SIE Boletin Ejercicios 17


Editorial:

Los Ejercicios del que da Ejercicios (14)

“...gracia para me alegrar y gozar intensamente de tanta gloria y gozo de Cristo nuestro Señor” [221]

A fuerza de decírmelo tantas veces a mí mismo, no sé si no acabo teorizándolo: Dar Ejercicios no es un oficio, un encargo, una habilidad, una técnica..., ni siquiera un “ministerio”. Es, ante todo, una experiencia pascual. Una forma de “trabajar con El”, siguiéndole “en la pena” (en el dolor profundo del ejercitante) y “en la gloria” (en su experiencia de ‘nacer de lo alto’), en el ‘paso’ (pascua) de la muerte a la vida, o de menos vida a más vida.

Observando “como la divinidad...parece y se muestra” [223 , en ese nacer a un amor mayor, que ni el ejercitante ni yo hemos programado, -ni siquiera sabíamos por dónde podría irrumpir-, y a cuyo alumbramiento, -poco a poco, como una aurora, o deslumbrándonos como un relámpago-, hemos asistido, también a mí me crece un amor mayor. Me experimento, de nuevo, atraído por “El levantado sobre lo alto” (Jn 12, 32) y sacado de mi sepulcro de oscuridades a una luz nueva, que tiene algo del “tanta gloria y gozo de Cristo nuestro Señor”.

Cómo ha sucedido no lo sé. Pero “los verdaderos y santísimos efectos della” [223 están ahí. Los palpo. Son como una mezcla de gozo, de fuerza, de seguridad y temblor a la vez (como los discípulos de la Pascua), de deseo, de convicción, de intuición también, que, sin necesidad de poner los dedos en las manos agujereadas ni la mano en el costado, me hacen suspirar en lo hondo: - ¡Señor mío y Dios mío!

Y le “miro” y le experimento yo también “en el oficio de consolar” [224 , que no es darme una palmada en el hombro, sino llenarme de sentido desde dentro. Lo siento abriendo ese surtidor interior de vida (Jn 7, 38), que llevamos, -muchas veces sin saberlo-, todos los humanos. Es posible, más aún, me parecería normal, que esta alegría me la notase el ejercitante. No me gustaría que la interpretase como una especie de aprobado general a lo que ha hecho . El que da Ejercicios no pone nota. Sencillamente, ha hecho un camino junto con quien ahora ya sabe caminar por sí mismo y, sobre todo, ha descubierto a dónde debe caminar y por qué (por Quién) y se ha decidido.

Una última novedad de este gozo es constatar que el caminar juntos, -dar y hacer ejercicios-, ha sido un camino de amistad: “cómo unos amigos suelen consolar a otros” [224 . En realidad así fue desde el primer momento, cuando nos vimos cara a cara y cuando nos propusimos competir, como “todo buen cristiano”, en voluntad de “ser más prompto(s) salvar la proposición del prójimo que a condenarla” [22 . Desde este compromiso, que ya es amistad, fuimos ayudándonos mutuamente a conocer y seguir más a Aquel que puede darnos (y nos lo da) su título: “Vosotros sois mis amigos” (Jn 15,14).

Recomendamos...

Alemania

JALICS, F., “Die kontemplative Phase der ignatianischen Exercitien”.GEIST UND LEBEN (1998/1) 11-25

JALICS, F., “Die kontemplative Phase der ignatianischen Exercitien”.GEIST UND LEBEN (1998/ 2) 116-131.

LAMBERT, W., “Wie in rechter Weise beten? ( Röm 8,26)” GEIST UND LEBEN (1998/4) 244-260

LEFRANK, A., “Exercitien als Umwandlungsprocess” GEIST UND LEBEN (1998/4) 261-275.

SUDBRACK, J., “Gott finden in allen Dingen” GEIST UND LEBEN (1998/5) 362-375

Brasil

GONZÁLEZ-QUEVEDO, L., “Introduçao às regras para sentir com a igreja”, Itaici 34 (Dezembro 1998) 51-62.

JUNGES, J.R. “Abordagem ética do fenômeno da escrupulosidade”, Itaici 34 (Dezembro 1998) 36-48.

NEUTZLING, I. “As regras no ministério de distribuir esmolas (EE 337-344)”, Itaici 34 (Dezembro 1998) 13-24.

Canadá

BONNETTE, J., “Teilhard de Chardin-Ignace de Loyola. Deux visions du monde-un mêmme appel” Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 87 (Juillet-Septembre 1998), 149-169.

