Deseo de Navidad
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“La noche esta hermosa, todo esta más
que perfecto” Shun suspira contemplando la noche tan callada afuera,
y las casa llenas de luz, de gente, de amor.
La silueta al lado suyo lo abraza, mientras ambos miran por la ventana.
“Tienes razón mi vida, y ten en cuenta que aún no son las doce”
“Aún recuerdas nuestra primera navidad Hyoga?”
“Solo recuerdo que estabas ahí”
“Fue hermosa, todos estábamos juntos entonces”
Hyoga abraza aún más fuerte a Shun, como diciéndole que él le daría todo el amor que pudiera necesitar.
“Esa noche Hyoga, esa noche……me diste mi primer beso”
********************Recuerdo********************
“Demonios Ikki, ten mas cuidado cuando pasas”
El pequeño Seiya se quejaba del dolor por el pisotón que Ikki le dio. Y es que cuando se es niño esas bromas son comunes.
“Ese árbol esta sobrecargado de adornos, más parece listo para un carnaval” Dice el niño de cabellos azules, con los brazos cruzados y mirando fríamente.
“Si vos no lo armaste, me parece que no deberías de opinar”
Dice Seiya, sacándole la lengua a Ikki.
“Por favor Seiya, no pelees con mi hermano”
Un hermoso niño de hermoso cabello verde se acerca.
“Tienes razón Shun, yo si quiero que Santa me traiga al menos diez de los veinte juguetes que le pedí, y debo portarme bien”
“El viejito ese, no existe. Los regalos son solo para los niños ricos”
Ikki comenta aquello y decide subir a su habitación.
Shiryu se acerca a Shun.
“Qué tiene Ikki?, esta mas insoportable que de costumbre”
Shun esta muy triste, pues sabe bien porque su hermano esta así. Hacia solo meses que ellos habían llegado a la mansión Kido, eran solo dos niños más de entre todos los niños huérfanos que el señor Kido tenia bajo su protección. A Ikki le dolía mucho la palabra “Huérfanos” Y en esta época recordaba más aún que ellos estaban solos. Y peor aún que él no podría hacer feliz al niño mas bueno de la tierra…su amado hermanito menor.
“No es nada Shiryu, es que se siente solo”
“Es difícil para todos, pero acá encontramos a nuestra familia. Yo sé que un día Ikki entenderá, sufriendo así, no logrará nada”
“Pueden dejar de hablar, necesito ayuda con los foquitos”
Seiya estaba todo enredado en cables y focos.
Pero en otro rincón de la casa cierto niño rubio estaba más que preocupado. Estaba así desde que el señor Kido les había recordado que la navidad es una fecha para dar amor y hacer felices a los que amamos. El pequeño se rompió la cabeza pensando como haría feliz a la persona que mas quería.
De nuevo en la sala, Shiryu y Seiya debatían:
“Pues según la descripción, estoy seguro que es él” decía Seiya
“Que no, él vive en el polo norte” Shiryu se cansaba de aquello.
Shun que ya terminaba de armar el nacimiento, se acerca a ellos, pues lo menos que quería es que ambos terminen peleando.
“Que sucede?”
Seiya le responde:
“Es que Shiryu me confunde”
“Lo que pasa, es que Seiya esta seguro que el señor Kido es Santa”
El niño bonito se ríe de aquello.
“No le veo lo gracioso Shun, según la descripción es él. Viejito de barba blanca y con un estómago inmenso. Y además, Shiryu dice que Santa ama a los niños. Y él es así. De no ser por él no tendríamos un hogar”
“Viéndolo de esa forma, tal vez y Seiya si tenga razón Shiryu”
“No lo apoyes que apenas y hacia que entienda >.<”
Ya eran casi las once de la noche y los pequeños ya se caían de sueño. El señor Kido no había llegado aún, él debía de volver con su nieta Saori y ellos los esperaban.
Al fin Hyoga se animo a acercarse a Shun que ya casi se dormía en el sofá enorme.
“No te duermas Shun”
“Hyoga! Es verdad, casi me duermo, y falta tan poco”
“Le pediste algo a Santa?”
“Solo un deseo”
“Cuál es?”
“Quiero que mi hermano sonría, ya no quiero que este triste”
“Lo quieres mucho….”
