Galleta
“Córrele que te alcanza.
Ahí viene.
Está cerca.
Aaahhh...
¡Me
come!
¡Me devora!
¡Está aquí!
¡Aaahh!
¿Nadie hará nada?
¿Todos dejarán que me devore?
¿No hay nadie que se apiade de una pobre
CRUUUNCHH*******!!!!!”
Y la galleta fue interrumpida cuando el hombre le
pegó tan tremenda mordida y la partió en dos.