Juego de Chicos
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Cierto día, los cuatro jóvenes mas fieles a Atenea (diría 5,
pero hay uno al cual nunca le han gustado los grupos que decidió salir desde
la mañana) se encontraban en casa teniendo un reñido combate...
- ¡Muere Seiya!
- ¡Nooo!
- ¡Hasta luego Shiryu!
- ¡SMASH!
- ¡¡SHUN ERA A SHIRYU NO A MÍ!!
- Jaja estabas atravesado...
Tres de los chicos: Hyoga, Shiryu y Seiya dejaron sus controles en el suelo
con un gesto de desagrado en el rostro. Solo Shun mantuvo el control en su
mano con un gesto orgulloso en la cara. Había ganado la partida del famoso
'Super Smash Brothers' a pesar de todos los comentarios presumidos de sus
compañeros (sobre todo de Seiya).
- No quiero jugar más. - dijo el chico de cabellos castaños obviamente
molesto, levantándose del suelo para dirigirse a otro lugar.
- Ahhh vamos... ¡Por favor Seiya, ¿no te vas a molestar por eso verdad?! -
le preguntó Shun en un tono entre retador y suplicante.
- NO ESTOY MOLESTO. - Aclaró Seiya en un tono que indicaba totalmente lo
contrario.
Shun iba a volver a hablar pero una mano en su boca impidió que saliese
palabra alguna. Volteó hacia el dueño de la mano, Shiryu ladeaba la cabeza
con un gesto de súplica y una ceja arqueada.
- Déjalo ya se le va a pasar... - le dijo tratando de calmar a Shun.
Y lo logró.
La verdad es que no solo Shun, sino cada uno del grupo consideraba a Shiryu el
más maduro del grupo. O al menos uno de los mas maduros, siempre callado o
pensativo. Recordaba directamente al viejo maestro...
Shun suspiró y asintió ante la petición de Shiryu.
- Yo también me voy. Me aburrí... - dijo Shiryu también suspirando mientras
se levantaba y quitaba su mano de la boca de Shun.
- Ahhh no... ¿tú también? - preguntó Hyoga molestándose, ya que aún tenía
ganas de jugar. - No saben perder...
- Como quieras Hyoga. Pero... ya me aburren los juegos de video...
Shiryu se retiró del lugar, mientras Hyoga y Shun le seguían con la mirada
con una ceja arqueada. Shun por extrañez Hyoga por...
- ¡AY SI!... ¡EL CHICO MADURO! ¡NOJODA!...¡UN PICADO ES LO QUE ES!. ¡A
PESAR DE TODO NO SABE PERDER! ... -
Shun volteó hacia el rubio. Eran raras las veces es que se comportaba así...
o mejor dicho, en los que él y Seiya se comportaban así, pero en parte le
servía para recordar que edad tenían. Y que a pesar de que siempre
aparentaban o luchaban tal cual los hombres mayores, seguían faltándoles
unos cuantos años de experiencia...
Hyoga permanecía con la vista clavada en el televisor y pulsaba los botones
del control con un poco mas de rudeza de la normal, Shun solo le observaba
hasta que este volteó después de seleccionar 'Multiplayer'.
- ¿Tu si vas a jugar? - le preguntó con una ceja levantada. Su gesto parecía
decir 'Al menos tú si vas a jugar ¿no?'.
Shun asintió.
- ¡Bien! - dijo Hyoga asintiendo y levantando las cejas. - ¡Esta vez te
apuesto no me vas a ganar! - dijo sonriendo. Volviendo con los comentarios
engreídos.
Shun observó ese gesto incluso después de que éste voltease de nuevo su
mirada hacia el televisor. Había algo... en ese gesto... algo que no sabía
explicar. Algo en esa sonrisa engreída y si se quiere antipática, que le
invitaba mas que retarle a aceptar la competencia y ... darle con todas sus
fuerzas...
- ¿Le darás o no? - volvió a repetir Hyoga con el mismo gesto sacando a un
Shun entretenido de sus pensamientos.
- Por supuesto que si... - dijo este sonriéndole del mismo modo y tomando el
control.
Seleccionaron todas las opciones: sus personajes, modo de ganar, modo de
lucha, escenario...
Shun no prestaba demasiada atención. Nunca presumía pero estaba seguro de si
mismo y sabía que Hyoga no podría ganarle al menos que el mismo quisiese
dejarse vencer, tenía cierta práctica con ese juego. Talvez por ser junto a
Seiya uno de los menores del grupo, era a quien más se le veía pegado en el
Nintendo...