Shun se da cuenta perfectamente que su amiguito se siente tan solo, es tan triste no tener más a nadie.
“También te quiero mucho Hyoga”
De repente el rubio se pone muy feliz, y Shun muy colorado.
“De veras me quieres?”
“Claro que sí, tanto como quiero a Ikki”
“Yo también te quiero mucho”
Pero en ese momento otro niño toma su lugar al lado de Shun.
“Me parece que el señor Kido no viene, es tonto esperarlo aún”
Ikki se sienta en medio de los dos y Hyoga se siente frustrado.
Ya casi eran las doce, y el niño rubio se pone ansioso. Casi antes
de dar las doce, el señor Kido llegaba con Saori y traía regalos
para ellos.
“No te lo decía Shiryu, él sí es Santa”
“Como digas Seiya”
Mientras todos se abrazaban y felicitaban, Hyoga esperaba en un rinconcito, hasta que al fin se aproxima hacia Shun y lo sujeta de la mano.
“Ven un momento”
Al fin se lo lleva hacia un lado.
“Yo quería darte algo hoy, no pude conseguir nada para darte. Solo esto”
Muy lentamente Hyoga se aproxima hacia su pequeño amigo
que lo miraba muy sorprendido. El rubio deposita un beso en la mejilla del
niño hermoso.
“Te quiero mucho Shun, ojalá un día pueda hacerte feliz”
“Ya lo hiciste, Hyoga”
Shun se acaricia la mejilla, y mira a Hyoga con tanta ternura.
“Gracias Hyoga, este es el mejor regalo que he tenido”
Ambos entran tomados de las manos, Ikki no puede evitar ver a su hermanito sonreír tanto al lado del rubio. Así que él también sonríe, lo que Ikki más quería era ver esa hermosa sonrisa……
“Hyoga mi deseo se cumplió. Mi hermano esta feliz”
*******************Fin recuerdo******************
“Si, esa navidad fue preciosa”
Shun se separa de su Hyoga, se lleva la mano a la mejilla y parece traer a la mente esa sensación que sintió cuando el rubio le había regalado su corazón.
“Ya ves, al final y mi deseo si se cumplió. El viejito pascuero me lo cumplió, tuve que portarme bien mucho tiempo”
“Así? Y cuál era ese deseo Hyoga?”
“Vos, mi único deseo era tenerte para siempre”
Los ojos verdes alumbran a Hyoga con todo su amor, un beso sella ese pacto silencioso de amor.
“Si pudiera volver en el tiempo, no cambiaria nada. Bueno, tal vez si”
“De que hablas Hyoga?”
“Aún recuerdo la navidad que vos y yo peleamos”
“No, tu memoria falla mi amor, no recuerdas como termino?”
********************Recuerdo********************
Shun aún estaba con el teléfono en la mano.
- “Feliz navidad para vos también Seiya, lamento
que no pudieran venir, mándale saludos a Shiryu de parte mía
y de mi hermano. De Hyoga no, porque no sé si lo veré de nuevo”
- “Aún siguen enojados? No los entiendo, pensé que todo
estaba de color rosa”
- “Ya ves, él no entiende, yo lo quiero mucho, pero no puedo
irme con él a Siberia. Yo deseo hacer mi vida cerca de Ikki, además
me gusta este lugar”
- “Uno de los dos tiene que ceder”
- “Te juro Seiya, que yo hubiera cedido, pero él no me lo pidió,
prácticamente me lo ordeno. No me quiere como dice”
- “No digas tonterías, él daría la vida por vos.
Te ama desde que somos niños”
- “Yo creo que ya se canso de mí. Tal vez y buscaba el modo de
alejarse…”
- “No lo creo, ya veras como se soluciona todo. Tengo que colgar, o
Shiryu quemará la cena, iremos para allá en año nuevo.
Chao”
Shun Aún esta muy dolido, que navidad tan amarga le esperaba.
“Shun, el rubio insoportable viene o no?”
Ikki se acerco a su hermanito. Y si, Ikki había tomado muy bien aquella relación, fue tan fácil saber y darse cuenta que Hyoga hacia feliz a Shun. No podía negarle esa felicidad al ser que él tanto amaba y cuidaba.
