Los coroneles del Ejército, detenidos por protagonizar la asonada golpista del 21 de enero, en el que fue derrocado Jamil Mahuad, exigieron al Congreso que les conceda la amnistía general o se convoque un plebiscito para que la población se pronuncie al respecto.
El coronel Lucio Gutiérrez, que apoyó a los indígenas y comandó el alzamiento militar contra el ex mandatario, manifestó ayer en un comunicado de prensa que "si la amnistía total no se alcanza, la alternativa para solucionar estos 'impases' es la consulta popular".
"Lo que el pueblo y nosotros demandamos es la libertad incondicional" de los involucrados, dijo el coronel, quien recordó que los militares que participaron en la asonada gozan de un amplio respaldo de la población.
Catorce coroneles están detenidos y más de un centenar de oficiales de menor graduación son procesados por la justicia militar acusados de rebeldía, aunque los grupos sociales y el propio presidente de la República, Gustavo Noboa, han solicitado al Congreso que les conceda la amnistía.
Gutiérrez señaló que "la participación de los militares que voluntariamente nos unimos al pueblo el 21 de enero fue contra la corrupción" que supuestamente se originó durante el Gobierno de Mahuad.
Agregó que las autoridades militares le han sometido a más de cien días de prisión sin el derecho a poder defenderse de los cargos de rebeldía e insubordinación que le han imputado.
"Nuestra participación -dijo Gutiérrez- fue espontánea y pacífica, no tuvo orientación política de ningún tinte, ni de extrema izquierda ni de derecha; fue absolutamente cívica y patriótica, no usamos en ningún momento la fuerza, sólo fuimos 'armados' con nuestro amor al país, nuestra fe y nuestros principios para recuperar la dignidad y la autoestima de nuestro pueblo".
"Si nuestra acción no fue legítima, que restituyan a Mahuad, quien
nunca renunció" al cargo, insinuó Gutiérrez en tono sarcástico.