A Través de tu Sonrisa
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CAPÍTULO I

-Es otro día duro y agobiante- Pero inmediatamente deja de lado ese pensamiento para poder continuar el resto del día, sino ¿cómo aguantaría las restantes ocho horas de oficina en la empresa donde trabajaba?. Acostumbrado a la rutina arranca el carro y se dirige al lugar de siempre.

Esas paredes lo sofocaban, entro al edificio y como siempre espero el ascensor y como siempre venia lleno, por fin llega y camina rápidamente por el corredor saludando solo con señas a sus compañeros y es que él siempre fue muy reservado, ya que expresiones de exagerada amabilidad como las sonrisas y decir: -buenos días- a cada persona que veía definitivamente no iban con él, entra en su oficina y lo primero que hace es revisar unos papeles sobre su escritorio, uno era un memo acerca de una reunión a medio día – lo que me faltaba –

Entonces pensó en como podría safarse de esa forma tan moderna de tortura, de algún modo debía de librarse del sermón que el jefe les daba cada lunes, hasta parecía que aquel señor mayor y tan serio vivía para atormentarlos los lunes a medio día, tan solo pensar aquello hizo que reaccionara inconscientemente, así que se dirigió a la oficina de su jefe, la verdad no-tenia aún ninguna excusa pero era mejor librarse pronto. Llego a la oficina del Sr. Stevenson se acerco a la puerta que se encontraba entreabierta así que solo la empujo y....... Pum! Se escucho un golpe, sin querer Hyoga había tirado al piso a alguien que seguramente se encontraba del otro lado de la puerta tal vez recogiendo algo.

...: - Ayyyy –

Eso fue todo lo que murmuro el muchacho en el piso quejándose del dolor.

Hyoga: - Lo siento, ven te ayudo - ( Extendiendo su brazo y ofreciéndole la mano) –muy suave para ser la mano de un hombre – pensó.

Lo atrajo hacia sí y se encontró con aquel rostro, parecía un muchacho muy joven, su piel muy blanca, los ojos de un verde profundo y su hermoso cabello entre miel y dorado.

Hyoga: -Disculpa no sabia que estabas detrás, y ¿quien eres?-

Preguntó rápidamente pues realmente sentía mucha curiosidad.

Sr. Stevenson: - Es mi nuevo asistente, necesitaba uno y este muchacho es muy eficiente hasta ahora, de hecho lo contrate hoy pero ya se pone al día muy rápido, su nombre es Jhon –

Shun: - No Sr. Stevenson, mi nombre es Shun –

Sr. Stevenson: - ¿Que clase de nombre es ese? Veo que tienen algo en común – (Lo dice mirando a Hyoga)

Shun: - Pero es mi nombre – (Apenas lo murmura)

Hyoga: - Yo soy Hyoga, ¿no te lastimaste por lo de hace rato? –

Shun: - No, estoy bien -

Shun no puede evitar ver a ese hombre alto de cuerpo atlético y hermosos ojos azules y cabello rubio muy sexy además, esos ojos que ahora lo observaban lo ponían nervioso.

Sr. Stevenson: - Por cierto, Shun es homosexual - (Ante este comentario Shun se pone rojo y aún más nervioso y baja la mirada evitando la de Hyoga.)

Shun: -Sr. Se lo hubiera dicho de otra forma, creo que yo debía de hacerlo –

Sr. Stevenson: -Vamos, es mejor ya, para que luego no empiecen los rumores malintencionados o algún tipo de hostigamiento, yo soy una persona de mente abierta, el hecho de que tu tengas otras preferencias no te hace menos eficiente y.........................-

Pero Hyoga ya no escucha aún esta impactado, su mente procesa la información y no puede evitar pensar – Por eso la piel tan bien cuidada, tan suave - Pero realmente no le molestó el saber aquello, lo que sí le perturbo es que no podía dejar de mirarlo, su mirada profunda era tan obvia que Shun se empezó a poner incómodo, sinceramente empezó a creer que el rubio lo miraba mas como algo antinatural o tal vez un fenómeno, es que Shun estaba acostumbrado a que exista gente que no entendía, y el respetaba esas opiniones alejándose, pero eso si, el nunca negaría lo que el es por agradar a los demás, el jamás fue falso se acepto como era y eso era lo mas importante.

Pero Shun estaba equivocado, Hyoga no miraba, mas bien admiraba la belleza del muchacho, él en particular tenia una obsesión y debilidad por la belleza y la perfección, ni el mismo sabia porque pero era así, lo que sí le alarmo a Hyoga es encontrar esa perfección en el rostro de un muchacho y pensaba – Sus rasgos son muy finos, pero no deja de ser un hombre, es un hombre - parecía que se repetía eso para si muchas veces.

Sr. Estevenson: - ¿Estas de acuerdo Hyoga? –

Y como el no había escuchado se animo a responder cualquier cosa para salir del paso.

Hyoga: - .....Sí....., claro –

Al jefe pareció que le gustó la respuesta y mejor decide salir por si acaso le vuelve a preguntar por la conversación, así que Hyoga sale olvidándose completamente del motivo por el cual fue a ver a su jefe, vuelve a su oficina y se da cuenta al fin él porque, así que decide volver, pero fue interrumpido por los golpes en la puerta que esta abierta.

Shun: - ¿Disculpe, puedo pasar? –

Hyoga: - Claro, pero no me trates como a un viejo, llámame Hyoga –

Shun: - Esta bien Hyoga, yo note que te pusiste incomodo con lo que dijo el Sr. Stevenson hace rato, escucha yo entiendo, sé que es difícil de aceptar y entender si te incomoda dirigirte a mi y..................... –

Hyoga: -¿De que demonios hablas? -

Entonces Hyoga se da cuenta que fue tan obvio con su mirada que Shun pensó que tal vez lo miro como horrorizado por lo que acababa de escuchar.

Hyoga: – Disculpa no sé con que cara me viste, yo tengo amigos como tú y muy buenos por cierto, de hecho en las oficinas de abajo esta Terry un gran amigo que ya conocerás de seguro, siempre esta por aquí -

Parecía que Hyoga quería convencer al muchacho que el no era una incomodidad al contrario muy al contrario sentía un extraño deleite al mirarlo y escuchar aquella voz tan gentil.

Shun: - oh.. lo siento, debí entender mal tu mirada –

Hyoga: - Es que ..........bueno la verdad es que me distraje, no estaba realmente
observándote lo que pasa es que me perdí por un momento en mis problemas, y hasta me olvide decirle al jefe que yo no podré ir a la reunión –

Shun: - Di que se te presento algún problema familiar –

Hyoga: - No lo creerá, espera, ¿se nota tanto que busco una excusa para no ir? –

Shun: - Realmente sí, pero no te preocupes esta vez te ayudare, pero dime algo, ¿tanto te aburren los informes de las actividades de la semana? –

Hyoga: - No sabes como me aburren, por cierto, gracias –

Shun: - No te preocupes, bueno me voy debo hacer muchas cosas,............. y Hyoga gracias a ti, realmente me hubiera puesto triste si yo te incomodaba -

Shun sale de la puerta mientras Hyoga piensa – Eso seria imposible, no con esa sonrisa, vaya hasta la nariz es perfecta, y el color de sus ojos, basta es suficiente...................demonios será mejor ocuparme de algo, condenado niño ¿cómo entro tan pronto en mis pensamientos? –

En verdad "el pequeño” como Hyoga se refería a el, era muy servicial y atento con todos, la verdad ya sus compañeros lo apreciaban, Shun solía regalar hermosas sonrisas, el pobre rubio que ya estaba muy confundido con las erizadas en la piel que le daban cuando aquel niño le dedicaba una sonrisa especialmente a el, pensaba para si – Sonríe tanto que no se si es porque su vida es perfecta o solamente porque quiere demostrar sus también perfectos dientes o los hoyuelos en sus mejillas –

De hecho Hyoga prefiere evitar relacionarse tanto con él, en lo posible solo había contacto de ser sumamente necesario, ¿pero cual es el temor?, ¿Es el miedo a perderse en sus ojos?
La semana pasa volando, tal vez porque para Hyoga ahora ir a trabajar se había hecho más interesante. Era viernes cerca del medio día y como todos los viernes los amigos se reunían para salir a beber unos tragos, hablar de deporte, etc. (en pocas palabras la idea era perder el tiempo) pero esa era la idea principal de ser compañeros y amigos.

Carl: - ¿Hey Hyoga, vendrás hoy?, recuerda solo es un par de horas –

Hyoga: - No lo sé, ¿qué gano intoxicándome un par de horas?

Carl: - Vamos, ¿qué acaso no somos amigos? Todos estaremos ahí, incluso el niño va –

Hyoga: - ¿Te refieres a Shun?

Carl: - Si, él va, lo ves él si quiere ser parte del equipo –

Ahora si, Hyoga lo piensa mejor

Hyoga: - Esta bien pero solo un par de horas, entiende una, dos, entiendes solo dos horas –

Carl: - Hay Hyoga no cambias, esta bien entendí dos horas –

Definitivamente él acepto, pero la verdad solo lo hizo al escuchar ese nombre que inconscientemente lo atormentaba .......... Shun verlo, ........oírlo, .....admirarlo, tenerlo cerca, ................sentirlo,..............otra vez no!. Así que Hyoga sale de su oficina a tratar de disipar ese pensamiento, pero ahí estaba el objeto de su deliciosa tortura.