- Te aseguro esta vez no podrás ganarme Shun... así que no te esfuerces
mucho... - dijo Hyoga en un tono medio en broma, medio en serio.
- Je... inténtalo y di lo que quieras, ya verás por donde se te van las
palabras cuando el juego termine. - El orgullo y ese deseo de competir habló
por Shun.
- No te creas que porque ganaste un juego ganarás todos Shun. ¡Te apuesto
que este lo ganaré yo a toda costa!.
- Apuesta lo que quieras ya te lo dije, la esperanza es lo último que se
pierde...
Hyoga se volteó hacia Shun observándole, este le devolvía la misma mirada
segura, ambos sonriendo. El rubio bajó el tono de voz.
- El que pierda... hará una penitencia...
- Está bien. Iré pensando que te tocará hacer...
El rubio sonrió de lado.
- Seguro... - dijo volteando de nuevo hacia el televisor como quien no le da
importancia al asunto. - ... de todos modos tus penitencias no han de tener
nada de difícil... no tienes creatividad ni puje para mandar algo...
'fuerte'...
Eso si hirió el orgullo que todos... TODOS.... tenemos dentro...
Shun arqueó una ceja, molesto ante ese comentario.
- ¿Ah no? - fue todo lo que dijo.
Hyoga volteó hacia él y sin titubear le dijo.
- No.
Shun asintió varias veces disimulando su molestia con una sonrisa apretada en
el rostro.
- Pues... prepárate... para... - Él si titubeó, no hallaba que mandar a
hacer con Hyoga.
El rubio volteó a mirarle con una ceja levantada y un gesto burlón en la
cara. Shun no soportaba ese gesto...
- Para... eh... ¡Tocar el pupú del perro!
Hyoga alzó mas la ceja y se echó a reir en su propia cara.
- Ehh... ¡no!. ¡Mejor eso no! - se retractó Shun, en serio sonaba
infantil... - mejor te mandaré a... a... ¡LAVARTE LAS MANOS EN EL
EXCUSADO!...
El rubio siguió riéndose a carcajadas, como con toda la intención de
molestarlo...
Como sabía que le molestaba...
Y lo estaba logrando...
La mente de Shun empezó a pensar a millón. La risa de Hyoga le desesperaba y
comenzó a sentir que la sangre le hervía. ¿Qué reto podría ser fuerte?...
Pues... ¿Solo estaban ellos dos no?. ¡¿Qué cosa seguramente Hyoga no se
atrevería a hacer?!...
...!
Una idea cruzó la mente de Shun. Hyoga pareció notar el brillo en sus ojos
así que parando de reír miró finalmente a Shun.
- ¿Te rindes?... - le dijo con los ojos aún aguados.
- No... - dijo Shun comenzando a reír. - creo saber algo... que no te atreverás
a hacer...
- ¿Y qué es niño inocente?...
- Masturbarte frente a mí...
El gesto de Hyoga de cambió lentamente a serio. Shun llegó a sentir temor
ante esa mirada fija en sus ojos... ¿se habría excedido?. No sabía lo que
había dicho, le provocaba rectificar pero... pero... ¿qué excusa metería
para justificar la 'penitencia' que había considerado colocarle?...
Iba a hablar de nuevo para corregir cuando el rubio se le adelantó hablando
algo bajo.
- ... Se supone que solo debes mandar a hacer... cosas que tú mismo harías...
- dijo lentamente.
Entonces... ¿no le había molestado?.
Shun sin pensar sonrió, pudo notar... cierto... ¿temor?, ¿dificultad? En
Hyoga, y eso le agradó.
- ¿No que yo solo mando cosas para niños?.
- Si pero, esto ni tú mismo te atreverías a hacerlo...
- ¿Ah no?.
- No. - dijo Hyoga, obviamente inseguro.
Entonces Shun pensó... y también dudó...
¿sería capaz?...
¿Sería capaz de hacer eso... solo por callarle la boca?.
Jeje... parecía poca cosa pero... si, si lo haría.
- Por supuesto que si. - dijo con más seguridad de la que realmente tenía. -
¿Acaso tú no te atreves?, ¿Somos dos chicos no?. ¿Por qué te daría
pena?...
Hyoga arqueó nuevamente la ceja y dobló sus brazos.
