerio na Igreja”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 63-67
NAVARRO, M. “Eucaristía e Exercícios”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 38 (Dezembro 1999), 44-52
SMYDA, M. “Sacramentos da iniciação cristã e Exircícios Espirituais”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 38 (Dezembro 1999), 35-43
VERÓN CARDENAS, S. “Alguns pressupostos do acompanhamento espiritual”. Itaici, Revista de espiritualidade inaciana, 37 (Setembro 1999), 57-62
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Canadá
ENGLISH, J. “La spiritualité dans le monde d’aujourd’hui” Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 92 (octobre-decembre 1999), 233-248
KOLVENBACH. P. “ La spiritualité ignatienne et les laïcs”, Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 92 (octobre-decembre 1999), 223-232.
MADORE Lucile, “Les nouvelles ‘Fiches pédagogiques EVC’. Orientations fundamentales et aperçu du contenu. En Cahiers de Spiritualité Ignatiennne, 92 (octobre-décembre 1999) 251-266
IGLESIAS Ignacio “A cause de l’Évangile, afin d’en avoir ma part” (1 Cor 9,23). “Donner loes Exercices” , une maniere de les faire”, En Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 92 (octobre-decembre 1999, 267-284
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Chile
CASTELLÓN Jaime, S.I.: “ ‘Diarios Espirituales’ del P. Hurtado”, Cuaderno de Espiritualidad, 118. Noviembre-diciembre 1999, 61 pgs.
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Colombia
RESTREPO D. “El proceso del magis ignaciano”, Apuntes ignacianos, 27 (septiembre-diciembre 1999), 3-29
RESTREPO I. “La práctica del examen ignaciano”, Apuntes ignacianos, 27 (septiembre-diciembre 1999), 31-56
España
CASTILLO José María, S.I. “La ‘tercera manera de humildad’ en los Ejercicios espirituales de San Ignacio”, Proyección. Teología y mundo actual, Granada, abril-junio 1999, nº 193, 123-136.
Estados Unidos
SCHINELLER, J.Peter, “The Pilgrim Journey of Ignatius”. From Soldier to Laborer in the Lord’s Vineyard and its Implications for Apostolic Lay Spirituality, Studies in the Spirituality of Jesuits, 31/4 september 1999, p. 41
Francia
PERRET Geneviève, “Les larmes dans la prière”, Christus, 185, janvier 2000, 104-113
Todo el nº 185 de Christus, dedicado al tema “L’homme dans la création. Partenaire de l’Alliance” contiene artículos útiles para quien da Ejercicios, v.gr. “Vivre dans la grâce d’un autre” (8-18), “Penser Dieu createur” (38-45)...
India
BAUBERGER, S. “Ignatian Spirituality and Practice of Zen” Ignis, 1999/2, 62-69
CASTELINO Herman, S.I., “The Autobiography of St. Ignatius of Loyola. Some educational Lessons from it”, Ignis, 1999/4, 39-47
DHANARAJ. “Nammazhvar and the Contemplation to Obtain Love. Ignis, 1999/3, 16-27
FERNANDES Inacinha, SAC, “Realizing the Charism of the Pallottine Missionary Sisters through the Spiritual Exercises of St Ignatius”. Ignis 1999/4, 4-30
FLEMING D. “Ignatian Spirituality:A Perspective”, Ignis, 1999/2, 3-12.
MURRAY, J. “A day with St Ignatius”. Ignis, 1999/2, 31-40
PADBERG, J. “Questions for Jesuit and Ignatian Spirituality”. Ignis, 1999/2, 13-30
DHANARAJ, S.J. “Nammazhvar and The Contemplation to Obtain Love, Ignis 1999/3, 3-15
SCHINELLER Peter, S.I., “Deep Personal Love for Jesus Christ: An Eight Day Retreat”, Ignis, 1999/3, 33- 58
Inglaterra
IVENS Michael, S.I. “Desire and Discernement”, The Way Supplement, 1999/95, 31-43
Italia
COUTINHO, P. “Los ejercicios de mes en la India”, CIS, Revista de Espiritualidad Ignaciana, 91, XXX, II/1999, 34-44.