Shun trataba desesperadamente de servirse un vaso con agua pero con los papeles que llevaba realmente le era difícil, instintivamente Hyoga se acerco y sin mas le ayudo, y con un gesto le pidió los papeles, Shun aun sorprendido acepta su ayuda con aquella sonrisa que definitivamente el rubio no sabe si odiar o amar.

Shun: - Gracias Hyoga, es una sorpresa verte, tu trabajo debe ser muy pesado pues casi ni te veo –

Con una total indiferencia simulada Hyoga trata de evitar sorprenderse, - El noto mi ausencia, ¿me extrañaba quizá?, hey reacciona, él espera una típica respuesta tuya –

Hyoga: - Si, estoy muy ocupado, bueno toma tus papeles y ¿sobre qué son? –

Realmente al rubio el saber que contenían le importaban tanto como el saber la hora exacta de la próxima llegada del cometa Halley, pero solo quería comportarse tan desinteresado en el muchacho y en lo que pensara.

Shun ya estaba acostumbrado al comportamiento de aquel sujeto tan frió pero sin embargo aquel carácter solo le provocaba sentir curiosidad, Hyoga era sí indiferente incluso hasta descortés algunas veces, pero las reacciones sorpresivas como la de ahora de acercarse y ayudar, o las veces en que Shun se había encontrado con aquellos ojos azules observándolo curiosamente y hasta sonreírle inesperadamente, si era una tortura tenerlo tan cerca y jamás, jamás decirle que era el ser mas especial que había conocido. Shun salió de aquel corto pensamiento perdido en los ojos azules del rubio y reacciona de pronto para responder la pregunta de su compañero.

Shun: - Son las copias de informes mensuales de los departamentos de contabilidad y finanzas que debo revisar para hacer un informe parcial para entrega......... –

Hyoga: - ¿Es cierto que vas esta noche?

No es que a Hyoga no le importara nada de las obligaciones de Shun es solo que quería estar seguro que salir aquella noche valdría la pena, y aunque sonó descortés, como ya sabemos Shun ya estaba acostumbrado.

Shun: - Si, ¿Y tu vienes? –

Claro el pequeño tampoco iba a desaprovechar

Hyoga: - Si iré, ahí te veo –

La noche llego pronto, aunque para cierto rubio fueron las horas más largas que haya vivido. Algunos compañeros del trabajo y él salen para un bar muy concurrido por personas de negocios, un ambiente de descargue de tensiones que les venia bien, la noche transcurre sin novedad solo unas copas y charlas que pasaron de temas desde el trabajo, la familia, las novias celosas, hasta el nuevo gato de la hija de uno de ellos, que si bien no-venia al caso a cierta hora ya solo hablaban lo que les venia a la mente que podría ser una respuesta, Shun que estaba sentado junto a Hyoga prefirió no tomar mucho, pensó seriamente que al vivir tan lejos y no tener aún carro seria complicado volver, aunque la verdad sentía mas angustia por Hyoga que ya tenia una buena cantidad de copas de Wisky en el cuerpo, no quería dejar ir así a su amigo su estado era peor que el de los demás, y más se asusto al ver que le traían un nuevo trago.

Shun: - Hyoga, ¿estas bien? –

Hyoga que hasta ese momento solo admiraba a su lindo amigo y su bello rostro trataba de ahogar aquel sentimiento en aquel traicionero trago, él había tomado bastante pero aun así solo sabia que debía esconder aquel sentimiento prohibido y a su parecer solo tenia que ser la confusión por el tiempo de soledad que paso.

Hyoga: - Sabes que a mí me gustan las mujeres –

La verdad aquel pensamiento el se lo repetía interiormente – tuve novia, estuve a punto de casarme, soy HETEROSEXUAL, me gustan las mujeres – Pero porque se repetía tanto este pensamiento, era para evitar alguna locura, el tener tan cerca a Shun solo le hacia que sus sentidos le pidan ver, oler su hermoso cabello, y tocar, eso lo asustaba mas. – ¿Tal vez es la soledad, la frustración de anteriores relaciones, aquel rostro que transmitía ingenuidad, o tan solo es ¿curiosidad? – Hyoga sale de su pensamiento siendo cortado por una vos cálida.

Shun: - Es maravilloso Hyoga, ............¿no crees que debes volver a tu casa pronto?, tu esposa o tu novia debe estar preocupada por ti ya es muy tarde –

Hyoga: - No tengo esposa, no tengo novia, no hay nadie que me espere y a nadie que le importe –

Shun: - Tal vez no es mucho, pero, a mí me importas, déjame llevarte a tu casa, no podrás conducir en ese estado, sería peligroso –

En ese momento con lo poco de conciencia que aun le queda, Hyoga se queda atónito mirando a aquel adorable y dulce niño, claro que Shun no era un niño, pero él lo veía así, lo veía con la esperanza, la confianza y la ternura que solo un niño puede tener, pero el pensamiento de pronto se mezclo con la lujuria y solo quería imaginar aquel rostro - ¿como cambiaria aquella dulce sonrisa en un momento de pasión en medio de un orgasmo? -, borro esa idea y volvió a la realidad.

Shun: - Y bien, ¿qué dices?

Hyoga: - Por supuesto, me encantara tenerte en mi departamento –

Y Hyoga bebe él último trago que lo haría irse al mundo del “Delirium Tremens”, Hyoga ya no se acuerda bien que sucedía, solo distingue el rostro preocupado de Shun y de sus amigos, observa como Carl busca las llaves del auto de Hyoga y se las da a Shun, también sabe que le están dando instrucciones a Shun de cómo llegar al departamento de Hyoga y demás.

Shun: – Es lo mejor, el esta muy mal, que se diviertan, solo espero que no exageren como Hyoga, nos vemos en la oficina –

Carl: - Bien, hey Shun, gracias, eres muy buen amigo –

Hyoga sale apenas apoyado en el hombro de Shun, lo ayuda a subir en el auto, el viaje lo hacen sin ningún problema, Hyoga solo balbucea palabras incomprensibles, después de guardar el auto suben a un octavo piso, difícilmente Shun puede con el peso de Hyoga y lograr meter la llave en la cerradura de la puerta, pero al fin lo consigue.

Hyoga : - Sabias Shun, sabias, tu saaaaabess ¿qué tu que tu caabello tiene un un aroma divino? –

Shun sabe que el pobre esta delirando así que no hace caso de sus casi insinuaciones y sus intentos por acercarse mas a él.

Shun: - Hyoga será mejor que intentes vomitar, ¿dónde esta el cuarto de baño? –

Hyoga: - Einmn mi habitaciónnnn hay unosss, es aquella puerta de la de quuuuuueeee esta ahie ¿no laaa ves?

Bueno ya Shun se resigna a ya no pedirle ayuda a Hyoga, entra en la habitación y enciende la luz, rápidamente entra al baño y acerca a Hyoga, Shun trata de apretarle el abdomen ayudándolo, después de un momento, el rubio ya esta haciéndolo solo, Shun observa el sufrimiento del pobre Hyoga, solo espera que termine para poder prepararle un café que sabe que le hará reaccionar al menos un poco, Hyoga después de aquello ya esta un poco mejor, empieza a reaccionar se lava varias veces el rostro y busca a Shun, sabe que debe seguir en el departamento, Entonces ve que se encuentra en la cocina y siente el delicioso aroma del café que ya estaba listo.

Hyoga: - Vaya, huele bien, pero realmente no creo que pueda beberlo –

Pero sin mas solo sintió aquel liquido caliente en los labios, Shun, le daba de beber a Hyoga como a un bebe malcriado sin escuchar sus protestas, y como poder protestar con aquella actitud del dulce muchacho que perdía su tiempo cuidándolo, al menos eso pensaba Hyoga; pero para Shun era un privilegio ayudar al hombre más encantador del mundo, al menos de eso estaba convencido Shun.

Shun: - Bueno, no quiero sonar rudo, pero, ahora te vas a dormir, ya son las tres de la mañana. –

Hyoga: - Esta bien, lo haré sin protestar, pero solo si me prometes que no intentaras la locura de irte a esta hora, quédate en la habitación y yo duermo
aquí –

Shun: - No lo creo, tu te vas a tu cama y como no tengo otra elección si me quedo, pero yo dormiré en el sofá, así que solo ve a tu cama, yo saco unas sabanas y ya –

Hyoga: - Pero te sentirás incomodo –

Shun: - Dijiste que sin protestar –

Hyoga: - Esta bien, además me caigo de sueño –

Shun alista todo para dormir, pero antes de hacerlo se acerca una vez mas a la habitación de Hyoga para desearle buenas noches, Hyoga ya esta totalmente dormido, se nota que cayo rendido, Shun se acerca a arroparlo y no puede evitar acercarse, esta muy cerca, se pone de cuclillas frente a la cama y mira el rostro adormecido del hermoso muchacho.