BRIEN, L., “La vision ignatienne de Hans Urs von Balthasar” Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 87 (Juillet-Septembre 1998), 171-182.

CUSSON, G., “Les Exercises et la radicalité de l’experience chrétienne. Deuxième Semaine des Exercises”, Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 87 (Juillet-Septembre 1998), 199-210.

CUSSON, G., “Les Exercises et l’existence chrétienne. Troisième et quatrième Semaine et Contemplation Ad Amorem”, Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 88 (Octobre-Décembre 1998), 267-279.

LEWIS, J., “La place de la paix dans la spiritualité des Exercises”, Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 87 (Juillet-Septembre 1998), 183-186.

Colombia

ÁLVAREZ-B. J.R. “Culpa y Ejercicios Espírituales de primera semana”, Apuntes Ignacianos 24 (Septiembre-Diciembre 1998), 77-88

ECHEVERRI, A. “¿Habla Dios siempre un mismo lenguaje?”, Apuntes Ignacianos 24 (Septiembre-Diciembre 1998), 67-76.

GUTIÉRREZ, A. “El Espíritu Santo ¿ausente en los Ejercicios ‘Espirituales’”, Apuntes Ignacianos 24 (Septiembre-Diciembre 1998), 18-23.

OSUNA, J. “Los ‘amigos en el Señor’, una creación del Espíritu”, Apuntes Ignacianos 24 (Septiembre-Diciembre 1998), 24-41.

RESTREPO, D. “‘Dirección’ espiritual o ‘dirección del Espíritu’?”, Apuntes Ignacianos 24 (Septiembre-Diciembre 1998), 42-66.

España

LIBÂNIO, J., “Discernimiento y mediaciones socio-políticas”, Eides 24, (Marzo 1998)

MELLONI, X., “Los Ejercicios en la tradición de occidente”, Eides 23, (Enero 1998)

Estados Unidos

BEGLEY, J.J. “The Parables of Jesus and the Ignatian Exercises”, Review for Religious vol. 57/5 (September-October 1998), 472-483.

Italia

RENDINA, S. “Legge esterna e legge interna secondo le Constituzioni della Compagnia de Gesù”, Rassegna di Teologia XXXIX/5 (Settembre-Ottobre 1998), 763-772.

México

AZUELA, F. “Los ejercicios ofertorio y resurrección abundantes”, Revista de Espiritualidad Jesuitas de México 55 (Diciembre 98-Febrero 99), 27-30.

DEL VALLE, L.G., “El Discernimiento en los ejercicios y fuera de ellos”, Revista de Espiritualidad Jesuitas de México 55 (Diciembre 98-Febrero 99), 5-16.

ROJAS GARCÍA, J., “La música ayuda a afirmar el proceso interior de los ejercicios”, Revista de Espiritualidad Jesuitas de México 55 (Diciembre 98-Febrero 99), 20-26.

Venezuela

VIANA, M. de, “El Espíritu entre los espíritus. Discernimiento cristiano de la nueva religiosidad.

ARTÍCULOS LEÍDOS PARA UD.

BONNETTE, E., “Teilhard de Chardin-Ignace de Loyola. Deux visions du monde-un mêmme appel” Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 87 (Juillet-Septembre 1998), 149-169

Elise Bonnette, secretaria del centro Teilhard de Chardin de Montreal, con oportunidad de una conferencia dictada en el Gesú nos revela la raíz ignaciana de la visión de Teilhard la cual es presentada como un intento de adaptar la perspectiva de los Ejercicios a la cultura moderna y a su visión del mundo.

Si el propio Teilhard manifestó en vida lo que le hubiese gustado conocer a Ignacio, a Javier y seguirlos de una forma libre y fresca, la autora se propone descubrir a estos hombres de Dios al decir del propio Teilhard y descubrir aquello que de ellos fascinaba a Teilhard hasta el punto de creer y buscar la posibilidad de traducir lo esencial de los Ejercicios Espirituales a una cosmología moderna.

Con tal objetivo comienza por reseñar la vida de Ignacio y el esquema de los Ejercicios Espirituales en tanto estos son cauce fundamental de la espiritualidad ignaciana.

La tesis formulada explicitamente por la autora se revela como la posibilidad de concebir la obra de Teilhard como una prolongación, un aggiornamento de la espiritualidad ignaciana.

Esta tesis no esta exenta de dificultades en cuanto el propio Teilhard se encontraba incomodo en relación a los Ejercicios puesto que, si bien reconocía el esquema de estos como espléndido, los hallaba vehículando una cosmología y por tanto una cristología realmente infantiles. No obstante, el creía que se podía y debía hacer una transposición del tema ignaciano a un universo en génesis.