Tampoco permitiría que el niño le hiciese quedar como el perdedor tan fácilmente.
La sonrisa engreída volvió a aparecer en su rostro...
- Pruébamelo... - dijo moviendo los labios lo suficientemente bien como para
que así Shun no oyese pudiese leerlos a la perfección.
El chico de cabellos verdes volvió a dudar un momento y por poco pierde su
propio autocontrol.
- ¡Claro que no!. - dijo. - ¡Se supone que eso lo hará el que pierda yo no
he perdido todavía!.
- Entonces no haré esa penitencia... - dijo el rubio. - En cambio si la
haces, haré lo que se te venga en gana. Pero estoy seguro de que no te
atreverás a cumplirla...
- ¿Ah no? - dijo Shun desafiante.
- NO. - dijo seco.
Shun se levantó molesto y se metió la mano por debajo del pantalón. Y
Comenzó a moverla de modo que Hyoga pudiese ver como su mano resaltaba moviéndose
bajo la ropa. El chico de ojos azules negó con la cabeza.
- Eres un tramposo... ¿crees que soy tan estúpido?. No estás haciendo nada
debajo de la ropa...
La adrenalina seguía corriendo por el cuerpo de Shun y la sangre hirviendo
por sus venas. Todos en algún momento nos dejamos llevar por los impulsos y
el orgullo y talvez esta fue la oportunidad de que Shun lo hiciese...
Se bajó el pantalón y se estimulo rápida y bruscamente frente al rubio
quien disimuló su sorpresa.
- ¿Y esto qué es entonces? - dijo orgulloso. ¿Realidad virtual?
Hyoga no admitió su sorpresa en ningún momento, simplemente se mantuvo
callado y volteó de nuevo hacia el televisor. Shun al ver que ya este parecía
haber asimilado, se volvió a guardar su miembro bajo el pantalón, había
sido un estímulo corto... sin mucha importancia...
Tomó el control a su lado.
- ¿Preparado para perder? - comentó orgulloso de verlo calladito.
- Quisieras tú... - dijo el rubio antes de pulsar Play.
...
...!
¡¡¡¡¡...!!!!!
...........!
.......
...
- ¿Qué te decía?... ¡JA!... Gané... - dijo Shun, esta vez olvidándose
por completo de su humildad y dejándose llevar por completo por sus impulsos
infantiles malcriados recesivos.
Hyoga simulaba estar molesto viendo para todas partes, pero sin estar
consciente de ellos, sabía que... de alguna manera, había anhelado perder...
- Bueno bueno, deja de presumir... ya haré lo que me pediste... - Hyoga se
metió su mano en el pantalón pero esta vez fue Shun quien alzó la ceja y
ladeando la cabeza.
- Eso ya lo hice yo... y sin haber perdido... - dijo. - A ti te tocaría algo
mas fuerte...
Hyoga lo vio con cara de '¡El colmo!' pero... la propuesta no salió de boca
de Shun sino de la suya propia.
- ¿Qué quieres...? ¿Qué te la haga a ti acaso?...
Había... doble ironía en ese tono...
Y Shun la sintió...
Doble ironía, pues jugaba a ser irónico para decir sus verdades... ¿curioso
no?. Nadie le había pedido que hiciese esa propuesta...
- Ya que te ofreces... - dijo Shun.
Espero algún refunfuño de parte de Hyoga pero se sorprendió... no lo hubo.
El rubio simplemente y como si tuviese fastidio se movió hacia él, le bajó
el pantalón y la ropa interior, sostuvo su miembro y le estimuló por casi,
un minuto y medio...
...Fue una muy agradable sensación...
Mucha mas satisfactoria que la autocomplacencia... Shun no sabía del todo por
qué...
Volvieron a los controles. [Jeje.... ¡Disque no les gustaba la cosa!]
- Esta vez.... no tendrás oportunidad... -
[Orgullo de macho... es algo un poco, difícil de explicar...]
- Hecho. - volvió a aceptar el chico de ojos Esmeraldas. Esta vez... curioso
de perder... ya había ganado una vez, por lo tanto así Hyoga le ganase esta
vez tendrían un siguiente juego definitivamente el que seguramente se quedaría
como el ganador...
Se dejó perder en este otro juego, solo por la curiosidad de saber, qué le
mandaría Hyoga a hacer...