Shun: - Duerme bien Hyoga, no vuelvas a beber así, me asustaste, no lo hagas, me importas mucho y no puedo evitar preocuparme por ti lo oyes, ha, pero eso sí, la próxima vez que se te ocurra embriagarte y yo este cerca ni creas que te dejare hacerlo, eso no lo permitiré de nuevo –

Como desearía Shun poder decirle esas palabras a Hyoga estando consciente, no solo aquello si no decirle el motivo de tal preocupación de su parte o del pequeño reproche que le hizo, pero es imposible además no le había dicho el propio rubio – Me gustan las mujeres – y es que Shun no analizo aquel tonto comentario sin sentido alguno, solo sintió el dolor de su equivocación y el dolor que le causaba escuchar aquella verdad que le destruía sus sueños.

¿Pero como el pequeño se podría haber dado cuenta que Hyoga ingirió tanto alcohol por su causa?, para evitar pensar en lo irresistible que se ponía tener cerca al muchacho de los ojos profundos y sonrisa dulce. Shun se dirige fuera de la habitación y se acuesta en el sofá, mas tarde logra conciliar el sueño, la verdad apenas, no puede evitar pensar que el esta muy cerca suyo.

Ya casi son las 9:30 de la mañana, Hyoga despierta casi apunto de gritar por el dolor que le vino a la cabeza y los mareos insoportables típicos del día siguiente de una noche de copas, a duras penas se levanta automáticamente, un nombre y un rostro vienen a su mente, Shun había dormido allí, rápidamente sale de la habitación tal vez y el aún seguía ahí, pero solo encontró las sabanas bien dobladas y el sofá vació, pero sintió un olor un tanto desagradable venir de la cocina, acerco su cabeza por la puerta y ahí estaba Shun preparando algo que definitivamente no-tenia buen sabor.

Hyoga: - Buenos días Shun, que sorpresa –

Shun: - Buenos días, ¿té molesta que aun siga aquí?, es que yo quería......-
Hyoga: - No, no me expliques, yo debo agradecerte mucho por cuidar de mi ayer, pero ahora disculpa ¿y ese olor? –

Shun: - Debes de beberlo, sé que huele mal, pero créeme te calmara el dolor de cabeza, lo prepare para ti –

Hyoga: - y, ¿qué es?

Shun: - Solo bébelo

Y Hyoga lo bebe todo sin protestar, ¿cómo no hacerlo? esa sonrisa tan tierna es encantadora, la verdad la mirada de Shun de tanta preocupación hicieron que no sintiera el sabor.

Shun: - Muy bien, ahora descansa como media hora y créeme despertaras como nuevo –

Hyoga: - ¿En serio?, que fácil

Shun: - Créeme Hyoga

Hyoga: - Claro que te creo

Shun: - Te prepare el desayuno y te lo dejo en el microondas, tu descansa –

Hyoga: - Sé que es mucho pedirte, pero por que no-té quedas es sábado y nose, puedo pagarte el favor si me acompañas a almorzar, ¿qué dices? –

Fue muy audaz de parte del rubio, pero aquella sensación tan agradable de tenerlo cerca era lo único que importaba.

Shun: - Me encantara Hyoga, pero debo ir a mi departamento ya que sigo con la ropa de ayer, pero regreso a medio día –

Hyoga: - No, mala idea, yo paso por ti a medio día, y eso si más vale que esto que me diste funcione, porque sino mi compañía no será grata –

Shun: - Claro, ahora te quejas, pero ayer solo pedías mas Wisky –

Hyoga: - No me lo eches en cara, no era yo –

Shun: - Pues créeme, el rubio de ayer que tomaba sin control se parecía mucho a ti, pero tal vez me lo imagine –

Hyoga: - Esta bien, tiempo, tiempo, regáñame mas tarde por favor que aun estoy convaleciente –

Shun: - Lo siento, lo haré a medio día, nos vemos –

Y Shun se va del departamento dejando a Hyoga aun con la cabeza por el suelo, la siesta se prolongo casi mas de una hora, así que como debía salir con Shun en una hora mas, se dirigió a darse un baño y busca bien la ropa que iba a ponerse, era raro pero se sentía como el día que tuvo su primera cita, no, la verdad estaba mucho mas ansioso y si muy emocionado, se dirigió al departamento de Shun, que si quedaba bastante alejado del suyo, menos mal el pequeño de cabello miel le dejo bien anotada la dirección, por si acaso el despistado de Hyoga no daba con el edificio.
Shun ya lo esperaba afuera vestido informal con unos jeans negros algo ajustados y una camisa suelta en cambio Hyoga se puso una camiseta casi pegada a su cuerpo dejando ver su bien cuidado cuerpo, al ver al objeto de sus angustias y deseos parado y esperando, su corazón ya no podía contenerse pero la razón era mas fuerte y su mente volvía a repetirle – yo no soy homosexual, no lo soy –

Shun: - Llegaste, la verdad pensé que tal vez te quedarías a descansar mas –

Hyoga: - No, y gracias ese brebaje que me diste me hizo bien –

Shun: - No era un brebaje, gracioso, es solo una......... –

Hyoga: - ¿Una que?

Hyoga observa la cara de confusión del pequeño y no puede evitar sonreír.

Shun: - No sé, que tal, ¿una vieja receta de familia? –

Hyoga: - Oh!, vamos! –

Shun: - Esta bien, brebaje –

Hyoga: - Lo sabia, sube, que ya muero de hambre, a por cierto, gracias también por el desayuno, pero aun así tengo HAMBRE –

Shun: - Me asustas –

Hyoga: - Eso es bueno –

Shun: - ¿Así?, te sientes bien creando traumas irreparables a personas inocentes como yo, eres cruel –

Hyoga no para de reír, no sabia que a su pequeño amigo también le gustaba jugar, vaya empezaba a conocer mas a Shun, y cada pequeño detalle lo enloquecía mas, como el compartir los gustos casi similares a lugares o comidas, y algo que le encanto a Hyoga era como Shun le escuchaba todo atentamente muy interesado y al mismo tiempo sacaba temas de conversación muy interesantes, eran si, perfectos amigos.

Aquel día ambos descubrieron que sus vidas no eran un desastre total mas bien iban por buen camino, el hablar tanto de los problemas del otro en cuanto a relaciones frustradas hizo que se den cuenta que no era el fin del mundo, eran jóvenes y además de ser atractivos en gran medida tenían mucho que ofrecer, Hyoga se dio cuenta que Shun al ser homosexual no quería decir que era diferente o tenia problemas fuera de este mundo, sus problemas eran muy similares y como persona su alma expresaba su carácter puro e inocente, tal vez y hasta era mejor que muchas personas que Hyoga había conocido.

Él era muy especial y es que su sensibilidad era un don que el rubio admiraba bastante. Hyoga no pudo dejar de notar en tan solo una semana como su amigo se desvivía ofreciendo su ayuda, así como el día que ayudó a una compañera de trabajo que era madre de dos adorables criaturas, por así decirlo, y por una serie de problemas tuvo que llevar a los niños a la oficina hasta el medio día, todo ese tiempo Hyoga miró sorprendido lo paciente que era Shun, ya que se dio el modo de seguir con su trabajo sin desatender a los niños, fueron solo unas horas, pero Shun realmente había amado tenerlos, así que como los niños también la pasaron bien el prometió visitarlos y de hecho este domingo cumpliría su promesa.

La tarde se fue y ambos se despidieron, el lunes comenzaría un día después, debían de esperar un día para volver a verse, o si, ahora Hyoga esperaría los lunes, pero aquella tarde los acerco mas les sirvió para poder conocerse.

CAPÍTULO II

El esperado lunes llega, la primera sorpresa para Hyoga es ver justamente a su amigo el abogado del piso de abajo “Terry”, la verdad la sorpresa no fue verlo, mas bien fue él verlo hablando con Shun muy bien por cierto, de todas formas Hyoga quita un poco la cara de sorpresa y se acerca muy amigablemente.

Hyoga: - Buenos días, Terry, Shun –

Shun: - Buenos días –

Terry: - ¿Cómo estas? Vaya te veo después de mucho tiempo, varias cosas han pasado ya conocí a Shun por cierto –

Hyoga: - Pues que bueno, y ¿cómo esta todo en tu bufete?–

Terry: - Todo bien –

Shun: - Bueno, yo me voy, el Sr. Stevenson ya llego y debo presentarle los informes así que, fue un gusto Terry, nos vemos –

Terry: - Claro que si, y ya sabes debes hacer mas amistades –

Shun: - Esta bien, lo pensare –

Y Shun desaparece en los pasillos y también de la mirada de Hyoga, que aún intenta verlo, claro que se da cuenta que no esta solo y disimula pero no puede evitar su curiosidad por la charla que tuvieron Shun y Terry.

Hyoga: - y ¿de qué hablaban? –

Terry: - Bueno me entere que es gay, pero uno muy tímido, quiero llevarlo a un Club, es decir que conozca mas gente de la comunidad y tal vez hasta pareja, habrán varios candidatos, eso es seguro. –

Hyoga: - ¿Que te sucede?, ¿Quieres prostituir al pequeño?

Terry de verdad se sorprende, como el no es nada tonto siente celos en aquellas palabras y decide comprobarlo.