O’LEARY, B. “La alegría de Cristo resucitado”, CIS, Revista de Espiritualidad Ignaciana, 91, XXX, II/1999, 45-58
SCHIAVONE P., “Il Padre negli Esercizi Spirituali”, Tempi dello Spirito, luglio-settembre 1999, nº 138, 217-241. Continúa en Tempi dello Spirito, ottobre-dicembre 1999, nº 139, 275-313.
México
EMONET Pierre, S.I., “San Ignacio de Loyola y el Peregrino ruso”, Revista de Espiritualidad, 58, septiembre-noviembre 1999, 36-45
MARTÍNEZ, D. “Ignacio de Loyola en el inicio del nuevo milenio”. Revista de Espiritualidad, setiembre-noviembre 1999, nº 58, 28-35.
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ARTÍCULOS LEÍDOS PARA UD.:
Spencer Custodio Filho, sj. Una cuestión de Identidad: El acompañante Espiritual. Itaici, 37 (setembro 1999) 43-56.
1. El presente artículo busca una comprensión del acompañamiento espiritual , pues resurge hoy con designaciones y significados poco definidos. Para eso empieza con un eshaustivo recorrido histórico, desde la problemática antigua de la relación maestro/discípulo, hasta el counseling y el compartir en grupo de nuestros días. Repasando la época patrística, los inicios del monacato, Bernardo de Caraval y los místicos medievales, la devocio moderna, Ignacio de Loyola, Francisco de Sales, etc. desfilan los acentos de escuela que de algún modo son : la persona que desea progresar en la vida cristiana, la mirada de Dios que la sostiene, la ayuda del acompañante.
2. Continúala búsqueda de una nueva comprensión teológica del acompañamiento: el acompañante espiritual ayuda a las personas a centrar la atención en sus experiencias, que son el lugar privilegiado del encuentro con Dios. La experiencia personal se presenta como la recepción de la realidad del mundo y de la revelación: encuentro de lo que existe con un ser consciente y condicionado. Quién encuentra a Dios, de algún modo lo esperaba ya, pero esta relación vivida en la oración es portadora de significado para la realidad. Los significados a descubrir experimentar son la misericordia y el llamado a la vida que Dios mismo es, la vocación personal como optimización de este llamado convertido en compromiso con la realidad y confrontado con un sentido eclesial, la liberación de limitaciones culturales.
3 Por fin se trata la diaconía del acompañante como teografía y mistagogía. El primer momento se sitúa al acompañado en el camino de la relación con Dios a través del lenguaje que este utiliza para relatar su experiencia de oración. El segundo momento es la ayuda dada al deseo de seguimiento desde la Escritura, las espiritualidades y métodos de la rica tradición cristiana. El acompañamiento espiritual propone una experiencia de los misterios del cristianismo con base en la relación con el dios vivo que se autocomunica a la persona en su historia, en gracia y vida abundante. De esta experiencia brota el compromiso con la realidad como fruto y lugar de su verificación.
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Thomas Gertler, S.I. Exercitien und Evangelisierung. En “Canisius”, Weihnachten 1999
El gran problema eclesial hoy es la transmisión de la fe. La evangelización fuera de nuestras comunidades apenas se logra. Desciende de forma continuada el número de cristianos en Europa.