El rostro de Hyoga pareció iluminarse al ver que había ganado el juego y
colocó de nuevo su sonrisa semiengreída en el rostro. Shun esta vez optó
por la actitud anterior del rubio. Se preguntaba qué le mandaría a hacer...
Pero una vez que vio que el chico introducía su mano en su pantalón para
sacar de allí su miembro ya erecto, supuso que le tocaría hacer lo mismo que
hace minutos él le hiciese.
Negó con una sonrisa irónica en el rostro como si le molestase mientras
llevaba su mano al miembro de Hyoga, pero este le retiró la mano antes de que
llegase a su objetivo.
- No... - dijo el chico de ojos celestes. - ¿Hay que subir la dificultad
no?... Tú me lo tienes que chupar...
- ¡¿Qué?! - Fue la respuesta inmediata y natural de Shun. Eso para él era
definitivamente ir mas allá de la barrera... algo que... no sabía o... no
creía debía hacerse en los hombres por... ¡más curiosidad que se
sintiese!. - ¡Con eso ya te pasas! - comentó.
El rostro de Hyoga volvió a iluminarse con orgullo.
- ¿Qué pasó? - dijo en tono burlón. - ¿Ahora te me vas a echar para atrás?...
A Shun no solo le irritó su tono, sino el ardor que sintió en sus mejillas,
lo que seguramente lo mostraba sonrojado cual niño tímido y... COBARDE...
- ¡Por supuesto que no!. - dijo.
- ¿Entonces?. - dijo Hyoga mientras se levantaba y acercaba su miembro al
rostro de Shun. - ¿qué esperas?...
Shun le miró al rostro una vez más, había cerrado los ojos creído,
esperando el contacto...
Sintió rabia al verle el rostro. Luego bajó suavemente la mirada, hasta
quedar frente a frente con su... miembro...
La impresión no fue la misma. Ni el efecto tampoco...
Shun estaba excitado y no era novedad. Se sentía así desde que apenas
tocasen el tema... pero, al ver la oportunidad tan cerca...
No imaginaba que esto pasaría alguna vez. Y ahora... estaba allí frente a él
y era... Bastante grande...
Tomó aire.
No sería tan desagradable... y lo mejor aún...
Le callaría la boca a Hyoga.
¡Ja!. Ya lo vería después con lo que le mandase a hacer...
Así que cerró los ojos nuevamente y cuando el rubio iba a volver a hablar,
sintió por vez primera el calor en su órgano sexual recorrerlo y hacerlo
estremecer de placer.
- Ahhh... ¡Shun!... - fue su reacción al estímulo. Un gemido inesperado en
el cual sus manos se movieron inconscientemente hacia la nuca de Shun, sosteniéndolo
por los cabellos. - ¡Ahhh Shun... para para...!
Le rogó sintiendo que con tanto placer no lograría alcanzar demasiado tiempo
sin llegar al orgasmo. Pero Shun estaba concentrado... y ya le había agarrado
el gusto a tener a Hyoga, en su boca...
- Para... para... AYYY...
Obligándose a si mismo Shun paró, evitando el derrame.
Hyoga jadeaba y estaba rojo...
Shun ajustó su respiración.
- ¿Y Bien?... - le dijo entre jadeos. - ¿Qué tal lo hago?... - Dijo
'bromeando'.
Hyoga sonrió.
- Muy bien... jaja... deberías hacerlo mas seguido...
Intentó que sonara en broma. Pero ambos sabían que era de lo mas serio...
En vez de saciar su deseo, este incrementó...
Y tal cual el chico de cabellos verdes pronosticó, el chico de rubios
cabellos derrotado cayó...
- ¡K.O! - gritó Shun al quitarle la última vida al personaje de Hyoga.
El rubio no se molestó esta vez en disimular una sonrisa. No creía que ya
pudiese haber algo más que se le ocurriese al chico...
...Se equivocaba...
- Pónteme... en cuatro... -
Pasmo...
Shock...
- ¿Qué pasó Hyoga?. ¿Te me vas a echar para atrás?... -
[Que sucio jajajaja]
- Ok. - aceptó sin hacerse mucho rogar el rubio mientras comenzaba a quitarse
el pantalón.
- Pero no aquí... - Advirtió Shun en voz bajar mirando hacia los
alrededores. - los muchachos podrían venir... vámonos a mi cuarto. A la
cama...
- Es lo mismo...
- Allá es más seguro.