“Creo que no Ikki, ni siquiera llamo”
“Espero que no se le ocurra hacerte llorar. Cuando le dije que barrería el piso con él, hable muy en serio ”
“Por favor Ikki, yo no puedo obligarlo a quererme y menos vos. Tal vez ya encontró a alguien que si puede hacerle feliz. Después de todo quien no desearía estar a su lado…”
“Shun, no pienses eso, el rubio es tarado pero no tanto como para dejar ir a alguien como vos”
“Ikki, vos y yo sabemos…..que si es re tarado!! –
“Para que mentir, es verdad! Pero solo por hoy olvida al descerebrado, te encantara ver el nacimiento –
“Vos lo armaste?”
“A menos que tengamos viviendo a alguien más aquí y del cual yo no sepa…. Claro que lo arme yo! Lo hice solo para ver tus ojitos con esa lágrimas de felicidad que pones cada vez que llega esta época….”
Shun se acerca a su hermano, se pone casi de puntitas para alcanzar la mejilla de Ikki con sus labios, le dio un beso como agradecimiento….. Shun se quedo contemplando la figura de yeso por mucho tiempo.
“Debe ser hermoso tener un niño….”
Miro bien aquel nacimiento, Ikki le había puesto nieve artificial, contemplo la blancura de aquellas esferas pequeñitas… Hyoga amaba la nieve, amaba Siberia.
“Vas a seguir tan triste?” pregunta Ikki.
“Lo siento. Cómo paso? Es decir, Desde cuando amo tanto a ese rubio tonto?”
“Shun…”
Ikki se sentía tan impotente (y no en el otro sentido ^-^) Él mismo le rogó a Shun para que se fuera a Siberia con el rubio desabrido, pero ese amor de hermanos también es muy fuerte, ese amor que le ata al lugar donde Shun ha sido tan feliz…pero sin su Hyoga….
“Ya van a ser las doce hermanito, pide un deseo”
“Ikki, eso es en año nuevo”
“Pues yo creo que este momento seria el propicio”
Shun había cerrado sus ojos a petición de su hermano pediría un deseo…
“Solo tengo un deseo, en realidad dos, pero uno se cumplirá solo si se realiza el primero..”
El lindo chico aún sonreía con los ojos cerrados pensando en esos dos deseos ..
“Ya esta!”
Antes de abrir los ojos, sintió el calor de unos labios
sobre los suyos, ese calor tan conocido, tan suyo…Ese perfume suave,
que solo se sentía cuando aquel hermoso cuello estaba muy cerca…
Lentamente abrió los ojos solo para comprobar que no se había
quedado dormido y estaba soñando. El beso termino y sus ojos verdes
se reflejaban en aquellos inmensamente azules que lo miraban con amor.
“Vine, a cumplir tu deseo, mi amor”
“Hyoga….”
“Alguien me hizo entender que soy un total tarado, mi tonto orgullo se quedo en Siberia enterrado en la nieve, en esa fría nieve que no pudo hacerme olvidar el calor de tu cuerpo y el fuego de tus ojos. Me perdonas?”
“Claro que te perdono, aunque supongo que tuviste que traer el abrigo ese que vi en una tienda, pues era mi deseo…”
“Qué???”
“Es broma, rubio. Te amo!”
Otra vez el hermoso chico sonreía, esas sonrisas llenaban de alegría
a Ikki, solo por eso se atrevió a llamar al rubio, se atrevió
si! A pedirle que no lastime a Shun.
Hyoga se moría por volver a lado de la criatura que le había robado sus sueños, pero su tonto orgullo había enfriado su corazón, escuchar a Ikki le hizo entender que estaba lastimando a aquel ser que fue su fuerza y el apoyo para seguir.
Todos sabemos que Ikki no soporta a Hyoga, en muchos fics dice aquello y yo lo apoyo! Así que el rubio entendió: Ese gran amor que Ikki le tenia a Shun, ese amor hizo que el caballero fénix dejara de lado su orgullo y sea solo Ikki el hermano mayor de Shun, para hacer aquello realmente le importaba tanto su hermanito, más que su propia vida.
“Me esperas un momento, amado rubio?”
“Claro, ve… él también te necesita”
Shun camino hacia el rincón desde donde el fénix miraba las estrellas.
“Santa no existe! Siempre me decías eso, no es así Ikki?”