Los pasos de un proceso de evangelización corresponden a los de los EE. Ta vez haya de darlos el creyente en otro orden, pero son los mismos. Explica los seis pasos der este proceso: 1) El hombre es creado para experimentar la bondad de Dios. Sólo así podrá alabarle y servirle. 2) Pero junto a la experiencia de esa bondad y ese amor, va la del no-amor, la del mal, esa fuerza de autodestrucción que va con el hombre. Debe haber en él tambien una fuerza, que le defienda del mal,. 3) Experiencia de la increible maravilla de que Dios ama al pecador y al enemigo; experiencia que me libera. 4) De esa experiencia brota la de fiarme de ese Dios. Opción libre, -la conversión-, a veces dolorosa, por Dios. 5) En este “volverse”, recibe la “fuerza” del Espíritu, que le conduce a discernir las concretas llamadas de ese Dios a las que ha de responder, caminando contemplativamente “el camino” que es Jesús; camino de cruz y resurrección. 6) Pascua es comienzo de una nueva comunidad, evangelizadora, acogedora de los nuevos creyentes...
Estos seis pasos tienen una íntima conexión. Los EE. y el camino de la fe tienen una lógica y una dinámica internas. Cada paso abre al siguiente. Aunque la secuencia de los pasos pueda variar, la conexión interna es irrompible.
Una gran necesidad de la Iglesia es que estos temas apenas se hablan ni se pueden hablar. Se habla de otros temas “objetivos”, que no tocan mi persona. En estos seis pasos mi persona no puede quedarse fuera. Los más profundos temas de la vida humana no se hablan y, sin embargo, son el corazón del kerigma. Tienen que ser anunciados. Los EE son un marco apropiado porque ayudan a que cada uno, en su yo más íntimo y defendido, pueda con paz observar sus propias experiencias de vida.
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Peter SCHINELLER, S.JDeep Personal Love for Jesus Christ: An Eight Day Retreat. “IGNIS” 1999/3, 33-58
¿Cómo alimentar y fortalecer esta profunda devoción personal a Jesús, -camino, Él mismo-, que caracteriza el modo de proceder del jesuita?. Es la pregunta que se hace el autor y a la que responde proporcionando materiales para la oración que necesita el jesuita que ha de encontrar a Jesús en el mundo, los próximos, los pobres... Ofrece esquemas de oración para ocho días de ejercicios y cuatro ejercicios cada día. Los tres primeros de cada día recogen la Palabra de Dios con breves sugerencias para orar. El cuarto ejercicio de cada día lo orienta el autor mediante textos de Ignacio, y de la Compañía, antigua y actual.
Siempre el objetivo es la relación personal con el Señor, como medio de formación de sus discípulos. Para lo que se recuerdan algunas indicaciones ignacianas sobre la oración. La inspiración en los Ejercicios es clara, aunque en el método seguido se perciben más ecos de la 2ª, 3ª y 4ª semanas, con el misterio pascual de fondo. El horizonte de cada día lo enuncia con los siguientes títulos: 1) Llamado a una personal relación con Jesús; 2) Respuesta a la llamada: Fe y Misión; 3) Profundizando la relación personal con Jesús; 4) La hondura del amor de Jesús, amor hasta el extremo; 5) El Señor vivo y presente entre nosotros; 6) Jesucristo actúa en todas partes; 7)Pablo habla de su experiencia del misterio de Cristo; 8) Jesucristo, Señor universal.
Selección de textos bíblicos y de Compañía (Ignacio, Constituciones y Normas complementarias, primeros compañeros, Congr. Generales y PP. Generales últimos, autores espirituales jesuitas de nuestros días) sugerentes, estimuladores para lo que se pretende: orar, “relacionarse” personalmente con el Señor.
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Carlos Palmés, S.I Cómo formar para ser contemplativos tambien en la acción. Testimonio, 176. (octubre-diciembre 1999), p 48-55
Todo el artículo se encierra en ese “tambien”. No se puede ser contemplativo en la acción sin ser contemplativo en la contemplación. Lo que supone formar en la “oración de corazón”, que descubre la presencia amorosa de Dios en todas las cosas, “para entrar en un diálogo de amor con El, que esto es propiamente la oración”.