Eran cómplices después de todo. No se dejarían ver por nadie... ese ya se
había convertido en su juego secreto, en el cual sin decirse se sabían las
reglas y entre ellas, estaba el que nadie mas se enterase...
Se trasladaron al cuarto y cerraron por dentro con seguro. Hyoga se acostó en
la cama mientras se quitaba el pantalón. Una vez que lo hizo, dudó
nuevamente permaneciendo sentado en el borde de la cama y mirando a Shun...
- Yo debería ser... quien te tomase a ti... - dijo.
- No. - respondió Shun. - yo gané el juego, acepta tu derrota...
- Lo sé pero... tú eres el más... pequeño... tu deberías...
- NO. - Dijo en seco. - Si quieres que eso suceda... tendrás que practicar
mucho, para ganarme el juego... - Sonrió.
Y la propuesta salió esta vez de los labios de Shun e Hyoga la entendió
perfectamente, la sonrisa se compartió. El rubio aceptó la propuesta y ya...
en otro juego le ganaría... en cualquier juego pero era su meta, no descansaría
hasta hacer a Shun suyo tantas o más veces como él lo hiciese suyo...
Así que esa vez, en la cama, fue Shun quien se colocó entre sus glúteos y
sin demasiada brusquedad (a petición del rubio) lo penetró...
Al principio, le jugaba bromas al otro cuando este gemía.
- Admítelo... admítelo... te gusta...
- Pues... no.... no se siente tan mal...
Y mas nadie decía nada. Solo seguían...
Seguían en ese tonto... pero agradable juego de chicos...
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Capítulo 02
Tiempo llevaban en ese plan. De hecho ahora cada vez que tenían la
oportunidad hacían el mismo jueguito de penitencias. Aún incapaces de
admitirse o pedirse directamente los ‘servicios’ el uno al otro. No. Tenía
que ser por consecuencia de sus propias actos no porque ellos mismos
quisiesen. En otras palabras, tenían que tener una excusa para poder tener
relaciones con otro chico...
Seguían haciéndose los que no le agradaban. Los que no gustaban de ser los
pasivos en el momento, peleándose por el puesto del mas macho. Pero jugando
casi todas las semanas y dejándose vencer de vez en cuando nomás por probar
la excitación del otro.
Gastaron primero su virginidad que su primer beso...
Pues en este, no había una posición específico. No había diferencia entre
el ‘ganador’ y el ‘derrotado’. Por este motivo, ninguno de los dos se
atrevía a colocarle ese ‘castigo’ al otro, a pesar de adentro sintiesen
ganas de morderse los labios hasta el cansancio.
... Así fue que Shun aprendió a perder... y a agarrarle el gustito a ser
derrotado...
Pasaron meses en ese plan. Llegando al punto en que cada vez que se veían,
sus miembros se erectaban automáticamente. La excitación nacía con solo ver
la imagen del otro. Y De uno u otro modo buscaban la intimidad.
Cierta vez, durmieron los cinco en un mismo cuarto era una supuesta
‘boxerada’. Los cuatro en el suelo en 4 colchonetas. kki no había
permitido que Shun durmiese con Hyoga a pesar de los ruego disimulados de
ambos...
Shun: “Lo que pasa es que tu eres muy grande no me dejas espacio.”
Hyoga: “Y por qué tu dormirías en una colchoneta doble solo, y los demás
en unas individuales. Al menos deja que dos durmamos ahí”
Eran obvios sin saberlo.
Pero Ikki se negaba a pensar otra cosa de su hermano. Pero la respuesta fue
concreta: NO.
Para ellos, para ambos, era detestable en ese momento. Al menos algo pudieron
improvisar. Como las cuatro colchonetas estaban en el suelo, Ikki durmió en
una esquina y Shun al lado de él, en medio de su hermano y de Hyoga. Al lado
del rubio. A la medianoche cuando nadie se dio cuenta estiraron las sábanas
por sus cuerpos completos y bajo ellas sus manos juguetearon a explorar el
cuerpo del otro. Shun sentía escalofríos debido a los nervios, allí había
mucha gente, talvez estaba pasándose de descarado...
- Tengo frío... – dijo en vez de admitir que tenía miedo.
- Yo te caliento... – fue la respuesta de Hyoga, quien cumplió con su
palabra estimulándolo bajo las sábanas.
Shun explayó los ojos cuando lo vio bajar la cabeza bajo las sábanas tapándose.