“Y no te mentí, nunca te mentí”
“Si lo hiciste!”
“Nunca….”
“Hoy, y siempre vos eres ese ser mágico que cumple mis deseos, que haría lo que sea por verme feliz…. Ah! Cómo es que no quieres que crea en la magia del amor? Vos cada día me demuestras que existe! GRACIAS hermano! Te quiero!”
Ikki recibió el abrazo como si fuera el último que le darían, abrazo a su hermanito como solo esos brazos podían hacerlo. El abrazo de un padre, un hermano, un amigo, el ser que más lo amaría….
“No pude engañarte entonces… Pero recuerda esto, no solo lo hago por ti, lo hago por mí! Eres mi tesoro Shun, lo único que tengo en la vida y lo que más amo, esa sonrisa es la que me mantiene vivo”
*****************Fin del recuerdo******************
“Pues si, Ikki no esta tan mal como cuñado”
“Es lo mejor que hay”
En ese momento el timbre de la puerta les despertó del trance.
“Yo abro!”
Shun corrió hacia la puerta, ya sabia quien era..
“Ikki!”
“Te juro que te abrazaría acá mismo Shun, pero ya empieza a hacer frió”
“Lo siento, después de todo, eres el ave de fuego”
Ya dentro, el chico lindo no aguanto más y prácticamente se lanzo hacia su hermano.
“Te extrañe tanto Ikki, me hiciste mucha falta”
“Nos vimos hace solo días, nenito exagerado”
“Esta bien, es que ya me había acostumbrado a verte todos los días, tenias que mudarte tan lejos?”
“Ya hablamos de eso Shun, necesitan todo el espacio que se pueda”
El rubio se acerco a Ikki.
“Bienvenido cuñí”
“Cuñi? ”
“Es que cuñado es una palabra bastante larga…. Pero, debiste traer a Shaka”
“Él viene, quedamos de vernos acá, es que aún esta comprando los obsequios”
“Algo me dice cuñi, que vos solo te mudaste porque ya planeas vivir con Shaka”
“Bueno………….” Ikki estaba rojo.
Shun escucho muy bien eso.
“En serio, Ikki? Es maravilloso!!! Shaka es perfecto para vos”
“Pues si hermanito, él es perfecto”
Los tres jóvenes se sentaron esperando a sus amigos. Seiya y Shiryu llegaron después de 10 min. Y Shaka los alcanzo 15 min. después.
“Me alegra que ya no falte nadie, esta navidad será perfecta” Shun no paraba de sonreír.
“Y el año nuevo será aún mejor…. Estaremos casi todos: Kamus y Milo ya confirmaron… Mu, Aldebaran, Aioria, Afrodita, Shura, en fin, casi todos” Dice Seiya muy emocionado.
Se acercaba las doce y los jóvenes miraban el reloj.
Hyoga que abrazaba a Shun le dice:
“Por cierto, nunca te pregunte. Cuál fue ese segundo deseo que pediste aquella navidad?”
“Pues veras, desee mucho volver contigo solo si mi hermano lograba ser feliz, pero luego digamos que mi deseo venia con un Plus, y justamente ahí viene”
“Ya llego Santa!!!”
Un hermoso pequeñito entraba a la sala.
“Creo que lo despertamos” decía Shaka.
“No lo creo, apuesto que despertó solo con un propósito. Ven mi amor”
El lindo niño de cabellos rubios (bueno no tanto como los de Hyoga) Se acerco a Shun y este lo puso a su regazo, a penas despertó mejor pudo ver a los otros jóvenes que estaban alrededor suyo. Pero en especial fijo su vista en uno.
“Tío Ikki!!!” Al igual que su papi Shun, el niño corrió a los brazos de su amado tío.
“Hola pequeño, no sabes como te extrañe”
“Hace tanto que no te veo, tío”
Ikki miro a Shun como diciéndole: “Es igualito a vos”
Todos los otros jóvenes se turnaron para abrazar al hermoso niño, tenia a penas cinco años, cuatro de aquellos años los había compartido con sus padres amados.
Shun y Hyoga lo miraban tan orgullosos y complacidos, era su adoración.
“No vienes a abrazar a papá, campeón?” Hyoga ya estaba un tanto celoso.
“Le diste a Santa mi carta, papá?”