Terry: - Hey no!, y esa palabra es muy fuerte, además no es eso, como crees, pero ya esta dicho, lo llevare el fin de semana, hay alguien que quiero que conozca –

Hyoga: - Es una pena Terry, pero me parece que el sábado no podrá, justamente le pide ayuda con algunos documentos y ya quedamos y......... –

Terry: - Esta bien, pero hay tantos fines de semana y tantos, tantos hombres. –

Hyoga: - No me parece que Shun sea de “esos” muchachos –

Terry: - tienes razón, no lo pensé, se me ocurre algo, tal vez el ya tiene novio fijo, se lo preguntare –

- ¿Novio? – pensó Hyoga su angustia se noto muy pronto en sus gestos

Hyoga: - ¿Tu crees? , pero él estuvo el fin de semana con nosotros, yo creo que... .......ya lo hubiéramos sabido –

Pero a Terry solo puede causarle mucha gracia, - ¿será, que el rubio sexy y conquistador cayo con los encantos de un muchachito? –

Terry: - Bueno será mejor que vaya a ver a Stevenson, además, supongo que las relaciones amorosas de Shun no te interesan –

Y Terry se va caminando no sin antes volver su vista atrás para poder apreciar el rostro de su confundido amigo, y no puede evitar sonreírle.

Pero si Terry supiera que no solo dejo confundido al rubio sino mas bien preocupadísimo, pensó mucho en ello casi toda la mañana - ¿qué es este dolor?, ¿Es acaso celos? –

Así otra semana se fue, el fin de semana efectivamente Shun ayudo a Hyoga con unos papeles tan simples que la verdad el pequeño no pudo entender porque Hyoga pidió su ayuda de todas formas el muchacho solo estuvo muy corto tiempo con el rubio, pues deseaba solo descansar.


Y otro lunes que llego y paso sin novedad, pero el martes fue una pesadilla total para Hyoga, no-solo el insoportable de Terry agobia a Shun, también tuvo que ver a él niño dulce hablando con un “tipo”, como le diría Hyoga, claro que no se podía negar que era un hombre muy atractivo, eso le molesto demás a parte que el “tipo” se le acercaba mucho a Shun.

Carl: - Vaya ahí esta de nuevo ese loco, le diré a Shun que su novio tenga mas cuidado, casi choca mi auto ayer, y tu sabes lo que me costo, tu sa........... –

Hyoga: - ¿Es su novio?

Carl: - Es obvio no, siempre viene, no sé exactamente para que, pues Shun nunca se va con él y siempre discuten, es un Show –

Hyoga: - ¿Discuten?

Algo dentro de Hyoga pareció volver a iluminarse.

Carl: - Bueno no es que sea curioso pero no pude evitar oír como Shun le pide que se vaya y que no vuelva por aquí, y ahí empieza todo –

Hyoga ya no dice nada, se despide de Carl muy indiferente - ¿entonces qué demonios es? ¿Celos?, ¿Cómo? ¿De un niño?, no tiene sentido, solo lo veo como a un hermanito, si, es tierno y siempre me ayuda cuando puede, es solo eso, si, es eso, no mas, ¿pero porque aún duele, el con ese “tipo” cerca, tan cerca, ¿acaso estaba feliz con la compañía de ese mastodonte? ........Pero claro Shun no le sonríe, es decir, no parece feliz de verlo, talvez son hermanos, no! Es imposible él tiene la piel tan blanca los ojos verdes y el otro es bronceado, con el cabello oscuro, muy alto, son muy diferentes, talvez ¿primos?, ¿Hermanos políticos?, ¿Amigos?.......¿?....¿? –

Bueno así paso el pobre rubio su noche, al día siguiente lucia unas ojeras fabulosas, Hyoga espera impaciente la hora del almuerzo para preguntarle, pero eso seria admitir que lo vigila, así que no lo hace, mas tarde Shun se acerca a el pues lo vio muy distante y distraído, pero el rubio esta muy frió con el.

Shun: - ¿Pasa algo?, te noto preocupado –

Hyoga: - No es nada,..........Shun tu tie...............olvídalo –

Shun: - No, ¿qué es? Pregúntame lo que quieras –

Hyoga: - (que más da) - ¿tienes los informes de Carl?, quiero comparar unos datos –

Shun: - Si Hyoga, precisamente de eso te hablaba, sabes estas cansado, yo arreglare esto y mañana hablamos, vete a descansar –

Hyoga: - Si, será lo mejor –

Hyoga simplemente no pudo preguntarle, seria tonto hacerlo ¿qué pensaría Shun? el no-tenia derecho a indagar en las acciones de su amigo. Pero se quedo pensando esto solo en su auto, entonces se da cuenta que el auto que pasa muy rápido cerca del suyo es el mismo auto del “tipo” que estaba ayer con el pequeño, si efectivamente, él sale del auto se apoya en la puerta y espera, - ¿qué demonios hago mirando?, debería irme, a mi no me interesa lo que ese niño haga, además,........ ahí esta Shun, ¿porqué demonios no me voy?, claro el imbecil se le acerca demasiado, pero si al niñito le gusta tanto –

Pero Shun evita hablar con el hombre alto, se nota en sus gestos que esta incomodo y quiere alejarse, Hyoga se da cuenta, de repente deja de estar disgustado con el dulce muchacho, es muy notorio que no quiere a el idiota ese, esta muy muy incomodo, entonces puede ver lo que antes Carl ya pudo presenciar, estaban discutiendo, simplemente el dulce muchacho parece una gato erizado sacando las uñas. – ¿es el momento?, ¿Tal vez Shun lo necesita? –

El rubio sale del auto muy decidido a alejar a su amigo del “tipo” ese.

Hyoga: - Shun! –

El pequeño voltea casi inconscientemente al escuchar esa vos y su rostro sorprendido se convierte en alivio, al ver a su compañero tan querido.

Hyoga: - Shun! –

Shun: - Hyoga, pensé que ya estabas descansando –

Hyoga: - No, aún no, ¿quieres que te lleve? –

El hombre bronceado que estaba junto a Shun esta con una mirada amenazante, parece que múltiples ejemplos de tortura pasan por su cabeza y claro todas para aquel rubio tan impertinente.

Shun: - Gracias Hyoga, adiós Greg –

Greg: - Disculpa, pero creo que estábamos conversando –

Shun: - Yo no tengo ya nada que decirte, por favor tengo mucho trabajo –

Hyoga también mira a Greg amenazante, pero se alegra al ver a Shun dirigirse rápidamente junto a el sonriéndole como siempre, si aquella sonrisa era acaso ¿solo para él? Le gustaría pensar que seria así siempre.

Hyoga: - Vamonos –

Shun: - Si, vamos –

Se van alejando del estacionamiento, Hyoga no dice nada, no sabe que decir, aunque debería hacerlo pues fue él quien se metió sin razón aparente.

Shun: - Gracias Hyoga –

Parece que Shun entendió la acción de su amigo, sabe que quería ayudarlo y ya no hay mas nada que decir. Al fin llegan al departamento de Shun, él esta a punto de despedirse pero Hyoga lo detiene del brazo.

Hyoga: - Creo que debemos hablar –

Shun: - Si, supongo, tal vez aún no terminamos de hacer el informe –

Hyoga: - Si, es verdad aún no, pero, no me evadas ¿sí?

Shun: - No, no lo hago –

Hyoga: - Quieres decirme ¿quién era ese imbecil? ¿Tiene algún derecho sobre ti?

Ahí estaba lo hizo al fin pudo quitarse el puñal que lo atormentaba, ahora solo esperaba que aquel rostro que lo miraba tan sorprendido responda y le quite el dolor o más bien lo termine hundiendo.

Shun: - Bueno es ...........es mi ex novio, pero me siento incomodo hablando de esto, no creo que realmente te importe – Esto Shun lo dice un tanto apenado y de veras rojo de vergüenza.

Hyoga: - ¿Por qué?, soy tu amigo ¿no?, debes confiar en alguien, ¿porque no en mi?.

Shun: - Bien, gracias amigo –

Hyoga: - ¿En serio es tu ex novio?, pero....... ¿no estuviste con el ayer?

Shun: - Sí, pero........ –

Hyoga: - ¿Vives con él? –

Shun: - La verdad es que.......... –

Hyoga: - ¿Lo amas?, pero ¿cómo? A alguien así –

Shun: - Sabes ......yo pensé.......... –

Hyoga: - Debes alejarte de el, no parece para nada confiable –

Shun solo observa a su amigo - ¿por qué esta tan molesto? Y además no deja que le explique, tal vez tiene síndrome de hermano mayor –

Hyoga: - Tu no necesitas de él, ¿cómo permites? que tipos así se te acerquen.

Shun: - Hyoga cálmate, ¿crees que ahora pueda explicarte? –

Hyoga se da cuenta que perdió el control y no tiene derecho, ni siquiera escucho a Shun y si el no quiere contarle tiene derecho pues es su vida, así que el rubio se calma y mira a Shun con cierta ¿ternura?

Hyoga: - Disculpa, me enfurecí, no quisiera que te lastimen es todo –

Shun le sonríe muy tiernamente mirándolo a los ojos.

Shun: - Es natural, tienes alma de protector, y sabes yo confió en ti, no creo que pueda esconderte nada, pero antes, muchas gracias, estuviste justo a tiempo, no sabia como alejarme de él –

Hyoga: - Bueno, te escucho –

Y ahí estaba el Hyoga de siempre directo al grano.

Shun: - Bueno Greg y yo no somos ya nada hace mas de un año –

Hyoga: - ¿y?