Lugares privilegiados donde encontrarle: la naturaleza, los acontecimientos, las personas, la palabra, la Eucaristía. Ignacio de Loyola exploró, como lugar privilegiado de encuentro, a la acción por el Reino. Encuentro posible si lo situamos en el “campo afectivo”. “Hay que llegar a vivir en un ‘estado de amor’ a Dios y al hermano, que facilite y vuielva, incluso gozoso y necesario, el encuentro con Dios en todas las cosas y personas”. Es necesaria esta conversión afectiva”
El “contemplata aliis tradere” no supera una cierta dicotomía. Sólo se superará uniendo oración y vida, convirtiendo la vida en materia de contemplación. Alimentando la conciencia difusa de la presencia de Dios; mediante el “diálogo-flash; actuando la conciencia de que se está co-operando con Dios en lo de Dios.
Complemento pedagógico de esta contemplación tambien en la acción es el examen-evaluación de cada día. Y puerta de entrada, condición previa indispensable: la limpieza de corazón o, en expresión de Ignacio, “tener una sola intención”, buscar exclusivamente el Reino de Dios.
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BIBLIOGRAFÍA IGNACIANA.
SATZUNGEN DER GESELLSCHAFT JESU,+ Traducción de las Introducciones del libro de la Colección MANRESA, vol 12, “Constituciones de la Compañía de Jesús”, Bilbao-Santander, Mensajero-Sal Terrae, 1993, p. 222.
Obra realizada por encargo de la Curia General del Instituto de la Bienaventurada Virgen María y la Conferencia de Provinciales de la Asistencia de Europa Central, S.I. Precede a la traducción una tabla de la Historia de la redacción de la Fórmula del Instituto y de las Constituciones de la Compañía de Jesús (1537.1594).
COUTINHO Paul, S.I. The Ignatian Ideal and Jesuit Reality, Anand, Gujarat, Gujarat Sahitya Prakash, 1999, p. 200
El ideal de los EE., la unión y familiaridad con Dios, fue principio de vida de los miembros de la Compañía de Jesús y fuente de toda su actividad apostólica. Dios encontrado tanto en la acción como en la contemplación. Después de Ignacio, sobre todo a partir de S. Francisco de Borja y Mercuriano y las Congr. Generles 2 y 4 y su legislación sobre los tiempos de oración, se inició una cierta dicotomía entre oración y acción, que sólo, -al menos de manera oficial-, después del Concilio Vaticano II y la Congr. General 31ª, ha empezado a ser reconvertida a la primera intuición ignaciana. En cinco capítulos el autor plantea el problema, reflexiona sobre, y desde, la experiencia de Ignacio (Autobiografía y Ejercicios), presenta por separado el tesimonio de la familiaridad y unión con Dios de Francisco Javier y Pedro Fabro, para concluir con las aportaciones del P. Arrupe y las últimas Congregaciones (hasta la 33ª inclusive). En un prólogo de nueve páginas Sara Grant, RSCJ, miembro de la Asociación de Teólogos de la India, puntualiza acertadamente sobre la explicación de esa evolución observada en la historia de la Compañía, la viabilidad realista hoy del ideal de Ignacio y algunas conexiones con la tradición hindú de la “experiencia existencial”.
Van BREEMEN Piet, S.J., Lo que cuenta es el amor. Ejercicios Espirituales en la vida. Santander. Sal Terrae, 2000, p. 158
El autor es conocido por otros cuatro títulos en la misma ediorial y la misma colección, “El Pozo de Siquem”. El presente recoge los temas que dwesarrolló en unos Ejercicios Espirituales a una abadía de benedictinas. “Mi deseo es , de una parte, traducir en palabras salidas del corazón, la profundidad y la autenticidad de la experiencia cristiana y, de otra, exponerlas de manera que ni siquiera las personas ajenas a todo lo relacionado con la Iglesia tengan la sensación de haber sido engañadas” (10). Supone personas que han hecho la experiencia de que el acceso racional no basta para encontrar sentido a sus vidas y a las que, a lo mejor, asusta el acceso de la espiritualidad cristiana.