“Claro que si!”
El niño abandono el regazo de Seiya y se acomodo en las piernas de su padre y le dio un abrazo.
“Entonces, si mereces un abrazo” Y muy tiernamente abrazo a su rubio padre
Todos rieron, el niño era dulce tierno, pero nada tonto.
“Ya tengo dos criaturas que me sobornan, los besos y los abrazos me los tengo que ganar…”
En eso el pequeño Hyoguita… (Así quiso llamarle Shun, en homenaje a su amado cisne. La verdad y le puso Hyoga Ikki, pero no sonaba muy bien… Pero prometió ponerle Ikki al segundo o_o) El pequeño miro el montón de regalos bajo el árbol, habían tantos que prácticamente ya no se veía el árbol… Era bueno ser el único niño, todos los adultos lo consentían tanto, añorando pronto ser padres también.
“Santa ya vino y no lo vi” Hyoguita se puso triste.
“No importa, será el próximo año”
El niño sonrió al escuchar a su padre, siendo niño no entendía mucho cuanto debía esperar… no sabia cuanto duraba un año.
Shun se acerco a su hijo.
“Amor, es muy tarde, es tiempo de que vayas a dormir”
“Puedo abrirlos, por favor, solo uno”
“Si, por favor!!” Todos los invitados pidieron al unísono.
“Esta bien, pero luego a dormir”
“Pero, y si mi tío ya no esta cuando despierte?”
“Él vendrá a visitarte mañana, verdad hermano?”
“Si Jr. (a Ikki no le agradaba mucho que se llame Hyoga >.<) Shaka y yo te llevaremos al parque a estrenar tu bicicleta”
En eso Ikki siente el golpe que Shaka le da.
“Se suponía que era una sorpresa!!”
El niño corrió a ver sus regalos.
“Dónde esta mi bicicleta?”
“Ahora no querrá dormir…” Shun estaba muy preocupado, no quería que su angelito se desvelara, y siendo un padre tan protector y conciente, no como Hyoga, que le encantaba consentir a su hijo, y muchas veces se quedaron hasta muy tarde con los juegos o películas animadas.
“Vamos, mi amor. Acuérdate que Navidad es solo una vez al año, que la disfrute”
“Eso me dices siempre Hyoga: “Acuérdate que solo una vez al año cumple años, Shun”, que solo una vez al año es el día de los niños, que solo una vez al año es el día del padre, que solo una vez al año es día de la amistad, de la Patria, de brujas, etc. Etc. Es un niño y debe descansar…”
“No seas gruñón, mira como se divierte”
Ikki ya lo colocaba en la bicicleta y le hacia recorrer la sala, el pequeño no paraba de reír.
“Pues si, tienes razón, la Navidad es para ellos…” Shun se derrite ante la felicidad de su pequeño.
Seiya de repente se paro, no quería quedarse atrás con los regalos a Hyoguita.
“Y eso que aún no vio los soldados de acción que le compre, o el robot ese que hace tantos ruidos, que estoy seguro que vos y Hyoga van a odiarlo a muerte!”
En solo minutos, aquel niño arrebato las miradas y capto toda atención, todos se desvivieron por hacerle jugar, sus sonrisas era el mas lindo regalo para aquellos jóvenes.
Cuando el niño al fin se agoto, Shun lo cargo en brazos y lo llevo a su camita al lado de la suya, le tarareo una canción y el pequeño cayo adormecido.
“Vos y yo sabemos que es en vano que lo pongas en su cama”
“Esta vez, si lo dejare ahí, Hyoga”
“Claro que no! Eso dices cada noche y cada noche lo duermes en nuestra cama, al medio de ambos”
“Es que me hace falta, no quiero separarme de él nunca, y si tiene pesadillas? Si quiere ir al baño? Si necesita otro cuento?”
“No te estoy regañando, amor. Yo lo necesito tanto como vos, acomódalo en nuestra cama, ese es su lugar”
Shun tomo el cuerpito hermoso y lo coloco entre las cobijas de la cama matrimonial que compartía con su rubio.
Lo miraron maravillados como cada noche, se dieron un beso…
“Feliz Navidad, Hyoga”
“Feliz Navidad, mi amor”
FIN
Miles de besos y Felices fiestas….
Iona