La distancia de su cosmología a la de los Ejercicios no logró destruir la llama de su admiración por Ignacio y la convicción de la validez actual de lo nuclear de la experiencia ignaciana. La autora, guiada por cuatro aspectos centrales en los Ejercicios citados por el propio Teilhard en su última carta al P. Leroy, buscará salvar las diferencias y establecer un paralelismo entre la espiritualidad teilhardiana y la de Ignacio.

Estos cuatro aspectos son el Principio y Fundamento, el Pecado, el Reino y las Dos banderas, que la autora descubre retraducidos a la cultura moderna en distintos textos del P. Teilhard de Chardin, para finalmente concluir que a pesar de las distancias cosmológicas y cristológicas, las dos visiones se encuentran y funden en un mismo objeto de amor, un mismo llamado a la recepción del Reino de Dios y en la Pléroma.

>BEGLEY, J.J. “The Parables of Jesus and the Ignatian Exercises”, Review for Religious vol. 57/5 (September-October 1998), 472-483.

El autor, que comienza por subrayar la ausencia de las parábolas de Jesús en las contemplaciones y meditaciones ignacianas, remarcará, sin embargo, las coincidencias entre la experiencia de los ejercicios ignacianos y la experiencia de escucha del mensaje jesuánico, tanto a nivel de su inserción existencial como en sus objetivos.

Desde esta perspectiva es posible percibir la importancia de estudiar la relación entre ambas y la posibilidad, o aún más, la importancia de incluir en un retiro ignaciano meditaciones o contemplaciones sobre las parábolas de Jesús.

En este sentido, Begley comienza por analizar las parábolas en tanto medio primordial utilizado por Jesús para trasmitir su mensaje sobre el Reino de Dios, asumiendo explícitamente algunos presupuestos comunes a los estudios recientes sobre ellas.

En particular, asumirá dos contribuciones de J. Dominic Crossan que han resultado de ayuda para algunos ejercitantes: la situación de las parábolas en la propia experiencia de Jesús y la clasificación de las parábolas como expresiones de la temporalidad del Reino en las categorías de Advenimiento (Advent), Conversión (Reversal) y Acción (Action).

En relación a los Ejercicios, el autor descubre la relación entre las parábolas de Advenimiento del Reino con la experiencia de gratuidad a la que llega el ejercitante al final de la primera semana, cuando habiendo considerado delante de Dios su condición de pecador reconoce que todo es regalo y gracia y se abre a un gratuito perdón del Padre.

Las claves de Conversión (aunque quizás esta palabra no traduzca exactamente al castellano la inglesa “reversal” ya que el contexto la refiere más propiamente a un cambio de cosmovisión y de jerarquía de valores) y de Acción el autor las descubre especialmente vinculadas a la experiencia de segunda semana, tanto en lo referente a la meditación de las Dos banderas como a la meditación del Reino (Llamamiento), en cuyo contexto su consideración puede resultar enormemente enriquecedora para el ejercitante.

Al final del artículo y a modo de apéndice el autor añade un elenco de parábolas clasificadas según el esquema planteado por Crossan.

Itinerarios espirituales en Comunidades eclesiales de base, en Cuadernos de espiritualidad, nº 113, Santiago (Chile) , enero-febrero 1999, pp. 40

Material de un seminario sobre Espiritualidad en el Mundo Popular (junio-agosto 1998). Se recogen ocho testimonios expuestos y reflexionados por los treinta participantes en el Seminario. Se constata la riqueza de estas experiencias y se concluye la conveniencia de perfilar un itinerario pedagógico espiritual, tanto de las personas como de las comunidades, que lleve a servir al mundo en los medios poblacionales más pobres.

Los testimonios podrían caber en un horizonte amplio de lo que concebimos como Ejercicios “leves”. Particularmente los que explicitan (lo hacen dos de modo directo), como medio propio, los Retiros ignacianos de fin de semana, que presentó la revista MANRESA en su número de enero-febrero 1998, pgs 32-36.

NEUTZLING, I. As Regras no ministerio de distribuir esmolas [337-344 . Atualidade e importância, en ITAICI, Revista de Espiritualidade Inaciana, nº 34, decembro 1998, pgs. 13-24.

Se contemplan las Reglas en el contexto del nº [189 , “Para emendar y corregir la propia vida y estado” y se abre el horizonte de destinatarios a todos los responsables de tener y de administrar bienes y dinero. La reforma de vida pasa por la reordenación efectiva del modo de tratar a las personas y de dirigir los negocios.