A través de 12 capítulos, cuyo hilo conductor es la experiencia del amor que Dios tiene a todo ser humano, empezando por disponerse a observarlo, detectarlo y recibirlo en su propia vida, abre a una relación de deseo de que Dios sea Dios, que hace brotar la necesidad de “más amor que el que merezco” (misericordia), la experiencia de libertad y de aceptación de sí mismo que nace de experimentar ese amor perdonador, la disponibilidad para cualquier misión como forma de agradecimiento, el ejemplo de entrega de Jesús (Eucaristía) desviviéndose en consideración, respeto y misericordia respecto al ser humano, y ayudándole a caminar el camino de su Pascua, como plenitud de sentido de la vida humana.
El proceso de fondo es ciertamente el de los Ejercicios y el autor se refiere a ellos con alguna frecuencia, pero quien los conozca los adivinará como substrato de estas páginas. Su mayor fidelidad a éstos está sin duda en el proceso y en el carácter de ayuda a una oración contemplativo-receptiva, que tienen estos materiales. Numerosas referencias bíblicas e incluso pasajes conocidos son propuestos en orden a esa contemplación. El texto va salpicado de citas de otros autores espirituales, tal vez excesivas en algún momento para una oración directa, pero válidas como materiales, que el ejercitante debe administrar.
No es la originalidad lo más específico de estas páginas que rezuman el slogan de 1Jn 3,16: “Nosotros hemos conocido y hemos creido en el amor que Dios nos tiene”. El autor se había comprometido con él desde el principio y es fiel a él hasta el final: “Lo que se dice en estas páginas está pensado y dicho desde la convicción de que Dios nos ama incondicionalmente tal como somos y nos estimula a ser lo que podemos ser”.
GUERIN Gilbert, S.I., Une Pratique Pastorale des Exercices Spirituels en Asie Orientale, tome III, Montreal, Toronto, Guerin, 1999, p. 183.
El autor, misionero en Asia Oriental, durante cuarenta y siete años, la mayor parte de ellos en Taiwan, nos ofrece en este tercero y último tomo, su modo de “dar Ejercicios” completos, en este tomo los referentes a la tercera y cuarta semanas. Siguiendo con fidelidad el texto ignaciano en los misterios de la Pascua, aporta con sobriedad sus “ayudas” para la contemplación, sirviéndose, como él mismo indica, de los comentarios bíblicos de R.E.Brown, S.S.S. para la presentación de los misterios y de las observaciones de John J. English, S.I. en Spirituel Freedom, para las peticiones de estas dos semanas.
Oportunas introducciones ponen de relieve el fin de la experiencia espiritual de ambas semanas, una flexible distribución de los misterios a contemplar y un posible plan a seguir. Se trata de consideraciones, por lo general, que abren camino a una contemplación “con mucho affecto”, como corresponde al momento de los Ejercicios.
En el día trigésimo primero, -final de los Ejercicios-, abre para la vida de todos los días, con abundantes y oportunas sugerencias la Contemplación para alcanzar amor: El amor de Dios es pródigo, es íntimo, es activo, es su Don, Dios mísmo.
Numerosos recursos para orar, tanto de inmersión en la Palabra de Dios, como de citas espirituales de grandes testigos, como consideraciones pastorales de quien ha vivido lo que dice, confirman y completan en este tercer volumen las características de sencillex, inmediatez, ayuda respetuosa..., de los dos primeros.
AUTORES VARIOS
JUBILEO 2000 – EL SEÑOR, Cuadernos de Espiritualidad, 119-120, enero-abril 2000, CEI, Santiago de Chile, p. 127.