Shun respira nuevamente nunca antes le contó su vida privada a nadie, también es la primera vez que siente que tiene un amigo de verdad - y los amigos no se guardan secretos, además soy yo siempre el que me repito que soy como cualquier persona, ¿porque debo huir de una vida normal? –

Hyoga: - Hey!, despierta –

Shun: - Lo siento, es que es muy complicado de contar, pensaba ¿cómo debo empezar? –

Hyoga: - ¿Complicado?, es normal romper y volver todo el tiempo, tal vez, tú si lo amas –

Shun: - No Hyoga, no lo amo –

Hyoga: - ¿y entonces porque demonios sigues viéndolo? –

Shun: - Porque no entiende que yo ya no lo quiero, al principio no tuve el valor de dejarlo, él era lo único que tenia, pero no era justo ni para él ni para mí, no podía hacer que perdiéramos el tiempo yo no lo quería y él estando con alguien que probablemente nunca le haría feliz, no lo entendió antes y no lo entiende ahora, mira, el es una parte de mi vida que quiero, que quede en el pasado, es todo –

Hyoga: - ¿Porqué no llegaste a amarlo?, tu pareces estar lleno de amor –

Shun: - El siempre fue muy posesivo, y un tanto explosivo, pero no es todo, es decir, yo pienso que el amor se da y ya, de nada sirve intentar amar a alguien con el tiempo, créeme solo es engañar a tu cerebro, pero el que ya decidió es el corazón –

Hyoga: - Te entiendo, supongo que seguirás buscando –

Shun: - No, nunca lo hice, si debe llegar simplemente lo hará, es que si pienso que esta en cualquier persona que conozca, mi corazón tendría muchas heridas –

Y Hyoga solo escucha, él sabe muy bien aquello, cuantas veces buscó y solo encontró desilusión, lo que Shun acababa de decir era justamente lo que el ya había decidido – el amor llegará, tal vez en la forma de un ¿muchacho? –

Hyoga: - ¿Y tus padres? –

Shun baja la cabeza, ahora si Hyoga encontró la herida más dolorosa en el corazón del pequeño.

Shun: -Hace como tres años que no se nada de ellos, decidí alejarme para no manchar el nombre de la familia, la verdad también para curar mi corazón, rompí relaciones el día que se arrepintieron de que yo naciera y fuera su hijo –

Shun quiere llorar, pero no lo hará, definitivamente ya no más.

Hyoga: - Yo no puedo creerlo, lo siento tanto, lo siento, ahora entiendo porque te aferraste a ese “tipo” –

Shun: - Tienes razón, fue eso, pero créeme esto ya paso, aún vivo ¿no? –

El rubio no deja de mirar a Shun que sigue sonriendo tratando de ocultar su tristeza y entonces piensa - Es mucho dolor para ese corazón tan frágil, pero ahora me demostró que no lo es, mas bien es muy fuerte, siempre sonríe, ahora entiendo, para Shun el trabajo le quita los recuerdos, le hace olvidar por unas horas todo lo que ha vivido - Con este pensamiento Hyoga se anima a abrazarlo, de alguna forma quiere hacerle entender que el esta ahí para ser su amigo.

Shun se sorprende pero que bien le hizo sentirse rodeado de los brazos de Hyoga

Shun: - Tú eres la primera persona buena que cruza mi camino, sé que ahora conozco a los compañeros de la oficina, pero tú eres diferente Hyoga, tú si eres mi amigo, sé que tu también debes tener problemas y aún así me ofreces tu hombro para desahogarme. Gracias amigo –

Hyoga: - Yo pienso lo mismo de ti –

Llega el viernes por la noche tan esperado para quienes se parten trabajando durante la semana, Carl ya planeo la salida, quiere llevar a Hyoga a una doble cita, y claro Terry también esta convenciendo a Shun para que conozca según él, al hombre sé sus sueños.

Llega la hora de la salida y Carl le propone a Hyoga ir a conocer a la amiga de su novia.
Carl: - En serio te gustará, es linda, vamos, tienes que hacerme este favor, mi novia se empeño en que su amiga ya consiga a alguien pero no a cualquiera, por eso pensé en ti –

Hyoga: - Claro, es que prácticamente soy el único en la oficina que esta solo, es eso, pero nose –

Carl: - ¿Qué te sucede? Estas hace tiempo solo, necesitas volver a vivir –

Hyoga decide aceptar, piensa que será hoy de una vez que se dará cuenta lo que le sucede, tal vez y esta confundido, si ya hace mucho que no esta con ninguna mujer y debe intentarlo, no pierde nada, solo lo intentará.

Hyoga: - Muy bien, tu ganas ¿dónde?

Carl: - Perfecto, no te preocupes pasaremos por tu departamento y luego podemos ir a cenar nose, a las 20:30 ¿ok?

Hyoga: - Bien –

Terry que había escuchado ¿sin querer? Se acerca a Hyoga.

Terry: - Así que al fin vuelves a la cacería Hyoga que bien, espero que se diviertan, porque de seguro hoy todos la pasaremos bien, supongo que el lunes habrá mucho que contar –

Hyoga: - ¿A qué te refieres? –

Terry : - Bueno es que al fin te desempolvaras y Shun mas bien va a estrenarse –

Hyoga: - ¿Él aceptó ir?, ¿A qué bodrio lo piensas llevar?

Terry: - Nada de eso, solo va gente que quiere divertirse, además tu conoces el lugar, es de donde me recogiste porque estaba mal, acuérdate no había asesinos ¿no? –

Hyoga: - Dime algo, ¿porqué te empeñas en llevarlo?

Terry: - Pues porque hoy al fin le presentare al hombre de su vida, exactamente a las once de esta noche –

Hyoga: - Pero, ¿él sabe que va a una cita a ciegas?

Terry: - Escucha algo, yo puedo apostarte que el se quedara con él para siempre, dalo por hecho, Shun necesita un hombre serio que le dé estabilidad emocional, este hombre le dará eso, Shun tiene esa suerte porque tiene el rostro de un ángel, se que nadie se le puede resistir “nadie”, bueno by –

Hyoga se queda preocupado - ¿acaso será cierto lo que Terry dice?, ¿Voy a perderlo? –

Shun sale casi corriendo del edificio, pero una voz lo para.

Terry: - Shun, espera –

Shun: - No me digas que seguirás insistiendo –

Terry: - Solo esto, te recojo a las diez y media –

Shun: - Pero yo no quiero –

Terry: - Shun, él saldrá esta noche probablemente encuentre a alguien, debes continuar –

Shun se queda paralizado, Terry ¿sabe?, ¿Acaso fue tan evidente?, ya no importa, él tiene razón, Hyoga y él deben seguir caminos distintos.

Shun: - Bien, a las diez y media entonces –

Terry: - Estaré puntual -

Pero alguien grita el nombre de Shun desde un auto y les corta

Hyoga: - Hey! Shun, te llevo, sube –

Shun se despide de Terry y sube al auto de Hyoga, en el camino casi no hablan, hasta que Hyoga decide romper el hielo.

Hyoga: - ¿Estás bien?, te veo pálido

Shun: - Estoy bien, no tienes que preocuparte

Hyoga: - ¿Por qué no puedo preocuparme, no quieres que lo haga?

Shun: - Yo no dije eso, es solo que no quiero molestarte –

Hyoga: - Ahora me molestas, sabes, busca una excusa mejor – lo dice con una voz muy amarga.

Shun: - ¿Que tienes?¿Qué té molesta tanto? ¿Acaso hice algo que té molesto?

Hyoga: - No, nada de lo que hagas me molestaría, el problema soy yo, perdóname –

Shun: - Claro, supongo que todos estamos tensos después de tanto trabajo, oh mira ya llegamos, gracias...........ah Hyoga espero que te diviertas hoy -

Hyoga: - Tu también –

Ambos se decían adiós, cada uno debía seguir su camino, al menos cada uno por su parte, sabían que aquel día por fin terminaría su soledad.


Ya son mas de las once de la noche y Shun aún sigue melancólico sentado en un rincón cerca de Terry y su amigo, la verdad solo espera que las horas pasen y todo termine, pero también le angustia el que Hyoga mañana ya no este solo, -- Eso seria bueno, el se lo merece, tiene derecho a ser feliz, y ¿yo? – mientras piensa esto, Terry mira impaciente la hora hasta que por fin una figura conocida se asoma por la entrada – Al fin llego, ahora debe verlo –

Terry: - Shun, me harías un favor –

Shun: - Claro –

Terry: - Nos traerías unas bebidas.............y Shun tómate tu tiempo – Se lo dice guiñándole un ojo.

Shun se da cuenta que Terry quiere quedarse a solas con su amigo, así que haría lo posible por no molestar. Mientras Terry se levanta rápidamente y se dirige a hablar con un hombre muy alto y muy fornido que esta bebiendo.

Terry: - Víctor, ¿puedo hablar contigo?

Víctor: - Claro, ¿qué se te ofrece?

Terry: - Bueno me debes un favor ¿no?, Escucha, ¿te acuerdas del muchacho de cabello miel que vino conmigo?

Víctor: - Por supuesto –

Terry: - Esta en el bar, acércate y trata de forzar que vaya contigo, eso sí, no lo lastimes –

Víctor: - Y ¿por qué? –

Terry: - Hay un idiota que debe reaccionar con eso (eso espero), pero una cosa, tu no lanzas ni un solo golpe, es mas té pago por cada golpe que recibas, demuestra tus dotes de actor, además sabes que a ti no te causa dolor nada, y claro te prometo que después de este favor me olvido totalmente que chocaste mi auto –

Víctor: - Esta bien, además será divertido –

Mientras Shun esta en el bar un tanto distante haciendo hora, sin siquiera darse cuenta que alguien lo mira con insistencia, y otra persona esta detrás suyo.