¡ESTABA LOCO!. ¡¿Qué tal sin los otros oían algo y se despertaban?!. ¡¿Qué
tal si Ikki se levantaba encendía la luz y los veían tan amorochados?!...
¡¿QUÉ TAL SI...?!
- ARGHHH...
Se llevó la mano a la boca impidiéndose gemir mas alto. Fue un contraste
fuerte de temperaturas, sus piernas sintiendo ese horrible escalofrío y por
otro lado, la boca de Hyoga tan cálida succionando su miembro con hambre, con
pasión. Por inercia llevó su mano y la posó sobre las sábanas donde se
encontraba la inquieta cabeza de un concentrado Hyoga.
Clic....
Se encendió la luz...
Shun cerró los ojos de repente asustado e Hyoga se quedó quieto por unos
instantes.
- ¿Ikki...?... ¿Shun...?... ¿Quién hace tanto ruido?... - Preguntó Seiya
con ojeras en los ojos, debía de haberse despertado por ese gemido reprimido.
- ¿Dónde está Hyoga? ...
Hizo la pregunta del milenio. Aún viendo borroso pudo ver al rubio salir de
debajo de la sábana de Shun.
- ¿Hyoga que...?
- ¡Aquí está!. – dijo de repente el caballero del cisne.
Shun y Seiya alzaron una ceja.
- El control del televisor... – completó Hyoga. – Estaba debajo de mi
colchoneta y no me dejaba dormir. Lo estaba buscando debajo de las sábanas...
ya podemos dormir Seiya...
...Había sido un buen intento, debía admitir Shun. Mas no estaba del todo
seguro de Seiya se lo creyese, de cualquier forma el chico de cabellos castaños
hizo un gesto sin importancia y volvió a apagar la luz. Solo quería
dormir...
El rubio se acostó al lado del cabellos verdes y ambos se vieron con cara de
susto.
- ¡Por poco nos descubren!. – Se quejó Shun en un susurro minutos después
cuando pudo oír el ronquido de Seiya. – ¡Es demasiado descaro hacer algo
con todos ellos cerca!.
Shun aún no entendía que el riesgo era uno de los factores que mas excitaba
al rubio quien sonrió.
- Bahh... no se dieron cuenta... –
Bajo las sábanas tomó la mano de Shun y la colocó sobre su protuberancia
apretada bajo su short de dormir. Él mismo se bajó el cierre y condujo la
mano del chico hasta allá. Shun estaba renegado.
- ¡Yo no haré nada! – dijo titubeando mientras su mano le contradecía y
comenzaba a ‘ejercitar’ la zona baja de Hyoga. Este colocó esa cara de
placer ... tan egoísta... tan antipático... tan idiota... y tan
provocativo...
Shun dejó de quejarse tanto y de hacer tanto ruido y se concentró en
complacerlo. Su propia mano estaba fría pero el miembro de Hyoga estaba
ardiendo, se mintió a si mismo diciéndose que lo estaba tomando solo para
‘transmitirse calor’...
El televisor se encendió...
- ¡LOS TENEMOS PILLADOS!. ¡SALGAN CON LAS MANOS EN ALTO!...
Ambos se asustaron subieron las manos sacándolas de las sábanas incorporando
sus troncos y con sus ojos explayados y asustados. Frente a ellos vieron a
Shiryu presionando los botones del televisor, hundiendo uno en específico el
cual hizo que se bajase el volumen.
- Perdonen... es que tuve una pesadilla y quiero pensar en otra cosa...
Se disculpó ante los cuatro. Ya que a los cuatro, los había despertado
asustados. Por lo cual Shun e Hyoga pasaron desapercibidos. El televisor
estaba a todo volumen pasando una película de acción.
Shiryu solo recibió insultos por parte de los cuatro. (Hasta Shun se metió
con su madre...)
Y no le permitieron dejar encendido el televisor.
- ¡ACUÉSTATE A DORMIR ES LO QUE ES! – Le gruñó Ikki volviéndose a
arropar y acostarse. - ¡BUENAS NOCHES!.
Shiryu apagó el televisor resignado y volvió a acostarse en su colchoneta al
otro lado de Hyoga, entre el rubio y Seiya. Pasó media hora antes de que el
ritmo de los corazones de Shun e Hyoga se normalizase. Y de que se volviesen a
oír ronquidos en el cuarto, provenientes de ambos extremos... Ikki y Seiya...
