El
Silencio del dolor
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Capitulo
1
Llevaban
todo el día buscándolo, la noche anterior ya les había parecido extraño
que no llegara a casa, él no era de los que se iban sin avisar o llegaban
tarde, pero lo que mas les asusto fue una emanación extraña de su cosmos.
Los
4 caballeros de bronce y 5 dorados que estaban de visitas se habían separado
par buscarlo, a veces se encontraban ellos mismo decepcionados de no encontrar
alguna pista; algo llevo a Ikki una cabaña retirada, su corazón le decía
que ahí estaba lo que buscaba, iba con Shaka y Hyoga, el caballero del cisne
también sintió que ese camino lo llevaría a encontrarlo.
Al
entrar lo vieron acostado, mal cubierto por una sabana y en una posición no
muy cómoda. Ikki se acerco lentamente llamándolo, no recibió respuesta
alguna, se acerco y tomo su rostro para poder verlo, su corazón se encogió
al ver su rostro lleno de dolor, su cara tenía varios moretones y estaba
sucia, vio que esas mismas marcas en su cuello, tomo la pequeña mano que salía
de la cama, vio unas sogas amarradas en ellas, sintió un gran temor, acaricio
la mano con ternura. Shaka y Hyoga también se acercaron, Hyoga se coloco del
otro lado de la cama, y sintió el mismo dolor y angustia, la cama estaba
manchada de sangre y la ropa del chico estaba rota, regada por todo el lugar,
no pudo evitar que unas lágrimas brotaran de sus ojos.
Shaka
recorrió con la mirada, y encontró lo que buscaba abrió un armario y de ahí
saco unas cobijas, se acerco a la cama aparto un poco al fénix, y quitando la
sabana manchada, cubrió al chico con una cobija y lo tomo en brazos para
sacarlo de ahí.
««»»
Esperaban
en la sala de la Mansión, a que saliera el Doctor, ya todos habían sido
avisados que lo habían encontrado. El Doctor solo les dijo lo que ya sabían,
pero les recomendó calma pues la herida mas grave estaba en su alma.
En
la habitación estaba Ikki resguardando su sueño preocupado por la reacción
que tendría al despertar, estaba acompañado de Shaka que no soportaba ver la
mirada de tristeza en su koi, además de su propio dolor de ver a quien
consideraba como un hermano pequeño en ese estado; también estaba Hyoga
sufriendo por su amado, sintiéndose culpable por lo sucedido.
««»»««»»««»»
Ikki
al abrir sus ojos lo primero que hizo fue ver a su hermano que había
despertado, lo vio con la mirada fija al vacío, acostado de lado, se acerco
con rapidez, hincándose para estar a la misma altura de su rostro.
-Shun-
llamo, pero sus palabras no llegaron -Shun- llamo nuevamente, el aludido movió
sus ojos para ver quien lo llamaba, lo miro por unos segundo para después
esquivar su mirada. -Shun- repitió llevando una mano al rostro pálido frente
a él, pero un movimiento hizo que solo pudiera ver el cabello verde, le había
dado la espalda.
Ikki
no lo soporto mas, subió a la cama, y tomo en sus brazos al chico lastimado,
lo acurruco a su cuerpo con ternura. -Shun, por favor, soy tu hermano- pidió
al ser ignorado, el cuerpo en su cuerpo al principio no se dejo abrazar pero
la seguridad que su hermano le daba lo llevo a buscar esa protección que
necesitaba, sentía un frío nacer dentro de él que solo el calor que los
lazos de sangre siempre le habían dado.
Su
camisa se humedeció, y al bajar su mirada vio que el dulce rostro derramaba lágrimas
de dolor y vergüenza. Los otros dos durmientes despertaron y vieron la
escena, y permanecieron a parte.
Shun
temblaba en los brazos protectores de su hermano, por mucho tiempo derramo
perlas saladas, al sentir la cama moverse, supo quien era y escondió su
rostro en el pecho protector, emitiendo un quejido, Hyoga entendió y no siguió
avanzando. Mientras Shaka colocaba una mano en el hombro de Ikki mostrando su
apoyo, sabían que tendrías que ser pacientes si deseaban recuperarlo.