Víctor: - Hola, te invito un trago –

Shun: - (muy sorprendido) – No, gracias ya debo irme –

Víctor: - Es solo un trago, al menos dime tu nombre –

Shun: - De veras estoy apurado –

Víctor: - Tal vez prefieres ir al grano –

Shun: - Vete al diablo – (esta vez muy molesto)

Entonces Víctor Lo sujeta de un brazo antes que Shun avance, y lo atrae hacia sí, Shun lo empuja y se zafa esta realmente asustado pues el tipo es prácticamente un gorila.

Terry mira muy de cerca aquello ya esta angustiado – Maldita sea, aparece maldito cobarde –

Mientras el jalón al brazo de Shun se hace mas fuerte, el muchacho golpea al sujeto enorme pero parece que no le hizo nada, ya Terry desiste – Demonios, acaso me ¿equivoque?, será mejor ir a ayudar a Shun – Terry empieza a caminar, cuando sin mas, solo puede ver que una figura con un saco largo de color negro, prácticamente se lanza encima de Víctor y lo tira al piso golpeándolo, haciendo que suelte a Shun.

- Al fin...........ahora solo depende de ellos – Terry ya no se acerca solo observa, la música a parado y todos empiezan a ver el espectáculo.

Víctor: - ¿Quién demonios eres? Imbecil

Hyoga: - No te atrevas a acercártele, entiendes –

Víctor se da cuenta que este es el idiota del que le hablo Terry, así que debe cumplir lo acordado, no peleara, pero no solo es eso, debe controlar al rubio

Víctor: - Escucha si el esta acá solo es porque busca acción –

Shun aún no sale del asombro, Hyoga esta ahí defendiéndolo pero ahora solo piensa que semejante gigantón puede lastimar a su amigo.

Hyoga: - ¿Por qué no preguntas antes?, el esta conmigo, ¿te dedicas a molestar a muchachos que ya tienen dueño?

Terry aparece de la nada y se mete en medio

Terry: - Bien, ya acabo, hubo un malentendido ¿sí?, cálmense aquí este hombre va a disculparse con Shun ¿no es así? –

Víctor mira hacia Terry, y piensa que ya ni modo pero esto debe terminar

Víctor: - Lo siento pequeño, y tu, si es tuyo cuídalo –

Víctor se retira y ya no hay mas problema todos vuelven a lo que hacían antes, solo Hyoga ahora mas calmado se acerca rápidamente a su joven amigo, y sin mas lo abraza muy fuerte.

Hyoga: - ¿Estas bien?, mírame, ¿te hizo daño?...........perdóname, perdóname Shun –

Shun se sorprende mas al oír a Hyoga, levanta la mirada y ve los ojos del rubio mirando fijamente los suyos con mucha angustia.

Shun: - ¿por qué?, tu me salvaste nuevamente, yo debo volver a agradecerte, y ni aún así seria suficiente –

Hyoga: - Es que yo ............ ya te había visto antes con aquel sujeto y no me acerque, el té hacia daño y yo no me acerque antes, pensé que tal vez si te irías con él –

Shun: - Yo no lo haría, yo................. le soy irremediablemente fiel solo a una persona – (esto Shun lo dice más suave)

Hyoga no lo escucha bien, pero al menos ahora sabe que aún hay esperanza, se pone más tranquilo y mira a Shun con una sonrisa.

Hyoga: - Mira que el desgraciado no estaba nada mal eh –

Shun le sonríe a Hyoga, ya paso, al fin pueden solo reír

Shun: - Bromista, .........pero ¿qué haces aquí?

Hyoga: - Bueno, vine porque, ....... tú, es decir ustedes estarían aquí y...........vaya que lugar tan interesente – (lo dice mientras mira los alrededores) - ¿y Terry? –

Terry se acerca con una sonrisa

Terry: - Aquí estoy, estuviste espectacular Hyoga, que entrada lo dejaste muerto, salvaste a Shun, por cierto me parece que ya no es necesario que lo protejas –

Hyoga: - ¿A que te refieres? –

Terry los mira a los dos

Ferry: - Es decir no veo ya necesario que lo abraces – (Terry no-quita su mirada de agrado)

Shun se da cuenta, - ¿cuanto tiempo paso?, ¿Cuánto tiempo estaban así, abrazados?, tan cerca, sintiendo los latidos de sus corazones muy cerca – Shun se retira con cuidado y luego cruza los brazos, Hyoga siente un vació cuando el cuerpo frágil del muchacho deja de calentar el suyo, pero vuelve a mirar a Terry y preguntarle.

Hyoga: - ¿Y donde estabas tu?, ¿Pensé que lo cuidarías? –

Terry: - Y eso hice –

Terry: - ¿y ya le presentaste al sujeto que decías? –

Terry se acerca al oído de Hyoga

Terry: - Te refieres al hombre alto, de piel bronceada, rubio, de ojos azules, muy atractivo, ejecutivo, de muy mal carácter, que no admite que es gay, ............pues créeme hice todo lo posible –

Hyoga nuevamente debe darse tiempo para entender bien lo que acaba de escuchar - Acaso Terry ¿sabe?, ¿Es tan obvio? –

Shun se acerca al confundido rubio

Shun: -Hyoga ¿qué sucede? –

Hyoga: - Nada, ¿estas bien? –

Shun: - Si, pero ya quiero irme –

Hyoga: - Voy a llevarte ¿sí? –

Shun: - Gracias, otra vez –

Terry: - ¿Se van?, me parece bien, te dejo en buenas manos Shun –

Hyoga se acerca mas a Terry, para que Shun no escuche.

Hyoga: - ¿Desde cuando? –

Terry: - Desde la primera que vi como te brillaban los ojos tan solo cuando él pasaba cerca de ti, nunca antes te vi tan feliz, escucha, si ya sabes lo que tu sientes y lo aceptas, solo date cuenta lo que el corazón de el te trata de decirte, .......Por cierto Hyoga......se cuidadoso, esa zona es muy sensible –

Terry se pierde entre la multitud y Hoya esta feliz, ahora esta seguro – Estoy amándote Shun, que bueno es saber cuanto te amo, ¿tu me amas?, ¿Alguna vez tu hermosa sonrisa será solo mía? –

Hyoga: - Vamos – (dirigiéndose a Shun que esperaba mientras hablaba con Terry)

Shun: - Bien –

Ya en el carro solo hay mucho silencio, Shun esta muy callado, y si no fuera por las leves sonrisas que le da a Hyoga, el rubio juraría que vio lagrimas en los ojos de su amigo.

Muy tarde Shun se da cuenta del lugar a donde llegan.

Shun: -Hyoga, ¿Es tu departamento?, pero ¿es que acaso te olvidaste? –

Hyoga: - Tranquilo, solo quiero hablar contigo, después te prometo que te llevo al tuyo, nos tomara solo diez minutos –

Shun: - Bueno, ¿qué es? –

Hyoga: - Primero subamos ¿sí?, eres un pequeño curioso –

Al fin entran al departamento Hyoga simplemente abre la puerta y desaparece, Shun logra ver que se metió a su dormitorio, cierra la puerta y sigue al rubio, Hyoga esta sentado en la cama y Shun se sienta a su lado.

Shun: - ¿y?, no te pregunte ¿no habías salido con Carl?, ¿Lo dejaste? –

Hyoga: - Si, yo no quería estar con la amiga de su novia, la verdad ya no quiero estar con nadie, eso es irremediable –

Shun: - ¿por qué?, eso es triste, pero tu pareces muy feliz –

Hyoga: - Si, lo estoy, Tal vez en el fondo tenia la esperanza de que la noche terminaría así –

Shun: - ¿Así?, ¿Cómo? –

Hyoga: - Contigo aquí, junto a mí, en mi habitación, en mi cama – (Hyoga mira profundamente a los ojos verdes que no pueden dejar de mirar sorprendidos)

Shun: - ¿A que te refieres Hyoga?, ¿Qué es lo quieres? –

Hyoga: - Solo lo que he querido..........hacerte desde el día que te conocí, ............quiero.......amarte Shun –

Shun apenas puede hablar, - ¿Es cierto?, acaso el día llego, ese día que tanto espero, cuando al fin su corazón le decía: “adelante es él”, por quien tanto esperaste –

Shun: - Hyoga, ¿acaso acabas de decirme que tú estas interesado en .......MI? –

Hyoga: - Si, pero fue tan difícil llegar a aceptarlo, entiende que aceptar que te amo es aceptar que soy homosexual, pues sí lo acepto, lo soy –

Shun: - ¿Estas seguro? – (lo pregunta con una voz temblorosa)

Hyoga: - Si, créeme por favor (y le toma de las manos) es por eso que te dije que ya no quiero estar con nadie, no ahora que sé que solo es contigo con quien quiero estar y a quien quiero amar –

Shun: - Yo no sé que decir – (ahora sí Shun ya no puede esconder la pequeña lagrima que recorre su mejilla)

Hyoga mira aquello, ahora también esta seguro de lo que siente “su pequeño”, el corazón de Shun habló a través de aquella pequeña gota salada.

