Justicia
* El coronel Lucio Gutiérrez continuará detenido hasta mañana
02-06-2000
Amnistía: 282 militares indultados
El Juez Segundo
de lo Penal de la Primera Zona Militar se allanó ayer tarde al decreto
legislativo. El excarcelamiento de los 17 oficiales empieza este día.
Dos teléfonos celulares del tamaño de una tarjeta de crédito sonaban
constantemente ayer en la habitación número 3 de las villas de oficiales en el
Fuerte Militar Atahualpa. El coronel Lucio Gutiérrez desplegaba esos aparatos,
desactivaba el timbre y luego de saludar a un amigo o familiar pronunciaba el
mismo mensaje: "la amnistía solo es una alegría mesurada, el 80 por
ciento de ecuatorianos sigue en la desesperación".
Su villa es un cómodo dormitorio de 18 metros cuadrados, con dos camas:
una cubierta de un tejido blanco y otra, con la cabecera en el extremo oriental,
tiene periódicos dispersos sobre una pesada cobija verde y es la utilizada por
Gutiérrez. Al frente de ese mueble está una mesa de madera, sobre la que
reposan las fotografías de sus hijas (Karina y Viviana), una computadora portátil
y una impresora. En los 132 días de prisión escribió en esa máquina los que
en agosto serán dos libros: uno será un estudio comparativo de la democracia
en Latinoamérica y EE.UU., tras sus estudios en el Colegio Interamericano de
Defensa en Washington (1995 a 1996). El otro texto será su versión del 21 de
enero.
El coronel muestra con una sonrisa las dos placas metálicas que recibió
de la Espe y de los pobladores de Mejía el pasado mayo. Ambas están en la
mitad de uno de los anaqueles, junto a textos como 'Chávez' del escritor Freddy
Domínguez, que es un perfil del mandatario venezolano; y otros libros: la
Biblia, 'País' de Kinto Lucas, 'Bolívar y el pueblo' de Heinz Dietrick, 'Guía
del estratega político' de Guillermina Baena, 'La isla de Robinson' de Arturo
Uslar Pietri, etc.
"El momento en que me retire oficialmente de las FF.AA. tengo la
alternativa de incursionar en la política, pero para apuntalar la verdadera
democracia. El 21 de enero nosotros actuamos para defender la Constitución que
había sido violada por el Gobierno anterior, por ejemplo con el congelamiento
bancario, que no se lo había hecho ni siquiera en las más duras dictaduras
militares. La amnistía significa borrar un hecho, un acontecimiento histórico.
Si es que el cuerpo del delito desaparece, no habrá elementos de juicio para
que nos puedan sancionar", dice Gutiérrez, vestido con camuflaje verde,
sin visera. Son las 15:15 y se desplaza sobre la alfombra color vino desde su
escritorio hasta la puerta para recibir a un grupo de visitantes: Ximena Bohórquez,
su esposa, y amigos. La reunión continúa en privado.
A esa hora en el aparcamiento de adoquines que colinda con la villa,
ubicada al norte del Fuerte y cercada por árboles de pino y eucalipto, camina
el capitán César Díaz, otro de los detenidos por la asonada. Da un abrazo a
su madre, Olga, y la despide. "Yo soy héroe del Cenepa y del 21 de enero.
Si mi lucha me conduce a renunciar al uniforme que orgullosamente lo he lucido,
tristemente tendré que hacerlo. Si eso ocurre seré no un capitán del Ejército
sino un capitán del pueblo. Me lo he ganado en la trinchera. Si la amnistía
fue aprobada de forma general y tuvo el sentido de devolver la paz nacional,
nosotros esperamos que sea aceptada por nuestros generales".
Antes del 21 de enero, Díaz estudió dos años en Buenos Aires en la
Politécnica del Ejército Argentino, donde obtuvo un masterado en Administración
de Negocios. Además es ingeniero comercial. El 21 de enero era presidente de la
Comisión Técnica de Farmacias de las Fuerzas Armadas.
"El 21 de enero yo no dudé, porque sentí que debía aplicar el
principio de reciprocidad: cuando estuve en el conflicto fue el pueblo el que
mandó cosas para nuestro sustento, el que lloró por nuestras bajas y el que
festejó con nosotros la victoria".
En el Congreso, Pachakutik, que votó a favor, anunció que llevará a
juicio político al ministro de Defensa, Hugo Unda, si las FF.AA. adoptan
sanciones disciplinarias internas. La posibilidad de que se apliquen esas
sanciones contra los coroneles y policías que participaron en la asonada del 21
de enero fue advertida por la bancada del PSC durante el debate de la resolución.
Sobre este punto, José Cordero (DP), presidente de la Comisión de lo Civil y
Penal, dice que las sanciones son "harina de otro costal" y el
Parlamento no debe pronunciarse.
La tarde de ayer el Juez Segundo de la Primera Zona Militar dispuso la
libertad inmediata de los 282 oficiales investigados en esa judicatura. Gutiérrez,
sin embargo, no podrá salir sino hasta el sábado. Desde ayer, por tercera vez
desde su detención el 22 de enero, cumple una sanción: está incomunicado tres
días por dar una entrevista al País de Machala.
Tomado
del Comercio
http://www.elcomercio.com/politica/amnistiapolitica.html