««»»
Había
vuelto a dormirse, Ikki lo acomodo nuevamente en la cama, Hyoga le indico que
se fuera a comer algo, pues se había perdido el desayuno, pero no quería
dejarlo, pero Shaka logro convencerlo. Hyoga se quedo ahora solo con él,
contemplando el bello rostro del chico, aun quedaban algunas marcas, pero le
dolía mas la tristeza que ella emanaba, se acerco y toco con las yemas de sus
dedo las mejillas que muchas veces había visto sonrojadas ahora estaban pálidas,
el pequeño cuerpo se estremeció al contacto "se sentirá incomodo con
cualquier contacto físico" recordó las palabras del especialista, y
retiro su mano, se acomodo en el sillón donde paso la noche y espero, sabia
que ahora era lo que tenia que hacer, esperar.
En
la planta baja estaban los demás caballeros, vieron bajar a Ikki y a Shaka,
les preguntaron con la mirada, pero el fénix los ignoro y siguió su camino,
Shaka les indico que esperaran un poco, no deseaba dejar a Ikki en ese grado
de preocupación solo, y lo acompaño a comer, además de que él tampoco había
tomado alimento.
Al
terminar su comida, Ikki subió, vio todavía dormido a su hermano y se sentó
sin dirigir palabra a la otra persona dentro de la habitación, antes hubiera
discutido el que estuviera en la habitación de su hermano, pero sabia que
ambos compartían el mismo dolor. Volteo a verlo podía verse la preocupación
en su rostro al igual que el cansancio, se imagino que se vería igual.
-baja
a comer- le ordeno, recibió un asentamiento de cabeza y Hyoga salió de la
habitación sabia que no había persona mas confiable para dejar encargado a
Shun.
««»»
Shaka
lo vio subirse y cuando desapareció de su vista, entro a la sala, no eran los
únicos preocupados por Andromeda y lo entendió. Al verlo llegar las miradas
se enfocaron en él.
-despertó?-
pregunto Sahori
-si-
-dijo
algo?- hablo Shiryu. Shaka negó con la cabeza
-creen
que nos diga quien fue?- pregunto al aire Seiya
-no
puedo creer que haya alguien capaz de algo así- expreso Mu
-como
están ellos?- pregunto Camus, recibiendo una mano en su hombro, volteo para
encontrar a Milo, sabia que estaba también preocupado por su discípulo
-cansados-
contesto sentándose a lado de Saga que estaba en el sofá
««»»
Las
cortinas estaban recorridas, permitiendo el paso del sol en ese cuarto los
tres ocupantes dormían, cuando alguien entro al cuarto y caminando lentamente
se acerco al chico moreno.
-Ikki-
llamo Shaka, el fénix despertó -tienes que hacer que Shun coma algo-
Volteo
a ver a su hermano -si, pero esperare a que despierte-, el rubio lo abrazo
siendo correspondido, estaban los dos muy tensos y era la mejor forma de saber
de su apoyo, y salió nuevamente.
Ikki
se dirigió de nuevo con su hermano, se percato que no dormía con
tranquilidad, su cuerpo sufría de pequeños espasmos, acaricio el sedoso
cabello -Shun, cálmate, estoy aquí no permitiré que te vuelvas a hacer daño-,
sus palabras fueron escuchadas, y quien estaba dormido despertó, enfocando su
mirada en los ojos azules frente a él.
Su
rostro no reflejo nada, Ikki se sentó a un lado sin dejar de jugar con las
hebras de cabello, se escucho abrir la puerta, Ikki volteo a ver quien era y
sonrío al visitante.
-necesitas
comer- le dijo a su hermano, pero vio que Shun volteaba su rostro, indicando
que no quería, "comúnmente las víctimas dejan de valorar las cosas,
incluso su propia vida, llegando incluso en pensar en el suicidio" le
dijo el Doctor.
-tienes
que hacerlo-, ordeno con firmeza pero sin subir el tono de voz; no recibió
respuesta alguna.
-Shun,...
por favor- se escucho el tono triste provenir de esa boca, y el peliverde
obedeció por reflejo, se incorporo en la cama aun adolorido, Shaka coloco la
bandeja sobre las piernas del chico
Shun
tomo el cubierto, pero apenas lo hubo levantado su mano, el objeto tembló
mostrando su agitación, Shun soltó el cubierto y llevo ambas manos a su
cuerpo para ocultarlas.