Sobre el fondo del Principio y Fundamento, en paralelo con el 2º modo del tercer tiempo para hacer elección, en el paso de la 2ª a la 3ª semana, el [189 trata de ayudar al ejercitante a aplicar la transformación que se ha ido obrando en él mediante el conocimiento de Cristo “hecho voluntariamente pobre por nosotros”, como lo vieron Ignacio y los primeros.

La carga teológica de la Regla 1ª [338 está en que la opción por los pobres es un don de Dios. Es, inspirándose en Jon Sobrino, llevar también a esta realidad, como alma de todo, el principio divino de la misericordia. La Regla 2ª sitúa la fuerza objetivadora de la gratuidad; así como la 3ª y 4ª aplican el criterio de la mayor objetividad; la 5ª cuida de purificar la afección y la 6ª y 7ª devuelven a la realidad del seguimiento de Jesús “nuestro pontífice, dechado y regla nuestra”.

Leídas estas Reglas desde la realidad de desigualdad extrema del Brasil, -escenario desde el que escribe el autor, pero no ajena a otros muchos lugares-, que transforma todo, hasta las personas, en mercancía, al vaivén de las leyes del mercado, resultan profundamente interpeladoras y se inscriben dentro de los dos principios que deben enmarcar el seguimiento: 1) No busques enriquecerte; 2)Si tienes, tienes para dar.

Se detallan algunos cauces de aplicación práctica: el uso no especulativo del dinero; el control ético de la utilización de los recursos confiados a las entidades financieras (sugerencia de los Bancos éticos, que posibilitan este control), como objetivo posible para la Iglesia y las Instituciones de la Iglesia...: “¿Puedo, por ejemplo, comprar un tenis a Nike, sabiendo que usa trabajo infantil en los países asiáticos pagando jornales de miseria a sus empleados?”; eliminar los juegos de azar; pagar responsablemente los impuestos, como una manera de poner los recursos propios a disposición de la comunidad; distribuir el trabajo; un estilo de vida regido por la “autolimitación inteligente” en servicio de la sociedad, para que se pueda vivir y trabajar mejor, consumiendo menos y de modo diferente...Y así otros gestos proféticos en favor de una cultura de la gratuidad y de la moderación.

Entendidas las Reglas en esta perspectiva, que subyace a la dinámica misma de los EE., resultan de una gran actualidad como inspiradoras de alternativas de reforma que contribuyan a una cultura de la solidaridad en seguimiento de Jesús.

BIBLIOGRAFÍA IGNACIANA.

IVENS, M. Understanding the Spiritual Exercises, Gracewing and Iñigo Enterprisses, Herefordshire - Surrey, 1998, p. 272

El autor, jesuita londinense (66 años) ha vivido una larga dedicación a la espiritualidad ignaciana y más particularmente a los Ejercicios. Redactor de The Way, director espiritual de jóvenes jesuitas, director de EE, es juzgado como “uno de los más conocidos directores de EE en el área de lengua inglesa”. Ahora, debilitada su salud, pero crecida su sabiduría interior, recoge en estas páginas un bello comentario del texto de los Ejercicios. Parte de la convicción de que un buen director de EE necesita conocer muy bien el texto mismo, en sus aspectos terminológicos, no menos que en los doctrinales. Sobre todo cuando ha de adaptarse en ambos aspectos, como metodología viva, casi cinco siglos después. Su trabajo se realiza muy pegado a tierra de los textos originales de los EE. y de los Directorios, ayudado de comentarios casi exclusivamente en inglés o traducidos al inglés. Presenta y sitúa cada sección del texto en una sobria, pero rica Introducción seguida del texto mismo de los EE. comentado, “en breve y sumaria declaración”, número por número en su contenido y en los términos o expresiones ignacianas de mayor importancia o de más difícil interpretación. Comentario, a la vez, bien fundado, sólido, actualizado, práctico. De lo mejor que conocemos en este género. Muy recomendable. Como ejemplo de su estilo de comentario, transcribimos al azar el que hace en el número [330] sobre la consolación a la expresión “Digo sin causa”: “Discutir en detalle el sentido de “sin” y de “con” causa sería entrar en uno de los campos más debatidos de la estudios ignacianos. Pero la diferencia esencial entre las dos experiencias es clara. Consolación con causa es un efecto proporcionado por la consideración, contemplación o reacción a un objeto (v.gr. Una idea, un texto, una imagen , un recuerdo, un suceso evangélico). Es así como es entendida la “consolación” ordinariamente en los Ejercicios. Por el contrario, la consolación sin causa no depende de un objeto o de una actividad así. Es gratuita y es imposible inducirla. Aun cuando suceda en la oración ‘ordinaria’ con su ‘ordinaria’ consolación, es experimentada como irrumpiendo en la oración, no como su desarrollo natural. En relación con otras cosas, que pueden haber sucedido ya, es discontinua y desproporcionada. Hay que notar que ni la ausencia de causa, ni la calidad de amor característica de esta consolación pueden someterse a una precisa verificación objetiva. Pero ambas son reconocidas por una persona madura en la experiencia misma; por otra parte, una persona espiritualmente no formada puede fácilmente malinterpretar como tal consolación una experiencia espiritual de un tipo mucho más ordinario y más ambiguo. De parte del que da Ejercicios, para sentir estas cualidades en un ejercitante, el director actuará no sólo por definiciones, sino por su propia experiencia y su sentido de discernimiento”

