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Mi manantial Miro al
horizonte buscando un sin motivo, que pueda
llevar conmigo la vida que a mí me queda; en llegando
y llegando, hasta el otro lugar donde se juntan las piedras y se
vacía la mar. Te das
cuenta que me acerco, y les das un trozo más; Entonces yo
paro y digo? Será que no llamo bien? ¿ Será que
no llevo mucho, o que no lo llevo bien?; No sé pero me
parece que lo que debiera llevar, es una llave férrea que abra aquel lugar; Así que te
digo de que aquella buena marcha, que tuvieron al marchar no queda si no los
rastros que dejaron en la mar, aquellos
que se marcharon delante de los de atrás. Entonces?....
Para que apurarse? Si no me
dejan bajar, si los días de sol grande y las noches de azafrán, tienen las
piernas rotas de alejarse del lugar. Por lo
tanto nunca dejes de llenar y de guardar, lo que mas
te haria falta en caso de yo faltar, una jarra
de agua clara, de mi fresco manantial. Dedicada a todos los que encuentran absurda su existencia, (probrecillos) Poesia cedida por Maravillas
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