Ikki
y Shaka lo vieron preocupados, -yo te daré, como cuando éramos niños-, tomo
el cubierto y al llegar a la altura correcta, se detuvo, Shun tardo, pero abrió
la boca y dejo que lo consintiera. Hyoga despertó y vio la escena entre
conmovido y triste.
««»»
Ikki
había pedido estar un momento a solas con su hermano, descubrir al culpable
del dolor de su hermano, saber que tanto había pasado, porque se había
atrevido a dañara a alguien tan dulce e inocente.
Shun
seguía sentado en su cama, mirando su regazo, ahí estaban sus manos unidas,
una mano se coloco en ellas, se sobresalto al tacto.
-Shun-
escucho pero no volteo a ver, -dime... quien fue?- Shun negó con la cabeza
-Shun por favor, dime quien fue- alzo su mano libre y la llevo a la barbilla
del mas chico para ver su rostro -perdoname por no haberte cuidado como te lo
prometí- Ikki derramo un par de lagrimas de culpa, imitado por su hermano que
aun con la vista baja derramo aun mas.
Shun
se lanzo para abrazar a su hermano necesitaba sentirlo cerca, junto a su
cuerpo mientras negaba las palabras de su hermano, necesitaba sentía
nuevamente el calor reconfortante de su hermano, lo necesitaba.
Ikki
sabia que su otouto no lo culpaba, pero no podía evitar sentir en su corazón
de que pudo haberlo evitado.
En
eso Hyoga entro -es la hora de cenar-, vio el abrazo de los hermanos y supo
que Ikki había avanzado, él también deseaba estar cerca de la persona que
amaba, pero sabia que su situación era diferente, Shun siempre tuvo a su
hermano y sin importar lo que pasaba confiaba en él, Hyoga sabia que su turno
llegaría en cuanto Shun lo permitiera, sin dejar de verlos siguió con sus
palabras -les traeré su cena- y dirigió una ultima mirada a Shun, pero el
peliverde la esquivo, Hyoga suspiro.
No
tardo Hyoga en volver, los hermanos aun no se separaban, pero Ikki en cuanto
vio a Hyoga rompió el abrazo muy a su pesar.
-vamos
a comer- Hyoga coloco la bandeja para que Shun pudiera comer, mientras Ikki se
levantaba por la suya.
Shun
se abrazo a la altura del estomago en cuanto vio la comida y se dejo caer
hacia atrás, Hyoga e Ikki vieron que se sujetaba el estomago y lo vieron
preocupado.
-Shun
te sientes bien?- pregunto Hyoga dejo lo que estaba haciendo y se le acerco,
pero se detuvo antes preocupado por la reacción del chico tenia miedo de
hacer algo indebido.
-te
duele el estomago?- pregunto Ikki, Shun apretó sus labios para después
afirmar con la cabeza.
El
peliazul toco la frente de su hermano -tienes algo de fiebre-
-llamare
al Doctor-
-si-
««»»
Shun
fue algo reacio para que el Doctor lo examinara, pero aun así el doctor logro
descubrir algo preocupante.
Lo
miro detenidamente antes de hablar -se que te sientes mal por todo esto pero
es necesario que me contestes algo-, Shun no hizo reacción alguna -te dieron
a ingerir algo... como alguna pastilla?- cerro los ojos no deseaba recordar
-es necesario que me lo digas-, en la habitación estaba Ikki, Hyoga, Shaka y
Sahori.
.
.
-Shun-
al escuchar su nombre giro y sonrío al ver quien era
-Hola-
saludo cortésmente
-hace
tiempo que no te veía-
-tu
que no te dejas ver-
-oyes
Shun te vi algo triste, te pasa algo?-
-no
nada- mintió, pues había se había peleado con Hyoga y por eso ahora estaba
solo, pues se había salido disgustado de la casa -pero dime, que has hecho en
este tiempo?- se animo rápidamente no quería preocuparlo con sus cosas
-ha
pues me compre una pequeña casa a las afueras de la ciudad-
-y
eso, por que tan lejos?-
-fue
lo único que pude conseguir, pero es muy agradable, me gustaría que lo
conocieras-
-pues
a mi me encantaría conocer tu casa-
-por
cierto, tienes algo de prisa?-
-no,
por que?-
-por
que no vamos ahora?, no tengo para ofrecerte pero podemos platicar un rato,
aun es temprano-
-bueno
yo...-
-vamos,
a veces me siento algo solo-
-esta
bien, pero primero aviso-
-por
que vas a avisar?, no eres capaz de cuidarte solo, además vamos a regresar
temprano, ni cuenta se van a dar de que saliste-
Shun
dudo -esta bien-
Vio
que la casa si era pequeña, su aspecto era más de una cabaña, ambos
entraron. Shun apenas se dio cuenta de lo que pasaba hasta que lo acorralo con
la pared.