HOCK, H. (Hrsg.) Mit Jesus auf dem Weg.(Exercitien im Alltag), Münsterschwarzach, Vier-Türme-Verlag, 1998, p. 151.

El subtítulo interior de la obra refleja bien su sentido: “Comentarios y Textos para Ejercicios en la vida ordinaria con Ignacio de Loyola. Ayudas para la meditación, desde la Biblia y el Concilio Vaticano II. La obra está concebida en el estilo del original “Place me with your Son” (Provincia de Maryland 1986) incluso puede decirse una traducción y reelaboración adaptada de la misma. Los Ejercicios completos de treinta días, se proponen para ser vividos durante treinta y dos semanas en hora u hora y media de oración diaria.

El hilo conductor de cada semana discurre sobre estos pasos: De qué se trata, qué es lo que pido (y deseo), cómo (con qué) orar, a qué debo prestar atención. Complementos de este material son las recomendaciones de lecturas: Biblia, Ejercicios, textos ignacianos, decretos de las Congregaciones Generales últimas, textos del Vaticano II.

CUSSON, G.,“Les Exercises et l’experience chrétienne.”, Cahiers de Spiritualité Ignatienne, 84-88

Si bien esta obra no fue publicada unitariamente sino como artículos sucesivos en el último número de Cahiers de Spiritualité Ignatienne del año 97 (Nº 84) y en los cuatro números del 98 (Nº 85-88), creemos que fueron pensados como una unidad, que por su importancia merece una referencia especial en este apartado dedicado a la bibliografía ignaciana.

Recordamos, en este sentido que el segundo artículo fue reseñado ya en el apartado “Artículos leídos para Ud” de Boletín de Ejercicios Nº 15, pero aquí queremos referirnos al conjunto.

En unas sesenta páginas dedicadas a la espiritualidad ignaciana o más precisamente a los Ejercicios Espirituales, el Autor describirá la experiencia original de Ignacio, base de los Ejercicios y el lugar de estos en el contexto de la experiencia cristiana.

La primera entrega se centrará en la raíz misma de los Ejercicios fuertemente vinculada a la conversión de Ignacio en Loyola y a su estancia en Manresa señalada especialmente en la iluminación del Cardoner y que tuvo una especial influencia en la configuración de los Ejercicios ignacianos. El autor no se limitará a describir las experiencias sino que rastreará en ellas su enraizamiento bíblico el cual será dialécticamente interpretado desde la propia experiencia de la inmediatez de Dios.

La segunda entrega subrayará el horizonte histórico y la finalidad evangélica de la marcha seguida por el ejercitante en los Ejercicios a la vez que desarrolla algunos principios pedagógicos importantes en el proceso de acompañamiento.

En las siguientes entregas abordará los Ejercicios Espirituales por partes dedicando la tercera al Principio y Fundamento y Primera Semana, la cuarta a la Segunda Semana y la quinta a las Tercera y Cuarta Semanas así como a la Contemplación Ad Amorem, subrayando en cada caso la inserción y vinculación de la experiencia ignaciana en el seno de la experiencia cristiana.

En su conjunto nos ofrece una excelente aproximación a la experiencia de los Ejercicios que se hace cauce de la llamada evangélica al seguimiento de Cristo bajo una doble apariencia, bajo un doble rostro: el de “contemplativo en la acción”. El autor resumirá en esta frase del P. Nadal la mística ignaciana que nos ha dibujado en los cinco artículos que la preceden y que ciertamente valen la pena.