Hyoga: - No digas nada, si tu me correspondes y también me amas, solo entrégate a mí esta noche Shun, quiero que duermas conmigo, quiero que hoy por fin seamos uno –

Shun siente como su cuerpo se eriza todo, tan solo al toque de las manos de Hyoga que ahora empiezan a acariciarlo, inmediatamente siente lo que seria el primer beso que se darían, un beso que empezó suave pero que no puede esconder el deseo tornándose cada vez mas desesperado y más ardiente como si aquellos labios podían decir "Al fin me perteneces” y de esta manera estaban sellando completamente su amor.

CAPÍTULO III

El único sonido existente ahora es el de los latidos de sus corazones. Aún continúan dándose el que seria su primer beso (.........pero que beso).
Hyoga que hasta ese momento mantenía sus manos tranquilas en la espalda de Shun, ahora empieza a moverlas primero acariciando el cuello suavemente, de repente el beso termina. El rubio le inclina la cabeza a Shun para poder dejar a su merced su hermoso cuello, que ahora besa y le da pequeñas mordidas que hacen gemir al muchacho. Lentamente la camisa de ambos son desechadas a un lado de la cama.
Ambos con los torsos desnudos se dan un abrazo que les permite sentir un roce de piel contra piel. Hyoga aprovecha el abrazo para recostar a Shun en la cama, mientras él se coloca encima suyo. Ahora es el pecho del muchacho de ojos verdes el que es invadido por la lengua y los labios de su amante. Es mucha excitación para ambos.
Hyoga continua torturando las tetillas del pequeño y tocando su cuerpo bajando cada vez mas. Primero al abdomen que se contrae con cada toque que le da, lentamente aquellas manos se dirigen a los pantalones a la cremallera, abriéndola con cuidado. Shun apenas se da cuenta que esta siendo despojado de sus pantalones y que la mano del rubio se dirige a aquel lugar entre sus piernas que ya esta completamente excitado.

Shun: - Ahhhhhhhh................Hyoga –

Es precisamente lo que Hyoga buscaba. Enloquecer a su amante con cada toque y cada caricia hasta verlo gritar de placer entregándose completamente sin inhibiciones.

Hyoga: - Te gusta ¿verdad?, ¿Quieres mas? –

Shun: - mmmmmmmm –

Hyoga: - ¿Eso es un sí? -

Shun: - Siiiii, te divierte torturarme ¿no? –

Hyoga solo sonríe su propio placer espera así que de un jalón desviste a Shun, quitándole también la ropa interior. Primero observa lo que acaba de descubrir y lo que tanto deseo tener - Shun eres tan hermoso, como todo tu – piensa, mientras acerca su rostro y se posesiona del lugar en medio de las piernas de su hermoso amante, primero solo acerca sus labios en una tentativa de besarlo. Solo le da pequeños suspiros que hacen estremecer a Shun y pedir mas con la mirada.
El rubio entiende, no quiere torturar a su amor: Primero sostiene el miembro en sus manos y le da pequeños frotes haciendo a su amante gemir cada vez mas fuerte.

Shun: - AHHhhhhhhhh,............ ummmmmmm, masssss – (y mueve las caderas al ritmo que le impone Hyoga)

Hyoga: - Tranquilo, mi amor, deja que te bese –

Claro que el beso iba dirigido al miembro que ya no estaba entre sus manos, ahora usaba la lengua para luego darle placer con la boca.
Hyoga miraba extasiado como aquel cuerpo se revolcaba de placer y aquel rostro con los ojos cerrados solo gimiendo y pidiendo mas y mas, pero la misma necesidad del rubio hace que pare de repente. Se quita él mismo la ropa quedando desnudo con aquella parte de su cuerpo que imploraba por placer, ahora Hyoga le abre mas las piernas a Shun quiere ver mas. En especial el pequeño orificio que espera poseer.
Sin pensarlo empieza a lubricar con su lengua bien el lugar, ese pequeño pasaje es muy pequeño. Ahora entiende lo que Terry quiso decir con eso de: “Es una parte muy sensible, se delicado” Mientras continua lubricando el mismo se masajea permitiendo que salgan fluidos que permitirán que la penetración sea más fácil. Cuando cree que esta listo se recuesta sobre Shun. Lo besa mientras le separa mas las piernas y entonces un profundo gemido es la única respuesta del muchacho al recibir dentro suyo a Hyoga. Por unos segundos aquello termina, esperando ambos que sus respiraciones se calmen y Shun acepte la invasión.

Entonces los movimientos lentos vienen acompañados de pequeños quejidos y también de los movimientos de la cama que se golpea contra la pared a cada entrada de Hyoga en aquel cuerpo. Ese cuerpo que le esta dando tanto placer, el ritmo de va y viene se intensifica cerca del orgasmo, las últimas entradas son con bastante fuerza.
Shun siente como sus entrañas son invadidas por una sensación cálida y profunda lo que lo excita aun más y le permite terminar a él también.
Ambos están rendidos y respirando apenas con sus cuerpos aun entrelazados, Hyoga recupera la respiración para luego observar el rostro de Shun que esta totalmente sudado. Su rostro muestra algunas lagrimas que se van perdiendo en las mejillas, el rubio se da cuenta que debió doler pero no escuchó una sola queja de aquellos hermosos labios.

Hyoga: - ¿Estas bien?, ¿Por qué no me dijiste que sentiste dolor? –

Shun: - El dolor pasa. Después solo el sentimiento de ser tuyo es lo que disfrute. Si hay alguna lagrima en mi rostro, no dudes que es de felicidad -

Hyoga: - Gracias Shun, fue la sensación más hermosa de mi vida –

Shun: - Te.... Amo. Es importante que lo exprese ahora en palabras, de todas las formas posibles -

Hyoga: - Y yo mas aún, pero debes admitir que fue un buen comienzo. Vaya me dejaste agotado, de haber sabido lo que me perdía.......... –

Shun: - Hubieras buscado a otros – (lo dice en tono de burla)

Hyoga: - ¿Bromeas? Esto que siento es solo contigo, dime algo ¿qué es lo que tienes?; que haces que un hombre heterosexual no desee serlo mas. Jamás sentí tanta urgencia de tener a alguien, se siente tan bien sentir que soy tu dueño. –

Shun: - Te tomaste en serio el papel –

Hyoga: - Gracioso. Entiende algo: Yo nunca podré buscar placer en otras personas, no podría. Solo tu cuerpo esta hecho para mí,.....si Shun soy adicto a ti –

Shun: - Y yo a vos Hyoga, y si hay cura para esto no quiero curarme, pero; algo me preocupa ¿qué sucederá ahora?

Hyoga: - A mí me parece que estamos oficialmente comprometidos. Eso quiere decir...... que puedo matar a cualquier infeliz que se te acerque –

Shun: - Bien, acepto. Aunque tu forma de pedirlo no fue tan romántica que digamos pero así te conocí y es así como te amo, ahora quiero un beso –

Hyoga: - Claro que si, pero aún es temprano ni creas que te dejare dormir esta noche –

Shun: - O no, e creado un monstruo

Hyoga: - Ven acá!! Solo limítate a sentir como te amo ¿ok? –

Shun: - Sí mi amo –

Hyoga: - Eso esta mejor –


La luz del sol encontró aquellos cuerpos al fin rendidos, Hyoga y Shun descansan totalmente agotados.

Epilogo

Algunos días han pasado desde aquel día que ambos decidieron unir sus vidas. Mientras hacen todo lo posible por evitar comentarios en el trabajo y no exactamente porque no quieren que los demás se enteren, si no simplemente por respeto al lugar donde trabajan.
El único problema con el que tienen que lidiar ahora, es la distancia entre los departamentos de ambos. Claro que Hyoga decidió como solucionarlo.

Shun llega al café donde quedaron de verse y ambos comparten unos minutos conversando hasta que el rubio decide proponerle algo a Shun.

Hyoga: - Shun no te parece que esto que vivimos es algo increíble?. Yo lo siento así, desearía poder tenerte siempre cerca –

Shun: - Si, estar tiempo juntos es realmente lo que necesito cada día para poder ser feliz -

Hyoga: - Me alegra que estemos de acuerdo. Bien, seré directo...........ven a vivir a mi departamento –

Shun: - ¿qué?. Pero Hyoga tu sabes que la gente podría hablar y............-

Hyoga: - Estoy hablando en serio. Quiero que te mudes y ocupes tu lugar como debe ser. No me importa si se entera el mundo entero. Nadie puede decirme lo que debo o no hacer. Que dices ¿aceptas? –

Shun: - No lo se es muy pronto –

La verdad Shun pensaba mas en Hyoga. Esto era nuevo para él y deseaba que se acostumbrara bien a la idea, pero al rubio no le hizo mucha gracia las dudas de Shun.

Hyoga: - Dime algo: ¿Tu viviste con ese “tipo”, tu ex novio? –

Shun: - No, nunca pensé que seria buena idea –

Hyoga: - Entonces. ¿Crees que soy como él? –

Shun jamás pensaría si quiera en compararlos. Así que Shun solo dejaría que Hyoga gane de nuevo

Shun: - Que te parece si mañana me ayudás con mis cosas, llevarlas a tu departamento sin tener un automóvil seria un suplicio -

Shun le sonríe a Hyoga. El sabe que Hyoga le tendió una trampa con aquella pregunta, pues si le decía que si vivió con su ex, Hyoga alegaría entonces que Greg era más importante y de igual forma el debía de aceptar. Así que viendo la determinación de su amor, Shun se sintió seguro.