-qu...
que pasa?- pregunto asustado
-perdona
por espantarte- dijo pegándose mas al cuerpo del peliverde -pero tengo algo
importante que decirte-
-y
que, que...- no pudo de terminar de preguntar pues algo se introdujo en su
garganta, su cuello fue apretado provocando que tragara una pastilla -qué me
distes?-
-es
algo para que te tranquilices, no te preocupes te aseguro que te encantara-
Shun se empezó a sentir cansado, su cuerpo fue llevado hasta la cama, uno de
los pocos muebles que había.
-qué
me pasa?- pregunto al sentirse mareado
-nada,
solo disminuye tu energía, así no te dolerá y podrás disfrutarlo al máximo-
dijo con voz seductora
-qué?-
pregunto espantado
.
.
Derramo
algunas lagrimas al recordarlo, se había sentido feliz de haber visto a su
amigo, pero le dolía mucho recordar que se aprovecho de su confianza para
engañarlo, y el miedo que sintió al saber lo que se proponía lo había
llenado de angustia.
-fue
algún tipo de medicamento?- pregunto el doctor al no recibir respuesta, Shun
afirmo con la cabeza, los presentes se emitieron sonidos de sorpresa -recuerda
como era?- el peliverde negó, -alguna pastilla?- afirmo. El doctor suspiro,
sabia que no podía conseguir mucha información, se dirigió a los presentes
-le sacare algo de sangre para poder saber que tipo de fármaco le dieron-
-si
Doctor- contesto Sahori
««»»««»»««»»
Capitulo
2
Pasaron
algunos días, la mayoría de las heridas de Shun habían desaparecido,
excepto las heridas de sus muñecas, los rastros del fármaco fueron
eliminados por su organismo, pero lo que mas preocupaba es que no salía de su
mutismo.
El
Doctor había hecho su visita semanal, pues la depresión por la que pasaba
Shun lo había hecho adelgazar mucho y temían por su salud. Una vez que el
Doctor se fue, Ikki tomo el frasco de pomada que se le había entregado para
tratar de desaparecer las ultimas heridas y no fueran una cicatriz física
permanente de esa tragedia.
-Usabi-
llamo Ikki, Shun ladeo la cabeza con sorpresa, pues no era llamado por su
hermano de esa manera desde niños, antes de que fueran separados. Ikki le
sonrío al ver el cambio de gesto en su rostro, cansado de verlo siempre
triste -te sorprende que te diga así, verdad- hizo una pausa, aunque sabia
que no recibiría respuesta -pero tu siempre serás mi pequeño Usabi-, el
moreno pudo notar que Shun parecía sonreír.
Ikki
tomo la mano de Shun -te voy a poner un poco de pomada- al decir esto recibió
toda la atención del mas chico, Shun vio las heridas en su muñeca.
.
.
-qué?-
pregunto espantado
-vamos
Shun, déjate llevar- le dijo con malicia
Lo
recostó en la cama, Shun trato de levantarse, pero fue empujado para que
cayera por completo -déjame quiero irme-
-no
Shun, nosotros nos divertiremos un rato- lo miro con lujuria mientras se
sentaba en sus caderas -veras como lo disfrutaras-
-NO,
déjame ir-, y trato de empujarlo para escapar pero la droga estaba haciendo
efecto y su fuerzas estaban disminuyendo, pero aun así se resistía, logro
retirarlo de un empujón y levantarse, pero llevado de nuevo a la cama por un
empujón con mas fuerzas.