El Centro de Espiritualidad Ignaciana de Santiago de Chile dedica este número doble de sus “Cuadernos” a un tema, de tan profundas resonancioas ignacianas como “¡EL SEÑOR! Veintitres autores, presididos por tres bellas páginas del P. Kolvenbach, S.I. “Cuando Ignacio dice ‘Señor’”, presentan esta serie de breves ensayos pensados como material de lectura espiritual y oración en ocasión del Jubileo de la Redención. Como es normal en obras de este tipo, y dependiendo de los intereses del lector, hay una gran variedad de perspectivas, -algunas de ellas bellísimas-, y de estilos donde uno puede escoger “lo que más le ayude”. Algunos de sus títulos suenan así: La realeza cósmica de Jesucristo, El Señor crucificado, El Señor de los afectos, El Señor del silencio, El Señor de la misericordia, El Señor de la mujer, El Señor de los desvencijados, El Señor de los pobres, El Corazón del Señor...Y entre sus autores nombres como: Segundo Galilea, Sergio Elizalde, Jose Mª Guerrero, Josefina Errázuriz, Enzo Solari, Maria Clara Lucchetti de Bingemer, Raul Vergara, Juan Ochagavía...
Ud. Pregunte ...
PREGUNTA:Sé que es una pregunta delicada. Me la he hecho muchas veces y veo que se la hacen otros: -¿Qué decir del “confort” (muy relativo ciertamente) de algunas Casas de Ejercicios de la Compañía ¿Cómo se justifica desde la praxis y los criterios de Ignacio, para quien era necesario “haber algún sitio a propósito” para hacer Ejercicios
RESPUESTA:
a.- Historicamente Ignacio y los primeros jesuitas dieron ejercicios, generalmente personalizados, a domicilio, en casas particulares no del ejercitante, en otras casas religiosas, en casas alquiladas ad hoc, en alguna habitación de casas (Colegios) de la Compañía... En vida de Ignacio surgen las primeras Casas de Ejercicios propiamente tales: Alcalá (1553), Murcia (1555) y Monterrey (Verín-Orense) (1556). Es claro que interpretaron con flexibilidad y según las posibilidades, el “algún sitio a propósito”
b.- El criterio es que se trata de un “medio” que posibilite, desde lo humano exterior, el “fín” (“tanto más se aprovechará”), la relación “Dios-hombre, hombre-Dios”. La anotación 20 formula reiterativamente las características que ha de tener este medio, y la principal de todas: el aislamiento (apartare, apartamiento, apartarse, apartado, apartada) de amigos y conocidos y de negocios, para poder concentrarse en la relación con Dios que se pretende, “no teniendo el entendimiento partido en muchas cosas, mas poniendo todo el cuidado en sola una”. Esto lo conseguirá más facilmente “mudándose de la casa donde moraba y tomando otra casa o cámara para habitar en ella cuanto más secretamente pudiere, de manera que en su mano sea ir cada día a misa y a vísperas, sin temor que sus conocidos le hagan impedimento”. La abundancia de argumentos y la insistencia de Ignacio en este “apartamiento” revelan bien claramente la importancia que le atribuye.
-Los Directorios retoman sin excepción este “aislamiento” como medio imprescindible. “Estando un tal sujeto persuadido de hacerlos como se requiere, harto mejor es, si puede ser, que fuera de casa los haga en lugar recogido y donde tuviese comodidad de ori Misa o Vísperas, o a lo menos Misa. Si al fin se le diese cámara en casa, sea en la parte más recogida que hubiere; y dándole a entender cómo se la da, porque él no pierda el fruto espiritual por falta de lugar” (Dir. 4/4.5)
-A la luz de este criterio y desde él se iluminan otros relativos a la comida (lugar de austeridad voluntaria, signo de que anda en serio con lo de Dios), atención a la habitación (“barra su aposento y lo riegue, si es preciso, y componga la cama...” Dir 3/15-16). Más tarde, en el Directorio oficial, se regulará el modo de actuar “del que le sirve”: “Le hará la cama y le barrerá el cuarto en tiempo oportuno, que ordinariamente será el de la misa. Todo lo demás que fuere menester, se lo traerá limpio y cual conviene, siempre con muestras de gran caridad y diligencia; y entre otras cosas acuérdese tambien de rogar por él cada día”. La razón es la misma, que el ejercitante no sea estorbado por nada ni por nadie, sino ayudado a la concentración en lo que viene buscando.