Hyoga: - Perfecto, por mí desearía que fuera hoy mismo –

Shun: - Ahora no, estoy agotado. Lo que me recuerda por cierto, que hoy me voy directo a mi departamento y dejamos para mañana lo que pudimos hacer esta noche –

Hyoga: - No es justo –

Shun: - Pues si, la vida es tannnnnnnnnnn injusta. No pongas esa cara mañana seré todo tuyo –

Bueno definitivamente aquello convenció a Hyoga y dejo que Shun se quede tranquilo en su departamento arreglando sus cosas para trasladarse al día siguiente.

A la mañana siguiente muy temprano Hyoga va a recoger a Shun. Golpea y descubre la puerta entreabierta entra y del mismo modo la habitación de Shun. Todo esta ya listo lleno de maletas y cajas. Al ver hacia la cama observa a Shun profundamente dormido seguramente de tanto cansancio. Hyoga se acerca y le da un beso en los labios.

Hyoga: - Despierta pequeño – ( Shun abre los ojos. Reconoce a Hyoga y solo puede sonreír. Atrae al rubio a su lado y lo besa)

Shun: - Buenos días –

Hyoga: - Sabes que viéndote ahora así tan indefenso y lindo decidí hacer lo que no pudimos anoche –

Shun: - Al menos deja que despierte bien –

Hyoga : - Olvídalo –

Después solo vendrían caricias, besos y gemidos que terminarían en gritos de placer. Para luego solo dar paso al silencio solo por un par de minutos y empezar otra vez (incansables los muchachos, eso es bueno ^-^).

Después de un tiempo.........................bastante tiempo ><, al fin empiezan a subir todo al automóvil y llevarlo hacia el departamento de Hyoga. Hacen un par de viajes mas y por fin empezarían a ordenar las pertenencias de Shun en su nuevo hogar.

Mientras aquello ocurría. En el estadium de la ciudad pronto empezaría un partido por la final del campeonato. Y claro los fanáticos no se lo perderían por nada. Así que Carl y Terry estaban en primera fila.

Carl: - Vaya Terry tu nunca faltas y claro hoy con mas motivo –

Tery: - No puedo evitarlo. Es mi pasión –

Carl: - Y.......¿cómo te va con tu alumno? –

Terry: - ¿Mi alumno?, ¿Que tengo cara de profesor? –

Carl: - Todos sabemos que te las sabes todas. Mientras el pobre de Shun parece muy ingenuo –

Terry: - ¿Cómo así pudiste darte cuenta? –

Carl: - Es muy obvio. Y algo aún más obvio es el modo con el que él mira a Hyoga –

Terry: - ¿A Hyoga?.........y ¿Cómo lo mira? –

Carl: - No me digas que no te das cuenta. Sus ojos delatan que se siente atraído hacia Hyoga –

Terry: - Increíble. Vaya ........¿qué le habrá visto a Hyoga? No me lo explico, ya que Hyoga es tan guapo, inteligente, etc. Etc. Muchos etc. –

Carl: - No es gracioso. Es muy serio –

Terry: - Yo no le veo el problema. Es solo una admiración callada y ya –

Carl: - Tu Terry .........o eres muy tonto o solo no admites lo que todos ya nos dimos cuenta. Hyoga lo mira de la misma forma. Eso no esta bien seguramente Hyoga esta confundido. Pero se nota que esta totalmente atraído por ese muchachito –

Terry: - Bueno es que hay que admitir que Shun también tiene lo suyo. Él es precioso-

Carl: - Para vos es muy gracioso ¿no?. Tu ya lo sabias, entonces también sabes hasta donde llegaron, ¿lo sabes?. Pienso que la decepción se apodero de Hyoga –

Terry: - No te engañes. ¿decepción?........un cuerno!!. Hey el partido ya va a empezar. Fin de la charla –

Carl: - Esta bien. Además Hyoga sabe lo que hace –

Terry: - Exacto.........él sabe –

Y en el departamento de Hyoga. Todo ya esta en su lugar. Shun se recuesta en la cama y Hyoga se lanza encima. Shun se hace a un lado y cierra los ojos.

Hyoga: - ¿Cansado? –

Shun: - Molido. Es mucho esfuerzo físico para mí. Ayer empaque todo hasta casi las cinco de la mañana. Y usted señor llego a las siete de la mañana y me hizo el amor por un largo tiempo y luego trasladar y arreglar todo. Así que entenderás que quiera dormir un momento –

Hyoga: - Esta bien. Debes reunir fuerzas para mas tarde –

Shun: - Estas bromeando ¿verdad amor? –

Hyoga: - Claro que no –

Shun: - Olvídalo. ¿Que quieres, volverme invalido y ya no poder caminar? –

Hyoga: - Debería darte una paliza por ser tan exagerado –

Shun: - Pues.................DAMELA –

Hyoga: - Me retas. No debiste hacerlo –

Hyoga trata de agarrar a Shun pero este ya salió corriendo de la habitación y el rubio se va tras suyo.
Shun se esconde en la cocina, ya no escuche ruidos. Así que decide cambiar de ubicación, pero casi se le para el corazón al ver a Hyoga esperándolo detrás de la puerta. El rubio lo sostiene y lo sujeta fuerte. Por nada del mundo pretendía soltarlo.

Hyoga: - ¿cómo me dijiste?..............damela!!. Pues te la daré. Si exagero y te duele mucho me detengo –

Shun: - Dime que no hablas en serio –

Hyoga: - ¿Estas asustado? –

Shun: - Creo que sí –

Hyoga: - Desde donde yo lo veo, no podrás escapar. Te suelto si me ofreces algo mejor-

Shun: - Bien. Que te parece si me encargo de lavarte la ropa un par de días –

Hyoga: - Eso no es valido. Ya que eso lo tendrás que hacer siempre –

Shun: - ¿Cómo? –

Hyoga: - Pues ahora que eres mi novio es una responsabilidad tuya –

Shun: - Soy tu novio. No tu esclavo –

Hyoga: - Entonces me parece que mejor seria si tomas el papel de esposo (Shun se queda mudo) ¿qué tienes Shun?. Ser esposo seria lo que más se acercaria a ser mi esclavo (Hyoga le sonríe dulcemente) Además es lo que más deseo –

Shun: - Hyoga es muy prematuro. Entiende mi amor. Esto es nuevo para ti, primero acostúmbrate y te prometo que te responderé cuando este seguro de que tu también lo estas. Quiero que me conozcas mas, aun no sabes los defectos que tengo –

Hyoga: - Te entiendo mi amor, esperemos pero no mucho. En cuanto a tus defectos, es obvio que físicos no son. ¿Qué podrá ser? –

Shun: - No lo sé. Tal vez tengo periodos histéricos y puedo agarrar objetos y lanzártelos. Por ejemplo cuando dices que tendré que encargarme de lavar tu ropa –

Hyoga: - OH, es eso. No te preocupes es normal ya que esos “periodos” tienen nombre. En cuanto a los objetos te refieres obviamente a los sartenes, caserolas y demás utensilios de cocina. Eso lo aguanto, pero amor por favor no me esperes con tubos en la cabeza y extrañas cremas en el rostro y claro los clásicos pepinos en los ojos –

Shun: - Hay Hyoga, eres insufrible. Lo creas o no yo soy un hombre –

Hyoga: - Si no me lo dices. Nunca me lo hubiera imaginado –

Shun: - Ja ja ja . que gracioso que eres. Ahora soltame –

Hyoga: - No. Pídemelo de forma adecuada –

Shun: - Hyoga!!! –

Hyoga: - Lo siento. De repente me quede sordo –

Shun respira hondo

Shun: - Amor mío. Me soltas por favor. ¿Si mi vida?-

Aquellas palabras convencen a Hyoga

Hyoga: - Esta bien, eres libre –

Y Hyoga lo suelta, Shun se aleja unos pasos.

Shun: - No te lo creíste ¿verdad? –

Hyoga: - No me provoques, porque esta vez si te agarro te palmeare en el trasero –

Shun: - Pues..................................Hazlo!!!! –

Shun corre desesperadamente y Hoya otra vez tras de él. El rubio no hace mas que reír, el amor de su vida era todo lo que él había soñado y más aún.

Hyoga: - No sabes como te dejare el trasero de rojo –

Shun: - Solo promesas –

Hyoga: - Esta la cumpliré muy bien –

Shun: - ¿En serio? –

Hyoga: - Claro que sí –

Entonces Hyoga solo siente un jalón en el abrazo. Shun lo arrastra hacia la cama.
Hyoga: - Pensé que estabas cansado –

Shun: - Para vos no. .............Ahora solo cumple tu promesa –

Hyoga: - A tus ordenes mi amor –

La puerta se cierra y tan solo después de minutos los gemidos inundan el departamento.
Se escuchan muy fuertes: Haaaaaaa, dale!, no pares!, sigue!, sigue!.
Que mas parecen porras en un partido. Solo al final un HYOGAAAAAAAAAAAAAAA prolongado, seguido de un SHUNTEAMO o algo así. En fin es solo un momento que se volvería tan común y repetitivo en sus vidas.


Fin.


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