-compórtate
si no quieres que sea violento contigo- amenazo con enojo, mientras lo
sujetaba con fuerza por las muñecas
-suéltame-,
trato de zafarse
-no,
y como no te comportas tender que amarrarte-, y con sogas que ya tenia
dispuestas, amarro los brazos de Shun a los extremos de la cama -con esto será
mas fácil, ahora relájate-
Shun
trataba de liberarse del amarre, pero solo lograba lastimarse las muñecas.
Cuando sintió que su ropa era rasgada, intento con más fuerzas romper sus
ataduras lastimando su piel.
Shun,
trato de concentrar fuerzas, pero varios golpes en su rostro y cuerpo acompañados
de gritos de dolor, lo hicieron debilitarse más.
-ni
lo intentes, que ahora estas a mi merced y harás lo que yo haga- su rostro
fue sostenido con fuerzas, Shun gimió de dolor -entendiste- amenazo muy cerca
de su rostro, Shun trato de alejarse, pero recibió un salvaje beso y después
su cabeza fue azotada con violencia contra el colchón.
.
.
Ikki
vio que Shun, temblaba, dejo lo que hacia para ver que Shun había vuelto a
cambiar su rostro por uno lleno de dolor y tristeza, varias lagrimas acompañaban
ese gesto. Ikki lo abrazo con ternura, para así tratar de consolarlo, no
soportaba verlo en ese estado.
-ya
Shun eso ya paso, estas ahora aquí conmigo, con nosotros- dijo al recordar
que no estaba solo, las personas mas queridas por ellos también estaban ahí
-y todos te cuidaremos-
««»»««»»««»»
Se
preparaban para comer todos estaban presentes en el comedor, todos los
caballeros dorados habían viajado a Japón, preocupados por su compañero y
amigo, se habían puesto de acuerdo de ignorar lo que había pasado cuando
estaban frente a Shun para no incomodarlo. Todos platicaban alegremente, Shun
tal vez no sonreía pero su gesto ya no mostraba tanto dolor, su ternura y
sonrisas que siempre lo acompañaban eran extrañadas.
Shun
estaba sentado en el lugar que acostumbraba, a su lado derecho Ikki que se
sentó a lado de Shaka y este a lado de Sahori que estaba en una de las
cabeceras, en la otra Shion, a la izquierda estaba de Shun se encontraba
Shura, Aioros, Mu, Saga, Kanon, Dohko, enfrente de Ikki, Seiya, a lado de
Shiryu, y en el otro Hyoga que lo miraba entristecido pues aun no permitía
que alguien lo tocara a excepción de Ikki, a lado de Hyoga, Camus, Milo,
Afrodita, Mascara de la Muerte y Aldebaran.
Una
comida tranquila, la segunda en que los acompañaba el peliverde, Shun iba a
tomar el salero cuando Shura lo iba a hacer también, ambas manos chocaron,
Shun retiro la suya rápidamente para colocarlas juntas debajo de la mesa,
ante la sorpresa del caballero de Capricornio, Ikki se dio cuenta que parecía
limpiarse entre ellas con mucha fuerza, "se sentirá sucio y no permitirá
que lo toquen" recordó decir, Ikki llevo una de sus manos para detener
el incesante movimiento, Shun volteo a verlo un instante y giro de nuevo a ver
las tres manos.
-Shun,
ya no tienes hambre?- pregunto al ver que no seguía comiendo- Shun sacudió
la cabeza, -sabes, los chicos te trajeron tus chocolates favoritos- dicho
dulce estaba en la mesa, Ikki los alcanzo y se los acerco; Shun al verlos se
lleno de terror.
.
.
-hasta
que te tranquilizas- le dijo, pues el golpe lo había dejado algo aturdido,
comenzó a besar el pecho de Shun tranquilamente, disfrutando cada movimiento.
Shun temblaba y suplicaba por que lo dejara.
Sintió
que el peso que estaba en cima de él, desapareció y por un momento se sintió
aliviado, pero duro muy poco, pues él regreso y se coloco nuevamente sobre él.