Novedad Colección Manresa

León Dufour, X., San Francisco Javier. Itinerario místico del apóstol. Colección Manresa Nº 19, Mensajero-Sal Terrae, Bilbao-Santander, 1998, 283 pp.

El verdadero rostro de Javier se muestra, con toda espontaneidad de su corazón generoso, en la abundante correspondencia que mantuvo sobre todo con compañeros de su orden. Por ello, la lectura de esta obra del conocido exégeta Xavier León-Dufour, fiel reflejo de dicha correspondencia , constituye un verdadero descubrimiento del santo navarro. En ella queda patente no sólo su sed devoradora de almas (experimentada, es cierto, desde la soteriología de su tiempo -que el autor de este libro ayuda a superar-), sino también su corazón sensible, el total olvido de sí mismo, su gran sentido pastoral, la atención a las lenguas y culturas locales, su valentía ante los peligros, todo ello fruto de su asombrosa vida mística. La continuada experiencia de Dios constituye, sin lugar a dudas, el centro de la vida entera de Francisco y de su apostolado, como queda fielmente expuesto en este itinerario místico del apóstol.

DE ACTUALIDAD

¿Reverdece una antigua polémica?(En torno a la oración ignaciana)

Franz JALICS, S.J., autor de un discutido libro y un discutido modo de dar Ejercicios presentó su personal visión de los Ejercicios ignacianos en un artículo recogido en GEIST UND LEBEN (1998/1 y 2, pgs 11-25 y 116-131, bajo el título “Die kontemplative Phase der ignatianischen Exercitien”. La esencia de la misma consiste en presentar los Ejercicios desde el Principio y Fundamento hasta la 1ª contemplación de la cuarta semana (hasta [229]) como ejercicios pre-contemplativos, que preparan a la contemplación propiamente tal, a través de la Contemplación para alcanzar amor y los tres modos de orar [230-260], “La oración de Jesús”. Aun a riesgo de sobrepasar la brevedad de nuestras informaciones, transcribimos su propia conclusión en 10 puntos:

(1) “La Contemplación para alcanzar amor es el Principio y Fundamento de un nuevo tiempo contemplativo de los Ejercicios

(2) El fin que nos propone este Fundamento es la visión de la presencia de Dios o, de otro modo, la orientación de nuestra atención a Dios en sus obras, en la creación, y también en la propia conciencia.

(3) Esto lleva consigo que otras capacidades espirituales (memoria, entendimiento, y voluntad, ponderación de consolaciones) deben ser acalladas.

(4) Para esto propone Ignacio un nuevo camino de ejercicio, que consiste en la constante repetición de una palabra a ritmo de respiración, por ejemplo el nombre de ‘Padre’, concentrando la atención en la persona cuyo nombre se pronuncia.

(5) Así la oración de Jesús se convierte en una realización literal de las indicaciones del libro de los Ejercicios.

(6) Este modo de orar tiene una llamativa coincidencia con el primer tiempo de elección.

(7) De donde se sigue una propia praxis de elección, que consiste en no ocuparse en su propio problema de elección, sino en dejarle espacio a Dios, para que Él, si quiere, ‘sin causa’, regale al ejercitante la necesaria claridad.

(8) El discernimiento de los espíritus se ha simplificado así en una sola pregunta: ¿Me detengo en ver la presencia de Dios o, al contrario, me ocupo conmigo mismo, con mi mundo? En este último caso estoy bajo el influjo del espíritu de este mundo.

(9) Quien ha hecho no sólo externamente sino también internamente en sentido pleno los treinta días de Ejercicios y ha llegado a este sencillo modo de orar, puede seguir siendo fiel a este modo de orar en sucesivos Ejercicios, ya que contiene todas las otras contemplaciones y modos de orar.

(10) En mi libro “Kontemplative Exercitien” he intentado ofrecer un manual fundamental para experimentar uno mismo la fase contemplativa del texto ignaciano de los Ejercicios y para orientar a otros”.

(Geist und Leben 1998/2 p. 130)

La revista alude en su presentación de este artículo a su afinidad con la antigua polémica que ocupó a la Compañía desde el principio (“contemplación - acción”, “unión con Dios - trabajo por Dios”...), que ocupó preferentemente los generalatos de los PP. Mercuriano y Acquaviva y que rebrotó a finales del s. XVIII (P. Caussade).