Shiryu en cambio siempre dormía muy calladito y tranquilo. Pareciendo mas un
muerto que un dormido.
- Creo que todos están dormidos... – le comentó Hyoga a Shun quien también
para evitar mas sustos había tratado hacerse el dormido, para que Hyoga no le
pidiese nada más. Pero al apenas escuchar la voz de Hyoga abrió los ojos por
reflejo.
“Que idiota soy...”
- ¿Ahora que hacemos...? – Le preguntó con una sonrisa.
Ya esto era el colmo del descaro. Esa sonrisa antipática en el rostro lo hacía
sentir como una puta barata, a la cual se le había pagado suficiente como
para que ni siquiera se atreviese a protestar. Realmente no reclamaba debido a
que no quería despertar o que lo escuchasen los demás.
- ¡Duérmete, duérmete! – fue lo que le dijo mientras volvía a cerrar los
ojos, hacerse el duro y darle la espalda al rubio.
Eso debía de haberlo molestado. Y de hecho lo hizo, por un rato Hyoga estuvo
chisteando para que voltease pero este no lo hizo.
- Ahhh si... como si no te gustase Shun... – le dijo molesto. Y en un
segundo, Shun sintió la mano de Hyoga en su trasero. – Como si no te
gustase...
Los dedos del siberiano jugaron con la raja separatoria de sus dos glúteos.
Ese desgraciado, tenía un tacto divino. Los músculos traseros de Shun se
tensaron. Hyoga notó esto y sonrió. Volteó un momento para confirmar que
Shiryu y Seiya seguían completamente dormidos, luego miró por encima de Shun
para ver a Ikki dormido también y finalmente se arriesgó a acercarse mas a
Shun...
El chico de cabellos verdes estaba acostado de lado, con los ojos abiertos,
viendo frente a frente el rostro de su hermano dormido. Parecía molesto. Debía
estarlo ante esas dos interrupciones en la noche. Estaba sumergido en sus
pensamientos cuando de repente sintió algo en la unión de sus muslos...
No se atrevía a hablar teniendo a Ikki de frente pero levantó un brazo y lo
tensó para que Hyoga se detuviese cosa que no hizo. Al contrario, siguió y
le bajó el short a Shun, así como momentos antes él se hubiese bajado el
suyo y juguetease a afincar su hombría excitada en el trasero de Shun.
- Ahora, no hagas ruido para que no se despierte tu hermanito... – le susurró
al oído mientras lo penetraba.
Shun se llevó una mano a la boca para contener el gemido. Era un desgraciado,
sabía que él estaba nervioso y seguía poniéndolo a pasar esos riesgos.
- Resiste como un machito...
Sintió el pene de Hyoga profundizar hasta el fondo. Sus ojos propios se
aguaron, estaba tenso y apretado por lo cual le dolía mas la penetración.
Hyoga comenzó con movimientos de vaivén que raspaban un poco las paredes
internas de Shun. Algo al menos si sabía, y es que Hyoga estaba húmedo, lo
había comprobado mientras lo tocaba bajo las sábanas, debía de llevar rato
ansioso... muy ansioso...
- Ah... Ahmmm...
- Urgh... – Ikki se volteó con cierta molestia dándole la espalda a Shun.
Este se permitió abrir un poco mas la voz y dejar salir un gemido ahogado.
- Ahhh... – oyó el gemido de Hyoga a sus espaldas, disfrutando de su
estrechez.
A Ikki le pareció haber sentido algo...
...en su mano...
- ...?
Había algo en su mano...
Algo que caminaba por su mano...
- ¡UNA CUCARACHAAA! – Se levantó asustado halando la sábana con la que él,
Shun (e Hyoga) se cubrían, dejándolo por unos instantes al descubierto.
Estos en dos segundos se arreglaron milagrosamente para separar sus cuerpos e
Hyoga asustado se cubrió con las manos el miembro erecto para luego ocultarlo
tras su bóxer.
- ¡UNA CUCARACHA! – Seguía gritando Ikki tratando de darle sabanasos. El
insecto había extendido sus alas y ahora volaba libremente sobre las
colchonetas de los chicos. El rubio se ganó varios de esos cobijasos en la
cara.
Tarde, pero lo hicieron. Seiya y Shiryu salieron de debajo de sus sábanas
asustados.
- ¡UNA CUCARACHA! – Gritó Seiya levantándose. Tenía el cierre abierto...