-se
que te gustan estos chocolates, y para que veas que no soy tan malo te los daré-
tomo uno de los dulces y lo metió en la boca de Shun, pero este lo escupió
-no quieres?- pregunto con falsa tristeza -y yo que los compre especialmente
para ti-, y se metió a la boca el que Shun había escupido, provocando asco
en el peliverde -mm, saben deliciosos- dijo con malicia, tomo otro de los
dulces y sosteniéndose con un brazo se acerco a Shun -sabes como te van a
gustar mas?-, se metió el dulce a la boca, lo mastico un poco, y beso a Shun
en la boca, Shun se resistió, pero estaba muy cansado para ofrecer mucha
resistencia.
Cuando
el beso termino escupió todo el chocolate que había llegado a entrar a su
boca, lo miro con lujuria y lamió todo el chocolate embarrado en el rostro de
chico, -mm, así sabe aun mas rico-, se relamió los labios, Shun se sintió
sucio y asqueado.
-déjame,
por favor- suplico
-si
apenas estamos empezando- tomo uno otro chocolate y lo paso por todo el torso
desnudo de Shun -sabes, eres muy lindo,... y delicioso- sus ojos brillaron con
lujuria, Shun tembló al verlo. Dejo el chocolate a un lado, y con su lengua
recorrió el mismo camino que el dulce, deteniéndose brevemente por donde se
encontraban las marcas de los golpes, Shun trataba inútilmente de alejarse
-si, realmente delicioso-. Sentía impotencia en ese momento, deseaba que todo
acabara, que fuera una terrible pesadilla.
.
.
Al
ver los chocolates frente a él, los golpeo regándolos, subió los pies a la
silla, abrazo sus piernas y empezó a temblar con la cabeza baja, unas
lagrimas cayeron del dulce rostro.
Esta
vez Ikki no lo abrazo, se sentía inútil al no saber como ayudar a su
hermano, cada vez que sentía que avanzaba, sucedía algo que le hacia
retroceder. Todo el lugar estaba en silencio, nadie sabia que decir o que
hacer, Hyoga deseaba correr a abrazarlo pero sabia que seria rechazado y le
dolería, así que se abstuvo de hacerlo, Camus coloco aun mano en su hombro,
Hyoga sonrío ante el apoyo de su maestro.
Del
otro lado, Shaka vio que Ikki no se movía comprendió como se sentía ahora,
lo rodeo con uno de sus brazos y recargó su cabeza en su hombro -Ikki- le
dijo para demostrarle su apoyo.
Se
levanto y sujeto el brazo de su hermano -vamos a tu cuarto- le pidió, Shun
tardo en reaccionar, para después seguir a su hermano aun derramando
lagrimas.
Entraron
al cuarto, pero Shun no se movió, Ikki lo llevo a la cama donde se sentó,
Shun se recostó colocando su cabeza en las piernas de su hermano con el
rostro húmedo y los ojos enrojecidos, Ikki acariciaba tiernamente el cabello
de su hermano.
««»»
-ya
trataron de averiguar quien fue?-
-si,
pero no quiere hablar-
-por
que no le leen la mente?-
-lo
intentamos, pero a cerrado su mente por completo, así como su voz-
-solo
nos queda esperar a que supere lo que ha pasado-
-tengo
la sensación de que fue alguien que él conoce-
-qué
te hace suponer eso?-
-porque
ya no confía, y Shun siempre a sido del tipo de personas que dan
oportunidades-
-entonces
hay que demostrarle que somos sus amigos y que nosotros no lo dañaremos-
-es
fácil decirlo-
-creo
que es hora de que actúes Hyoga-
Las
miradas se posaron sobre el chico ruso, quien tras un suspiro decidió
encaminarse al cuarto de la persona que amaba.
««»»««»»««»»
Shun
seguía con la vista perdida en el regazo de su hermano, cuando Hyoga entro.
-Ikki
quisiera hablar con Shun- Ikki no contesto pero lo miro con desconfianza -por
favor- pidió, y el moreno coloco suavemente la cabeza de su hermano en la
cama, quien no se movió.
Hyoga
se sentó permitiéndose ver el rostro del pequeño -Shun quisiera hablar
contigo- no recibió respuesta mas que un parpadeo.
