LOS BUSCA-MISTERIOS.
NO. 7
6-IX-91
en:
EL MONSTRUO DE LAS PROFUNDIDADES.
Capítulo 7
—¡Está temblando!
—¡Corramos!
Emprendieron la fuga, y en su loca
carrera, Chinito tropezó y cayó al suelo. Una roca se desprendió del techo y
cayó encima de la pierna derecha de Chinito, que gritó de dolor. Jojofrito y
Kikirikey regresaron a ayudar a su amigo. Jojofrito hizo muestras de fuerza y
logró quitar la piedra de encima. El temblor cesó y los tres caminaron
lentamente hacia su destino. Chinito caminaba cojeando ayudado de ambos.
—¿Estás bien?
—Sí, glacias. Sólo me duele un poco el
pie. Sigamos.
De pronto, escucharon una risa siniestra
y macabra resonar en toda la cueva. Una voz, de hombre, muy gruesa, les dijo
con tono burlón.
—Ja, ja, ja... Tontos ustedes,
Busca-Misterios. Creían que con sólo venir y encontrarme podían resolver el
misterio de los monstruos infraterrestres. Pues no. Para resolverlo tendrán que
pasar por encima de mi cadáver, pero antes, me encontrarán. Bueno, lo tienen
que hacer.
—¿Quién es usted?
—Ja, ja, ja... Alguien muy maligno que
desea conquistar el mundo. Ja, ja, ja....
Mientras tanto, lejos de ahí, en la ONU:
—Tendremos que hacer algo en contra de
estos monstruos— dijo Bush.
—Sí, pero ¿qué, herbano? —dijo el
Presidente de Arabia.
—No lo sé...
Se vio interrumpido por la misma risa
espeluznante que momentos antes habían escuchado los Busca-Misterios.
—¡Entréguenme quinientos mil millones de
dólares y detendré a mis monstruitos. Ja, ja, ja, ja, ja...........!
CONTINUARÁ...