c.- Nuestras Casas de Ejercicios, -en otro contexto cultural y social muy distinto y en otro régimen económico-, responderán a estos criterios y este estilo de Ignacio en la medida en que se esfuercen por servir a ese “apartamiento” necesario, en atender a las necesidades reales de los ejercitantes, que les permitan concentrarse en lo esencial, y posibiliten la sobriedad con que el ejercitante ha de significar su libertad frente a todo lo que no sea el querer de Dios, que viene buscando y va descubriendo.
A éste y al que da Ejercicios corresponderá tambien el motivar desde los mismos criterios el “apartamiento” necesario de la invasión (inimaginada en tiempos de Ignacio), de “de amigos y conocidos”, sino del intrusismo de los medios de comunicación social, que el ejercitante actual lleva, en muchas ocasiones, como incorporado a su vida. Con todo, y a pesar de todas las dificultades que experimenta incluso una soledad voluntaria, vale para hoy el criterio que Ignacio Iparraguirre resume con estas palabras: “preferían darles (los Ejercicios) en sitios poco aptos, a dejar de darlos” ( “Práctica de los EE. de San Ignacio de Loyola en vida de su autor, 1522-1556, Roma-Bilbao, 1946, Tomo I, p. 141)
PREGUNTA:lo han tratado Vds, o al menos aludido, otras veces. Pero ¿no se podría hacer más por actualizar la terminología ignaciana a nuestro castellano de hoy
RESPUESTA:Lo que Vd propone ha sido, es y seguirá siendo un desafío permanente para todos los que conocen el texto de los EE., lo utilizan dándolos y experimentan cómo son percibidos por los ayudados por ellos. Al final de no pocos intentos particulares y “oficiales” con frecuencia se ha llegado a la conclusión de que la riqueza de sentidos y matices de los términos ignacianos es tal, según los diversos contextos, que cuando se intenta sustituirlos, se los empobrece.
Un ejemplo, ya en las primeras lineas del texto: AFECCIÓN. Se ha intentado traducir, según los contextos, por: afecto, apego, adhesión personal, apasionamiento, amor comprometido, celo, deseo, tendencia, afición, inclinación, adicción... Pero ninguno expresa adecuadamente el significado radical de “alteración de la afectividad, que mueve a hacer”
Michael Ivens, S.I. en su Understanding the Spiritual Exercises, 1998, pg. 2, explica así: “Afección: Término clave del lenguaje de los EE., dice relación a muchas variantes de amor y deseo, así como sus contrarios: odio, aborrecimiento, miedo... Las afecciones actúan en muchos niveles, desde el de los sentimientos tranquilos, pasajeros, hasta el nivel en que resultan influenciados los modos personales de percibir la realidad, de juzgar, de elegir, de actuar.
Los EE. tienen que ver con la conversión de la afectividad, con el dejar al Espíritu Santo penetrar en ella, cambiarla y actuar por medio de ella. Sólo cuando esto está claro, es posible entender la insistencia de Ignacio sobre la liberación de las “afecciones desordenadas”, -nuestra afectividad en cuanto que nos mueve en direcciones “no ordenadas”, no tendentes al fin transcendente de la persona humana.
En inglés este sentido del sustativo “afección” se ha perdido y los sustitutivos tales como “tendencia”, “inclinación”, “propensión”, “adhesión”...sólo lo reflejan parcialmente. El primer sentido sobrevive, no obstante, en “estar bien afectado”, “desafectado (enemistado)”, “desafección”.