-yo...
yo te amo Shun y te necesito, quiero recuperarte- trato de tocar una mano de
Shun pero este la retiro rápido -por que me alejas?, no sabes cuanto me
duele-, los ojos de ambos se humedecieron -necesito tenerte cerca, verte sonreír
escuchar tu voz, por favor dime que tengo que hacer para que sea como antes-,
varias lagrimas recorrieron sus mejillas -perdóname fue mi culpa que
estuvieras afuera y solo, sino te hubiera discutido nada de esto hubiera
pasado-
Shun
cerro los ojos con fuerzas rechazando el sentimiento que salía de su ser,
amaba a Hyoga y ahora escuchaba que Hyoga aun lo amaba, a pesar de lo que había
pasado, las palabras del rubio fueron hermosas melodías, pero en vez de
reconfortarlo lo hirieron mas, pues él ya no se sentía merecedor de ese
amor.
.
.
Se
deshizo de los chocolates, y comenzó a acariciar todo el cuerpo del chico,
sus manos bruscas, lastimaban su piel, que adquiría un color rojo por donde
pasaban. Shun no pudo contener las lágrimas.
-no
llores pequeño- dijo tiernamente mientras lamía las lagrimas que se
derramaban, Shun movía la cabeza para evitarlo, pero eran en vano sus
intentos.
El
resto de su ropa también fue desgarrada -eres hermoso- susurro a su oído con
lujuria, el cuerpo de Shun comenzó a temblar, su llanto aumento.
-por
favor déjame- suplico con voz cortada por el llanto
-no,
eres demasiado tentador para dejarte-, tomo el miembro del pequeño y se lo
metió a la boca, Shun sacudió su cuerpo para tratar de sacarlo, grito de
dolor cuando fue mordido. -sera mejor que te tranquilices o te ira peor-, Shun
no se detenía, seguía sacudiéndose para intentar liberarse de esa agonía.
Al
ver que Shun no se calmaba, golpeo nuevamente el ya lastimado cuerpo de su víctima.
Shun detuvo por completo sus intentos de escaparse, adolorido y cansado.
-así
esta mejor, pero no te preocupes falta poco y es lo mejor-. Sin esperar mas
levanto las piernas del chico y coloco la punta de su miembro en la entrada de
Shun, este al sentirlo sabia que ya todo se había acabado para él. El grito
resonó por toda la pared, lo había tomado rápido y sin consideración,
lastimándolo, hiriendo sus entrañas; sin esperar mas comenzó a moverse
dentro de Shun, quien gritaba sin parar -mm eres muy estrecho y caliente, ah
que delicioso-, le dijo causando aun mas dolor en el chico, -vaya eres virgen,
crei que ya lo habías hecho con Hyoga- menciono con malicia el nombre -así
se llama no es así?-, Shun no le contesto pero vio el gesto de tristeza en su
cara. -oh pobre de ti, tu novio ya no te va a querer después de esto, serás
todo mío, por que quien querrá a alguien que ya a sido tomado por otro-, las
palabras le dolían tanto o mas como los golpes y heridas en su cuerpo -y tu
hermano y amigos te tendrán lastima, porque el pobrecito no se pudo defender-
se rió ante la angustia que se veía reflejado en la cara del chico.
El
dolor se volvió insoportable para Shun y busco en la inconsciencia un refugio
a la agonía.
.
.
Hyoga
vio que Shun temblaba aun con mas intensidad que las veces anteriores, sus
lagrimas se convirtieron en llanto, el peliverde se había hecho un ovillo
como buscando protección -Shun, que... que tienes?-, pregunto preocupado.
Quería
abrazarlo, consolarlo para que dejara de sufrir, pero había sido rechazado,
no sabia que hacer para detener el sufrimiento en su persona amada, su corazón
se partía al escuchar tan triste llanto. Decidió hablarle a Ikki pero no
quería dejarlo solo, no en ese estado.
Olvido
todos los rechazos y lo abrazo con fuerza, Shun trato de que lo soltara, emitía
sonidos de disgusto y enojo, empujaba a Hyoga para que lo soltara, pero esta
vez Hyoga no dejaría que lo rechazara, le mostraría con ese abrazo cuanto lo
amaba y cuanto podía confiar en él, le demostraría que lo necesitaba, decir
con ese gesto que él era todo en su vida.
««»»
Ikki
bajo después de dejar a Hyoga a solas con su hermano, en todo este tiempo el
único que podía acercarse a Shun era él, pero sabia que no podía dejar que
Shun se convirtiera en un ser dependiente de él, por eso había sido que
abandono el cuarto.