- ¡Una cucaracha!. – Gritó Shiryu muy falsamente. Como... buscando algo
con qué distraer mas que porque hubiese un problema en si. Ese, nunca le había
temido a las cucarachas. Además... había algo extraño en él... ¿qué tenía
en la boca?. ¿Se había babeado?...
Shun e Hyoga decidieron guardarles el secreto también.
- AAAHHHH – Alguien soltó un grito agudo.
- ¡YO LA MATO!.
- ¡NO IKKI, NO QUE LE VAS A PEGAR A....!
La cucaracha terminó muerta.... aplastada... crujiente... deforme...
empegostada... en la rojiza cara de... Hyoga... de la cual, resbaló el zapato
que Ikki le lanzó hasta caer al suelo.
- Ahhh... susto... – dijo Ikki llevándose una mano al pecho. - ¡YO ESTABA
SOÑANDO CON UNA CUCARACHA GIGANTE!...
- Si, si... yo te disculpo no hay problema... .
Hyoga de repente alzó una ceja. A él mismo le daba asco tocarse la cara
pero...
- Shun...
Shun le estaba quitando los restos de ese animal de la cara. Cubriéndose la
mano con una sábana.
- Quédate quieto... – le dijo. – te la termino de quitar y vas al baño a
lavarte la cara...
Eso era un gesto que no esperaba.
Una penitencia que no se había ganado. Un castigo que no se había merecido.
Y un favor que... no estaba obligado a hacer...
Por un momento, Hyoga se olvidó de todo el asco u orgullo que sentía. Viendo
a Shun quien le miraba concentrado quitándole los restos de la cucaracha de
la cara. Él mismo no habría hecho eso por nadie...
- Listo... – dijo Shun cuando terminó de quitarle todos los pedazos. – Lávate
la cara...
No hubo necesidad de pedirlo dos veces. Hyoga se levantó corriendo a lavarse
con agua jabón y todo lo que encontró el rostro. Tardó mucho con su aseo
personal... Tanto, que Ikki ya había terminado de revisar que no hubiese ningún
otro animal en el cuarto y él aún no regresaba.
- Espero esta vez si poder dormir... el próximo que me despierte, tendrá la
misma suerte que esa cucaracha. Hasta mañana. – Se colocó la almohada
encima de la cabeza.
- Hasta mañana - contestaron Shiryu y Seiya. Quienes con total descaro (al
modo de ver de Shun) se cubrieron ambos con la misma sábana. Shun se rió.
- Ahora vuelvo... olvidé cepillarme los dientes... – dijo levantándose
para ir al baño. Entre tanto susto, ya había perdido el sueño.
Cuando entró pudo observar al rubio quien seguía frotándose la cara con jabón
frenéticamente. Una vez que se lo quitó de la cara y se vio en el espejo,
pudo ver a Shun detrás de él.
- No tenías que hacerlo... – le comentó al cabellos verdes. – Ahora...
no sé qué tendré que hacer yo para estar a par...
- No. – dijo Shun de una vez. – No todo es un negocio... o un juego... –
suspiró y al fin se sinceró. – seamos claros... yo... yo hice eso
porque... porque me nació pues. No por nada más...
- Aún así... – dijo Hyoga volteándose a él. – Me siento en deuda
contigo...
Shun le miró fijo a los ojos.
- Siento como... si hubiese perdido... muchos juegos continuos... pídeme lo
que quieras, que lo haré...
Hyoga estaba pidiendo eso, no solo por sentirse en deuda, sino porque... él
seguramente también estaba queriendo algo. Anhelando algo que aún no se
atrevía a admitir directamente, pero que en un rápido destello en sus ojos,
Shun pareció entender. Acercó su rostro al del rubio y le dio un beso corto
en la boca.
- Ese valió por mil penitencias... –
Le dijo colocando una sonrisa en el rostro una vez que el beso había
terminado...
Luego se dio media vuelta y se dispuso a salir del baño...
...pero Hyoga lo sostuvo de la mano. Y lo pegó hacia así...
- Digamos que se dañó el seguro de la puerta... –
Propuso sonriendo. Esta vez, sin antipatía, esta vez... como Shun quería
verlo: sincero. Pasó el seguro del baño y pegó a Shun contra la puerta.
Donde se besaron y desgastaron los labios, hasta el alba, donde ni siquiera
tuvieron necesidad de mentir puesto que sus trasnochados compañeros de
habitación se levantaron después del mediodía.