Con ello GEIST UND LEBEN (1998/4)ha abierto una interesante discusión. Willi LAMBERT, S.J. , bajo el título “Wie in rechter Weise beten?”( Röm 8,26)” (GuL p. 244-260) pone el acento de su crítica a la visión de Jalics en la experiencia personal de oración de Ignacio, en las características de la oración que promueve (objetivo: la voluntad de Dios; devoción, reverencia, amor; indiferencia; “buscar y hallar a Dios en todas las cosas” como ejercicio de oración básico; el camino de los Ejercicios, que requiere todo el sujeto con todas sus cualidades; la discreta caridad para discernir espíritus; la profundización, simplificación e interiorización de la oración, para la que Ignacio, después del Cardoner, propone abundantes indicaciones en los EE. Para terminar planteando cuestiones discutibles de Jalics, como decir que “Ignacio quiere eliminar de modo definitivo el material de contemplación”, o que “el uso de la Escritura sólo se propone hasta el comienzo de la cuarta semana”, o la eliminación de los diferentes tiempos y modos de elección, que el propio Ignacio usa y recomienda a todos...El espectro de contemplación de Ignacio es mucho más amplio de lo que Jalics presupone, aunque haya una cierta indefinición en el modo de referirse Ignacio a la “contemplación”.

En el mismo número, Alex LEFRANK, S.J., en estilo casi autobiográfico, analiza los Ejercicios como proceso de transformación (“Exercitien als Umwandlungsprocess”), p 261-275.

Sólo en los EE. completos se captan los perfiles de este proceso. El A. recorre en detalle todo el proceso de las cuatro semanas y las características pedagógicas de algunos elementos del mismo, resaltando la transformación psicológico-espiritual (conversión-adhesión) que se va produciendo en el ejercitante que puede, más aún, necesita decir al final de la cuarta semana: Yo ya no soy importante; lo único que cuenta es su presencia (la de Dios). A la discusión sobre si los EE. son ante todo un camino de conversión y de unión con Dios o un proceso espiritual de elección, Alex Lefrank responde: -Las dos cosas. Y pregunta a Jalics: ¿Son muchos los que realizan el proceso que les capacita para la “fase contemplativa”? ¿No infravalora este proceso, considerando que desaparece, cuando aparece lo nuevo? Y en esta praxis ¿no existe ya un modo de orar, la simple presencia ante Dios, familiar a muchos, en el espíritu de lo que es la oración preparatoria [46]?

Finalmente Josef SUDBRACK, S.J. (GuL. 1998/5, p. 362-375: “Gott finden in allen Dingen”) tercia también en esta discusión. Una quinta fase (semana) “contemplativa” en la vida no se puede concluir del texto mismo y como objetivo del método de los EE.. Los tres modos de orar son parte integral del proceso de los EE., no culminación de un método. Como tampoco la Contemplación para alcanzar amor. Hay mucho malentendido terminológico en juego. Pone esta “existencia contemplativa” a la luz de la tradición oracional del cristianismo (Occidente, Oriente) y de otras modalidades de interiorización de origen oriental, con las que Jalics muestra cierta afinidad. Y se pregunta: En medio de tan plural malentendido sobre la experiencia, ¿no debería repensarse la estructura de la meditación cristiana con todo cuidado y seguir adelante? ¿Se agota la dinámica de los EE. en desembocar en esta actitud contemplativa? Ciertamente los EE introducen a una existencia contemplativa entendida como conciencia atenta en la que Dios es reconocido sin pensar en él.

Esta existencia es como el sentido pleno del todo el proceso, pero no un método de oración, como la oración de Jesús.

1.- Kontemplative Exercitien, Eine Einführung in die kontemplative Lebenshaltung un in das Jesusgebet, Echter Verlag, Würzburg, 1994, p. 400 (cfr. MANRESA, 1995, enero-marzo, p. 122-123); Ediciones Sígueme, Salamanca, 1998, p. 319.

2.- cfr. MANRESA, enero-marzo 1999, Nota 2ª de Santiago Arzubialde, pgs.

Ud. Pregunte ...

PREGUNTA: Vengo observando últimamente una preocupación, diría que excesiva en algunos sectores-, por tener a mano un Directorio de Ejercicios actualizado. ¿Qué sentido tienen hoy, si lo tienen, los Directorios?