Fue
recibido por Shaka quien lo abrazo efusivamente, el dolor que sentía Ikki
también lo estaba afectando, y el lugar se estaba volviendo demasiado pesado,
tanta tristeza, la depresión se estaba convirtiendo en un habitante mas, por
eso habían pedido que vinieran los demás caballeros, para que así hubiera
mas gente que pudiera alegrar el lugar, que espantaran al incomodo huésped,
pero la amargura era tal que incluso los recién llegados se contagiaron por
ella.
Estaban
todos reunidos, platicando sin mucho animo, cuando vieron a ambos llegar se
callaron, Ikki se sentó ignorándolos, y ellos al verlo decidieron hacer lo
mismo, no sabían que decirle como apoyarlo, pues ninguno de ellos se había
enfrentado a ese tipo de cosas.
-por
que?- pregunto Ikki al aire, la atención de todos centro nuevamente en él
-no entiendo por que?, por que a él?- Shaka lo abrazo para consolarlo, Sahori
se acerco para tomar sus manos, y los mas allegados se acercaron.
-si
el siempre ha sido muy bueno- no era desconocido para ellos la ternura del
caballero de andromeda, incluso ellos como rivales lo habían considerado muy
débil por sus dulces sentimientos y su deseo de no lastimar a la gente,
aunque muchas veces lo subestimaron pues sus ganas de ayudar sacaban a flote
su verdadero poder.
Ikki
se sobresalto al escuchar el llanto y los ruidos del cuarto de su hermano, se
disponía a ir pero fue detenido por Shaka, quien negó con la cabeza, Ikki
iba a discutir cuando Shaka le hablo -deja Ikki, es hora de que Shun salga del
mundo en que se encerró y tu sobreproteccion no le esta ayudando mucho-
-mi
sobreproteccion?, sabes por lo que esta pasando?, me necesita-
-si
te necesita, pero estas permitiendo que el dolor le gane porque tu no lo
quieres ver lastimado, es hora que acepte la verdad, y vea que no esta solo-
Shaka suspiro antes de continuar -todos aquí estamos preocupados por él,
pero no podemos hacer nada si Shun no lo permite, no puede depender para
siempre de ti-, al escuchar lo ultimo Ikki dejo de internar soltarse de Shaka
tenia razón, es hora de que Shun acepte lo sucedido y que lo enfrente.
Paso
mucho, el lugar estaba en completo silencio, esperando que se hubiera logrado
un avance. Ikki se levanto cansado de esperar, Shaka lo siguió para que no
hubiera problemas entre él y Hyoga.
Al
entrar Ikki miro con sorpresa la escena, Hyoga y Shun estaban recostados
juntos, viendo hacia la ventana, el primero abrazaba protectoramente a Shun,
Ikki trato de no hacer ruido y camino al otro lado para poder ver sus caras.
Hyoga
estaba despierto y lo miro expectante, Ikki vio primero a su hermano que lo
vio mas relajado a como lo había dejado, despues miro a Hyoga -esta bien?-
pregunto quedamente.
-si-,
el cuerpo en sus brazos se movió y abrió los ojos lentamente, miro primero a
Hyoga, y después busco a la persona con quien hablaba.
-Hola
Shun- saludo Ikki dulcemente, Shun recargo su cabeza al cuello de Hyoga quien
lo acepto tiernamente. -espera un momento yo aun no acepto la relación de
ustedes dos- dijo alegremente
-vamos
Ikki no puedes aceptar cuanto nos amamos, verdad mi amor?- se abstuvo de
besarlo, no por Ikki sino por no presionar mas a Shun.
El
peliverde afirmo con la cabeza dibujando una pequeña sonrisa en su rostro,
calmando a los presentes, Shaka se acerco y rodeo con sus brazos la cintura de
Ikki.
-Hyoga
tiene razón, ellos se aman- beso la mejilla de Ikki -además es de familia
que le gusten los rubios-, Hyoga e Ikki rieron al comentario, mientras que
Shun ampliaba su sonrisa, esa que tanto extrañaban. Tal vez aun no lograban
que Shun superara por completo su dolor, pero habían dado un gran paso.
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Fin
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