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| De izq a der: Ceci, Vivi
y Sherezada, mirando lo que venía sobre el mar durante un rato en que el sol
reinó... |
...una nube gigantesca
venía hacia nosotros acariciando las olas. Poco después nos alcanzó y el
agua cayó como con valdes. |
El primer bosque que nos
recibió luego de caminar durante una hora por los cerros y praderas junto al
acantilado. |
Y llegando a nuestro
destino, luego de hora y media de camino. Los ejemplares arbóreos eran
impresionantes. |
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| Y los musgos y epífitas
no pierden el tiempo; donde pueden, colonizan. |
La bóveda verde brillaba
cada vez que el sol resplandecía por sobre la lluvia. |
La vida se abre paso como
sea... desde el interior de un árbol muerto, varios arbolitos crecen hacia
el cielo |
Y las lianas acompañan a
cada árbol desde pequeño, cual nodriza amorosa. Para siempre. |
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| ... cada árbol es un
mundo... |
De regreso, el sol nos
acompaña en todo su esplendor. Lamentablemente, aún en un lugar tan alejado,
los desechos plásticos están presentes. |
El cielo está como si la
lluvia no fuese más que un antiguo recuerdo. |
De regreso a Chonchi, el
limpiaparabrisas se rompió justo cuando la lluvia volvía a aparecer. Uno de
nuestros guantes de terreno fue una ayuda y un buen motivo de risas durante
todo el camino de regreso :) |
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| Ya en el bus de vuelta a
Santiago. Cruzando desde la isla hacia el continente, nos encontramos con
otro barco, con buses y autos hacia la isla de Chiloé. |
El sol se despide luego de un día precioso, lleno
de arcoiris y cantos de los chucaos. |