La Pared
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
¿Sabes?, Eres como una
predicción de los sueños y ojalá fueses mi futuro, porque me lo
he trazado contigo. Desde que... tenemos algo... no he podido visualizarme sin
tu presencia, simplemente te volviste parte de mí. Talvez hace un tiempo no
pensara igual o lo dudara, pero ahora, en este momento estoy plenamente
seguro... y lo confirmo... ¡y lo grito!. ¡TE AMO HYOGA!...
Eres como una dosis alta en las venas, me
tienes enviciado. ¿No me ves?. Doy lástima, dependo de ti. Ni las guerras,
ni las batallas, Nada es comparable al golpe que tu me puedes dar. O que me
das cuando juegas conmigo... ¿pero qué voy a hacer si tú eres así?, talvez
algo dudoso, algo inestable, aunque a primera impresión creo que todos pensarían
que soy yo el que toma ese rol en nuestra relación. Pero eso no importa... no
me importa. Si a ti te gusta jugar con mi corazón ¡adelante, que para eso
está!.
Para hacerte feliz...
Si... para eso existo y por eso siento paz, porque creo conocer el motivo del
por qué soy, del por qué estoy, del quien soy, del para donde voy. Todo,
todo se resume en una palabra: tú.
Y Cada vez que te miro lo confirmo, mi alma brinca, mis ojos se agrandan, mi
emoción se agiganta y el deseo gira en espiral,
porque mi amor por ti es total y es para siempre...
Lo nuestro es una novela, parece sacada de un cuento de hadas.
Amiguitos de infancia, Amantes de Jóvenes... ¿y... seremos algo de adultos?.
Por mi parte recuerdo, ese hermoso momento... en el rincón... Si, en el rincón,
de esta vieja casa, que quien sabe de quien era y a la que vinimos a llegar
jugando el escondite inglés. Seiya contando, todos yendo a diferentes lados y
tú y yo... juntos, como siempre. ¿Por qué será que nunca nos podíamos
esconder solos?. ¿Por qué siempre que agarraban a uno tenían que agarrar a
los dos?...
De verdad que suena tonto, pero creo que en esos momentos no nos preguntábamos
todos esos por qués, simplemente era así...
Nos adentramos en la casa y sin querer nos hallamos con ese oscuro rincón,
con esa vieja y rayada pared. Y aquella luz, ¡esa luz escasa que entraba por
un orificio de madera y nos señalaba precisamente un espacio en blanco!. ¡Tenía
que ser una señal para nosotros dos!.
¿Qué ibamos a saber nosotros lo que era una graffiti?. ¡Solo eramos niños!...
pero ahí estaba el vivo ejemplo, muchísimas parejas anotadas alrededor en
toda la expansión de esa casi saturada pared. Pero a la vez, esa luz... señalando
ese pequeño y único espacio vacío... sacaste tu navaja...
- ¿Qué haces Hyoga?
- Nos vuelvo inmortales...
¿Sabrias tú el significado de tus palabras?. ¿O lo habrías dicho por haber
visto algún programa?. Jaja... yo no las entendí en ese momento, pero eso no
hizo gran diferencia. Mi pensamiento se enfocó fue en el hecho de que fuera
conmigo de que quisieras... intormalizarte...o ¡lo que sea!... conmigo...
...Conmigo...
Notaste mi silencio y por eso te acercaste a preguntarme, siempre me
preguntabas primero, no querías hacerme entristecer. Y yo no entendía mucho
en el momento, creo que lo notaste.
- ¿No quieres?...
- ¿Qué no quiero?
- Que... quedarte conmigo...
Fue la primera vez que te vi sonrojado. Y la vez que mas me provocó estar
cerca de ti...
...y de hecho lo hice... te abrazé...
Solíamos hacerlo siempre, cuando no estaba mi hermano, ambos usábamos de
excusa necesitar alguien a quien abrazar, pero la verdad yo siempre quería
hacerlo, simplemente me era agradable y... podía quedarme así por mucho
tiempo, como esa vez que me correspondiste tan maravillosamente como
siempre...
Delante de ti estaba yo, Después de ti la pared.
Y en este instante estamos igual, abrazados. Viéndonos, me escuchas, como esa
vez me escuchaste...
- No me faltes nunca...
Te pedí. Y has sabido cumplir tu palabra, siempre que te he necesitado te he
tenido y créeme que eso no se podría olvidar jamás, te me grabaste en la
mente de modo no-formateable. Si me llegases a faltar...
Si llegases a hacerlo... creo que yo seguiría así, muriendome por ti. En
este rincón oscuro, con esa luz tenue que aún pega por el orificio que
milagrosamente aun existe, el techo cayéndose de a poco, la pared con las mil
promesas de amor, debajo el asfalto y más abajo,
estaría yo, sin ti...
Jaja... ¿Sabes?, Eres la enfermedad y el enfermero.
Y no me veas con esa cara, porque sabes que es así, pero eres la única
enfermedad que me fascina tener, la única que creo cualquiera querría tener,
agonizar por ti... y morir por ti...
- ...
...Vaya... eso sería, lo mas grande que pudiese pedir. Morir por ti, en tus
brazos, sirviéndote, amándote...
¿Viste?, Ya me has convertido en tu perro faldero,
en un bobiiiito que lleva 26 minutos observándote a los ojos con una sonrisa
estúpida y hablando sólo mentalmente. Aunque, a veces creo, que entre estas
miradas y este silencio... me entiendes... ¿me lees el pensamiento verdad?.
¿Qué sentido hemos desarrollado ahora?, ¿el noveno? Jaja...
...pues lo bautizo como el amor. Ese es nuestro nuevo sentido, eso explica el
por qué es tan dificil conseguirlo... pero me alegra haber llegado a tenerlo
contigo... y si lo pierdo, pues también a perderlo contigo... Sabes
que sin ti ya yo no soy, sabes que a donde vayas voy, sabes que si
mueres yo muero, sabes que si eres felíz yo también lo soy... naturalmente...
Pero así es la vida... así es el amor, así son las promesas, así es todo..
Todo lo que tiene un inicio... también, tiene un final.
Por eso te pedí, una última vez que me acompañaras y como siempre, tan
atento has aceptado. Por eso te beso una vez mas y como siempre, tan amoroso
has respondido, por eso te abrazo ahora y como siempre tan protector... me
cuidas...
Por eso y mucho mas Hyoga... te voy a extrañar...
Pero te entiendo, como tu me entiendes a mí y si ahora crees que... ha
llegado el momento de separarnos, de irte, yo lo entiendo. De verdad lo hago.
Solo quería que dejasemos las cosas como antes... como mucho antes... que fuésemos,
al menos amigos...
Y que me ayudaste a borrarte de mi alma... porque te marcaste en ella el día
que lo hiciste en la pared...
Da dolor, mucho dolor ver como simplemente deformas esa marca de nuevo con tu
navaja. La siento en el alma... pero debe, debe ser así...
Después de ti La Pared, nuestro pasado...
ya no podré pedirte que no me faltes nunca... Debajo
el asfalto... y mas abajo...
...me hundo yo.