RESPUESTA:La preocupación es tan antigua como los Ejercicios mismos. De algunos Directorios es autor el propio Ignacio. Brota de la naturaleza misma de un método que “ha de ser aplicado” a situaciones humanas y a procesos personales de fe absolutamente singulares e irrepetibles. Desde el principio hubo una corriente de interpretación más literal, -cuasi sacramental-, del texto y otra más carismática y vital, que se reflejan en los Directorios mismos. La Compañía intentó desde el principio conjuntarlas, integrarlas, limar extremos. Sólo 43 años después de la muerte de Ignacio, - se cumplen ahora los 400 años de su aprobación-, el P. Acquaviva logró que se formulase y aprobase el que desde entonces es Directorio oficial (MHSI, vol 76 Directoria Exercitiorum Spiritualium, doc. 43, p. 568-751). Ambas corrientes, como fundadas en la naturaleza misma de los Ejercicios, perduran hasta nuestros días. El que da Ejercicios experimenta con frecuencia la necesidad de aclaraciones sobre interpretación teológica o antropológica del sentido del texto, o la necesidad de criterios y modalidades de “aplicación” pastoral, o una tercera necesidad, la de tener a mano recursos prácticos de los que echar mano. Un buen Directorio, - que no debe ser un “comentario” de Ejercicios-, podría tener sentido en el segundo nivel de esas necesidades, resaltando los núcleos y la trabazón del proceso y los mínimos indispensables en ambos, que constituyen lo específicamente ignaciano del mismo. En todo caso, lo que sí es muy útil, en fidelidad a Ignacio y a su escuela: (“como sabemos por experiencia”, es intercambiar entre todos la sabiduría acumulada en la experiencia de darlos. Pero esta experiencia es, por esencia, inclasificable y a la resultante de este intercambio no se la podría llamar Directorio. A lo anteriormente indicado hay que sumar un dato imprescindible, el del componente carismático personal, que entraña en sí mismo el “ministerio” (1 Cor, 12, 4-11) de dar Ejercicios.

TEXTO

Pero esta vez el “texto” es la ausencia de texto, en un documento que parece lo hubiera requerido por su propia naturaleza. Lejos de mi, al plantear esta página, cualquier otra intención que no sea la de dejarnos hablar por Dios a través de este dato, al estilo ignaciano: “¿qué podemos o debemos hacer por Cristo?” para que los Ejercicios y las Casas de Ejercicios puedan ser escuela de esa oración que los Obispos de Pamplona-Tudela, Bilbao, San Sebastián consideran objetivo primario en su carta pastoral de la Cuaresma de este año 1999: LA ORACIÓN CRISTIANA HOY (17 febrero 1999). Documento pastoral muy rico, por lo demás, y muy útil para grupos, catequesis, reflexión y revisión cristiana. Llama la atención (y no he sido el único en advertirlo) el silencio sobre las Casas de Ejercicios, y más en diócesis que disponen, al menos, de 30 monasterios que ofrecen posibilidades para ello (a los que el documento dedica los números 143-146) y de 41 Casas de Ejercicios o equivalentes (cfr. Casas de Oración, Guía, 1991, editado por la Comisión Mixta de la Conferencia Episcopal), que silencia. La única referencia (nº 63), que ha de tomarse en el sentido positivo que sin duda quieren darle, es para decir: “No es extraño que más de uno huya de la ciudad buscando un lugar retirado para orar (cfr. Mc 1, 35). Pero la solución no puede estar sólo en esas salidas periódicas. Dios está donde están los hombres; está en medio de la ciudad...”

No obstante, como el documento puede servir a muchos ejercitadores y ejercitantes, lo recomendamos y ofrecemos a continuación un esquema abreviado del mismo.

Ignacio Iglesias S.I.

LA ORACIÓN CRISTIANA HOY (“Tu rostro buscaré, Señor” Sal 27 (28), 8)

I.-La oración en el momento actual (qué lugar ocupa, en el transfondo de la crisis, búsqueda de una oración renovada)

II.-La oración cristiana (Orar en nombre de Jesucristo; invocar a un Dios Padre; movidos por el Espíritu; al servicio del Reino; desde la vida real)

III.- Hacia una oración renovada (La eficacia de la oración; oración y vida; con quién hablamos en la oración; encontrarse con Dios mismo; orar en tiempos de increencia; orar desde la experiencia moderna; orar en un mundo injusto; orar en una sociedad necesitada de reconciliación)

IV.- Recuperar la oración (despertar el deseo de Dios; reconocer la presencia de Dios; algunas disposiciones; el acto de dirigirse a Dios; orar desde la oscuridad)

V.- Reavivar la oración (un hecho frecuente; la oración experiencia de amistad; la oración vocal; orar desde la vida; lectura del Evangelio; oración sobre la vida; meditación cristiana; oraciones diversas)

VI.-El cuidado de la oración cristiana (en la vida personal; en el hogar; en la comunidad cristiana; enseñar a orar: la parroquia, los grupos de oración, las comunidades contemplativas, la oración de los presbíteros)


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