Experiencias
“Fiches pédagogiques EVC 1” Centre de Spiritualité Manrèse, 2370, rue Nicolás-Pinel, SAINTE-FOY, G1V 4L6 (Canadá)
Las que tenemos delante fueron publicadas en el 1997, pero el último número de Cahiers de Spiritualité Ignatienne (92), octobre-decembre 1999 anuncia la aparición de “Fiches pédagogiques EVC 2”, para un segundo año de “arraigo teológico” que corresponde al Principio y Fundamento y 1ª semana.
Las fichas EVC/1 son ayudas para la fase preparatoria (durante un año) para hacer los Ejercicios en la Vida Corriente (EVC). Tratan de despertar el deseo de Dios, que anida en el deseo de vivir de cada persona. “Cuanto más acentúa una espiritualidad la relación con un Dios personal, tanta mayor importancia dará al deseo la experiencia que la sostiene, ya que el deseo es el lugar de la dimensión personal de la experiencia”. El punto de partida es la persona misma: su deseo, más o menos formulado, de encontrar en sí misma el deseo de Dios.
“Releyendo la propia historia, sobre todo las situaciones y relaciones fundantes positivas, la persona puede encontrar su hilo conductor y vivir el día a día a la luz de su deseo... Puede capacitarse para tomar en manos su vida y a continuación ponerla en las manos de Dios. La vida es la evangelización progresiva de nuestro deseo profundo: la educación de nuestro deseo nos abre al deseo del amor”.
Teniendo a la vista el triple nivel antropológico bíblico, y de los Ejercicios: el somático, el psíquico y el pneumático, 15 series de fichas sirven al “enraizamiento humano” de la experiencia espiritual en “mi gusto de vivir”. Cada serie de fichas contiene dos páginas para acompañantes de la experiencia, donde breve y sustancialmente se proponen el sentido del ejercicio, pistas para la reflexión y sugerencias (preguntas) para los tiempos de interiorización; seguidas de otras dos páginas con ejercicios a realizar y observar durante quince días. Las notas tomadas durante esos quince días son compartidas en grupo al fín de los mismos.
El esquema general de esta primera fase preparatoria del proceso es el siguiente:
Objetivo: Favorecer el arraigo humano de mi experiencia espiritual
Fin de cada encuentro de grupo:
Introducción: Enraizar mis motivaciones de hacer EVC en el gusto de vivir que me anima.
Enraizamiento somático: Experimentar el gusto de vivir inscrito en mi cuerpo (vista y oido); (olfato, tacto, gusto); por medio de mi cuidado del cuerpo; en mi relación con el tiempo; en mis relaciones cotidianas.
Enraizamiento psíquico: Acoger la verdad de mi gusto de vivir: como se refleja en mi “autoretrato”; en mi historia personal; en mis relaciones significativas; en mis relaciones familiares; en mis relaciones con mis antepasados.
Enraizamiento pneumático: Acoger la verdad de mi gusto de vivir: experimentada en las cuestiones profundas que llevo conmigo; revelada en la imagen que tengo del “Dios de mi vida”; manifestada en mi historia religiosa.
Jornada final intensiva: Acoger la verdad de mi deseo de vivir, de mi deseo de Dios en el corazón de lo cotidiano de mi vida.
“Los que más se querrán afectar”[97] (Mes de Ejercicios espirituales de San Ignacio para la vida cotidiana. Directorios y fichas).
Autor: JUAN PABLO CÁRCAMO VELASCO, S.I., Santiago de Chile, Centro de Espiritualidad Ignaciana (CEI), Almirante Barroso, 75 – Código Postal 6500619. E.mail: [email protected]
Material para recorrer en cuarenta semanas la experiencia completa de los EE. Contiene un breve directorio, por semana, de apoyo al que da Ejercicios y fichas para entregar al ejercitante.
Propuesta para cuatro bloques de oración entre cada encuentro semanal con el acompañante y una nota introductoria para orientar al que hace la experiencia sobre temas de oración correspondientes a la semana que va haciendo.
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